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Oprah Winfrey se hace con la Medalla de la Libertad de EE. UU.

10 agosto 2013 - 9:00 - Autor:

¿Te imaginas que Rajoy entregara una medalla nacional “por enriquecer las vidas de los ciudadanos” a María Teresa Campos? Pues el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha otorgado la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima condecoración civil del país, a la multimillonaria estrella de la televisión norteamericana Oprah Winfrey. No es la única reconocida con este galardón. También están en la lista de premiados los nombres de Bill Clinton o el músico cubano Arturo Sandoval.

“La Medalla Presidencial de la Libertad va a aquellos hombres y mujeres que han dedicado sus vidas a enriquecer las nuestras. Los galardonados de este año han sido bendecidos con un extraordinario talento, pero lo que verdaderamente los diferencia es su capacidad para compartirlo con el mundo”, ha señalado Obama sin pestañear.

¿En qué ha “enriquecido” Oprah Winfrey la existencia de los norteamericanos? Principalmente, en que estén más entretenidos. No hay duda: Oprah ha sido la gran dama del entretenimiento. Y es que su abrumadora personalidad ante las cámaras y su indudable instinto televisivo consiguieron revolucionar los sensacionalistas programas de testimonios. Lo logró alcanzando una fórmula hipnótica que, a través de su carisma, movilizaba masas de audiencia. Oprah se hizo con un poder de influencia social inaudito.

Ahora Obama, al que apoyó la propia Whinfrey en la campaña electoral (foto de arriba), premia a la comunicadora que mantuvo tres décadas su show en antena y que, en los tres últimos años, lucha por su cadena ego-temática en plataformas de cable. El canal se llama OWN (iniciales de Oprah Winfrey Network), se estrenó hace casi tres años y aún no ha alcanzado los datos de audiencia esperados con sus contenidos a medio camino entre la sensiblería y el servicio público.

Oprah no es sólo una comunicadora, es un producto multiplataforma que abarca desde su inimitable revista O, The Oprah Magazine (atención a la ‘peluda’ portada de este mes), su productora Harpo (su nombre al revés) o platós de televisión propios en Chicago. Además de su canal, claro. Un emporio con el que factura 150 millones de dólares al año, según Forbes,y que le ha permitido comprar una colosal mansión en Montecito, California, que es fácil de divisar desde los satélites de GoogleMaps.

A sus 59 años de edad, y con medalla de honor presidencial a estrenar, Oprah poco tiene que ver con sus orígenes humildes. Sólo mantiene intacto su superpoder para la oratoria que heredó de su abuela y que le hizo destacar con sólo 19 años en una pequeña emisora de radio en Nashville.

Su físico rotundo y desparpajo parlanchín hizo que los cazatalentos de la época vieran claro su talento. La cadena de televisión de Baltimore acabó fichando a Oprah para conducir People are talking con sólo 22 años. Su habilidad en plató se demostró: aguantó 8 temporadas en emisión.

Era el personaje perfecto para convertirse en la gran estrella de tele estadounidense: una mujer de orígenes modestos, niñez complicada y que se había hecho a sí misma desde la nada. De esta forma, gran parte de la población se identificaba con su historia personal de superación al mismo tiempo que se quedaba enganchada a su habilidad como presentadora. Ella misma supo convertir su propia vida en protagonista del show.

De esta forma, declaró en su programa que había sido violada cuando era niña y abrió la puerta a peliagudas exclusivas de famosos que pasaban por el plató, al igual que las personas anónimas, para reconocer adiciones o otras miserias. También éxitos y alegrías. Incluso Tom Cruise se soltó y terminó saltando sobre el sofá de Oprah, dando esta imagen la vuelta al mundo.

Testimonios, exclusivas, cameos en series, pinitos en el cine. coches sorpresa para todos los asistentes como público a alguna que otra edición de su show… Su visión del entretenimiento en la pequeña pantalla catapulta a Oprah en un icono de la tele sindicada de Estados Unidos. Un símbolo de la televisión, pero no del periodismo. Porque Oprah Winfrey es una showoman, la showoman que con su naturalidad logró salir airosa del más difícil todavía: el espectáculo de los sentimientos.

Y ADEMÁS…

Si tienes un audímetro, Oprah te necesita

 

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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