¿Por qué las cadenas están obsesionadas con las series de época?
Ayer Antena 3 estrenó Toledo. Nueva serie que se une al furor por las ficciones de época. No es Águila Roja, no es Hispania, no es un Gran Hotel, no es Tierra de Lobos… ahora es Toledo. Y, como nos gusta inspirarnos tanto en las grandes series americanas, nos recordó un poquito a la base de Juego de Tronos. Aquí no hay siete reinos, pero sí un Rey con sus tronos por los que pululan intrigas, batallas y amoríos de castillo.
Hace quince años ninguna televisión se fiaba de las series de época. Hasta que llegó Cuéntame cómo pasó. El proyecto de la serie de Imanol Arias rodó por los despachos de todas las cadenas sin éxito. Nadie quería esta ficción: las cadenas pensaban que sería un fracaso asegurado. Pero, un buen día, TVE creyó en ella. Y arrasó en audiencias, a pesar de ser estrenada en la resaca de los atentados del 11S, con una población aún impactada por la tragedia.
Cuéntame funcionó porque sentimos a los Alcántara como de nuestra familia. Era fácil identificarse con sus vivencias, porque esa España la habíamos visto de cerca a través de nuestros abuelos, nuestros padres y nosotros mismos. Era un espejo del alma de un país, unido a unas tramas muy bien escritas, con las que siempre ha sido muy sencillo empatizar.
Cuéntame cómo pasó sentó precedente y luego llegaría Amar en tiempos revueltos, alejándose un poco más en nuestra historia hasta los años 30. También fue un rotundo éxito, que no consigue desgastarse con el paso del tiempo. La nostalgia siempre conquista a la audiencia y da un plus de posibilidades a las tramas de los guionistas.
Con estos precedentes, los directores de las cadenas han empezado a distanciarse en el tiempo y se han ido a otras épocas históricas que no hemos vivido, pero que dan lugar a escenarios para albergar aventuras perfectas.
No es una tendencia española, en este tipo de ficciones seguimos los pasos de los éxitos internacionales. Y lo hacemos bien. Porque, a pesar de nuestras limitaciones presupuestarias, se llevan a cabo grandes trabajos gracias al talento y a pesar de la ajustada inversión económica, que deja a veces en evidencia dudosas puestas en escena y guiones pillados por los pelos para regocijo criticón de las redes sociales y periolistillos (como un servidor, claro).
LA CLAVE DEL ÉXITO NACIONAL E INTERNACIONAL
En estos años de aburrida crisis, tijeretazos infinitos y una sociedad estancada en ilusiones, viajar a otros siglos es sinónimo de aventuras, románticas luchas de poder, amoríos apasionados e, incluso, cuerpos sudorosos descamisados montados en caballos que, al terminar la jornada, se duchan en un barril lleno de agua (congelada) para el éxtasis colectivo de la audiencia. Algo obligado en cada capítulo de Tierra de Lobos, que también vimos ayer en Toledo, con la aparición estelar de pechos descubiertos en primer plano.
A veces, estas producciones no son muy fidedignas. Lo sabemos. Pero para eso mismo está la televisión: para hacernos imaginar. Y, en los tiempos que corren, quizá es saludable fantasear con otras épocas reinventadas en corchopán. Son una buena válvula de escape para huir de los problemas de una sociedad actual a la que sus gobernantes, ofuscados en abstractos datos económicos, no quieren dejar soñar.

"Soy periodista y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en televisión. En definitiva, tele y más tele, por deformación profesional y porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo audiovisual.
5 Comentarios
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Soñemos lo imposible, abajo los politicos…
Comentario Publicado por: Maria Calderón | 11 enero 2012 - 16:29
Cuánta razón, apoyo el comentario de Maria Calderón, abajo los políticos de una vez y respecto a las series de época también quería opinar, a mi, sinceramente no me gustan, no las veo ni creo que las vaya a ver alguna vez. ¿Para qué tanta serie antigua?
Queremos novedades.
Series como, El Barco, Los Protegidos, El Internado, Física o Química etc…
Series que nos gustan a jóvenes y adultos… De vez en cuando una serie de época no esta mal, pero no 500 a la vez.
Comentario Publicado por: comentario | 11 enero 2012 - 17:52
Por supuesto. No sólo de series de época vive la televisión.
Comentario Publicado por: Borja Terán | 11 enero 2012 - 18:42
Hola, yo tengo 14 años. Me encantan las series de época por la historia (a pesar de que a veces ésta se cambia), por la vestimenta y porque es viajar al pasado imaginándote como era realmente.
La verdad es que respeto las opiniones de los demas, pero personalmente series como el Barco, los Protegidos y Física y Química no me gustan nada. Pero respeto que a mucha gente les guste y lo entiendo. Así que pido que la gente que piense que las series de época no son dignas piense antes de decir que son una porquería.
Y que quede claro yo no digo que el Barco y todas esas series sean una porquería sino solamente digo que no me gustan.
Comentario Publicado por: maria1900 | 6 febrero 2012 - 17:30
Yo particularmente no juzgo una serie por su ambientación o temática, sino por su calidad. Pero, aparte de ésto hay unas cuantas que no puedo soportar, no por cualquiera de los factores anteriormente mencionados, sino por ese sabor a rancio o ése olor a naftalina que desprenden. Léase: Amar en tiempos revueltos o la del Puente Viejo. Se pueden hacer series ambientadas en siglos pasados que no parezcan realizadas en los primeros “Estudio 1″ de la Televisión de hace 30 años. Otros al menos, las hacen
Comentario Publicado por: Lorelei | 10 febrero 2012 - 16:56