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‘Malas Compañías’: lo mejor y lo peor del estreno de Cristina Pardo en el prime time de ‘Salvados’

9 Abril 2017 - 22:48 - Autor:

La periodista Cristina Pardo es uno de los grandes valores de La Sexta. Su carácter periodístico escribirá muchas páginas de la cadena y, esta noche, ya ha dado el salto al horario de máxima audiencia con Malas Compañías, un formato de la productora de Salvados. Y se nota, pues cuenta con mismo sello, un idéntico tono que cuida tanto la narrativa como la realización visual (la fotografía) y la puesta en escena.

Aunque en Malas Compañías las cabezas visibles que ocupan habitualmente las portadas de los periódicos pasan a un segundo plano para, en su primer capítulo, explicar la corrupción a través de personajes anónimos que, sin embargo, han sido claves en las oscuras tramas de las entrañas del poder de la Comunidad Valenciana.

Y el formato consigue su objetivo, ya que no se queda en la superficie efectista y logra profundizar en la esencia del periodismo: divulgar con claridad, concisión y astucia el hecho noticioso. En esta ocasión, esa corrupción política que ha copado la prensa en los últimos años.

Un reto que Pardo aprueba con nota.  Rápida de reflejos y directa, sus entrevistas no dejan a medias al espectador. La realización del programa también ayuda. Y es que cuenta con una estructura muy medida para que nadie se pierda. En este sentido, acertado ha sido integrar una función teatral, desde el teatro Principal de Alicante, con unos actores representando secuencias reales de grabaciones de la cara B de la mala política, sainetes que sirven para ilustrar de una manera televisiva distinta alguna de las entrevistas.

También interesante ha sido incorporar sobreimpresionado en pantalla un titular que precede cada conversación, como spoiler perfecto para dejar al televidente pegado a la entrevista con personajes como el enfermero Esteban Cuesta, el exconcejal Toño Sobrino o el fiscal anticorrupción Vicente Torres. Protagonistas que no son populares para el gran público pero que sí claves a la hora de entender el modus operandi de la corrupción.

Malas Compañías ha llegado por Semana Santa, fecha en la que disminuye el consumo televisivo y que, por tanto, es ideal para que las cadenas prueben nuevos productos. De momento, este espacio contará con dos entregas (la segunda el próximo domingo), pero puede transformarse en un buen recambio para Salvados. Eso sí, para no agotar la fórmula de Jordi Évole, se debería diferenciar con más fuerza la línea visual, que aún puede encajarse más y mejor con la irónica, incisiva y directa mirada propia de Cristina Pardo. Porque la debilidad del estreno está en que parecía una franquicia para mantener a los fieles de Salvados y no el programa cien por cien de Cristina Pardo que la audiencia espera. Pero tiempo al tiempo, esto sólo acaba de empezar.

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La emocionante actuación de Lorde en ‘Saturday Night Live’: una lección para la TV en España

11:28 - Autor:

Las cadenas de televisión en España cuentan con cierto miedo a la oscuridad. El motivo de esta fobia: los estudios de audiencia constatan que la poca luz baja la audiencia. De ahí que los platós de televisión de programas y series españolas estén siempre sobre iluminados. Luz, luz y más luz. Da igual que sea en un magazine que en un formato espectáculo.

Sin embargo, la televisión también es adaptarse a la creatividad que demanda cada historia. Y los responsables de la televisión de nuestro país deben aprender que hay oscuridades muy luminosas. Ya hay programas, como Late Motiv de Buenafuente o Tu cara me suena, que han comprobado que bien utilizada la oscuridad de un plató no baja la cuota de pantalla. Al contrario, impulsa el show. De hecho, es una buena herramienta para crear un clima especial, con poco presupuesto, en una actuación musical.
Las cadenas norteamericanas no sufren este tabú con la luz y lo juegan a su favor: apagar el plató supone crear una puesta en escena que, además, atrapa al espectador. Un ejemplo es la última actuación de Lorde en el emblemático show cómico Saturday Night Live. Con su actuación, el formato propicia un emocionante ambiente al dejar todo en oscuridad y sólo centrarse en la fuerza de la mirada de la cantante que se encuentra interpretando su Green Light.
Esa química de la artista con la cámara en un largo plano secuencia no necesita alardes de focos de colores ni luces rimbombates ni grandes decorados o numerosos cambios de plano. Simplemente pequeños destellos de color, blanco y rojo, que van marcando las subidas del tema con un contraluz que deja entrever a los músicos en plena acción.
Es la televisión que narra una historia con los mínimos elementos posibles pero que, bien coordinados y estructurados, logran narrar una historia cargada de energía y sentimiento. Lo consigue una realización centrada en el carisma de la cantante pero que, también, sabe que debe enseñar a los músicos cuando toca, aunque sea con solo juegos de luz en los momentos en los que la canción vive su apoteósis. El espectador  no ve todo nada más empezar la actuación promocional y se queda pegado al televisor (o ordenador, tablet o móvil) esperando descubrir qué va sucediendo en ese sombrío ambiente.
Lorde fue uno de los momentos más vistos del programa y el vídeo ya suma más de un millón y medio de visionados en Youtube. Para que luego digan que la “oscuridad” baja la audiencia del negocio de la televisión. Otro mito a derribar.

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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