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El Telediario 1 de TVE se olvida de ‘Carmina y amén’ en su ‘cartelera’ de estrenos de esta semana

30 abril 2014 - 17:58 - Autor:


No se aceptan devoluciones, Divergente, El gran cuaderno, Aprendiz de Gigoló… pero ni rastro del estreno español de la semana: Carmina y amén.

La edición de las tres de la tarde del Telediario de TVE se ha olvidado de incluir la película dirigida por Paco León en su cartelera de recomendaciones cinéfilas de esta semana, adelantadas al miércoles por el puente festivo. La historia de Carmina Barrios se ha omitido de la sección de ‘estrenos de cine’ del TD1 de hoy, 30 de abril, a pesar de ser el gran lanzamiento español de la semana.

El Telediario, en cambio, ya ha dedicado varios reportajes a Carmina y amén. Lo hizo hace dos días. También durante el Festival de Málaga. Además, Días de cine hará lo propio con el filme de la familia León (en su emisión en la noche del jueves al viernes, a la 1 de la madrugada). No obstante, choca que en el listado de la agenda de estrenos de esta semana no existiera tiempo para la cacareada cinta española, Carmina y amén, producida por Telecinco Cinema.

ACTUALIZACIÓN

En el Telediario 2 sí se incluyó la referencia a ‘Carmina y amén’.

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Telemadrid acoge a ‘los clones’ de Intereconomía

12:11 - Autor:

Los rostros que se quedaron fuera de Intereconomía, tras el cese de emisiones a nivel nacional y sus problemas financieros, están encontrando cobijo en Telemadrid.

Los últimos en ser acogidos por la autonómica madrileña son los humoristas del programa satírico Los Clones, que protagonizarán una tira cómica en access prime time. Se llamará Los Teletipos.

De esta forma, los responsables de este programa caricaturesco, Federico de Juan y Luis Ignacio González, vuelven con sus imitaciones a la pequeña pantalla. Lo hacen siguiendo los pasos del periodista y guionista Cake Minuesa que comandó en Intereconomía Daños colaterales, denominado por algunos el Salvados de la derecha, y que ahora es el Ciudadano Cake de Telemadrid.

Con estas decisiones, parece que Telemadrid quiere seguir los pasos de la televisión emprendida por Intereconomía. Lo hace tras el masivo ERE y con unos responsables que demuestran no tener un modelo de negocio audiovisual claro más allá de la posición ideológica.

>Claves de la agonía de Telemadrid

En la última década, Telemadrid ha sido el ejemplo de como la mala gestión política puede destruir un buen servicio público: la autonómica madrileña durante años fue un reconocida televisión de proximidad. Estaba la calle, lograba grandes audiencias, la gente la sentía suya.

Los madrileños conectaban con este canal para saber lo que pasaba en su ciudad y también para entretenerse con una programación que desprendía una contundente personalidad propia, algo inaudito dentro de una comunidad autónoma en donde hasta entonces no era nada habitual que se resaltara la identidad autonómica, pues en Madrid todos los medios se centraban en los contenidos nacionales.

A pesar de los años dorados de la cadena, desde la llegada de Esperanza Aguirre a la presidencia de la Comunidad, Telemadrid se fue convirtiendo en un altavoz propagandístico sin complejos. La audiencia empezó a desconectar un canal que ya había dejado de estar en la calle. Incluso los programas de entretenimiento, excepto Madrileños por el mundo, intentaron repetir roles televisivos desfasados y, como consecuencia, no funcionaron. La confianza del público se desvaneció y arrancó una grave crisis de audiencias de la emisora.

Con mínimos de share y una parrilla sin contenidos próximos, Telemadrid perdió la perspectiva de lo que significa hacer televisión de cercanía. La emisora se transformó en un debate desde la trinchera y, en la actualidad, lejos de recuperar su carácter e identidad para potenciar su audiencia, da la sensación de que se pretende reproducir controvertidos roles de una televisión privada también marcada por su posición editorial, Intereconomía.

Pero el futuro de una televisión autonómica pasa por contar con unos contenidos en los que toda la sociedad se pueda sentir reflejada, toda, para potenciar su crecimiento, aprendizaje y riqueza, para ser más consciente de su tiempo y, así, coger las riendas con ideas hacia su futuro. Telemadrid lo consiguió. Eran otros tiempos para la lírica (y la credibilidad política).

> El declive de Telemadrid, a análisis

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¿Tienen sentido las televisiones autonómicas en la actualidad?

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Famosas y desesperadas: los realities con rostros populares cambian la comedia por el morbo

8:16 - Autor:

  • En España este género ha triunfado con ‘Alaska y Mario’

El reality show dio una vuelta de tuerca cuando los famosos (venidos a menos) comenzaron a subirse al carro de la creciente popularidad del género. Entonces se multiplicaron, en medio mundo, las versiones VIP de Gran hermano o Supervivientes y sus consiguientes sucedáneos, al tiempo que también nacía un subgénero llamativo que pronto se convirtió en un filón: el de los famosos que decidían dejar que las cámaras de televisión invadieran la intimidad de sus propias casas.

Así nació The Osbournes, un reality que relataba el día a día de la familia del cantante heavy Ozzy Osbourne y que logró un gran éxito entre 2001 y 2005 en MTV. En España hemos experimentado este tipo de ‘personality show’ hace bien poco con el divertido Alaska y Mario, también en MTV, y con el más frustrado We love Tamara (Falcó) en CosmoTV.

No sabemos si alguno más de nuestros famosos patrios se animará a dejar que las cámaras le persigan, pero, de momento, en Estados Unidos el género ha evolucionado hacia el teledrama gracias a nuevas incorporaciones: Tori Spellling y Lindsay Lohan han estrenado sus propios realities.

En el caso de Tori, aquella Donna de Sensación de vivir, se ve que no lleva demasiado bien que ni la tele ni el cine cuenten con ella en la actualidad y busca la relevancia perdida a través de True Tori, espacio del canal Lifetime en el que la hija de Aaron Spelling permite que los espectadores se inmiscuyan, por ejemplo, en la infidelidad de su marido. Tremendo todo:

Y luego está Lindsay, otro reality que sigue las andanzas de la ex niña prodigio Lindsay Lohan, aquella cándida pequeña pecosa de Tú a Londres y yo a California. Tras confesar a Oprah Winfrey su adicción a las drogas en una entrevista en exclusiva el año pasado, la propia Oprah le ofreció protagonizar este reality en su cadena con audiencias regulares, OWN.

El objetivo: mostrar, sin tapujos, la recuperación personal y profesional de la actriz tras haber tocado fondo, o así lo ha vendido la todopoderosa Winfrey, que si embargo ya ha asegurado que no habrá segunda temporada, pues los datos de share no han sido satisfactorios ni tampoco la actitud de Lohan, poco adecuada de cara a curarse de sus adicciones. Así se ha promocionado su final:

La pregunta habitual que nos surge ante estos formatos es: ¿cuánta realidad hay en este tipo de reality shows? A simple vista, hay mucho más show que realidad. Y es que la evolución del género ha pasado por el aro, en muchos casos, de guionizar a sus protagonistas y forzar los conflictos de una manera un tanto descarada. Vamos, que tanto Tori como Lindsay han hecho en sus realities lo que en teoría se les da mejor hacer: actuar. Y lo han realizado sin miedo a utilizar sus miserias para potenciar el morbo de este peculiar espectáculo televisivo.  Todo sea por seguir en la cúspide de la popularidad.

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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