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José Luis Moreno: lo que ha aportado (bueno) a la historia de la televisión

28 marzo 2015 - 10:11 - Autor:

José Luis Moreno ha vuelto a TVE con polémica. Su Alfombra Roja no gustó. Nada. Fue un caos de producción y guion que, esta noche, vivirá su segunda oportunidad.

El controvertido empresario, ventrílocuo y cirujano produce para La 1 esta resurrección del formato que tan bien le funcionó durante 30 años, con programas como Entre Amigos, Risas y estrellas o el recordado Noche de Fiesta.

Pero, atrevámonos a reconocerlo, en su época dorada, José Luís Moreno ejecutó las varietes televisadas como pocos. Él mezcló a la perfección música, chascarrillos, desfiles y mogollón de figurantes en escena ansiosos por aplaudir. Ingredientes infalibles que, por cierto, las otras productoras que intentaban copiar la fórmula casi siempre acababan olvidando. Y, claro, nadie con un sarao de estas características alcanzaba los buenos shares de las galas de Moreno.

Incluso Noche de Fiesta llegó a tener un clon en Perú. Se llamaba Noche de Estrellas y era un show que imitaba al original hasta en el logotipo “estilo WordArt” o en las presentadoras repollo, que posaban, “brazos en jarra”, delante de una pared de monitores, siguiendo la escuela de Juncal Rivero.

¿QUÉ APORTÓ BUENO?

Y es que, guste más o menos, José Luis Moreno también aportó cosas buenas a una determinada época televisiva: las galas imprevisibles, en las que todo parecía que podía suceder.

Y, para transmitir esa sensación en el espectador, tuvo la ‘visión’ catódica de llenar el escenario de ruidosa gente. De hecho, llegó a incorporar hasta varios tipos de ballets en escena (moderno, flamenco …), hordas de modelos y legiones de músicos. El escenario estaba lleno de personas, como si fuera una fiesta real, en programas que principalmente se hacían en directo.

Ese era otro as en la manga: el directo. Realizar el show en vivo otorgaba un nervio extra al sarao, que se contagiaba al público en casa. Incluso se escuchaba como los operarios montaban y desmontaban los decorados de los teatrillos.

Porque, en sus programas de variedades, incorporó unos teatrillos, que eran, en cierto sentido, precursores de la esencia de Aquí no hay quien viva. Por aquel entonces, los guiones de estos sainetes enganchaban al espectador. Tenían píldoras identificables para una audiencia de una época que buscaba la evasión en una verbena disfrazada en un glamour de Casino de extrarradio.

Las galas de Moreno, además, servían como punto de encuentro de artistas de renombre, justo lo que faltó en el primer Alfombra Roja (exceptuando a Marta Sánchez) y hasta se lograban puestas en escenas modernas para su época. El equipo técnico de TVE ponía talento para que, a nivel de realización, saliera un gran espectáculo a nivel visual. Porque Noche de fiesta estaba bien realizado visualmente.

Los tiempos han cambiado. Y el primer Alfombra Roja salió mal. Muy mal. Eso sí, aunque hubiera salido bien, ya existía un clima de indignación en las redes social contra el programa.

TVE necesita realizar grandes espectáculos de entretenimiento. Pero debe crearlos, claro, con calidad, instinto de nuestro tiempo y de forma más vanguardista. Pero, incluso para ese espectáculo vanguardista, los creadores de la televisión de hoy también habrán aprendido algo del legado de José Luis Moreno. No lo reconocerán nunca, por todo lo que rodea a la imagen de este productor, pero lo que es cierto es que Moreno ha sido uno de los que mejores exponentes españoles de la gala de varietés por excelencia. Con sus globos de colores, sus acuáticas fuentes ornamentales en el fondo del escena, sus motoristas entrando a plató, sus caballos bailarines, sus lluvias de confetis, sus aplausos histéricos, sus contorsionistas internacionales y , sobre todo, sus muchas, muchas, risas y estrellas.

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@borjateran

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Jesús Cintora cesado de ‘Las Mañanas de Cuatro’: cuando el éxito termina en despido

2:16 - Autor:

“La línea editorial de Mediaset España es coherente en toda su programación y tiene el claro objetivo de informar, que no de formar, a los espectadores a través de un pluralismo con el que dar voz a absolutamente todas las opiniones políticas y con unos presentadores que traten la información de manera objetiva. Ese compromiso con la audiencia nos hace responsable de acometer algunos cambios para la tertulia matinal de Cuatro, contando con Jesús Cintora para otros proyectos”. Con estas rotundas palabras, Mediaset España anunció ayer el cese de Jesús Cintora al frente de Las Mañanas de Cuatro.

En televisión, cuando un producto funciona no se suele tocar. Y Las Mañanas de Cuatro funcionaban. Mucho. Pero, también, se habían radicalizado. Un controvertido término que choca con la identidad de los informativos de un canal que, desde sus inicios, ha buscado la equidad.

Cintora ayer ya no presentó el programa. Javier Ruiz ha sido elegido sustituto. Curiosamente, en el instante que se hizo efectiva la fusión de Telecinco y Cuatro, los nuevos responsables del canal decidieron que Ruiz tampoco continuara como editor del informativo de mediodía. No conectaba con el nuevo rumbo de los espacios de noticias de la cadena. La historia se repite, en cierto sentido.

Pero ahora es el propio Javier Ruiz el profesional que coge el testigo de Las Mañanas. Tendrá un difícil hándicap: evitar que el formato pierda fuelle, pues Jesús Cintora consiguió propulsar la maltrecha audiencia de un programa que no destacaba con Marta Fernández. Entonces, el formato era una mesa de debate sosegada. Quizá demasiado sosegada. No funcionó.

Llegó Jesús Cintora y lo revolucionó. Otorgó ritmo al programa, sus presentaciones tomaban el pulso a la actualidad con gran pasión y, además, empezó a contar con colaboradores que hablaban un lenguaje de la calle rotundo. Con eso carisma se instalaron fijos en el programa rostros como Sor Lucía, Miguel Ángel Revilla y, por supuesto, Pablo Iglesias, que se transformó en muy habitual. Casi como co-presentador.

Las Mañanas Cuatro supieron canalizar la indignación social en un espectáculo matinal. De hecho, el programa terminó adelantando en audiencias al asentado Al Rojo Vivo de García Ferreras, otro exitoso espacio de tertulia y análisis, aunque, en este caso, con un perfil más periodístico.

En ese ascenso al cielo del share,  La Mañana de Cuatro se ha ido posicionando más que ideológicamente. Lo que, al parecer, ha supuesto discrepancias entre la cadena y el comunicador, de fuerte temperamento. El cese ha sido fulminante, sin capacidad de reacción para evitar cualquier tipo de despedida en directo. Aunque, eso sí, se le reubicará como tertuliano en otros espacios del grupo, previsiblemente en Un tiempo nuevo. Y es que, más que presentador, Cintora ya era un contertulio más.

@borjateran

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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