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Tres errores que cometieron las televisiones en la última Nochevieja

2 enero 2014 - 11:00 - Autor:

Este miércoles analizábamos cómo había sido la Nochevieja en cada cadena, pero hoy debemos destacar tres errores televisivos que deben zanjar nuestras televisiones en la última velada del año.

Uno. El espectáculo que olvidó el espectáculo. 

Una gala de Nochevieja televisiva debe transmitir una fiesta real. No sólo ser un insípido desfile de cantantes de promoción. Valerio Lazarov, Fernando Navarrete con Concha Velasco o José Luis Moreno en sus años en TVE, sabían que un buen programa especial del 31 de diciembre debía parecerse lo máximo posible al cotillón más grande del país. Es decir, donde no falta el confeti, el ruido y un mogollón de personas pululando por el escenario, viviendo el show como si fuera el último. En cambio, en 2013, las cadenas programaron especiales que podrían emitirse como recambio de ¡Qué tiempo tan feliz!: pero con menos gracia. Se echó de menos el instinto del espectáculo que no deja indiferente.

Dos. La solemnidad repetida.

La retransmisiones de las campanadas se han convertido en monótonas. Parecen realizadas en una fábrica en serie: siempre los mismos discursos y los mismos tópicos. Sólo se salieron del guion, por suerte, los actores de Aída en Mediaset (lograron un buen 2.476.000 y 18,3% de cuota). Pero TVE, la cadena más seguida, volvió a perder espectadores ( 5.261.000 fieles y 37,9% de share, mientras que el año pasado superó los 6 millones con un 46.5 por ciento de share). De nuevo, por tanto, la cadena pública baja en las Uvas. Normal, pues la conexión fue sosa y previsible. Lejos quedan ya aquellas delirantes explicaciones de cómo funciona el reloj de la Puerta del Sol de Martes y Trece o la química de Ramón García a la hora de tomar el pulso a este minuto de oro televisivo. Televisión Española debe romper ese encorsetameniento institucionalista y solemne al que ha sometido a las campanadas. Debe innovar: a través de multipantallas, redes sociales, nuevas formas de mostrar el reloj de sol, más interacción con el público en la plaza y mayor dinamismo espontáneo de los presentadores.

Tres. Mero trámite.

El cambio de año es una acontecimiento por si mismo. Sin embargo, las cadenas deben impulsar esa sensación de evento imprescindible. Las campanadas se han convertido en un mero trámite. Sin embargo, se puede recuperar, a nivel televisivo, esa sensación de nerviosa emisión en la que todo puede suceder, donde ahora, ademas, existe la posibilidad de que el espectador sea más partícipe que nunca a través de las aplicaciones móviles. Ha llegado la hora de revolucionar el flirteo de la televisión con el cambio de año. Ha llegado la hora de recuperar la ilusión genuina en las teleNocheviejas.

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Así fue la última tele Nochevieja

Lo que nos enseñó la tele en 2013

Telecinco gana a Antena 3 la batalla por las audiencias de 2013

10:05 - Autor:

Telecinco ha ganado el año de las audiencias televisivas. Repite líder con un 13,5 por ciento de cuota, descendiendo cuatro décimas respecto a 2012 (13,9 por ciento) En una ajustada contienda, que ha dejado fuera de juego a una desorientada TVE (ha acabado el año con un mínimo histórico de 10,2 por ciento anual, bajando dos puntos) y donde Antena 3 (13,4 por ciento) ha pisado los talones a la cadena principal de Mediaset hasta el último día gracias a su apuesta por un modelo de negocio de televisión generalista, con una imagen social muy cuidada, que ha ido sembrando durante los últimos tiempos.

Y es que, a pesar del liderazgo in extremis, 2013 ha sido un año negro para Telecinco, pues el canal ha sufrido una pérdida de pilares estructurales que organizaban su programación con maestría. Sin access prime timefuertes (como El Hormiguero en Antena 3) y sin grandes estrenos de series, las noches de la emisora de Paolo Vasile han pasado de tener un overbooking de productos de éxito a convertirse en un caos de horarios.

La fórmula de polémicas rosas y realities que se retroalimentan en toda la programación ha mostrado, además, síntomas de desgaste. Telecinco mentiene un público muy fiel, aunque ya no funcionan como antes los programas comodín que siempre aparecían, como acertado as en la manga, para subir el share a través del corazón o la actualidad pegada a la prueba del ADN, hemeroteca o polígrafo.

Esta bajada de audiencia, ha propiciado que se tomen decisiones apresuradas y que no se haya arriesgado en demasiados nuevos espacios como si hace la competencia, donde no cesan estrenos a la caza de congeniar con un público ansioso de alternativas de entretenimiento. Y ese ha sido el secreto de Antena 3 que , en estos años, a pesar de la crisis y muchos tropiezos, no ha parado de invertir en nuevas producciones, sobre todo en ficción.

Así, ha ido cogiendo la delantera en la percepción ciudadana, a través de una estrategia a medio plazo en donde se ha sido muy consciente de la importancia de construir una marca, que desprenda confianza y respeto con el público. De esta forma, se ganan adeptos y se vende más publicidad de calidad. Lo que se traduce en datos, pues en target comercial Antena 3 sí ha sido líder: supera con un 13,3 frente al 11,9 por ciento de cuota de Telecinco. La audiencia de la emisora de Mediaset triunfa entre mujeres y mayores de 55 años, pero este público no es un filón en la conquista de los anunciantes que quieren un amplio espectro de perfiles más consumistas.

YA HA EMPEZADO LA BATALLA POR 2014

Nada más terminar las campanadas, Telecinco ha arrancado una gran campaña de publicidad que presenta sus próximos grandes estrenos (El Príncipe, El Rey, B&B La Revista con Belén Rueda, Supervivientes, Hermanos…). En esta tanda de telepromociones, la cadena intenta recuperar esa esencia de televisión generalista que pone todo tipo de contenidos. Asimismo, en Mediaset, también están emitiendo otra serie de spots que recuerdan el liderazgo de sus dos magazines diarios: El Programa de Ana Rosa y Sálvame.

Ahora, los responsables de Mediaset España deben también fortalecer Cuatro, que ha sido adelantada por La Sexta en el ranking anual. Lo ha logrado con una parrilla cargada de programas muy reconocibles para el público potencial del canal verde. Eso sí, en target comercial, Cuatro continúa por encima de su cadena rival, ya que aún mantiene sus rentables cimientos jóvenes y urbanos.

EN INFORMATIVOS, TVE GANA (POR POCO)

La pérdida de credibilidad de los informativos de TVE desde la llegada del equipo de Julio Somoano ha propiciado un desequilibrio del solido primer puesto de liderazgo que mantuvieron los telediarios de La 1 en la era de la pluralidad de Fran Llorente. Esta bajada de audiencia ha obligado ha realizar estrategias para maquillar el dato de audiencia: como fragmentar en partes los informativos, incorporar la infalible crónica meteorológica dentro de los propios telediarios (sube la media de espectadores) y emitir simultáneamente los propios TD también en el Canal 24 Horas. Antes, los telediarios se emitían con media hora de retardo como alternativa lógica de los espectadores rezagados, ahora con la emisión al mismo tiempo se suman las audiencias de La 1 y la frecuencia todonoticias. Aún con estas medidas, sólo han superado a las noticias de Telecinco en 27.000 espectadores.

Es la guerra de los mensajes y las audiencias que terminó 2013 muy ajustada y que continuará así en este 2014, que se presenta intenso y que ha arrancado sin tiempo para ni un sólo respiro en la lucha por el share. De hecho, la próxima semana Antena 3 ya lanza Bienvenidos al Lolita.

¿Cuándo llegará El Príncipe o Hermanos? ¿Está cambiando el modelo televisivo hacia una televisión generalista que prefiere la calidad de las audiencias de largo recorrido por encima de los efímeros trapos sucios aireados en platós? Aún no está tan claro, lo veremos.

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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