Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Los ‘realities caseros’: la nueva forma de saltar a la fama (VÍDEOS)

3 diciembre 2014 - 7:00 - Autor:

Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor“, decía Debbie Allen en su mítica serie Fama. Razón no le faltaba, aunque el sudor se ha ido desvirtuando con los años. En las últimas décadas, Youtube ha creado, sin proponérselo, un nuevo género de reality casero que está convirtiendo personajes anónimos en potentes celebrities. No necesita inversiones económicas, sólo personalidad propia.

Todo empezó por casualidad, cuando familias grababan a sus hijos en situaciones curiosas y se atrevían a colgar el vídeo en Youtube: un niño hablando anestesiado tras salir del dentista, un bebé mordiendo a su hermano… Resultado: la audiencia de estos vídeos amateurs se multiplicaba hasta lograr millones de visionados.

Es el triunfo de un momento que se captura espontáneamente y se transforma en un producto viral que, además, genera ingresos a sus creadores. Desde entonces, muchas son las familias que se han subido al carro de esta forma de protagonizar su propio ‘reality’ desde la red.

San and Nia son unos papás que decidieron hacer su propia road movie musical. Un día se autograbaron en su propio coche mientras cantaban -con su hija en el asiento trasero- una versión de Frozen. La niña pasaba un poco de sus sobreactuados padres, pero ellos lo dieron todo. Subieron el vídeo a su canal, se autodenominaron en el título ‘padres guapos‘ y el performance ha sido todo un acontecimiento mediático.

Más de 18 millones de visitas en sólo unos pocos meses. Así que la familia ha aprovechado el filón y ha reinventado su vida en un particular formato de telerealidad. No son Alaska y Mario, pero casi. Esta pareja y sus hijos ya son un producto: muestran cómo realizan sus clases de yoga, cómo enseñan a sus retoños… e incluso han vuelto a cantar (ahora hasta subidos en un avión). En definitiva, han transformado sus vivencias y el crecimiento de sus hijos en un espectáculo. No son los únicos. Las familias que exhiben su vida en la red cada vez son más.

En el caso de San and Nía, además, existen un aluvión de parodias en las redes, que también suman cientos de miles de visitas. Un fenómeno imparable.

San and Nia son un nuevo tipo de celebries. Han nacido en la red, un medio con un potencial global que derriba cualquier frontera, y además la televisión tradicional se ha fijado en ellos, llevándoles a sus programas, entrevistándoles, aprovechando sus ideas… También artistas como Taylor Swift intenta emular este tipo de concepto de presentación viral para promocionarse. ¿Por qué? Pues porque, de esta manera, transmite una mayor cercanía y complicidad. Aunque, en realidad, el vídeo ‘casero’ de Swift es una producción al nivel de cualquier videoclip convencional, en el que, por ejemplo, el coche no va conducido por el piloto, está sobre un remolque (como se hace en el cine habitualmente). Hay presupuesto y un equipo detrás, pero da el pego de un juego improvisado entre amigos y, de esta forma, transmite una espontaneidad que parece hecha en el tú a tú.

Porque las grandes estrellas del pop también aprenden de los nuevos lenguajes que ha incorporado Youtube gracias a familias como San and Nia, que han sabido unir las emociones que nos ha enseñado la televisión con los lenguajes de Internet. Donde no importa tanto la calidad visual, sobre todo importa que el público conecte con unos personajes que transmiten una historia magnética, desnuda… sin intermediarios.

Y ADEMÁS…

Las virtudes de Twitter que las cadenas aún no saben aprovechar

Así está revolucionando Twitter los contenidos televisivos

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

¿La audiencia de televisión se puede medir a través de Twitter?

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

¿Menosprecian los medios de comunicación a los Youtubers?

El problema que está detrás del envejecimiento de la audiencia en televisión

El programa de Buenafuente: ¿es televisión u otra cosa?

6:00 - Autor:

Andreu Buenafuente cumple mañana 150 programa ‘En el aire’. Silencioso y ruidoso al mismo tiempo, su espacio cierra cada noche la parrilla de La Sexta, un canal que ha sabido construir su programación a través de espacios en directo con una firme identidad propia.

Es fácil identificar cuando un formato es de La Sexta o no. El espectador sabe que si pasa algo ahí estará el canal verde para contarlo con su particular forma de entender la televisión. También Buenafuente. Aunque, en su caso, no hace un programa al uso, de esos que cuentan con 325 artimañas para el éxito, Buenafuente hace otra cosa: consuma su propia forma de discernir el entretenimiento de late night: la comedia que escucha e intenta descubrir cosas.

“Me enamoré de la televisión cuando fui a ver en 1991 el programa de Àngel Casas Un día es un día (La 2). Esa noche tenía de invitados a José Luis Rodríguez ‘El Puma’ y a Ana Obregón. Estuve en las tripas del estudio, detrás del decorado… me entró una gran fascinación por todo aquello, dije: tengo que trabajar en esto. Y, curiosamente, terminé haciendo tele en ese mismo polígono de Sant Just Desvern“ decía Andreu Buenafuente justo hace tres años en la presentación del libro Lo que vendría a ser la televisión en España.

Ana Obregón marca. José Luis Rodríguez ‘El Puma’ también. Pero, sobre todo, se intuye que le dejó huella la visión de Àngel Casas, uno de los creadores catódicos más talentosos. Aquella inquieta forma de explorar en el espectáculo de la televisión ya no se estila, pero Buenafuente ha conseguido preservarla con un programa en el que comparte protagonismo con Berto Romero, que se ha convertido en su maquiavélico contrapunto perfecto. Tiene reflejos y terrenaliza cualquier intensidad de su jefe.

¿Es televisión el programa de Buenafuente? En tiempos de Fast TV, la televisión de usar y tirar, quizá ni lo parezca. Pero lo es. Claro que lo es. Es más, es ese tipo de televisión en la que aún hay tiempo para permitirse licencias (sin excesivos miedos al share), que presta atención a los invitados (sin estresantes prisas), que explora en el guion (y la improvisación) y que, además, cuida la puesta en escena. En el aire tendrá menos presupuesto que otros shows anteriores de Andreu, pero nunca ha cesado en mimar la escenografía y la realización, que muestra todo lo que el espectador necesita sentir: desde la comunicación no verbal de la simbiosis de Berto y Andreu hasta el expresivo contraplano de reacción del público.

Con En el aire Buenafuente ha perdido su institucional pupitre de presentador norteamericano para dar paso a otra mesa, más camilla, que transforma el plató en una reunión de amigos en donde todos están a la misma altura. Además, el programa ha sido pionero en integrar con naturalidad en escaleta las redes sociales a través de BobPop, que dinamiza el show con sus apariciones en las que la audiencia se siente partícipe.

La televisión que realiza En el aire, no es mejor ni peor que otra, pero sí es televisión a subrayar con fosforito amarillo por creativa y contracorriente. Una televisión que España también necesita y que conecta con un público muy interesante para las marcas publicitarias. ¿Los insomnes trasnochados? El fiel público adulto comprometido con su tiempo.

Y ADEMÁS…

Las virtudes de Twitter que las cadenas aún no saben aprovechar

Fast TV, claves de un grasiento modelo de negocio televisivo

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

El problema que está detrás del envejecimiento de la audiencia en televisión

Tres trucos que debe aprender Buenafuente de Crónicas Marcianas

Buenafuente: lo mejor y peor del estreno de ‘En el aire’

Buenafuente, en busca de la resurrección del late night

Buscador

Suscríbete a este Blog

Ahora mis artículos en Lainformacion.com los puedes seguir en el siguiente link

http://www.lainformacion.com/opinion/borja-teran


borjateran.es

Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

TeleDiaria en Twitter