Saltar al contenido

« ver todos los blogs

¿’El tiempo entre costuras’ marca un antes y un después en la ficción televisiva española?

20 enero 2014 - 10:10 - Autor:

Llegó el día. Esta noche, concluye la única temporada de la ficción revelación de la temporada, El tiempo entre costuras. Y Antena 3 ha decidido crear un acontecimiento mediático para batir su propio récord de audiencia. Todos los programas del grupo Atresmedia se han volcado en promocionar esta serie centrada en el personaje de Adriana Ugarte.

Desde El Intermedio con Wyoming (en La Sexta) hasta Arguiñano, que ha realizado unas lentejas inspiradas en la época. Incluso Bart Simpson no para de escribir en la mítica pizarra de su clase el nombre y día de emisión del colofón de la serie.

No hay escapatoria. Antena 3 ha logrado construir un evento que será coronado con la proyección, por todo lo alto, del último episodio en el madrileño cine de Callao.

Punto y final para una producción de la compañía Boomerang (La Voz, TopChef, Los Misterios de Laura) que tardó mucho en emitirse, casi dos años, debido a su elevado coste de producción. El canal quería recuperar la inversión y buscó un repunte publicitario, en plena turbulencia de la crisis económica.

Pero, este retraso en su fecha de estreno, al final, terminó favoreciendo a El tiempo entre costuras, pues resultó ser el tiempo perfecto para cocinar socialmente el mensaje de que no era una serie cualquiera, de que era una ficción de máxima calidad. Los medios de comunicación y los propios espectadores se fueron contagiando de los atributos de este rodaje de época. El clima positivo caló. Y mucho.

  • LA ANTISERIE

Un éxito apoteósico que se ha mantenido hasta el desenlace y que ha roto con muchos tabúes de los actuales directivos de las cadenas a la hora de dar luz verde a nuevos proyectos: El tiempo entre Costuras podría parecer la antiserie para un prime time generalista, al desarrollar tramas lentas con un perfil de audiencia muy femenino. En cambio, ha conquistado audiencias estratosféricas.

De hecho, esta ficción no cuenta con casi ninguno de los resortes que obsesionan a los actuales responsables de las televisiones. En los últimos años, cualquier ficción que aspiraba a imponentes shares debía venir de fábrica con un abanico de personajes en los que se pudiera ver reflejada toda la familia: niños, jóvenes, padres, abuelos…

Sin embargo, El tiempo entre costuras nos ha recordado que lo más importante para triunfar es contar con una buena historia que enganche, que emocione y que te traslade a otros universos, sean del presente, pasado o futuro. Una historia que arriesgue, se salga del tópico manido y que tenga alma. Y eso es lo difícil que ha alcanzado El tiempo entre costuras, producto que ha visto como se alineaban los elementos para impulsar su inmensa acogida social, que se asienta en un personaje muy empático en el punto exacto del equilibrio entre el amor y el suspense.

¿Qué vendrá después de este éxito? El tiempo entre costuras ha recuperado la esencia de aquellas series basadas en grandes obras literarias. El paladar del espectador quiere más productos así. Lo malo será disimular la actual ausencia de mastodónticos presupuestos para rodar. Aunque siempre nos quedarán las ideas. Ahí está la clave del futuro de nuestra ficción, de la buena ficción.

Y ADEMÁS…

Cinco contradicciones de los directivos de las cadenas de TV

Claves del éxito de ‘El tiempo entre costuras’

‘Negocios al límite’ de Cuatro: primer programa, primer fracaso… la peluquería ya se traspasa

2:21 - Autor:


Cuatro estrenó anoche un nuevo formato de coaching. Es decir, un programa que busca superar un problema de fondo a través de consejos prácticos y, por supuesto, con una buena dosis de espectáculo. Así ha llegado a nuestras pantallas Negocios al límite, espacio que pretende ayudar a empresarios que intentan reflotar negocios en apuros.

Aunque, sin embargo, este nuevo programa recuerda demasiado a Pesadilla en la Cocina. Es inevitable. Y es que su estructura es prácticamente clónica: nos muestra el caos (y suciedad) del establecimiento, nos dibuja el conflicto latente entre los empleados, nos asombra con la reforma del local y nos intenta emocionar con un supuesto final feliz.

No obstante, a pesar de que Negocios al límite ha arrancado en un lugar muy identificable para el espectador (como es una peluquería), el formato arrancó bien de audiencia con un 6.3 por ciento de share y 1.347.000 fieles, aunque sin demasiadas sorpresas en su contenido. No ha logrado desprender ese magnetismo que genera la parte trasera de un restaurante en los espectadores.

Tampoco ayuda queeste nuevo show no cuenta con una protagonista que nos haga olvidar a Alberto Chicote. Al contrario.

Beatriz de la Iglesia, coach de Negocios al límite, es una reconocida experta en diseñar planes de acción adecuados a cada caso y acompaña a cada empresario durante todo el proceso de puesta a punto. Hasta aquí todo correcto, pero justo este es el problema televisivo del formato: esta coach es demasiado correcta.

Es difícil que el espectador alcance complicidad con una figura tan perfecta. Aunque habrá que ir descubriendo su evolución con el resto de negocios. El primero, la peluquería con póster de Jaime Cantizano colgado en la pared, no ha conseguido superar sus problemas después de su paso por el programa.

Al finalizar la emisión de anoche parecía que estaba encarrilado el negocio,  pero el anuncio de ‘se traspasa’ ya está colgado en el portal Milanuncios.com, donde además se desvela que el dueño recuperó las terroríficas cabezas de maniquíes que el programa le obligó a tirar a la basura…

>Ver anuncio del traspaso al completo

 

Y ADEMÁS…

¿Por qué nos engancha tanto ‘Pesadilla en la cocina’ de Chicote?

Cuatro, la cadena que quiso ser diferente

Buscador

Suscríbete a este Blog

Ahora mis artículos en Lainformacion.com los puedes seguir en el siguiente link

http://www.lainformacion.com/opinion/borja-teran


borjateran.es

Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

TeleDiaria en Twitter