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Antena 3 cancela ‘Top Dance’: lo que no ha aprendido el show de bailarines de ‘Tu cara me suena’

3 mayo 2016 - 17:46 - Autor:

Antena 3 ha cancelado Top Dance. Los malos y menguantes datos de audiencia del concurso no daban pie a otra salida. No ha existido tiempo ni de realizar una final adelantada, para otorgar un ganador digno al talent de bailarines. No ha interesado al público este formato que ha sido un fracaso justamente por eso mismo: porque no había formato.

Este programa no ha aprendido de los elementos que conjuga con maestría el gran éxito de entretenimiento de la misma cadena, Tu cara me suena. Elementos que no se deben calcar pero si hacen entender la esencia que necesita un gran espectáculo de prime time para sorprender e ilusionar al público desde una cadena como Antena 3.

1. Contar una historia definida

Uno de los grandes problemas de Top Dance es que el espectador no entendía las coreografías. No se comprendían las propuestas sobre el escenario. Los bailes no narraban una historia clara y definida. Por la tele se veía a gente realizando movimientos bruscos. Todo el rato. Coreografías que no parecían demasiado televisivas. En Tu cara me suena la dirección artística de cada actuación es muy importante. Saben la crucial de contar una historia. Y si la imitación de turno es aburrida, se inventan una trama para sorprender al espectador. Lo hacen hasta las últimas consecuencias, como en este número de Ana Morgade imitando a Nena Daconte: Porque la televisión no es quedarse a medias, es apostar por la imaginación que juega hasta el último minuto de cada tema:

2. La iluminación planificada, no descontrolada

La iluminación de Tu cara me suena está diseñada acorde con cada actuación. Los haces de luz no van sin ton ni son y no son un obstáculo a la hora de disfrutar de cada tema (y ver a los concursantes, que a veces era difícil). En Top Dance ha dado la sensación de que habían puesto las luces en automático. Tampoco ha ayudado que los concursantes parecían iluminados como en un supermercado: con un blanco que rompe cualquier textura de show hasta sacar al espectador de la emoción del programa. La luz no enriquecía el número, lo deslucía.

3. La realización también baila

En televisión es fundamental que la realización esté bien planificada y ensayada, para que el espectador no se pierda nada.  Pero, además, la realización debe ser un hermoso caos coordinado, que muestre todo lo relevante sin olvidar embellecer el producto, con variedad de armónicos planos con expresividad propia. También manteniendo cierta coherencia durante todo el programa. En Top Dance la escuela se veía con otro tipo de fotografía que no era igual a la del plató. Como si el programa conectara de repente con la serie La Pecera de Eva, produciendo cierto desconcierto en el espectador.

4. El talento por encima de la obsesión por el conflicto

Y, sobre todo, la principal clave del éxito de Tu cara me suena, y de los formatos de entretenimiento que conectan con la esencia de Antena 3, es que juega con el espectador desde el talento en positivo. La base del producto es que se intenta sorprender desde la inteligencia de la imaginación que crea instantes televisivos sin caer en la pelea del tópico. Experimentando con golpes de guion, comedia, emoción y show. En cambio, en Top Dance, se ha priorizado el reality, enfatizando en polémicas con música prototípica de tensión antes que en bailarines de primera línea. Ha faltado baile. Y era un programa de baile. Y, como consecuencia, no ha existido programa.

5. Identidad propia y no un batiburrillo de elementos ajenos

La productora Boomerang y Antena 3 han decidido poner en la batidora un montón de elementos de varios formatos y ninguno de ellos tenía coherencia entre sí. Estructura de programas de La Voz (galas de casting, realización con reacciones familiares), OT (la Academia),  la versión original de Fama, ¡a bailar! (Las parejas, los duelos finales, la forma de eliminación, los profesores -a su vez estos profesores parecían más de OT que de Fama-), Rising Star (el termómetro y el público votando durante la actuación), gags de Bustamante en las valoraciones del jurado (intentando ser Llácer en Tu cara me suena)… Y todo aderezado de una dosis de lágrimas al estilo de El Diario de Patricia, como se hacía la tele del 2002. Si haces un mix de todo, pero no dotas de identidad propia a tu programa, la gente no sabrá lo que está viendo. Así es la televisión, para ganar a veces también hay que equivocarse. Lo que está seguro es que gracias a Top Dance la pequeña pantalla ha aprendido un poco más de lo que funciona y no de un show de baile.

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@borjateran

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6 presentadoras que merecen un programa propio (y los directivos de las cadenas no se han percatado)

11:37 - Autor:

Estaban por encima de cualquier guion, aportaban mirada genuina y derrochaban ese carisma que es un ingrediente crucial para el éxito en televisión. Sin embargo, los programadores de nuestra pequeña pantalla no han sabido aprovechar su talento para enriquecer sus formatos. Son seis presentadoras imprescindibles en la historia de nuestra televisión que deberían contar actualmente con programa propio por su personalidad propia.

Miriam Díaz-Aroca


El inteligente programa infantil-juvenil-gamberro Cajón desastre nos descubrió a una presentadora que rompía con los clichés de las presentadoras infantiles. Su arrollador sello personal impregnaba el guion de una luz especial. No tenía miedo a jugar en plató y derrochaba intuición ante la cámara, sin que pareciera costarle esfuerzo. Lograba hacer fácil lo difícil con su particular y telegénico estilo que no se parecía al de nadie. Por eso mismo, Chicho Ibáñez Serrador le echó rápidamente el ojo para su Un, dos, tres. Porque Miriam no era ni es una más, se sale de los cánones prestablecidos. Y eso mismo es lo que debería buscar constantemente la mejor televisión.

Llum Barrera

Es todoterreno. Actriz, presentadora y, en definitiva, showoman. Llum Barrera alcanzó la popularidad como Pepito Grillo de un programa que llegó para sustituir en verano a El Informal. Se llamaba Nada Personal. Tanto fue el éxito que, cuando regresó el informativo satírico, Telecinco lo intentó reubicar en otro horario, donde corrió peor suerte. Barrera no sólo cuenta con un instinto rápido de reflejos para la comedia, también tiene una perspectiva muy lúcida de lo que significa la televisión. Llum sabe escuchar, sabe enriquecer el guion y cuenta con el olfato para entender en directo lo que demanda el espectador en cada momento. Lo que funciona y lo que no. En España no tenemos a Ellen DeGeneres, ni falta que nos hace, porque tenemos a Llum Barrera.

Ana García Siñeriz


“Nos gusta Ana García Siñeriz porque es una presentadora poco convencional”, afirmó una mandamás de Cuatro cuando la cadena anunció el magazine de tarde Channel Nº4. Razón no le faltaba. De hecho, ese es el fuerte de García Siñeriz: sus imperfecciones daban una perfecta credibilidad a determinados programas. Su pasión en las retransmisiones de los Oscars de Canal Plus o su sección en Lo + plus convirtieron a esta periodista en uno de los rostros más recordados de la tele de pago. Pero su carácter podría aportar mucho hoy en día en programas en género, ya sea de moda, cine o cualquier tipo de magazine.

Adriana Abenia

Una de nuestras jóvenes presentadoras más prometedoras y con mucho por aportar. A nivel nacional, la conocimos realizando conexiones en directo en Sálvame. En el programa de Telecinco, siempre salía más que airosa de cualquier envite de Jorge Javier Vázquez. De hecho, era muy divertido comprobar como Vázquez le lanzaba retos diarios que ella había exprimir hasta sus últimas consecuencias con una sana y chispeante visión televisiva. Incluso riéndose de sí misma. Cuando se planta delante de una cámara, Adriana Abenia aporta un factor nuevo y único.  Los directivos de las cadenas le deberían proponer nuevos desafíos porque su talento aún no ha contado con la gran oportunidad que merece.

Carmen Alcayde

Despierta. Es un buen adjetivo que resume la capacidad de Carmen Alcayde para llenar la pantalla: siempre tiene una frase, una salida de tono o un gag en la manga. Es perfecta para Telecinco. Lo demostró en Aquí hay tomate, donde fue creciendo en instinto, versatilidad y presencia de la mano de Jorge Javier Vázquez. Ahora, no se entiende que la cadena principal de Mediaset sólo cuente con ella como una colaboradora más en debates de reality, pues Alcayde está en su mejor momento para enriquecer en mayor medida grandes programas de la emisora.

Carolina Ferre

En tiempos en los que abundan los presentadores que parecen parte del decorado, Carolina Ferre personifica a la presentadora que no tiene miedo a jugar, decir las cosas claras y reírse mucho de sí misma. Sin temer la autocrítica. Memorables fueron sus ironías cuando ya estaba a punto de llegar Ana Rosa Quintana a las mañanas de Telecinco y por tanto se terminaba su periodo provisional  (con grandes datos de audiencia) al frente del programa matinal. O cuando, en A tu lado, dijo aquello de que el programa se le hacía largo a ella misma como presentadora. Así es Carolina Ferre: pura y auténtica espontaneidad, pura televisión.

Porque los mejores presentadores son los que trabajan desde su naturalidad honesta y no desde la solvencia previsible y correcta. En la tele de 2016, se echa de menos a estas presentadoras más imperfectas pero sin duda empáticas, reconocibles, verdaderas. Con ellas en directo, todo es posible.

@borjateran

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La caída de altura del cantante ruso en pleno ensayo de Eurovisión (VÍDEO)

11:25 - Autor:

En un alarde de originalidad, Rusia ha enviado a Eurovisión una propuesta escénica muy parecida a la del ganador del año pasado, Måns Zelmerlöw.

Pero si la idea sueca era pura elegancia (aprovechando la tecnología de las impresionantes proyecciones vía mapping), la maquinación del candidato ruso es un explosión de impactos visuales delirantes por los que el cantante va escalando como si estuviera en un rocódromo de la GameBoy.

Un excéntrico juego de proyecciones y escalada que no podía acabar bien. Y, claro, en uno de los primeros ensayos el intérprete se ha caído al suelo desde una buena altura, mientras subía a la cima de su decorado portátil. Con tanta lucecita, tanto escalamiento y tanta proyección en movimiento más que un número musical parece una carrera de obstáculos de Humor Amarillo en la madrugada de una discoteca hortera de Benidorm. Pobre Sergey Lazarev.

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@borjateran

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Bertín Osborne se dispara con Fran Rivera, ‘La Embajada’ baja y ‘El Ministerio’ marca mínimo

8:56 - Autor:

La Embajada ha bajado. Bertín Osborne ha subido. Intercambio de papeles. El cantante vuelve a arrasar con su programa. Era previsible, pues esta semana ha contado con una entrevista a Fran Rivera, con el que recupera la esencia del éxito del formato: una charla a corazón abierto, que se cuela en casas ajenas y no escatima en la fuerza de la realización visual. Espectaculares fueron los planos aéreos de Ronda, su puente y plaza de toros.

Aunque sobre todo el gran subidón de audiencias de Bertín se debe al tirón del entrevistado, Fran Rivera, que prácticamente no se dejó ningún tema en el tintero. De la muerte de su padre, pasando por la de su madre, hablando de la relación con los hermanos, su ex mujer y hasta explicando la polémica foto con su hija en brazos toreando. Incluso cocinaron, claro. Aunque, por supuesto, no sabían encender la cocina. Ya un clásico del programa.

El dato es el resultado de un invitado que conecta con el interés del público de Telecinco como personaje clave del cotilleo nacional y que, además, llama la atención a otros sectores del público, que se asoman a ver su forma de entender la vida. O, al menos, de contarla.

Con estos mimbres para el éxito, Bertín ha sido lo más visto del lunes y líder de la noche con 3.750.000 y un excelente 21,5 por ciento de share (la semana pasada se quedó en un 15,6 por ciento de share y 2.814.000 seguidores con un personaje menos atractivo, como es Ágatha Ruiz de la Prada) .

Mientras que La Embajada, tras la expectación inicial en su estreno ( con 4.034.000 espectadores y 22,5 por ciento de share). ha bajado a 3.243.000 espectadores y un 18 por ciento de cuota. No es mal dato, pero Bertín ha sido el gran ganador de la noche. Y por ahí irá la contienda cada semana: dependerá del invitado y,  no menos importante, si se cuelan en casas atractivas en esto del morbo del cotilleo nacional. La morada de Bertín ya está muy vista.

El Ministerio del Tiempo, por su parte, es el producto que más sufre en esta contienda. Ha sido una jornada negra para la serie de La 1, pues ha caído a su mínimo histórico de audiencias tradicionales con un 9.2 por ciento de share y 1.752.000 espectadores. Gajes de la feroz competencia y de que era un día festivo en determinadas comunidades autónomas muy fieles a la ficción. No obstante, el éxito ministérico hay que medirlo en otras variables: como serie no comercial, que conecta con la era en la que se consumen los productos después a la carta y que, sobre todo, no compite con los elementos de una cadena privada, compite con la calidad que atrapa a un sector nada desdeñable de la ciudadanía.

@borjateran

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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