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Tres programas de cocina que llegaron a la tele antes de tiempo

31 enero 2014 - 9:32 - Autor:

Pesadilla en la cocina sembró. MasterChef puso la guinda. Las cadenas parecen estar fascinadas con los gastroshows, programas donde los cocineros son los carismáticos protagonistas.

TopChef, Deja sitio para el postre y ahora, una nueva vuelta de tuerca del género, Mi madre cocina mejor que la tuya (se estrenará próximamente en Mediaset) son algunos de estos talents culinarios que se multiplican por las cadenas, pues son baratos de producir, generan conflicto y congenian con un espectador que quiere desenvolverse mejor entre fogones.

Es el momento perfecto para colar a las cadenas de turno un buen formato de cocina, otros, sin embargo, llegaron demasiado pronto a nuestra televisión. Aún no estaban los ingredientes para el éxito en el punto exacto de cocción. Aún no habían allanado el camino las broncas de Alberto Chicote, ni los cientos de testados espectáculos culinarios que importamos de canales temáticos extranjeros.

1. TOMATES Y PIMIENTOS (ANTENA 3)


Mayra Gómez Kemp fue el árbitro de este concurso diario, producido por Gestmusic y emitido por Antena 3 en 1999.  Se trataba de una competición entre dos equipos, los tomates y los pimientos, en los que dos concursantes hacían de pinches de cocina de dos grandes chefs de reconocido prestigio.

El reto era llenar el cesto de la compra con menos de 1.000 pesetas y cocinar un menú de lujo en tan sólo 20 minutos. La imaginación de los concursantes y los cocineros estaba en juego. Tras la preparación de los platos, que se hacían en el estudio en tiempo real, era el público el que los degustaba y proclamaba al ganador del programa, que se decidía por la mayoría de votos.

Tomates y Pimientos pretendía demostrar que la buena cocina no está reñida con los precios bajos y que las buenas recetas no precisan horas de preparación. Los cocineros iban explicando paso a paso la elaboración y Mayra Gómez Kemp daba trucos prácticos. También los propios espectadores, que tenían la posibilidad de entrar en directo. No funcionó. Llegó demasiado pronto.

2. ESTA COCINA ES UN INFIERNO (TELECINCO)

Producido por Zeppelin y presentado por Carolina Ferre, este formato fue estrenado en febrero de 2006. Aunque, lejos de alargarse en el tiempo, su final se aceleró: ya que sólo logró un 18 por ciento de share en un tiempo en el que, para mantenerse en prime time, había que superar la barrera del veinte por ciento de cuota. Era otra época: sólo había tres canales en competencia directa.

En plena euforia por la tele-realidad, Esta cocina es un infierno fue una vuelta de tuerca al género de Gran Hermano dentro de una cocina profesional de un restaurante. Allí, polémicos personajes famosos, competían y (mal)convivían dispuestos a ser el mejor chef.

Leticia Sabater (en la foto de arriba en plena faena), Ernesto Neyra, Bienvenida Pérez, Óscar Lozano o Bárbara Rey fueron algunos de los participantes reclutados en este show que, a los cinco minutos de arrancar, olvidó las recetas para centrarse en el conflicto más gritón. Porque la bronca era el fuerte de estos participantes. De hecho, ese fue el problema de este formato: se les deba mejor discutir que ejecutar un huevo frito. Y en televisión siempre es mejor si la audiencia puede sorprenderse, identificarse y emocionarse con talentos desconocidos de los personajes de la farándula, más allá del caos de la discusión prototípica.

No triunfó, aunque el programa si consiguió una factura visual bastante impecable. Y, al final, ganó Bárbara Rey. Se llevó 60.000 euros. Ahí empezó y terminó su carrera como Top Chef.

3. HOY COCINAS TÚ (LA SEXTA)

Tras años ayudando a su hermano con sus recetas de postres, Eva Arguiñano decidió ser ‘coach’ de espectadores en apuros a través de Hoy cocinas tú. Un formato donde la cocinera instruye a personas anónimas con un reto: conquistar los paladares de los comensales que no confían demasiado en los talentos culinarios de su familiar, amigo o compañero de trabajo.

El programa, que se emitió entre 2006 y 2009 (ahora lo repone Xplora), se divide en tres partes. Primero, el aprendizaje en plató. Allí, Eva Arguiñano (o Isma Prados, que también lo presentó después) enseña a confeccionar el menú al participante, con el postre incluido. La víctima debe tomar buena nota y aprender cada paso, pues después deberá reproducirlo en su casa.

Y es que será el concursante, solo ante el peligro, quien tenga que cocinar a sus invitados lo mismo que le enseñaron en el estudio para, finalmente, asombrar a sus comensales, que dictarán veredicto. Y todo bajo la atenta mirada de Eva Arguiñano, siempre soltando delirantes comentarios constructivos (a modo de Pepito Grillo) durante toda la emisión a través de una ventanita que aparecía en imagen.

“Ay, qué se te quema”. “Uy, qué error”. “Me gusta, me gusta, la gente con recursos, muy bien”. “Te has arreglado muy bien con la batidora”. Éstas eran algunas de las frases preferidas de Eva, comentarios que servían para explicar al espectador los errores o aciertos del cocinillas de turno, mientras ya estaba solo en su casa. Adorablemente sobrecogedor.

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Así clonó Xuso Jones a Justin Bieber en ‘Tu cara me suena’

7:11 - Autor:

Tu cara me suena convirtió anoche a Xuso Jones en Justin Bieber. No era la primera vez que en el formato de imitadores se consumaba a Bieber, ya en la temporada pasada Roko realizó su correspondiente clonación del famoso cantante, lo que no gustó demasiado a algunas fans.

Este año, en cambio, ha sido Xuso Jones, nueva revelación del concurso, el elegido para metamorfosearse en Bieber. No obstante, Jones tenía claro como hacerlo. Y es que hasta fue el telonero (en la vida real) del propio Justin Bieber durante la última visita del ídolo de adolescentes por España. ¿Cómo se le ha dado?

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45 años del último concierto de The Beatles en la azotea de Apple Records en Londres (vídeos)

30 enero 2014 - 21:09 - Autor:


 
Un día como hoy, pero de hace 45 años, The Beatles se subían a la terraza de Apple Records en Londres. Allí, en la azotea, realizaron un concierto para la historia, su último concierto.

Una actuación que marcó generaciones y que intentó homenajear David Letterman en su late show. Lo hizo el 15 de julio de 2008 cuando logró plantar a Paul McCarney sobre la marquesina del teatro-plató de la CBS.

Ahí, en pleno Broadway, con West 53rd Street, McCarney realizó otro concierto desde las alturas y se reencontró con el mismo estudio de televisión desde donde los Beatles saltaron a la fama en Estados Unidos. Y es que allí mismo se rodaba el exitoso programa de variedades de Ed Sullivan, plataforma yankee para tantos artistas icónicos. Así debutaron en aquel teatro reconvertido en plató The Beatles, justo hace medio siglo:

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‘Pasapalabra’, el éxito incombustible de Telecinco

13:08 - Autor:

  • Seis claves del popular concurso de Christian Gálvez.

Tras seis años en Antena 3, Pasapalabra dio el salto a Telecinco en 2007. En la cadena madre de Mediaset, este concurso ha sabido renovarse y lograr una complicidad con el espectador que le ha catapultado a un infalible éxito diario.

Y es que Pasapalabra no falla, incluso muchos días es el programa con mayor share de su canal. Lógico, pues este juego reúne seis claves cruciales que debe contar cualquier concurso de televisión para enganchar a la audiencia.

1. Concursantes que son como de la familia.

Los jugadores no son catedráticos aburridos: son gente de la calle, personas espontáneas que comparten sus vivencias, sus filias, sus fobias, sus manías… Empatizan con el público, pueden caer bien o mal, pero siempre transmiten ante la cámara porque sus perfiles son muy reconocibles para el espectador.

2. Preguntas aptas para (casi) todos los públicos.

Las pruebas que se realizan cuentan con la dificultad adecuada: así fomentan que la gente concurse desde sus casas, el espectador se siente partícipe y no excluido: puede contestar las preguntas. De hecho, desde el sofá, se juega, se debate en familia y, en ocasiones, hasta se responde más rápido que el concursante en plató. El público lo disfruta, compite y reta al televisor.

3. Los famosos sin coraza.

Los padrinos populares son el valor añadido en Pasapalabra. La audiencia se divierte viendo como se desenvuelve personalidades de la ‘farándula’ fuera de su ámbito. Aquí no sólo van de promoción, también tienen que demostrar su desparpajo ante las pruebas, produciéndose, en ocasiones, situaciones muy distendidas, ya que el programa (y su presentador) crea un clima de confianza en donde estos ‘famosos’ olvidan cualquier coraza y se dejan llevar por su instinto del espectáculo.

4. La complicidad de Christian Gálvez.

Gálvez logra una naturalidad arrolladora, lleva el ritmo del espectáculo sin que se note y demuestra una irónica rapidez de reflejos a la hora de retar a los concursantes. El espectador se siente cómplice de un maestro de ceremonias que da mucho dinamismo al show y que, además, es el yerno ideal para cualquier madre.

5. La luminosidad.

En los últimos años, los platós de los concursos han apostado por la tensión de la oscuridad con toques azulones. Todos parecían iguales. En cambio, Pasapalabra ha marcado la diferencia con una puesta en escena muy luminosa, donde manda el amarillo y el azul. Un envoltorio muy festivo en el que cobran fuerza las proyecciones con movilidad, tanto en la gran pantalla que preside el decorado como en los Leds. El ojo del espectador no descansa ante estos impactos visuales que son muy útiles para fomentar que el público no baje la guardia durante el espacio.

6. La emoción.

En televisión nos gusta el drama. Todo programa, magazín o concurso debe tener su pequeña trama como si de la mejor ficción se tratara. Incluso si hay una broma recurrente mejor. Así es más fácil que se mantenga la atención en alto para que el espectador se quede pegado a la pantalla hasta el final. O, de lo contrario, se perderá si el concursante, que ya nos cae bien o mal, acierta el reto final de ‘el Rosco’, donde está solo ante el peligro.

Pasapalabra transmite a la perfección esa emoción real antidesgaste, que consigue que el formato no parezca repetitivo tantos años después. Lo logra porque el formato va creciendo con el tiempo a través de un presentador cómplice y unos concursantes tan imprevisibles como próximos para la audiencia. 

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La muerte de Chanquete ahora también en ‘Cuéntame cómo pasó’

11:00 - Autor:

Cuéntame cómo pasó se sumerge esta noche en uno de los momentos más traumáticos de la historia de la televisión. Sí, nos referimos a la muerte de Chanquete. A la primera vez que se emitió el trágico suceso, claro. Porque luego vendrían muchas más.

El Barrio de San Genaro observará el capítulo más emocionante de Verano Azul a través del personaje de María, que quedará tocada. Menos mal que su amiga Gala tiene una idea para volver a verlo… ¿qué será?

Tras el episodio el programa nostálgico Ochénteame otra vez recordará también este acontecimiento catódico que paralizó el país y marcó un hito en TVE. Durante esa década nació una nueva forma de hacer televisión, más acorde con el nuevo imaginario de la España democrática y con voluntad de alcanzar niveles de calidad internacional.

Ochéntame otra vez reflexionará estos cambios: los nuevos presentadores de informativos, las coberturas de grandes eventos, una nueva programación con más horas de emisión, programas de humor politicamente incorrectos, grandes reportajes sobre el mundo, series de ficción que revisaban el pasado más próximo o la realidad social, series extranjeras que sedujeron por su realismo o su humor irreverente, y la irrupción de los culebrones sudamericanos.

El programa contará con testimonios de algunos de los protagonistas de aquella televisión tal especial, como Javier Gurruchaga, Joaquín Arozamena, Andrés Aberasturi, Ángel Casas, el actor Miguel Ángel Valero, Piraña en Verano azul.

Todos recordarán cómo arrancó la edad de oro de la televisión pública, la TVE que quiso ser transgresora, creativa, rompedora, inquieta, curiosa, autocrítica y libre.

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El último golpe de efecto de Oprah Winfrey: una clase de spinning para celebrar su 60 cumpleaños

10:00 - Autor:

Lo que iba a ser una gran fiesta de cumpleaños se ha convertido en una clase de spinning. Así, sudando la camiseta, Oprah Winfrey, la gran dama de la televisión de Estados Unidos, celebraba ayer su 60 años. Y lo compartía en las redes sociales.

Una vez más, Oprah daba el golpe de efecto perfecto para alcanzar titulares mundiales con este peculiar aniversario. Una fiesta deportiva que ejemplifica la carrera de la presentadora: siempre convirtiendo su propia vida en un espectáculo tan imprevisible como cómplice para la audiencia norteamericana.

Acabo de tener el mejor cumpleaños en SoulCycle“, sentenció la comunicadora que incluso compartió un vídeo en Instagram de este momento (con cinta en la frente) para celebrar seis décadas de una existencia que parece escrita por un guionista de Hollywood.

Oprah Winfrey sufrió una infancia dura y traumática, pero heredó el superpoder para la comunicación que tenía su abuela. Con sólo 19 años ya comenzó a destacar en una humilde emisora de radio de Nashville y, posteriormente, en los micrófonos de la Universidad de Tenesse, donde, por cierto, ganó diversos concursos de belleza.

Los cazatalentos de la época vieron claro su talento. La cadena de televisión de Baltimore fichó a Oprah para conducir People are talking. Tenía 22 años. Su habilidad ante la cámara era infalible.

El programa aguantó 8 temporadas en parrilla. Había nacido la estrella perfecta para la televisión norteamericana: una mujer humilde y carismática con la que una gran parte de la población se identificaba sin complejos. Su magnetismo populista no tenía precedentes.

La televisión no tardó en transformar a Oprah en un producto, perfecto y muy rentable. La presentadora se creyó su personaje e invirtió en alimentarlo. Revista propia O, The Oprah Magazine, productora propia HARPO (su nombre al revés), plató de televisión propio en Chicago, canal propio… Sus negocios facturan 165 millones de dólares al año, según Forbes.

Unos ingresos anuales que transformaron a Oprah en una de las mujeres más ricas del mundo. La historia perfecta del sueño americano, de una familia muy humilde a poseer la mayor mansión de Montecito, California.

Para algunos esta residencia es equiparable al Castillo del magnate de la prensa William Hearst, que reflejó el filme Ciudadano Kane y que es una colección de barrocos lujos de un excéntrico millonario (tenía hasta un zoo privado). De hecho, ambos domicilios, el Castillo Hearst y la Mansión Winfrey, cuentan con un curioso detalle en común: son fáciles de divisar a través de los satélites de GoogleMaps.

Oprah supo convertir su propia vida en un show. La gran showoman de la tele norteamericana, la showoman que reinventó los programas de testimonios y que con su naturalidad logró salir airosa del más difícil todavía: el espectáculo de los sentimientos.

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¿Qué nombre debería tener ‘Torres y Reyes’ sin Torres y Reyes?

29 enero 2014 - 11:47 - Autor:

  • El programa regresa a La 2 con una nueva extraña pareja, Alaska y Javier Coronas.

Torres y Reyes vuelve en las próximas semanas, pero sin Torres y Reyes. El programa de La 2, que observa, analiza y palpa la vida después de Internet, regresa a TVE demostrando su creatividad incluso a la hora de cambiar los presentadores. Y es que la propuesta del formato es unir a una extraña pareja frente a las cámaras en cada temporada.

Tras el dueto entre Joaquín Reyes y Mara Torres, ahora toca el turno a Alaska y Javier Coronas (Lo + Plus, Oregón Televisión). Dos nuevos maestros de ceremonias que impregnarán de sus personalidad a un espacio que crece consciente de su tiempo, sin olvidar la esencia del entretenimiento televisivo.

Ahora sólo habrá que encontrar un nombre adecuado para la reinvención cíclica de Torres y Reyes. Todo un juego de tronos. En esta ocasión, podría llamarse Sin Torres, Ni Reyes’. También podría titularse ‘Coronas y Olvidos’. O quizá, tal vez, debería denominarse directamente ‘Alaska sin Mario’.

No sabemos el título, aunque tampoco es necesario. La clave de este programa está en que su contenido ejemplifica la esencia de la televisión pública como una factoría para impulsar el talento, la creatividad, la curiosidad y la reflexión a través de un envoltorio donde no falta la realización cuidada, la búsqueda de nuevos lenguajes audiovisuales, el instinto del show y la honestidad de las ideas. Vamos, todo un atrevimiento en los insípidos días catódicos que vivimos.

Un oasis, difícil de encontrar, perdido en una amalgama de horarios de una televisión pública cortoplacista, que ya no arriesga tanto en contenidos como antaño.

Y es que, al final, la televisión pública es el reflejo de la madurez de un país. Con Televisión Española hemos crecido pero, también, Televisión Española ha crecido con nosotros.

TVE ha sido y es un retrato de la evolución vital del país. Es fácil ver reflejada la historia reciente de España en la pantalla de TVE. Para bien, y para mal.

Y Torres y Reyes, Olvidos y Coronas, Alaska sin Mario, Escala en Wi-fi, Galas del Sábado Jueves o como se quiera llamar, es una de esas válvulas de oxigeno que, escondidas en La 2, atesoran el ADN de lo que debe ser también la televisión pública: despierta, traviesa, inquieta, atrevida, creativa… y abierta.

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‘Lo más plus’, 18 años después

Esteban, Ximénez, Benito… y ahora Terelu Campos abandona ‘Sálvame’. ¿La historia se repite?

10:51 - Autor:

Terelú Campos abandona la televisión un tiempo.”Ha llegado un punto en el que creo que es necesario parar”, ha sentenciado la hija de María Teresa.

Y se repite la historia en Sálvame: un colaborador termina abandonando el espacio de Jorge Javier Vázquez debido a una mala racha personal.

El bucle de Sálvame, por tanto, vuelve a producirse: tertuliana habitual del programa que desaparece por la presión del show para, pasado un tiempo prudencial, reaparecer por todo lo alto, cual estrella de Hollywood y propulsar la audiencia del formato de Telecinco.

Una estrategia que ha sido muy eficaz hasta ahora con Belén Esteban, Mila Ximénez, Rosa Benito… La lista de marchas y reapariciones es larga. Aunque, ¿el público no se terminará cansando de la manoseada fórmula de reaparición estelar de colaborador desaparecido por una crisis provocada por el sufrimiento que supone participar en este show?

No lo sabemos, lo que sí está claro que el equipo de Sálvame son unos perfectos generadores de tensión. Saben crear un acontecimiento mediático, donde a veces incluso no lo hay. Y lo consiguen con una astucia magistral, aunque sea forzando y/o utilizando los sentimientos de sus empleados.

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¿Necesitaba Buenafuente entrevistar a Kiko Rivera en su programa de La Sexta?

2:00 - Autor:

¿Kiko Rivera en Buenafuente? Todo es posible, sí. Y anoche En el aire abrió las puertas a uno de los últimos éxitos de la discográfica Warner en España: Paquirrín.

El hijo de la Pantoja acudió al plató de La Sexta para narrar su triunfo como cantante ñoño y, de paso, reírse de sí mismo. Eso sí, Andreu no pudo evitar justificar la entrevista diciendo que Rivera era una fuente constante de inspiración para los guionistas de comedia.

Razón no le falta, aunque en esta entrevista tanto Buenafuente como Paquirrín se mostraron descolocados. Poca química, para una aparición en la que se bromeó con las portadas de Interviu de todas las exnovias de Rivera y en la que Berto Romero intentó analizar la letra de su canción, Así soy yo.

Para algunos, esta entrevista ha sido una estrategia de Buenafuente para subir la audiencia de su espacio (de hecho, subió). No obstante, el target de La Sexta y En el aire dista mucho del público que mueve el hijo de la Pantoja. Así que esta aparición estelar no es vital para el futuro de un programa que cuenta con una imagen social redonda y unos seguidores que jamás se descargarían el disco de Paquirrín del iTunes.

Al final, Kiko Rivera se hizo una foto con una caricatura de su rostro que preside siempre el decorado del programa de El Terrat (imagen de arriba) y, además, perpetró un monólogo creado para ocasión por los guionistas de En el aire. Lo hizo con mucha cara, pero con cero instinto y una sobreactuación máxima.

Porque, aunque lleva toda la vida en esto de la farándula hereditaria, Paquirrín evidenció que anda escaso de talento para contar chistes, ni siquiera sobre si mismo. De momento, sólo aprueba cantando con el retoque de voz del Auto-Tune.

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Lo mejor y lo peor del estreno de ‘¡Mira quién baila!’ con Cantizano

28 enero 2014 - 9:34 - Autor:

  • El concurso de baile regresó a La 1 logrando un buen 15.3 por ciento de share y 2.941.000 espectadores. 
  • Analizamos los puntos fuertes y débiles del primer programa.

La fiebre por las pistas de baile regresó anoche a la televisión. Lo hizo de la mano del formato original, ¡Mira quién baila!. El programa mantuvo su eficaz estructura de siempre, a base de duelos de estilos de baile, e incorporó la música en directo real. Y es que en las otras ediciones había orquesta, pero tocaba en riguroso playback.

Aunque la principal novedad del espacio fue el maestro de ceremonias, Jaime Cantizano, que condujo el sarao pegado una pajarita gigante que le robaba protagonismo. También funcionó Norma Duval, que reapareció en la tele como juez y demostró que su instinto del espectáculo sigue intacto: está dispuesta a dejarse llevar con su pretendida franqueza de vedette.

Sin embargo, eso sí, al retorno de Mira quién baila le faltó más naturalidad, esa naturalidad que se gana con el rodaje de los días. Por suerte, Noemí Galera, otra de las aristas del jurado, derrochó bastante control del plató, espontaneidad ante la cámara y se mojó, conectando con la empatía del espectador al soltar reflexiones que la audiencia piensa desde casa. Incluso se atrevió a llamar ‘seta’ a Colate.

Fernando Arbizu, con su reinterpretación del baile del caballo, fue el merecido ganador de una gala con un elenco de concursantes famosos que no han conseguido destacar demasiado en su estreno. Tampoco las coreografías han ayudado mucho, pues parecían sacadas de la primera edición del concurso en 2005. Casi todo el rato, por cierto, consumadas en el mismo punto de la pista de baile. Muy diferente a lo que sucede en las versiones de Estados Unidos o Italia, donde se busca asombrar al público exprimiendo a tope toda la puesta en escena. Bueno, era el primer día.

Especial mención merece el inteligente aprovechamiento de las redes sociales (la foto de arriba es del Instagram del programa) y el rítmico arranque del show, con el plató en pie bailando el ‘diridarará’ de Whigfield. Muy 1995. Desde Cantizano hasta El Sevilla o Ángel Corella (que completan el jurado). Todos haciendo los pasitos de este indestructible hit. Un comienzo muy festivo, algo delirante, pero que logró transmitir esa esencia de ruidoso evento, un detalle que es crucial para contagiar a los espectadores el nervio de un programa en directo de prime time.

En definitiva, Mira quién baila ha regresado a La 1 con un envoltorio muy elegante, que pretende crecer hacia los nuevos lenguajes televisivos. Esto se ha notado en las canciones interpretadas, más actuales, y en la presencia constante de los concursantes en plató, para propiciar que la realización capte planos de reacción de los famosos cuando están actuando sus contrincantes.

Ahora toca apurar detalles lógicos del rodaje de cualquier talent: los participantes deberán soltarse más, quitarse sus corazas; la iluminación no deberá ser tan intensamente blanca (que anula las proyecciones del suelo) y, sobre todo, el espectáculo ganará adeptos si arriesga un poquito más en dificultad, humor y sorpresa. Tiempo al tiempo.


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Borja Terán, editor

"Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

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