Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Las cuatro lecciones televisivas del exitoso estreno de ‘La casa de papel’

3 mayo 2017 - 14:14 - Autor:

La casa de papel ya es el mejor estreno de ficción de los dos últimos años. La nueva serie de Antena 3 ha cosechado un excelente 25.1 por ciento de share y 4.090.000 espectadores. Un buen resultado en cifras que esconde cuatro lecciones básicas a la hora de programar con éxito nuevos contenidos en televisión. Cuatro tácticas de manual que, sin embargo, no son tan habituales en las actuales cadenas de TV en España.

1. La fecha del estreno no es un secreto

Las cadenas avisan del estreno de sus series o programas con muy poco margen para que, así, los canales rivales no cuenten con tiempo hábil para contraprogramar y dañar el lanzamiento de su nuevo contenido. Como consecuencia, no siempre los competidores tienen tiempo suficiente para reaccionar, pero el espectador tampoco: con tanta premura el público no se entera de las nuevas ofertas.

Antena 3, en cambio, ha anunciado la fecha de La casa de Papel con más de una semana de antelación. Tiempo suficiente para crear un acontecimiento del estreno, marcando en la memoria del televidente la fecha en la que podía disfrutar del producto. Más aún, al hacer coincidir su nueva producción con un partido crucial de Champions, entre el Madrid y el Atlético, cita ineludible en el imaginario colectivo nacional.

2. Si se cuenta un atraco, se cuenta un atraco

Uno de los aciertos de La casa de Papel está en que la ficción no da rodeos en su arranque. El espectador sabe que va sobre un atraco de la fábrica de moneda y ese atraco justo empieza con la propia cabecera de la ficción. Sin demoras.

A pesar de la larga duración del prime time español, La casa de papel no retrasa el conflicto. Así logra un enganche sin escapatoria en una audiencia harta de los primeros episodios de presentación cortados por mismos patrones diseñados a la caza y captura de la emoción de la cuota de pantalla masiva.

3. La premisa diferente y contundente

El primer capítulo de La casa de papel tiene muchos patrones que no faltan en una buena serie que busca una audiencia de masas: que si las tramas con tensión amorosa latente, que si una trama más infantil con alumnos de un colegio… Pero, en La casa de papel, estos ingredientes se presentan desde un contexto con una personalidad muy diferenciada.

Y ese es el fuerte de La casa de papel y de cualquier producto televisivo: cuenta con una poderosa premisa que está bien acotada. El formato del conflicto está claro. La casa de papel no mezcla una macedonia de ideas para el éxito, define una historia con un arco que parece estar meridianamente claro, de principio a fin. Aunque las personalidades de los atracadores terminen desbocándose.

4. Cebar sí, destripar no

En la obsesión para que el espectador no se escape a la competencia o, en su defecto, apague la tele, las cadenas españolas han optado por vender sus programas con “avances” que son una fuente imparable de spoilers. La propia emisora destripa los capítulos de sus producciones para que el público sepa que existe una secuencia asombrosa que no se debe perder.

Hay que darlo todo masticado. Pero, al final, la audiencia ya sabe lo que va a pasar y la ficción pierde fuelle. Nada parece imprevisible. De (casi) todo el público está avisado. Muy diferente a la táctica que utiliza La casa de papel en sus créditos, que despiertan la curiosidad hacia el siguiente episodio con sutiles y elegantes cebos, que no revientan ninguna trama pero que sí generan debate sobre lo que puede o no pasar. Inspiran, no desvelan. En eso consiste la televisión, en crear expectación cuidando la propia imaginación de la inteligencia del espectador.  Y ahí también está el problema de la televisión de hoy, cuando las cadenas se olvidan de que ese inteligente espectador existe y lo acaban reduciendo a un volátil número de porcentaje de cuota de pantalla.

@borjateran

Y ADEMÁS…

Las 5 dificultades que sufre el guionista de las series españolas

Cuando la ficción española corrió riesgos y la audiencia no respondió

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

¿Por qué las series y los programas empiezan y terminan tan tarde?

La última idea de la productora de Buenafuente en la red

8:50 - Autor:

La televisión ya no sólo se consume por la televisión. Los contenidos audiovisuales se abren camino como nunca. Incluso redes sociales como Instagram o Facebook están trabajando para ser referentes de vídeos instantáneos en los que el usuario es el creador y protagonista.

Ya casi todo el mundo puede hacer un programa de televisión. Sólo necesita un móvil y, lo más importante, contar con el talento de transmitir una historia que transmita. Una historia, por pequeña que sea, con mirada propia.

Sin embargo, al mismo tiempo que crecen las posibilidades para inventar y emitir contenidos audiovisuales, también estamos en una era donde parece que los límites de lo políticamente incorrecto se expanden y merma la capacidad del riesgo creativo, ese riesgo que innova y nos hace avanzar hacia algún lugar impredecible. Hay más acceso a la cultura que nunca pero, a la vez, cuesta llegar a la cultura como nunca, una cultura que se queda invisible en un torbellino de información en el que es fácil perderse.

Al final, Internet nos salvará. Sí, ese caótico flujo de contenidos de Internet nos salvará. Porque en las redes se está cociendo el porvenir más presente de la creatividad de la industria mediática, pues las redes atesoran una flexibilidad que permite un tipo de contenidos excluidos -por ahora- en el negocio de las plataformas tradicionales. También a la hora de crear debate y analizar nuestro tiempo.

El Terrat, la compañía que está detrás de los programas de Buenafuente, ha sido pionera en este sentido: inventar y hasta reinventarse desde el universo viral. La última idea de esta compañía es Bailén 20.

El número de la calle que ocupa la sede de la productora, donde se guisa a diario la comedia, da nombre a un serie de programas que debaten sobre el humor, sus límites y sus circunstancias. Un punto de encuentro abierto para tomar pulso al estado a nuestro tiempo a través del valor del humor.

Juan Carlos Ortega, Silvia Abril y Andreu Buenafuente se abren y debaten en una mesa moderada por Agustí Esteve, que pretende reunir a los profesionales del panorama nacional de la comedia  y que es una especie de laboratorio de ideas y reflexiones transfronterizo gracias a la fuerza de la red. Una fuerza que aún está por explorar y que, por suerte, productoras que vienen de las varietés tradicionales, como El Terrat, saben aprovechar para mirar al futuro divulgando su práctica experiencia y aprendiendo del imaginativo pasado que nos ha traído hasta aquí.

@borjateran

Y ADEMÁS…

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

8 lecciones que debe aprender la TV de hoy de Chicho Ibáñez Serrador

> La revolución de la TV de pago: el reto de Movistar+

> Buenafuente y su sigilosa regeneración de la TV

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor

"Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

 

mayo 2017
L M X J V S D
« abr    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

TeleDiaria en Twitter