Saltar al contenido

« ver todos los blogs

El plan perfecto para Carlos Lozano en Telecinco

21 diciembre 2016 - 12:07 - Autor:

Sálvame Snow Week es esa especie de talent show que busca dos nuevos colaboradores para Sálvame y, de paso, crear nuevas tramas que alimenten el culebrón diario que sostiene el programa de Telecinco. Aunque, en realidad, Sálvame Snow Week está lanzando un mensaje a los directivos del canal, pues está evidenciando aún más el potencial de Carlos Lozano como buen presentador de realities o formatos tan incontrolables como Sálvame.

El mítico conductor de OT regresó a la palestra como concursante del pasado Gran Hermano VIP. En la casa de Guadalix, fue él mismo sin miedo a ser él mismo. Y la audiencia lo agradeció y lo valoró. Desde entonces, ha seguido vinculado a la marca Mediaset y ha presentado con éxito Granjero busca esposa. Sin embargo, este programa es un docushow enlatado y las entradillas son muy encorsetadas.

Así que el invento de la Sálvame Snow Week, que de momento termina este viernes, está sirviendo de impulso a la visibilidad que necesitaba Carlos Lozano para recordar a los mandamases televisivos sus capacidades como presentador de entretenimiento. Porque, desde el balneario de Panticosa -el nevado lugar en el se realiza este reality-, el comunicador demuestra su profesionalidad a la hora de tomar el pulso con solvencia del género de la tele-realidad.

De hecho, Lozano cuenta con dos habilidades cruciales para este tipo de programas. En primer lugar, Lozano sabe ceñirse al guion, elemento fundamental para que discurra bien la narración. Pero, además, le otorga su personalidad propia e improvisa cuando toca, pero sin desvirtuar su rol de conductor.  No se convierte en personaje, y eso que lo tiene fácil, ya que el formato ha introducido a su ex entre las participantes.

El público empatiza con su carácter en los directos.  Y Sálvame Snow Week ha sido su plan perfecto:  Carlos Lozano será el verdadero ganador del concurso. Él ha vuelto para quedarse.

@borjateran

Y ADEMÁS…

La diferencias entre ‘Mujeres y hombres y viceversa’ y ‘First Dates’

Así ha cambiado para siempre la ficción española

Las 5 dificultades que sufre un guionista de una serie española

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

5 razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

Así sería la mítica serie ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

‘Friends’: las nueve razones por las que amamos tanto esta inolvidable serie

 

Buenafuente se reencuentra con sus personajes más carismáticos (y con otro elemento más importante)

9:46 - Autor:

El reencuentro de Operación Triunfo, el reencuentro de Un paso adelante y, ahora, también el reencuentro de los personajes históricos de los shows de Buenafuente: el Chikilicuatre, el Neng, Palomino y la niña de Sherk han vuelto a estar juntos en un plató y, de paso, han vuelto a desquiciar al propio Buenafuente con sus descontroladas personalidades. Lo han hecho en una edición especial del programa Late Motiv de Cero, que se ha trasladado al corazón del Paral·lel barcelonés para celebrar la Navidad.

Un regreso a casa, como el turrón, sí, que ha logrado contagiar en el espectador la percepción de reunión de amigos, amigos de verdad. No sólo por la presencia de Palomino y compañía, también porque Buenafuente ha sido sorprendido con la aparición sorpresa de Ferran Adrià -con unas croquetas bien calentitas-, Samanta Villar, Isabel Coixet o Estopa. Los amigos de Barcelona interrumpían el monólogo inicial para abrazar el retorno de Buenafuente al lugar donde empezó todo.

Y, como colofón de show, Joan Manuel Serrat llenó el escenario del teatro que acogía la grabación, el Teatre Barts, con su música y sus reflexiones. Un teatro muy cercano al barrio donde creció.”El progreso es construir parkings encima de nuestra infancia”, dijo el maestro. Porque Serrat es un maestro.

Y, como buen maestro, Serrat ha sido la guinda perfecta a una noche en la que Buenafuente ha emocionado con tanto reencuentro en la era del filón de los reencuentros. Que si reencuentro con su parada de los monstruos del humor, que si reencuentro con amigos, que si reencuentro con Serrat.

Pero, tal vez sin darse cuenta, Buenafuente también está, poco a poco, produciendo otro sigiloso reencuentro, el más importante reencuentro: el reencuentro del espectador con la mejor versión de Buenafuente. Porque Late Motiv, con capítulos tan redondos como el de anoche y quizá con ayuda de no contar con la presión por el share de los directivos de las cadenas privadas, supone la resurrección de la televisión más disfrutona, pues cuenta con una realización acogedora, un guion con las ideas claras y unos actores protagonistas que saben jugarlo, escuchando a sus invitados y gozando con la improvisación que hace más grande lo ensayado. El espectador no sólo se ríe, también se siente que crece mientras ve el programa.

Aunque, sobre todo, Late Motiv está siendo el reencuentro con la televisión con chicha, con contenido. La televisión que no se queda en la superficie, que se atreve a trastear con las ideas y, además, logra lucir esas ideas con el ímpetu que merecen. Late Motiv es un oasis en la mediocridad de la televisión de hoy, una oportunidad para redescubrir el significado olvidado de la comedia catódica en España, esa sanadora comedia que retrata a un país y que, al mismo tiempo, lo hace mejor. Con sus filias, fobias y aquellas pequeñas cosas…

MasterChef Junior: los niños trasnochan con la tele

2:10 - Autor:

Con la Navidad y tras el éxito de MasterChef Celebrity, TVE ha estrenado una nueva edición de MasterChef Junior, la cuarta ya. Los más pequeños cocinillas del territorio nacional compiten en los famosos fogones del talent show culinario como si fueran curtidos adultos. De hecho, repiten frases que escuchan a sus padres. Los niños conocen al dedillo el programa y repiten las consignas que han aprendido de los mayores que han participado en otras ediciones del show. No están jugando como niños, están reproduciendo roles de profesionales.

Y MasterChef Junior en su regreso, este martes, ha arrancado su primera prueba justo cuando las agujas del reloj se acercaban a las 11 de la noche. El show está grabado, pero ¿debe una cadena pública retrasar tanto el comienzo de un espacio de estas características para que suba el dato de cuota de pantalla? Más aún al tratarse de un formato protagonizado por niños.

Lejos quedan las consignas que lanzaba el Gobierno de fomentar la conciliación laboral e intentar que La 1 no retrasara tanto el comienzo de su prime time, ahora vuelve a imperar la guerra de la cuota de pantalla -aunque TVE no tenga publicidad-.

Televisión Española también sigue el truco que ejecutan todas las grandes cadenas privadas, estirando sus programas para que abarquen franjas más trasnochadas en las que existe menor competencia en otros canales y, así, el exitoso programa de turno se queda con más porción de audiencia noctámbula. Como consecuencia, MasterChef Junior, como la versión adulta adulto, termina a las tantas. A la una y cuarto este martes.

¿Y qué pasa con el público infantil? El público infantil es lo de menos. Porque, en realidad, MasterChef Junior no es un programa pensado para niños. Al contrario, es un show con niños como protagonistas con el objetivo de emocionar y sorprender a una audiencia masiva adulta, que se queda anonadada con las habilidades entre fogones de estos críos prodigios y que ya ha asumido que en España hay que pernoctar en el sofá para ver el final de tu programa favorito.

Porque la televisión de hoy ya prácticamente no hace programas para niños, la televisión de hoy ha convertido a los niños en protagonistas del espectáculo de prime time. Son juzgados como si fueran profesionales e incluso participan en sutiles acciones publicitarias durante la emisión. Y si se tercia hasta cantan lereles a la 1 de la mañana -ha sucedido esta noche-, que eso siempre es un plus para empujar un poquito más a la audiencia a esas trasnochadas horas. Encima de cocinar bien, el niño tiene arte de folclórico. Olé. Después de Masterchef podrá ir al casting de La Voz.

Al menos, eso sí, con MasterChef aprendemos todos de cocina. Ellos, los niños, y sus papás, pues es un programa con un valioso trasfondo cultural y social. Porque el entretenimiento, además de evadir, es una poderosa vía para divulgar. Pero que nadie se engañe, MasterChef Junior no es un programa para niños. Es un juego para entretener a los mayores de la casa.

Los 13 ingredientes de la receta del éxito de ‘MasterChef’

@borjateran

Y ADEMÁS…

> Los ‘masterchef’ pioneros de la TV: de Julia Child a Elena Santonja y Karlos Arguiñano (VÍDEOS)

Ni MasterChef, ni Arguiñano: el show de cocina ideal para la TV en España (que aún no se ha emitido)

5 prejuicios que debemos derribar para una televisión pública mejor

Buscador

Suscríbete a este Blog

Ahora mis artículos en Lainformacion.com los puedes seguir en el siguiente link

http://www.lainformacion.com/opinion/borja-teran


borjateran.es

Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

diciembre 2016
L M X J V S D
« Nov   Ene »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

TeleDiaria en Twitter