Saltar al contenido

« ver todos los blogs

José Antonio Sánchez, de la dirección general de Telemadrid a la presidencia de RTVE

22 octubre 2014 - 15:32 - Autor:

  • Ha sido elegido hoy por el Congreso gracias a la mayoría absoluta del PP

El candidato del PP a presidir RTVE, José Antonio Sánchez, ha sido elegido presidente de la corporación pública en la segunda votación en el Congreso de los Diputados, vuelta en la que ya sólo se decide con la mayoría absoluta del ejecutivo y sin necesidad de acuerdo entre las fuerzas políticas.

El actual Gobierno del PP cambió el sistema de elección del Presidente de RTVE en 2012 para poder elegir al mandatario del viejo ‘ente’ sin el consenso que favorecía la independencia de la cadena pública y que se exigía desde 2006 (año de la reforma de RTVE). De esta forma, Moncloa puede nombrar la dirección de TVE sin acuerdos. Y han elegido a Sánchez, que sustituirá a Leopoldo González-Echenique y que viene de una controvertida gestión en la autonómica Telemadrid.

Sánchez, que ya fue director general de TVE, se encontrará con una televisión pública muy diferente a la que conoció en la era de Aznar, cuando la cadena aún era líder de audiencias, los consumos televisivos eran otros y no existían las redes sociales. Los tiempos han cambiado, los lenguajes audiovisuales también.

No sirve reproducir fórmulas obsoletas. Menos aún, cuando la compañía no cuenta con una financiación sólida que hay que estabilizar, sufre una debacle de cuota de pantalla y, además, la credibilidad de sus servicios informativos no vive su mejor momento, después de ocho años en los que, bajo la dirección de Fran Llorente, se demostró que se podía ser referencia internacional en pluralidad.

La audiencia ya ha conocido lo que significaba una televisión pública independiente y está castigando los contenidos de la actual cadena pública que, en excesivas franjas horarias, están estancados. Ahí debe estar el reto de Sánchez: recuperar esa confianza ciudadana a través de un programación que apueste por las ideas que no se queden en lo obvio.

Porque TVE debe arriesgar en nuevos contenidos, pensar en las nuevas generaciones (ahora mismo son las grandes desterradas de la programación de La 1) y. sobre todo, estar en comunicación directa con el propio espectador.

Sin olvidar, el trabajo realizado desde la web rtve.es y la necesidad de preservar el patrimonio, tanto del valioso archivo como de las instalaciones.

A priori parece complicado lograr estos objetivos con un nombramiento como el de Sánchez, tan marcado por su última gestión de Telemadrid. De hecho, el paso de José Antonio Sánchez por la autonómica ha hecho saltar las alarmas en los trabajadores de la radio y televisión pública que han visto como la cadena madrileña ha dejado de ser una referencia en contenidos próximos y sólo alcanza repercusión por su marcada ideología monocolor. No será un mandato fácil, por tanto.

Los trabajadores especulan con un gran expediente de regulación de empleo a la vista en RTVE y temen que la cadena sea desmantelada. A diferencia de los grandes países europeos, que invierten en televisiones públicas sólidas como un impulsor cultural, informativo y dinamizador social. En definitiva, como motor crucial para el futuro de los estados. España debería seguir esa línea. Y, en los años que vivimos, este porvenir pasa por profesionales del medio que prefieran el compromiso con las ideas a las trincheras políticas.

> Cuando la política no entiende la esencia de la televisión pública

> Claves de la agonía de TeleMadrid

TVE, A FONDO, EN DOCE ARTÍCULOS 

¿Cómo debería ser la TVE que necesitamos en el futuro?

El grave problema de TVE con la susceptibilidad de la audiencia

Seis programas que TVE no emitiría hoy

Cuatro programas de entrevistas para entender la TVE de los 80

Cosas que debe saber un abogado del Estado para presidir RTVE

¿Cómo frenar el desprestigio del Canal 24 Horas?

Un año desde el cambio de modelo de TVE: 12 meses de pérdida de audiencia ¿y de independencia?

3 errores y 3 aciertos de la actual TVE

Los míticos programas infantiles de TVE a análisis

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

¿El fin de los emblemáticos ‘Estudios Buñuel’?

La importancia de TVE

Los chicos de ‘Aquellos maravillosos años’, de nuevo juntos

12:18 - Autor:


Los inolvidables chicos, Fred Savage (Kevin), Danica McKellar (Winnie) y Josh Saviano (Paul), de Aquellos Maravillosos Años se han reencontrado en el programa Good Morning America. Dos décadas después de la serie, la televisión ha vuelto a reunir a este inolvidable trío que ha retratado el momento en un emocionante selfie. Y es que están de promoción, pues se ha lanzado un DVD con las seis temporadas de la icónica producción.

Creada por Neal Marlens y Carol Black, Aquellos maravillosos años nos contó la pubertad de Kevin Arnold, la relación con su familia, su férrea amistad con Paul Pfeiffer, el primer amor representado en Winnie Cooper… Todo narrado en off desde el futuro por el Kevin adulto, en un monumental homenaje a la transición entre los últimos años sesenta y los primeros setenta, al estilo de vida americano en esas décadas, a su música… La magnífica sintonía ya nos ponía en situación con esa With a little help from my friends de Los Beatles en la voz de Joe Cocker.

Reconocida con el Emmy y el Globo de Oro, Aquellos maravillosos años fue pionera a la hora de demostrar el poder de la nostalgia en televisión. Y no hace falta ser muy avispados para darnos cuenta de su influencia en el nacimiento de Cuéntame cómo pasó, donde Kevin Arnold fue sustituido por Carlitos Alcántara, cuya voz adulta también nos narra la vida pasada de su familia.

Ahora los actores son habituales de la televisión norteamericana, que no cesa en recordar la inolvidable serie. Sin embargo, ninguno de ellos logró mantener su trayectoria en alza en el mundo de la interpretación. Fred Savage, que dio vida a Kevin, no consiguió continuar su éxito después de pegar el estirón, y en su filmografía apenas destaca algún papel secundario en películas como Las reglas del juego o Confesiones de una mente peligrosa. Del resto del reparto, lo más reseñable es la leyenda urbana que circula desde hace años en torno al actor que interpretaba a Paul Pfeiffer, quien, según cuentan, se convirtió en el mismísimo… Marilyn Manson. Pero no, la realidad es mucho menos divertida: el actor que encarnó a Paul se llama Josh Saviano y hoy en día es abogado de prestigio en Nueva York.

Crecer sucede en un latido. Un día estás en pañales, al siguiente ya no estás aquí. Pero los recuerdos de la niñez permanecen contigo todo el camino. Recuerdo un lugar, un pueblo, una casa como muchas casas, un patio como muchos patios, una calle como muchas otras calles. Y el asunto es que, después de todos estos años, sigo mirando atrás y me maravillo“, decía la voz de Kevin Arnold adulto en los últimos segundos del final de la serie, después de contarnos qué fue de cada personaje y que finalmente… Winnie Cooper nunca se convirtió en su esposa. Emocionante, mítica, inolvidable, imprescindible serie.

Y TAMBIÉN HOY…

Analizamos el éxito de ‘Adán y Eva’, el reality con el desnudo como nuevo cebo

‘Adán y Eva’: el éxito de un reality con el desnudo como nuevo cebo

8:57 - Autor:

Cuatro inventó la televisión tróspida. La experiencia colectiva de disfrutar un programa sin complejos a través de las redes sociales. La audiencia se siente partícipe al descubrir el delirio de unos concursantes dispuestos a casi todo por encontrar algo parecido al amor. Y anoche la cadena roja de Mediaset dio un paso más allá con Adán y Eva, uno de los formatos más esperados de la temporada por su en principio novedosa (o al menos morbosa) vuelta de tuerca: aquí los protagonistas buscan pareja literalmente desnudos. Sin píxeles cubriendo genitales. El dato en audiencia ha resultado potente: un gran 14.8 por ciento de share y 2.816.000.

Un éxito para un estreno en el que, al final, lo que menos importó fue el hecho de que los participantes anduvieran desnudos a sus anchas por la paradisiaca playa. Porque de ese provocador detalle te olvidas a los cinco minutos. Esa es su gracia, que el desnudo intenta ser tratado con absoluta naturalidad y sin que prime una mirada sexual. Lo paradójico, sin embargo, es que los desnudos son lo único natural en un reality en el que todo lo demás pareció artificial. Nada real. En la línea de, por ejemplo, los realities de MTV como Dismissed. Solo que con gente sin ropa.

Esta primera entrega de Adán y Eva contó, eso sí, con cuatro concursantes idóneos para generar miles de comentarios en Twitter. Fueron cuatro personajes perfectos: la joven superficial machista que busca un millonario, el guaperas golfo y seductor, la ni-ni que no sabe ni donde está la Alhambra y el pelirrojo cachondo. Juntos, jugaron a eso de encontrar el amor aunque en su subconsciente solo ansiaran unos minutos de gloria catódica a cualquier precio. Impagables (y demenciales) sus diálogos sobre el arte. Y es que este género televisivo ya no busca que el espectador se identifique con los concursantes, sino que logra que se siente por encima de ellos. Por mal que haya ido tu día, reconforta plantarte frente al televisor y dejarte llevar por una buena dosis de vergüenza ajena que relativiza tus propios complejos. Y eso tiene mucho de humano, disfrutable y adictivo.

En medio del berenjenal, una Mónica Martínez solvente y también sexy que, en sus locuciones en off, recordaba inevitablemente a Luján Argüelles, la reina de este tipo de formatos en Cuatro. Pero Adán y Eva intenta ser más “serio” que ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o Un príncipe para Corina. De hecho, tras concluir el primer capítulo, el interesante programa de actualidad La otra red abrió debate, con Ruth Jiménez al frente, sobre el experimento sociológico que supone ver a cuatro jóvenes individuos desnudos en busca del amor…

Desde luego, aquí no hay nada de experimento sociológico y mejor que tampoco consideremos que estos cuatro personajes de anoche representan a nuestra juventud. El balance sería desolador y deprimente si así fuera. Adán y Eva es simplemente una muestra más del espíritu de este entretenimiento televisivo de nuestro tiempo: la televisión que nos evade y busca el chascarrillo, la risa y hasta la mofa entre las nuevas generaciones. Como tal, cumple su función catártica de sobra. Y ese es el fuerte de este programa: la divertida guinda del pastel la pone el espectador desde su casa mostrando su ingenio a golpe de tuit. Porque así debe vivirse, como una experiencia colectiva y contagiosa en las redes. Verlo a solas en el sofá y sin comentarlo con nadie sí que debe de ser aburrido… o para cortarse las venas.

Y ADEMÁS…

¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

Así está revolucionando Twitter los contenidos televisivos

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

El fenómeno tróspido, la tele hecha para consumir en las redes

Los chicos de ‘Un príncipe para Corina’: ¿Son actores contratados o ‘concursólogos’ profesionales?

¿Son así de verdad los concursantes del programa ‘Un príncipe para Corina’?

¿La audiencia de TV se puede medir con Twitter?

Buscador

Suscríbete a este Blog

Ahora mis artículos en Lainformacion.com los puedes seguir en el siguiente link

http://www.lainformacion.com/opinion/borja-teran


borjateran.es

Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

TeleDiaria en Twitter