Saltar al contenido

« ver todos los blogs

‘OT, el reencuentro’: así ha arrasado en audiencias el concierto

1 noviembre 2016 - 12:55 - Autor:

El concierto de Operación Triunfo no ha defraudado en audiencias. La reunión en el Palau Sant Jordi de los dieciséis ha arrasado con más de 4 millones de espectadores y un 27,5 por ciento de share. Un dato colosal, más aún si se analiza que la emisión se ha producido en una víspera de festivo.
Y es que la emoción del concierto fue avanzando a lo largo de la noche, dejando para el final, como era lógico, el reencuentro musical de David Bisbal y Chenoa, juntos, rememorando Escondidos. Un instante que ya de por sí se produjo en el instante idóneo para arañar más espectadores a las cadenas rivales. Sucedió en el late night, donde hay menos competencia.
Pero, además, la canción no se quedó en sólo una interpretación, fue una explosión de sentimientos. Y, en ese momento, la realización del evento, a cargo de Jordi Vives de TVE, supo dejar respirar cada plano y escuchar lo que se estaba produciendo en el escenario, que era mucho. Así se logró contagiar, a través de la tele, las efervescentes sensaciones de Bisbal y de Chenoa -con una emoción que hablaba sin tener que decir nada-.
Y esa misma realización supo aguantar el plano y mostrar muy bien el ya histórico momento televisivo del abrazo entre Bisbal y Chenoa que no acabó en beso (en la boca), pero casi. De hecho, la audiencia ha sentido que había “cobra” por parte de David Bisbal (cobra o, lo que es lo mismo, rechazar un beso). Y el público lo ha sentido porque las cámaras de TVE captaron con maestría toda la comunicación no verbal del instante desde el ángulo en el que se encontraban.

Ese apoteósico instante de amor y desamor suplió las carencias escénicas del concierto en sí. Porque, al final, el superpoder de este encuentro estaba en las emociones que contagiaban los artistas de aquella generación de OT. Emociones que se han plasmado en su máxima expresión con la energía que desprendían un Bisbal y una Chenoa representándonos a todos. Porque todos nos hemos sentido alguna vez dejados o rechazados.

> Las imágenes de Bisbal y Chenoa en Escondidos

> Los 5 elementos que han hecho de ‘OT, el reencuentro’ una catarsis colectiva

 

Y ADEMÁS…

El reencuentro de OT: una bomba emocional sobre la pérdida de la inocencia

Por qué ‘Gran Hermano’ está siendo tan longevo en España y ‘Operación Triunfo’ no

5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para tener una televisión pública mejor

Cuando los partidos políticos no entienden la esencia de TVE

TVE cumple 60 años, ¿y ahora qué?

‘OT’, el reencuentro: lo mejor y lo peor de un concierto no pensado para televisión

1:21 - Autor:

Tras tres especiales del reencuentro de Operación Triunfo, impecables en forma y fondo, llegó el esperado concierto que ha reunido sobre el escenario a los dieciséis componentes de la inolvidable primera generación de OT. La emoción estaba servida. La audiencia sentada frente al televisor para ver y escuchar a Rosa, Busta, Bisbal, Chenoa y compañía.

Y eso ha sido lo mejor de esta noche: volver a encontrarnos, en directo, con esos jóvenes que vimos convertirse en estrellas. Estrellas, de nuevo, brillando en un concierto que reproduce aquel que protagonizaron 15 años atrás en el Palau Sant Jordi.

Mismo lugar, mucho sentimiento y casi mismas canciones. Recordadas, tarareables e inolvidables para un público que las interiorizó mientras observaba como crecía esta pandilla en una academia. Especialmente emocionante el instante de la fusión entre Chenoa y Bisbal. De nuevo, la ex pareja interpretando un Escondidos con alma. Mucha alma. El gran instante de la noche, la catarsis colectiva para volver a creer en el amor. Aunque sea un poquito. Y aunque no terminara en beso.

Lo malo es que este concierto ha sido una oportunidad desaprovechada a nivel televisivo. Justamente por eso mismo, porque ha sido un evento organizado por una discográfica, Universal, como un concierto más. Pero no se trataba de un concierto más, pues se ha emitido por una cadena del calado de La 1 y en horario de máxima audiencia. En este sentido, ha faltado una escaleta definida y pensada para la televisión.

Empezando por el arranque, donde debía haber sonado la mítica y reconocible cabecera de Operación Triunfo. Con sus bailarines danzando locamente sobre aquellos andamios que servían de fondo del decorado y que esta noche no estaban. Así se habría tocado aún más la nostalgia del espectador. Así el público habría entrado mejor en la sugestión del significado de este sarao.

En cambio, la audiencia televisiva ha asistido a un concierto con una puesta en escena cutre, no apta para 2016, y además lo ha visto desde la barrera. Sin embargo, la televisión de prime time no debe narrarse sólo desde la lejanía del espectador que está en la grada, también debe contar una historia desde dentro del escenario e incluso desde bambalinas. De hecho, han faltado imágenes que permitieran recordar (y comparar) a los triunfitos cantando esas mismas canciones hace 15 años. El espectador de hoy no ha contado con referencias palpables.

Por su parte, el realizador, Jordi Vives, un clásico de TVE, ha conseguido una emisión solvente con el tiempo que probablemente ha tenido para apurar cada canción. Ha mostrado tanto a los artistas como a los músicos y los planos de reacción del público. Vamos, como cuando se rodaba la obra de teatro Vaya par de Gemelas de Lina Morgan en los 80. Época en la que las cámaras grababan lo que sucedía en un teatro que no permitía licencias por la televisión. Mención aparte merece el sonido, bastante mediocre por la tele.

Al final, el reencuentro de Operación Triunfo ha sido sólo la retransmisión de un largo concierto. Una oportunidad perdida para rematar un trabajo brillante en la serie de especiales. Porque Operación Triunfo siempre fue un programa de televisión y el reencuentro musical de esta noche también tenía que haber sido pensado para la televisión, donde lo ha visto la mayor parte de la gente. Ha faltado, por tanto, una dirección artística más clara, más consciente de nuestro tiempo.

Y, claro, acostumbrados a los grandes espectáculos de prime time de hoy, al público más tuitero y “comentador” en redes le ha sorprendido ver esta retransmisión desnuda y reconvertida en una especie de concierto verbenero de provincias. Eso nunca ha sido OT. Ni lo será.

En lo que no ha cambiado nada el fenómeno Operación Triunfo es en la capacidad que tiene a la hora de unir frente a la televisión a un público transversal. Sea para amarlo o para criticarlo. ¿Nos volveremos a ver dentro de 15 años? Entonces, esperemos que el envoltorio escénico no malogre el recuerdo.

> Los 5 elementos que han hecho de ‘OT, el reencuentro’ una catarsis colectiva

Y ADEMÁS…

El reencuentro de OT: una bomba emocional sobre la pérdida de la inocencia

Por qué ‘Gran Hermano’ está siendo tan longevo en España y ‘Operación Triunfo’ no

> Lo que no ves del reencuentro de ‘OT’

> Lo que debe aprender TVE de su propia historia

5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para tener una televisión pública mejor

Cuando los partidos políticos no entienden la esencia de TVE

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

4 programas de entrevistas para entender la TVE de los 80

> TVE cumple 60 años, ¿y ahora qué?

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor

"Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

 

noviembre 2016
L M X J V S D
« oct   dic »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

TeleDiaria en Twitter