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La crisis de credibilidad de los audímetros: el espectador está cambiando sus hábitos de consumo

26 noviembre 2015 - 11:38 - Autor:

El sistema de análisis de los datos de medición de audiencias está cambiando para siempre. Y FOX ha sido la primera gran compañía televisiva en mover ficha y negarse a dar los datos de audiencia del día anterior.

A excepción de grandes acontecimientos en directo, como competiciones deportivas o entregas de premios, FOX esperará a contar también con los datos de los consumos de sus producciones en diferido. Una estrategia que ya es habitual en las plataformas de pago, pero pionera en la televisión en abierto.

El problema de esta decisión: los medios de comunicación y las propias cadenas se han acostumbrado a dictaminar el éxito o fracaso de las series y los programas con el dato instantáneo del día siguiente. Sin embargo, los hábitos del espectador están cambiando. Porque los consumos de la pequeña pantalla ya han dado paso a la multipantalla. La audiencia se va diversificando. Existe un reseñable volumen de tele-videntes que ya son tablet-videntes.

Cada vez más, los espectadores ven “a la carta” sus espacios favoritos. Incluso, en el caso español, el retraso del comienzo del prime time fomenta que determinadas personas esperen a disfrutar del estreno del capítulo o programa días después en las plataformas online creadas por las cadenas. Esperan, pues no pueden conciliar horarios.

Este universo interactivo ya es una realidad y debe ser tenido en cuenta a la hora de analizar las audiencias desde una perspectiva global. Los capítulos de El Ministerio del Tiempo, por ejemplo, cuentan con casi 500.000 visionados en su segunda vida en la red.

Pero esos visionados  -que pueden ser individuales, en pareja o en grupo- no entran en el rimbombante cómputo del titular de audiencias del día después, que se queda en el frío dato de cuota de pantalla de cuando sólo existía la televisión tradicional. De esta forma, se desvirtúa la relevancia real del episodio de turno. De hecho, ya hay series que se consumen más en VOD que en lineal, como Juego de Tronos (en el nicho del éxito para una inmensa minoría).

La televisión está transformándose para siempre, pero más rápido lo está haciendo su propio público. Los tradicionales sistemas de medición son tan claves como los denominadas ‘audiencias +1′, que ya estudian las principales empresas del sector, como Kantar Media en España.

Comienza el fin de la dictadura de la cuota de pantalla tradicional. Arranca la era de la TV Conectada, con contenidos a la carta, bajo demanda, formatos interactivos y espacios multisoporte, donde los encorsetados titulares de las audiencias, tal y como los conocemos, se están quedando atrás. El análisis se debe realizar en contextos más amplios.

@borjateran

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¿Por qué Rajoy no acude al debate a cuatro y sí al programa de María Teresa Campos?

0:58 - Autor:

No hay tiempo que perder, continúan las tácticas mediáticas de cara a las próximas elecciones generales. La televisión se convierte en el arma que los líderes políticos intentan aprovechar sobre seguro, especialmente Mariano Rajoy que evita aquellos formatos que puedan afectar negativamente a su imagen. Como consecuencia, ha rechazado participar en el debate a cuatro de Atresmedia, que emitirá simultáneamente Antena 3 y La Sexta. En su lugar, estará Soraya Sáenz de Santamaría, que se enfrentará a Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias. En cambio, Rajoy sí ha aceptado participar en solitario en el programa de Bertín Osborne (la próxima semana), en el magazine de María Teresa Campos (12 de diciembre) e incluso colabora comentando la Champions en Tiempo de Juego de Cope.

Con María Teresa Campos, curtida en política, recordará las canciones que marcaron su vida. Ese será el eje del encuentro, pues se trata de un formato nostálgico-musical, aunque fijo que Campos apretará más de alguna tuerca al presidente del Gobierno. Sin embargo, choca que Rajoy acuda a este tipo de formatos y, al mismo tiempo, rechace participar en programas de análisis político o en el debate a cuatro, ausencia impensable en las grandes democracias. ¿Qué ha podido llevar a los responsables de comunicación de Mariano Rajoy a seguir esta estrategia? Tres razones pueden tener la culpa:

1. Todos contra Rajoy

El presidente del Gobierno tiene la obligación de rendir cuentas. Sin embargo, ha brillado por su ausencia en el panorama mediático durante toda la legislatura. Un debate con sus tres principales contrincantes se iba a convertir en un “todos contra Rajoy”. Enviando a Sáenz de Santamaría se evita quemar más la imagen de un presidente frente al envite de unos contrincantes curtidos en la dialéctica televisiva. El Partido Popular opta, por tanto, por proteger a su candidato con un tradicional debate a dos, con una estructura conservadora y más controlable a través de bloques temáticos muy medidos. Una fórmula que, al final, se convierte en una contienda de monólogos. El encuentro será organizado por la Academia de Televisión, el próximo 14 de diciembre.

2. A la caza del indeciso

Tanto ¡Qué tiempo tan feliz! como En la tuya o en la mía cuentan con un grueso de público mayor de 55 años. Son programas con una audiencia que abarca un espectro interesante de votantes mayores. El programa de Bertín Osborne, además, es líder de los miércoles y alcanza mayores audiencias que muchos formatos políticos. Son espacios perfectos para intentar congeniar, a través de la simpatía y emoción ligera, con aquellos votantes que aún no han decidido su voto. Porque los indecisos son los que están en los programas de entretenimiento, no tanto en los programas especializados en política con unos espectadores fieles de ideologías más definidas.

3. El lado emocional.

Con María Teresa Campos, Rajoy recordará las canciones de su vida. Con Bertín Osborne, Rajoy repasará directamente su vida. En definitiva, Rajoy quiere ser Mariano y conectar con la emoción del espectador. Y lo pretende conseguir a través de programas que priman charlas de peso humano por encima del análisis a fondo de gestión, problemas y propuestas. ¿Terminará acudiendo el presidente del Gobierno a El Hormiguero? Es el plató de televisión que le falta para mostrar su lado más cercano en horario de máxima audiencia. O, al menos, intentarlo.

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@borjateran

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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