Saltar al contenido

« ver todos los blogs

‘Un tiempo nuevo’: cuando la información se entremezcla con el espectáculo de los aplausos y la música de fondo

30 noviembre 2014 - 12:30 - Autor:

Teresa Romero dio anoche su primera entrevista en un plató de televisión tras superar el ébola. Lo hizo en ‘Un tiempo nuevo’ de Telecinco. El programa de Mediaset lograba una segunda exclusiva tras la semana pasada donde se apuntó el tanto de contar con el Pequeño Nicolás. Entonces, la audiencia se elevó hasta un 21.1 por ciento de cuota de pantalla.

No sucedió lo mismo este sábado con Romero. El programa bajó hasta un 14,5 de cuota frente al 12,5 de su rival directo La Sexta Noche, en donde se entrevistó a Pedro Sánchez.

‘Un tiempo nuevo’ se instaló hace cinco semanas en Telecinco para analizar la actualidad política a través de los datos, periodistas de prestigio y representantes políticos. Arrancó muy débil y el programa ha ido moldeando su estructura hasta subir su audiencia y encajarse mejor en la identidad de Telecinco. La entrevista con el Pequeño Nicolás fue su gran oportunidad para cosechar más espectadores y darse a conocer a un público que no sabía aún de su existencia.

El programa ha dado un toque más ligero, en parte, a sus contenidos. Más emoción, menos discurso político. Además, ha cambiado la identidad gráfica (los rótulos que aparecen en pantalla y los fondos de los plasmas en plató) y ha incorporado músicas que subrayan los momentos en las entrevistas.

Así sucedió ayer con la conversación con Teresa Romero, visiblemente nerviosa al ser su primera vez en un plató. El programa iba recalcando sus declaraciones con sutiles fondos musicales: del enternecimiento a la tensión. El problema es que, por momentos, dejaron de ser sutiles para teñir la charla de un toque sensacionalista.

Otra de las características de la espectacularización de este tipo de programas de información en prime time son los aplausos. Ya existían en 59 Segundos o, en la actualidad, en La Sexta Noche. En ‘Un tiempo nuevo’ los aplausos van recalcando cada momento clave de las entrevistas como hacen las risas enlatadas en las telecomedias para marcar los chistes. Así el programa rompe el ritmo e impulsa la tensión en el espectador desde casa.

Al igual que la música de fondo, los aplausos son estratagemas de los shows de televisión para mantener la atención de la audiencia. A veces son espontáneos, otras veces simplemente otro elemento medido más del programa para activar los sentidos del público durante las entrevistas o los debates. El límite está en el equilibrio preciso entre el rigor y la necesidad de abrazar el interés del espectador. Y, a veces, para eso, no hace ni aplausos, ni músicas de fondo: sólo la fuerza del periodismo.

La tiranía de la audiencia: cuando la información sobrepasa los límites del espectáculo

Y ADEMÁS…

Claves de los malos resultados de audiencia del programa de Telecinco

 ‘Un tiempo nuevo’: fortalezas y debilidades del regreso de Telecinco a la política en prime time

Pequeño Nicolás, un personaje de tebeo que propulsa las audiencias

El plantón de Pablo Iglesias a Telecinco

Así apagó Telecinco ‘El Gran Debate’

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

El obstáculo de las series españolas

La adicción a las miserias ajenas. Seis claves del éxito de ‘Sálvame’

Un año del cierre de Canal 9: lo que hemos aprendido de su apagón

29 noviembre 2014 - 13:59 - Autor:

Canal 9 se apagó. Eran las 12,19 de la mañana de un viernes de noviembre. La cadena se fue a negro, sin más, sin despedida, sin un plano general de adiós, sin un vídeo de recuerdo de la historia del canal. Un brusco fundido a negro mientras se veía un pasillo de la empresa lleno de policías. Esa fue la última imagen.

Hoy se ha cumplido un año de la muerte de Radiotelevisión Valenciana. La última noche fue escenificada a través de una retransmisión en directo, a modo de trepidante cuenta atrás, con rumbo a la desconexión definitiva. Era el último cartucho de los trabajadores.

Una crónica de una muerte anunciada. Pero nadie pronosticó que las últimas horas de Canal 9 se asemejaran tanto a una película de Berlanga, que reflejaba como una metáfora la mala gestión que había sufrido la cadena en los últimos años.

Todos los ingredientes de esta retransmisión espontánea, de los propios trabajadores defendiendo esa televisión pública que muchos de ellos no se atrevieron a defender antes, parecían escritos por un guionista experto en la España de pandereta.

Policías que no dejaban entrar a los empleados, cables que podían ser cortados, reporteros improvisados en busca de los hombres de negro enviados para finiquitar la conexión, la opinión en plató de ciudadanos que hasta ahora eran vetados por censores de la misma emisora…

Y es que la trama de los hechos fue creciendo en intensidad durante toda la noche. “Nos pueden cortar la electricidad en cualquier momento“, decían los presentadores con miedo. Cada minuto, parecía el último.

La Presidenta de la Asociación de las Víctimas de Metro, Beatriz Garrote, entraba por primera vez en Canal 9, tras años silenciada en esa emisora que ocultó la información del trágico suceso, que hizo que los valencianos se olvidaran del accidente de metro más grave de sus vidas. Era la última entrevista del canal.

Los trabajadores se reconciliaban consigo mismos con este acto, otro vuelco de guion: parecía que con esa entrevista Canal 9 podía morir más tranquila al dar voz a personas que jamás tuvieron hueco en sus informativos o programas.

La gestión catastrófica de la RTVV terminó en una especie de reality que mostró la emoción e indignación de unos trabajadores que veían como se enterraban 24 años de su canal autonómico. Y demostraron su instinto televisivo en las últimas horas. Un instinto televisivo del que Canal 9 llevaba huérfano mucho tiempo, de ahí su debacle de audiencia y desconexión social. Así consumaron un programa que supo mantener la atención de principio a fin, intentando encontrar luz a un final muy oscuro. La retransmisión rompió los shares de audiencia, llegando a un elevado 36 por ciento de share.

Los valencianos terminaron pagando los platos rotos de una nefasta gestión política de su autonómica. Canal 9 ya no existe. Su muerte fue arrogante y abrupta, como los últimos años de la historia del canal. Pero nos ha dejado una enseñanza para que no vuelva a suceder: las televisiones públicas deben ser independientes, gobernadas por profesionales que conozcan sus engranajes, y no contaminadas por mandatarios que confundieron el sostenible servicio público de una televisión de proximidad con el turbio fango de las cloacas de la propaganda y la telebasura con delirios de grandeza. 

> La política mató a Canal 9

> ¿Tienen sentido las televisiones autonómicas?

LA TV PÚBLICA EN 10 ARTÍCULOS

1. Cuando la política no entiende la esencia de la televisión pública

2. ¿Cómo debería ser la TVE que necesitamos en el futuro?

3, La importancia de TVE

4. TVE cumple 58 años en plena crisis

5. 50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

6. El grave problema de TVE con la susceptibilidad de la audiencia

7. 20 años de La 2 Noticias: el informativo que quiso ser más que un Telediario

8. ¿Cómo frenar el desprestigio del Canal 24 Horas?

9. Fran Llorente, el hombre que cambió los informativos de TVE

10. 6 programas que TVE no emitiría hoy

Mariló Montero, la ‘eterna’ superviviente entre los ceses de TVE

5:01 - Autor:

Hubo un tiempo en el que ya, por fin, parecía que íbamos a alcanzar el objetivo de contar con una televisión pública realmente independiente. Lo consiguió el equipo dirigido por Fran Llorente durante sus 8 años al frente de los Telediarios. No gustó a todos esa pluralidad, ni de un lado ni de otro. Pero TVE abrazó la credibilidad ciudadana y sus espacios de noticias se hicieron con un sólido liderazgo que no se veía afectado ni por el arrastre de audiencias de exitosos concursos como Pasapalabra.

Pero llegó el ejecutivo de Mariano Rajoy a Moncloa y se decidió modificar la normativa que otorgaba a la televisión pública una independencia de las legislaturas políticas. Se daba un paso atrás. Algunos de los representantes del partido en el poder entienden que la cadena es una moneda de cambio que se gana con las elecciones y no un instrumento de servicio a la ciudadanía.

Así que, con el cambio, desaparecieron rostros de prestigio. Destituido Llorente, TVE perdió otros profesionales de reputado reconocimiento y que otorgaban buenos datos de audiencia. Ana Pastor, Juan Ramón Lucas o Xavier Fortes… Fue una primera criba que tuvo claramente que ver con las incomodidades de la política, pues tanto los formatos como el prestigio de todos ellos estaba muy consolidado.

En las últimos meses, y con la llegada desde Telemadrid de José Antonio Sánchez, nuevo presidente de RTVE, se ha decidido dar un paso aún más allá. Ayer se reformaron los jefes de sección de los informativos. Pero no queda ahí la purga, que ha alcanzado a otros profesionales encargados de contenidos pilares de la cadena. Han caído Ricardo Villa, impulsor de RTVE.es, y Fernando Navarrete, jefe de realizadores, a quienes ayer viernes se sumaron más cargos, entre ellos Juan Carlos Pérez, reputado director de imagen. Cargos que con su talento lograron objetivos importantes para la corporación pública.

Los cambios, por supuesto, son necesarios en muchas ocasiones, pero estos ceses no parecen destinados a mejorar el panorama. Visto lo visto, probablemente se apueste por colocar en estos puestos ahora vacantes  a otros responsables que agudizarán una especie de preocupante involución de la televisión pública. Más aún cuando la emisora parece dar la espalda a los profesionales más valiosos y solo dar luz verde a formatos que son malas copias de programas de otras épocas ya superadas.

Habrá más destituciones en los próximos días. Lo mejor que nos ha dado la TVE de los últimos diez años se está quedando fuera de TVE. Paradojas de la vida. En cambio, los responsables del viejo ‘ente’ sí mantienen a Mariló Montero, a la que están dando una oportunidad desde 2009. Pero sólo ha acumulado mínimos datos de share y la única repercusión social que consigue se produce a través de la indignación que generan algunos de sus comentarios improcedentes: desde hacer apología del tabaco hasta reflexionar sobre las almas trasplantadas en órganos. Por no hablar de la encerrona a “su compañera” Anne Igartiburu en directo y tantas otras perlas desafortunadas, irresponsables y soberbias. Mariló lo último que produce es indiferencia. Y esto puede ser una ventaja, aunque en este caso no se traduce en un mejor rendimiento del programa. Al contrario, crea una especie de rechazo en el espectador. Seis temporadas después no termina de conectar con la gente. Su audiencia está estancada. Es obvio que su “La Mañana de TVE” no avanza, no evoluciona, no tiene arreglo, no interesa. Está televisivamente muerta. La única solución es revolucionar esta franja con un nuevo espacio, nuevos temas y un nuevo presentador o presentadores (que pueden ser jóvenes profesionales que ya están en plantilla en RTVE). 

Sin embargo, Mariló ahí sigue, símbolo del poder que le da cobijo. Sin publicidad, TVE ya no necesita competir en audiencia con el resto de las cadenas comerciales como antaño, pero lo que desde luego no parece tener sentido es realizar un programa que tampoco apuesta por marcar la diferencia y que, encima, no termina de conectar con el público mayoritario que antes sí tenía fidelizado TVE en las mañanas. La 1 debe ser una factoría creativa también en las primeras horas del día: ir por delante buscando ser la referencia curiosa de la calle más allá de la receta de salud-cocina-sucesos-corazón, con músicas sensibleras de fondo. Es más, hay programas en la legendaria y rica historia de TVE que, vistos hoy, son más televisivos (y modernos) que muchos de los que produce la cadena pública en la actualidad: en ritmo, en temáticas y en lenguajes audiovisuales. Y esto es inconcebible.

Pero, de momento, estas decisiones, como la de fichar como director de informativo a alguien que viene de una marcada sección de opinión del diario La Razón, suponen una contundente declaración de intenciones y denota que los representantes políticos no se dan cuenta de que en TVE reflejan su propia credibilidad, o su propio descrédito.

De momento, Mariló Montero continúa, contra vientos y mareas. Ella representa buena parte de la imagen que se desprende sobre nuestro país, un país en el que parece que el talento, las ideas y los méritos profesionales son lo de menos. 

LA IMPORTANCIA DE TVE, A FONDO, EN 10 ARTÍCULOS

1. Cuando la política no entiende la esencia de la televisión pública

2. ¿Cómo debería ser la TVE que necesitamos en el futuro?

3, La importancia de TVE

4. TVE cumple 58 años en plena crisis

5. 50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

6. El grave problema de TVE con la susceptibilidad de la audiencia

7. 20 años de La 2 Noticias: el informativo que quiso ser más que un Telediario

8. ¿Cómo frenar el desprestigio del Canal 24 Horas?

9. Fran Llorente, el hombre que cambió los informativos de TVE

10. 6 programas que TVE no emitiría hoy

Viernes negro en TVE: histórica sentada de los trabajadores contra el cese de jefes de sección

28 noviembre 2014 - 19:52 - Autor:

Viernes negro en Torrespaña. Esta tarde, a las puertas del fin de semana, la nueva dirección de los informativos de Televisión Española ha dado un vuelco radical en los puestos directivos de los Telediarios. José Antonio Álvarez Gundín, responsable de las noticias de TVE, ha destituido a los jefes de Internacional (Diego Arizpileta), Sociedad (Mavi Doñate) y Cultura (Manuel Román). Además, la jefa de Economía, Silvia Rodríguez, ha dimitido después de que Gundín le ordenara destituir a dos de sus adjuntos. También han caído las adjuntas del área de Nacional, zonas más sensibles para los intereses del Gobierno en la turbulenta actualidad política.

Estos cambios, ha provocado una protesta de los profesionales de la redacción de informativos, produciéndose una sentada frente el despacho de la nueva dirección. Los trabajadores se están movilizando porque los nombramientos apuntan a una radicalización ideológica de la televisión pública.

Otro paso atrás en una estrategia de toma de mando que no se entiende tras los años de pluralidad de la cadena pública. El actual gobierno, preocupado por las encuestas y la indignación social, parece querer ejecutar un mayor control del viejo ‘ente’, aunque eso es un efecto boomerang, pues vivimos un tiempo en el que los espectadores cuentan con más acceso a la información. De ahí que TVE ya no sea líder en informativos.

Los nuevos nombramientos son Alejandro Alcalde, jefe del Área de Internacional; Francisco Arjona, jefe del Área de Sociedad; y Mª José Ramudo, Área de Cultura.

Desde la llegada de José Antonio Sánchez a la presidencia de la corporación pública, se está desarrollando cambios a fondo en el organigrama de todas las áreas. No sólo informativos. En el día de hoy han salido también dos de los profesionales que más alegrías han dado a la corporación en la última década. Juan Carlos Pérez, director de imagen, y Marta Abad, directora de marketing, que se suman al cese de Ricardo Villa, impulsor de la web e interactivos.

Cambios que se justifican dentro de una ‘asfixia económica’. Aunque, en realidad, los Telediarios y La Mañana de La 1 cuentan con más medios técnicos que hace dos décadas, cuando TVE era líder. Además, se han consumado fichajes de entretenimiento que apuntan hacia la competición con las privadas y que no suelen ser baratos. Paula Vázquez, José Mota, The Hit de Jaime Cantizano o un programa con niños con David Bustamante, en el que el cantante se estrenará como presentador. Sin embargo, gran parte de la audiencia no volverá a La 1 hasta que se vea representada en su cadena. Porque los espectadores ya han conocido una televisión pública independiente. Lo hicieron en la época de Fran Llorente como director de informativos. Y en ese sentido ya no hay marcha atrás.

Cuando la política no entiende la esencia de la televisión pública

Y ADEMÁS…

¿Cómo debería ser la TVE que necesitamos en el futuro?

¿Cómo frenar el desprestigio del Canal 24 Horas?

TVE cumple 58 años en plena crisis

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

El grave problema de TVE con la susceptibilidad de la audiencia

20 años de La 2 Noticias: el informativo que quiso ser más que un Telediario

6 programas que TVE no emitiría hoy

11 cosas que sólo pueden pasar en ‘Gran Hermano’

9:33 - Autor:


 
Gran Hermano sigue como éxito de audiencias. Es un hecho. El espacio de tele-realidad entra en la recta final de su temporada 15 asegurándose su regreso: cuenta con un público fiel y muy fanático, de eso no cabe duda. Anoche, la gala de expulsión de Fran alcanzó un 22.6 por ciento de cuota y 2.849.000 espectadores.

También es un triunfo en número de comentarios en las redes sociales. Incluso resucitando el hashtag #TimoGH15, que lleva semanas propiciando un reality paralelo en el que los propios seguidores del concurso se han transformado en las otras cobayas del “experimento sociológico” a través de sus peleas a golpe de ‘tuit’.

Y es que el formato de Telecinco y Zeppelin sigue vivo con su manejo de los elementos más básicos de la convivencia. Genera filias y fobias, y todos lo ven: simpatizantes e indignados. Porque, al final, GH es el único encierro voluntario en el que siguen pasando cosas tan magnéticas como éstas.

1. Que salga la cabeza de tu madre del plato de una mesa (junto a unos chorizos).


 
2. Que no puedas utilizar el móvil, pero te den un móvil para hacerte selfies.

3. Que te hable una voz distorsionada del más allá, a la que tienes que obedecer.

4. Que conquistes un nuevo ligue, y te metan a tu ex.


 
5. Que descubras que cuentas con dotes (adivinatorias) mientras duermes.

6. Que una cabra sea eliminada más tarde que tú.


 
7. Que te llames Vitín.

8. Que te quedes mirando a unos calcetines girar en la lavadora como si fuera una tele de plasma.


 
9. Que te traigan a tu perro y, al verte, se haga sus necesidades.

10. Que Mercedes Milá amenace, en directo, con entrar con un ‘bazooka’ al control de realización. Da igual, se le permite porque sigue vibrando con su propio invento incluso con intensidad mayor que hace 15 ediciones.

11. Que todo se magnifique, claro.

Y ADEMÁS…

> Los límites éticos que ‘Gran Hermano’ aún no ha sobrepasado

> Cómo manipular a los concursantes de ‘Gran Hermano’ en cuatro sencillos pasos

Los 6 factores que han impulsado la audiencia de Gran Hermano 15

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

Lo que esperamos de la nueva temporada televisiva

‘Gran Hermano’, el superformato que reinventó la televisión

 

La televisión políticamente correcta: un modelo condenado al olvido

27 noviembre 2014 - 10:17 - Autor:

Existen magistrales sketches de Martes y Trece que serían imposibles de emitir en la actualidad. Por mordaces, por saltarse la delicada línea del eufemismo… Eran otros tiempos y la televisión tenía menos miedo a las ideas. También, la audiencia era menos susceptible.

La televisión, en España, está a punto de celebrar su 60 cumpleaños y no destaca precisamente por su valentía. Encontramos sanas y sabias excepciones, pero claramente insuficientes. En Televisión Española se entiende que al ser una emisora pública no deben traspasar ciertas barreras. Tampoco de esta premisa se salvan las cadenas privadas, donde se evitan demasiados contenidos porque igual no los entiende una señora de Cuenta (que para los directivos de los canales ejemplifica a una señora muy inculta, se ve).

Y en este camino, sin perspectiva de lo que significa en realidad el poder de la pequeña pantalla, los profesionales de la televisión se llenan de prejuicios y temen jugar. Cuando, precisamente, el entretenimiento en televisión consiste en jugar. Sea en una televisión pública o privada. No pasa nada, siempre que se realice desde la responsabilidad bien entendida y, sobre todo, desde la complicidad con el espectador.

Pero la sombra de lo políticamente correcto o el miedo a salirse del guion preestablecido planean sobre determinados programas. Formatos que llegan como se van. Se estrenan y se esfuman, sin pena ni gloria. De T con T a ¡A Bailar! ¿Alguien se acuerda de ¡A bailar! ya? Pocos, por no decir nadie. La lista de estos programas es larga, y es que para que triunfe un producto en televisión debe tener un ADN bien definido, con una mezcla de factores que resulte única.

Todas las cadenas necesitan su dosis de atrevimiento, de riesgo, de ferocidad, independientemente de quienes sean sus accionistas, marca o línea editorial. Lo contrario provoca indiferencia y nadie lo recuerda. Valga como ejemplo aquel Sorpresa, sorpresa de los noventa, que sin una rotunda Isabel Gemio, capaz de generar filias y fobias extremas, no habría sido lo que fue. Por eso, ya no funcionan los programas de sorpresas, porque se hacen a medio gas y con un guion demasiad atado, que mata cualquier atisbo de espontaneidad.

Las cadenas caen en el error de dedicar demasiado tiempo a emular los éxitos de sus rivales. ¿Por qué, en ocasiones, es más importante el competidor que tu propio producto? Los canales han optado por intentar fotocopiar resortes de éxitos pasados o formatos internacionales, pero sin apostar de verdad por la imprevisible adrenalina de los verdaderos creativos de la tele. Porque la adrenalina es parte de la emoción y, hoy en día, escasea en muchos formatos que transmiten de todo menos emoción. Porque la emoción real, aquella que contagia e ilusiona, no se fabrica ni se compra: sólo se produce cuando existen una combinación perfecta de genuinos ingredientes. Cuando quienes lo hacen también disfrutan el programa. Y se nota. 

La excusa será: “no hay dinero”, pero el filón está en ahondar en las ideas que crecen en el carisma, aprenden del pasado y no en la repetición. Las ideas no son caras, solo hay que permitir que se materialicen. Porque la televisión, para triunfar, no se puede quedar en un resultado a medias tintas. En ningún género: ni en un talent show ni en un concurso ni en un magacín ni en un formato infantil ni en un informativo. Siempre se gana interés cuando el espacio cuenta con un equipo (y unos directivos) que busca trasmitir verdad y que no conoce el miedo a salirse de lo políticamente correcto. En definitiva, que logra la complicidad, confiando en la audiencia, desafiando de tú a tú al espectador y lanzándole algún que otro dardo mordaz e, incluso, maliciosamente travieso. Eso es la televisión con mayúsculas, lo contrario es aburridamente previsible y sólo conduce inexorablemente al olvido por culpa de esos tabúes que acaban alejando a la audiencia.

Porque la televisión, como la vida, tiene que entusiasmarte enganchándote a una pantalla en la que sientas que todo, absolutamente todo, puede pasar.

Y ADEMÁS…

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

Las virtudes de Twitter que las cadenas aún no saben aprovechar

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

Así está revolucionando Twitter los contenidos televisivos

¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

6 programas que TVE no emitiría hoy

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

Lo que esperamos de la temporada televisiva

5 inolvidables escenas de ‘Friends’ que nos hicieron querer celebrar ‘Acción de Gracias’ (VÍDEOS)

4:31 - Autor:


 
Este jueves, los norteamericanos celebran su día de Acción de Gracias. Esta tradición ha quedado marcada en nuestro imaginario colectivo gracias a la colonización cultural de las grandes series de televisión norteamericanas, que siempre han desarrollado conflictos alrededor de una mesa con un pavo gigante. Aunque hay una sit com que, especialmente, dedicó memorables episodios a esta festividad. Se trata de la siempre brillante Friends. ¿Quién no recuerda a Joey con su cabeza dentro de un señor pavo?

Hoy, aunque nos pille un poco lejos esta tradición familiar, celebramos el Thanksgiving Day revisionando las aventuras que vivieron Rachel Green, Ross Geller, Chandler Bing, Joey Tribbiani, Monica Geller y Phoebe Buffay en una noche como ésta:

Y ADEMÁS…


 
otros artículos relacionados

Las nueve razones por las que amamos ‘Friends’

El último episodio de ‘Friends’

¿Sería una buena idea realizar una secuela de ‘Friends’?

‘Friends’, como nunca la habías visto

Los motivos de una eterna reposición

Las nueve razones por las que amamos ‘Friends’

 

El impulso de las cadenas temáticas: seis canales imperdibles

26 noviembre 2014 - 13:25 - Autor:

Los canales temáticos están viviendo un impulso en sus contenidos. Ya no son sólo plataformas de refritos. Innovan, crean y apuestan por una producción propia que cada vez sirve de una interesante alternativa a las cadenas generalistas, desde la TDT o las compañías de pago. Recomendamos seis marcas temáticas, independientes de los grandes grupos de televisión nacionales, que han convertido su oferta en un referente.

1. COMEDY CENTRAL

La cadena que descubrió el humor chanante y sirvió de trampolín para Dani Rovira se ha transformado en una crucial e inteligente ventana a la comedia autóctona. Plataforma de monologistas, también experimenta con los programas propios de sketches, como Corto y Cambio o El Fin de la Comedia. Además, ha importado el ácido formato The Roast, que desmonta a un personaje popular a través de los chascarrillos de sus famosos amigos. El primero en atreverse con este invento de Comedy Central ha sido Santiago Segura. ¿Quién será el próximo? Habrá que descubrirlo en una cadena que cuenta con producciones internacionales infalibles. Friends o South Park son emblema del canal.

2. CANAL COCINA

Uno de los platos fuertes de las plataformas de pago es Canal Cocina. La cadena ha huido de ser un contenedor de baratos programas culinarios extranjeros para ser referente internacional en la producción propia de programas de cocina. Un 80 por ciento de su parrilla es hecha en España. No podía ser de otra manera, como país netamente gastronómico. Los espacios se estructuras en pequeños bloques de media hora de duración donde es fácil encontrar todo tipo de recetas, desde cómo cocinar por cinco euros hasta descubrir los trucos de los chefs de otros países. Y todo presentado con una realización televisiva muy cuidada. Hoy cocina el alcalde, El Rey de los Pinchos o Yo amo mi mercado son algunos formatos estandartes de un canal que sale a la calle y explora en la cultura de su propio país.

3. DISCOVERY MAX

Los documentales han cambiado para siempre en nuestra pequeña pantalla. Y Discovery se ha convertido en referencia de la televisión que cuenta historias extraordinarias rompiendo las barreras de los lenguajes televisivos tradicionales. Motor, ciencia, supervivencia, magia, ingeniería, misterios y subastas son los pilares de una inquieta frecuencia, de la TDT en abierto, que busca conectar con la curiosidad del espectador. No sólo a través de su cartera de espectaculares formatos anglosajones, también invirtiendo en espacios propios que sean más identificables por el espectador español. House of Cars, el Mago Pop o Frank Cuesta son algunos de los nombres propios de la versión cañí de Discovery.

4. SUNDANCE CHANNEL

Siguiendo la misión de su fundador Robert Redford de divulgar la creatividad que se sale de la norma, Sundance Channel es una de las pocas emisoras que ha explorado en las producciones independientes. Del cine al género documental. Es la casa de Mad Men, Rectify, maratones cinéfilos con los títulos del festival de mismo nombre y mucho cine de autor.

5. CALLE 13

Calle 13 nació como un canal suspense, pero ahora es mucho más que eso. Referente en series, este viernes estrena la tercera temporada de Elementary. Lo hace en primicia. También acoge Nurse Jackie, la ficción de Edie Falco aterrizará en diciembre con su sexta etapa. Y en enero lanzará Asuntos de Estado, la nueva apuesta de Katherine Heigl, que se acaba de estrenar en la NBC. Además de no faltar a la cita con Ley y Orden: Unidad de Víctimas Especiales, Grimm T4, Psych, Justified, Rookie Blue…En el marco de nuestro país, importante es la acción que ejecutaron dentro del proyecto LittleSecretFilm, donde 13 directores rodaron, con presupuesto mínimo, en 13 horas y con menos de 13 personas de equipo técnico, una tvmovie para el canal. De esta producción, ‘Los amigos raros’ de Roberto Pérez Toledo es la historia que más repercusión ha logrado a través de las redes sociales, superando 600.000 visionados en Youtube en pocos meses.

6. AXN

CSI, Castle, Brigada Antivicio, Hannibal, Perception, Navi: investigación criminal, Mentes criminales o Cómo defender a un asesino, que llega este jueves al prime time, son algunas de las producciones destacadas que emite AXN. El canal de Sony ha sido pionero en dirigirse específicamente al público más amante de la acción y sigue siendo la plataforma preferida para los fieles a este género.

Y ADEMÁS…

¿Menosprecian los medios a los ‘Youtubers’?

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

Así está revolucionando Twitter los contenidos televisivos

¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

Las cinco dificultades que sufre el guionista de la ficción en España

¿Por qué en España ya no existen programas de late night?

Lo que esperamos de la nueva temporada televisiva

La guerra de ‘palabrotas’ de Lisa Kudrow y Jennifer Aniston (VÍDEO)

8:47 - Autor:

En Estados Unidos son los reyes de los programas que entremezclan espectáculo y entrevistas. Maestros del late show, en estos formatos no cesan los reencuentros de actores que protagonizaron series emblemáticas. Las grandes networks saben manejar la nostalgia a la perfección.

Si hace unos meses Jimmy Kimmel, en Jimmy Kimmel Live!, reunió a parte del reparto de Friends en una réplica de la cocina de la telecomedia más exportada de todos los tiempos, ahora han regresado al programa Lisa Kudrow (Phoebe) y Jennifer Aniston (Rachel) para protagonizar una de las secciones más divertidas del show: el duelo de palabrotas.

Esta juego consiste en una guerra de insultos inventados. Sólo hay una regla, como en el Un, dos, tres… no se puede repetir ninguna de las ‘palabrotas’.

¿Por qué en España no terminan de cuajar este tipo de programas?

Lo más parecido que hay en nuestro país a este género televisivo es El Hormiguero. El show de Pablo Motos ha sabido dotar de una personalidad inaudita a un programa que no se parece a nada. Ese es el secreto. En nuestro país, las cadenas han priorizado otro tipos de formatos. No han apostado tanto por el espectáculo de las entrevistas. No porque no funcione. Simplemente porque se ha dado prioridad a otro estilo de televisión de entretenimiento diario, más fácil y barata de consumar. Más aún, cuando en España hay una cierta percepción de que es más complicado crear un formato diario de estas características, al no existir una cartera de celebrities tan consolidada. Los programas de corazón han hecho crearse una rancia coraza a actores y cantantes, que tienen miedo a dejarse llevar con su naturalidad en un plató. No entran al trapo. Programas como El Hormiguero están derribando, poco a poco, este muro psicológico de desconfianza delante de la cámara que antes no existía y que propiciaron los agresivos programas rosas que proliferaron a partir de los noventa en nuestra pequeña pantalla.

Y ADEMÁS…


 
otros temas relacionados

Las nueve razones por las que amamos ‘Friends’

¿Por qué en España ya no existen programas de late night?

¿Por qué las series y los programas empiezan y terminan tan tarde?

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

Así está revolucionando Twitter los contenidos televisivos

¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

Las cinco dificultades que sufre el guionista de la ficción en España

‘La que se avecina’ arrasa con sus actores traspasando la frontera entre ficción y realidad

25 noviembre 2014 - 10:06 - Autor:

La que se avecina estuvo a punto de ser cancelada. Pero Telecinco, en un ataque de lucidez, dio marcha atrás. Acertaba de pleno con la decisión, pues la telecomedia iba a multiplicar sus adeptos a golpe de reposición.

Porque La que se avecina es un éxito de la televisión que la audiencia va descubriendo poco a poco hasta entender el producto. Una serie que no necesita ni grandes decorados ni guiones realistas para enganchar al espectador. Pero sí necesitaba tiempo para romper con tabues y olvidar a su predecesora Aquí no hay quien viva.

Sus grandes cuotas de pantalla se sustentan en un surrealismo incontrolable en donde todo puede pasar y que ha conectado, sobre todo, con el lenguaje de las nuevas generaciones por su ritmo histéricamente acelerado, a tono con la impaciencia de los nativos digitales. También la producción ha triunfado por sus personajes que parecen sacados de un exagerado cómic sobre una reconocible picaresca española de polígono residencial y por la mezquindad, llevada al delirio, en sus tramas.

Ayer la serie celebró su capítulo 100. 4,1 millones de espectadors (con un 24,1% de share) vieron un episodio que no era uno más. (atención, spoilers) Los habitantes de Montepinar descubrían que eran los protagonistas de una serie tras la caída de un foco del cielo del estudio. Y se revelaron contra sus vidas de ficción e incluso decidieron reunirse con el Consejero Delegado del canal, una versión rejuvenecida de Paolo Vasile. Aunque, el momento más emocionante fue cuando apareció, subida en el balcón, Mariví Bilbao.

Mucho guiño cómplice, atreviéndose incluso a recordar coletillas de Aquí no hay quien viva, para una idea que sorprendió instantáneamente hasta que se descubrió que todo era un sueño. Y los protagonistas de la historia volvían a su bucle infinito de vida para que los episodios sigan siendo intercambiables.

Lo verdaderamente rompedor habría sido que los personajes siguieran interpretando la serie sabiendo que eran actores de un sainete incontrolable. Pero eso, quizá, ya era demasiado riesgo para la conservadora televisión en la que vivimos.

Y ADEMÁS…

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

¿Por qué las series y los programas empiezan y terminan tan tarde?

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

Así está revolucionando Twitter los contenidos televisivos

¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

Las cinco dificultades que sufre el guionista de la ficción en España

 

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor

"Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

 

noviembre 2014
L M X J V S D
« oct   dic »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

TeleDiaria en Twitter