Saltar al contenido

« ver todos los blogs

‘Mira quién salta’ se hunde: las claves de su pérdida de audiencia

21 mayo 2014 - 9:01 - Autor:

Acostumbrados a burbujas financieras e inmobiliarias, otra burbuja llegó a nuestra televisión hace algo más de un año: los saltos acuáticos con famosos. Antena 3 arrancó Splash! y, rápidamente, Telecinco se sacó de la manga Mira quién salta, una versión más barata de producir y menos espectacular que, sin embargo, supo conectar con la audiencia. Lo hizo al crear un programa con mayor ritmo y, sobre todo, más a tono con los intereses del público habitual de Telecinco, experto en los conflictos entre sus colaboradores y los personajes de sus realities.

El acierto de Mira quién salta fue, además, que desarrolló una temporada muy corta, de apenas cuatro programas. Nada que ver con el original Splash!, donde Antena 3 tiró la casa por la ventana obviando el rápido desgaste que tendrían los saltos acuáticos: vistos una vez, el factor sorpresa desaparece.

Y es que España no tiene tradición de saltos y este tipo de espacios no cuenta con la efectividad de un talent show musical, pues la caída sólo dura un segundo y ni se puede cantar la jugada desde casa, ni existe una progresión de sus concursantes fácil de seguir.

De hecho, en Splash! o Mira quién salta se produce el efecto contrario: mientras que un show de prime time, como Tu cara me suena, va creciendo con el paso de las semanas con la evolución y rodaje de los participantes, el programa de los trampolines va perdiendo espectacularidad para el público, día a día, debido a la pérdida de la novedad y lo repetitivo de su dinámica.

Los saltos son como los fuegos artificiales, apetece verlos una vez cada cierto tiempo, pero no todas las semanas. De ahí que existan países que emiten este tipo de formato en una edición especial solo una vez al año, dotándolo de la aureola de un gran acontecimiento especial y evitando el cansancio del espectador.

En esta segunda temporada, Mira quién salta está acusando de forma evidente esta disminución de interés. No existe sorpresa alguna. De nada ha servido disfrazar a los concursantes de manera hortera. Tampoco ayuda el hecho de que no sean lo suficientemente famosos ni obligarles a realizar una ortopédica coreografía antes de los saltos por parejas.

El programa está causando indiferencia. El fichaje del controvertido “vidente” Sandro Rey no ha valido para crear expectación. Primero porque no es tan popular más allá de que le conozcan unos cuantos espectadores noctámbulos, segundo porque es difícil empatizar con una persona que desprende tan poca credibilidad en su profesión.

En la edición de anoche, ya Telecinco decidió retrasar el concurso hasta más allá de las 23.15 horas. Intentaba proteger su resultado de audiencia, en franjas de menor competencia y, de paso, evitar enfrentarlo al éxito de la serie Sin identidad. Ni con esas, se quedó en un 16 por ciento de share. Un dato muy bajo para esa franja horaria sin rivales fuertes.

CUANDO EL ‘EFECTO NOVEDAD’ DESAPARECE

Mira quién salta se hunde. El programa peca de demasiado largo, lento y aburrido pero ha sido crucial en su declive la pérdida el efecto novedad. Es algo parecido a lo que ocurre, por poner otro ejemplo, a Un Príncipe para Laura, que no genera tanto interés como su predecesora Corina. El motivo: su frescura ha desaparecido, ya no sorprenden sus soniquetes, ni el casting friki ni el montaje surrealista. La gente se ha vuelto más inmune a estos ingredientes y el programa se ha equivocado al reproducir los mismos roles en sus segunda temporada: Nerds, Guapos, Simpáticos y Únicos. Un envoltorio demasiado repetitivo. Habría sido mejor cambiar los grupos y sus perfiles para generar una nueva expectación.

Porque la televisión es así de cruel, para bien o para mal. Lo que hoy sorprende puede estar desfasado y aburrir dentro de un mes. La audiencia no permite que los programas bajen la guardia. O te reinventas cada cierto tiempo, o estás televisivamente muerto.

Y ADEMÁS…

¿Por qué Telecinco y Antena 3 apuestan por programas clónicos de saltos acuáticos?

18 años del final de ‘El Príncipe de Bel-Air’… y aún sigue en emisión

1:55 - Autor:

El Príncipe de Bel Air ya está en ese paraíso de series eternas por obra y gracia de la reposición. Verano Azul, El Equipo A, El Coche Fantástico… Da igual que la ‘cinta’ se desgaste, la ficción, que sacó a un joven Will Smith de una peliaguda bancarrota en la vida real, se mantiene en emisión en buena parte de los países donde triunfó. También en Estados Unidos. Y en España, claro, a través de Neox (todos los días a las 10 de la mañana).

http://www.youtube.com/watch?v=Rh8XS4K9ktc

Las tramas de El Príncipe de Bel-Air siguen conquistando a las nuevas generaciones. Incluso a pesar de que ayer se cumplieron los 18 años de la emisión de su final:

http://www.youtube.com/watch?v=xKYzPQKGu-g

En total, El Príncipe llegó a las seis temporadas. Aunque en la cuarta etapa estuvo a punto de ser cancelada. Por suerte, un movimiento fan logró paralizar esta decisión y estirar su éxito dos años más, tiempo que nos dejó delirantes vivencias de la familia Banks y alguna que otra toma falsa mítica.

Eran los años noventa. No existía Twitter y las telecomedias no necesitaban decorados majestuosos e impecables, sólo bastaba con el talento que desprendían unos guiones interpretados por un grupo de actores carismáticos. Desde El tío Phil (James Avery) hasta la sensata tía Vivian (Janet Hubert-Whitten/Daphne Maxwell Reid, fue interpretada por dos actrices). Sin olvidar al repelente mayordomo Geoffrey (Joseph Marcell), la prima pija Hillary (Karyn Parsons) o el empollón Carlton (Alfonso Ribeiro) con el que el propio Will Smith se encontró hace unos meses en un plató de la BBC. Y bailaron. Como en los viejos tiempos. Como aún los imitan los norteamericanos en sus fiestas, 18 años después:

Y ADEMÁS…

El día que ‘El Príncipe de Bel-Air’ se coló en un capítulo de ‘Blossom’

Las quince mejores sintonías de series de los noventa

La táctica de Will Smith para disparar la audiencia de ‘El Hormiguero’

Buscador

Suscríbete a este Blog

Ahora mis artículos en Lainformacion.com los puedes seguir en el siguiente link

http://www.lainformacion.com/opinion/borja-teran


borjateran.es

Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

TeleDiaria en Twitter