Saltar al contenido

« ver todos los blogs

El extraño caso de ‘Empeños a lo bestia’ y su relación con la televisión en España

17 Agosto 2017 - 0:17 - Autor:

El canal DMax se ha hecho con los derechos de emisión en España de Empeños a lo bestia, el docushow norteamericano que ha triunfado en los canales temáticos de Atresmedia en los últimos años. Este programa, que narra las surrealistas aventuras y desventuras de una de las casas de empeño más populares de Detroit, primero fue pilar de la desaparecida cadena Xplora (cerrada por el cambio de licencias de TDT) para, después, pasar como contenido destacado del canal Mega.

Ahora, la factoría Discovery se hará cargo de la emisión de los empeños en España, convirtiéndose en el canal de referencia en este tipo de formatos, ya que cuenta con una larga cartera de espacios de estas características: Pareja a la puja, Container wars Cazasubastas, Perdido, vendido o Me lo quedo, entre otros. Pero al canal principal de Discovery, DMax, le faltaba el rey de las subasta, que funciona por la explosiva mezcla de emociones que surgen del conflicto entre los miembros de la familia que regenta el negocio y la picaresca de los clientes de Detroit, una ciudad afectada por una longeva decadencia.

El buen rendimiento de Empeños a lo bestia, incluso, llevó a los responsables de La Sexta a dar luz verde a una versión española en 2014. Los reyes del empeño se llamó este remake nacional que fue un fracaso en audiencias, a pesar de intentar imitar modelos de éxito de la emisora verde como Pesadilla en la cocina o El Jefe Infiltrado.

  • ¿Por qué triunfa la versión norteamericana y, en cambio, pincha la española?

La relación del espectador con este tipo de contenidos importados de norteamérica produce un peculiar efecto: el público disfruta viendo el panorama excéntrico de la versión original pero, sin embargo, no se cree la adaptación nacional.

Mientras que Pesadilla en la cocina se realiza en un ambiente de restaurantes reconocido e identificable para una audiencia que siente que puede ser víctima de estos bares insalubres, sufrir su caos y sus consecuencias, Los Reyes del empeño acontece en negocios menos familiares para la audiencia de masas y con clientes menos extravagantes que en el universo del sueño americano.

Para paliar esta debilidad, la productora del programa en España, Warner -entonces denominada EyeWorks Cuatro Cabezas- apostó por grabar el docureality en dos negocios, en vez de en uno. De esta forma, el programa contaba con más facilidades para desarrollar las tramas.

A pesar de ello, no fue suficiente. El contenido resultó flojo en comparación con las locuras de los norteamericanos, donde se puede vender desde una pitón a un ataúd. Y, tanto el doblaje exagerado como las situaciones rocambolescas que se producen en la grabación, convierten el docushow en una especie de telecomedia de lo absurdo. Pero sin estos ingredientes, sin doblaje y en un frío polígono industrial español, todo parece más cutre y, lo que es peor, más falso. Curiosamente la audiencia no se lo creyó y desconectó La Sexta. Justo lo contrario de lo que sucede con la versión original que, aunque no se lo terminen de creer, el televidente autóctono queda enganchado porque se sumerge en otra cultura exagerada y estrafalaria.

@borjateran

Y ADEMÁS…

El doblaje de la TDT que hemos interiorizado como normal

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

‘Juego de Tronos’: cuando las filtraciones y la piratería se convierten en promoción extra

16 Agosto 2017 - 12:04 - Autor:

En HBO se están convirtiendo en víctimas de la piratería accidentada. Pero, cuidado, pues la piratería puede generar adicción si se traduce en excelentes resultados de audiencia y publicidad gratis para su ficción estandarte.

Hace unos días, se filtró desde la India un capítulo de Juego de Tronos (7×04). Los que lo vieron de forma ilegal con sus comentarios y spoilers en las redes sociales amplificaron la expectación por el episodio hasta convertirlo, en su emisión oficial, en el más visto de la historia de la producción.

Ahora, en la madrugada de esta noche, se ha producido una situación similar. HBO España ha publicado durante una hora el próximo episodio de Juego de Tronos. Los espectadores al quite han avanzado en sus redes lo que han visto. De nuevo, se alimenta un deseo especial por una ficción que se nutre constantemente del fervor de las redes sociales.

Y ya se sabe, asistir a una premier fortuita y degustar el manjar antes que nadie propicia un morbo especial en el espectador. No obstante, en nuestro país nadie ha filtrado el episodio en plataformas ilegales. En la delegación española de HBO pueden estar algo más tranquilos.

Aunque los grandes ejecutivos de HBO hace tiempo que perdieron el miedo a las descargas ilegales puntuales. Ya en 2015, sólo unas horas antes del estreno oficial de la quinta temporada, se colaron en la red cuatro capítulos. Ni uno ni dos ni tres… Los cuatro primeros del regreso del trono de hierro.

La filtración llegó en el momento exacto para lograr un impacto publicitario extra global. Los medios internacionales trataron el asunto, recordando el retorno de la serie incluso a los no asiduos al acontecimiento. Y, al fin y al cabo, la filtración fue consumida principalmente por los que nunca pagan por ver los capítulos, por los que se los iban a descargar ilegalmente de todos modos.

Mientras que el cine y las cadenas sufren serios problemas de rentabilidad por las descargas ilegales, quizá el caso de HBO es especialmente particular: en ocasiones, ha logrado retroalimentar su fama universal gracias a la piratería, que hace aún más icónicos y arrolladores sus productos.

La popularidad descomunal de Juego de tronos no sería tal si tantos millones de personas no la consumieran también ilegalmente. Y la cadena sigue siendo igualmente muy rentable, pues sus producciones son tan conocidas y redondas que generan beneficios de muchas maneras: en Estados Unidos su público fiel no falla, paga por ver el canal en primicia, e internacionalmente llenan aún más sus arcas con las ventas a canales extranjeros o la comercialización de DVDs y productos que rodean a la marca de sus series. Un caso peculiar del universo HBO, no extrapolable a otros canales o plataformas de pago.

Una filtración a tiempo y controlada puede generar una relevancia mucho más beneficiosa en estrategia de marketing.  Lo ocurrido hace unas horas ha sido casual, pero hace tiempo que HBO sabe que estos fallos del sistema pueden amplificar el interés por su reputada factoría de ficción. Al final, con estos accidentes se consigue que HBO y Juego de Tronos esté todos los días en la palestra de noticias y comentarios en redes, fundamental para mantenerse en el trono. El trono de hierro, claro.

@borjateran

Y ADEMÁS…

Netflix: así genera percepción de éxito (aunque no lo sea)

Lo que la televisión generalista en España debe aprender de Stranger Things

Las 5 dificultades que sufre el guionista de una serie española

El problema de las descargas ilegales: las claves del impopular debate que nadie se atrevía a abrir

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

‘Me lo dices o me lo cantas’: lo peor (y lo mejor) del fracaso de Telecinco

0:01 - Autor:

La resurrección del interés por los programas de divertimento musical llevó a Telecinco a dar luz verde a un nuevo proyecto, Me lo dices o me lo cantas, que tras varios retrasos en emisión se ha estrenado este verano.

A primera vista, la premisa del programa surge de una extraña mezcla de dos clásicos de la televisión en España: La Parodia Nacional y Tu cara me suena. Me lo dices o me lo cantas es un concurso de famosos caracterizados de políticos o personajes populares que interpretan canciones con sus letras modificadas en un intento de conseguir divertidos himnos que retraten la actualidad con humor.

Pero sólo un intento, pues el programa es un espacio que destroza canciones. Las letras son malas y, en algunos casos, no hacen ninguna gracia. Menos aún si pretenden hacer risa cantando sobre la escasez de medicinas en Venezuela. Como sucedió hace unas semanas en el programa de Telecinco.

Aunque, además de la pobre adaptación musical, el problema principal está en que las canciones suenan mal. El programa no es agradable de escuchar. Me lo dices o me lo cantas incumple el requisito fundamental de un show musical: que el espectador pueda subir el volumen de su televisor y disfrutar de una melodía interpretada por unos artistas con un mínimo de base vocal.

Me lo dices o me lo cantas aturulla, invitando al público al zaping. La realización visual no ayuda, bastante desordenada y cero artística. Tampoco la tétrica iluminación (el público parece formado por robots de color azul fosforito) y la escenografía, con buena intención aunque muy recargada de elementos.

Demasiado caos escénico y demasiados concursantes. Participantes que disfrazados (y algunos incluso sin disfrazar) son complicados de reconocer. Belinda Washington, Alyson Eckmann, Corina Randazzo, Xavier Deltell, Javier Martín, Hugo Salazar, Carmen Alcayde, Ken Apeldorn, Nagore Robles, Rebeca Pous, David Carrillo y Sergio Alcover son algunos de los nombres que componen el elenco primigenio de artistas, que ha dado forma a las caricaturas musicales a los que se ha terminado también uniendo Rocío Madrid y Roser para mejorar el desaguisado

Mucho talento reunido pero que no luce por un guion flojo en las letras de las canciones, probablemente por falta de presupuesto para contar con un equipo amplio de guionistas-letristas. El éxito de La Parodia Nacional estaba en que, como las chirigotas, se reía de los vaivenes políticos, sociales y de la prensa del corazón con letras identificables y entendibles por el espectador. Lo hacía en riguroso playback de cantantes profesionales para que el show fuera agradable de escuchar.

En Me lo dices o me lo cantas ni todas las letras son fáciles de comprender ni todas las canciones son sencillas de escuchar en un ruidoso plató en el que todo parece artificial y hasta el jurado, compuesto por Santi Millán, Yolanda Ramos, Jorge Cadaval y Cristina Rodríguez, denota poco entusiasmo con lo que ve o sufre.

El fracaso de audiencia de Me lo dices o me lo cantas, a pesar de no lidiar con grandes competidores en verano, se resume en que el talent show transmite un desorden visual pocas veces gracioso. Al final, la mejor aportación del show es que Telecinco ha incorporado una cortinilla con el logotipo del programa para dar paso a publicidad sin que los anuncios irrumpan de cuajo y maltraten el hilo argumental lógico de la emisión, como suele suceder en otros programas del mismo género. Algo es algo.

@borjateran

Y ADEMÁS…

> 6 elementos en los que no te has fijado y son imprescindibles para el éxito de ‘Tu cara me suena’

> 3 mentiras que ha derribado ‘Tu cara me suena’ en los viernes

Lo que TVE debe aprender de su propia historia

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

Las mentiras que nos creímos de los programas infantiles

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

 >¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

Lolita Flores instala el género de la ‘auto-entrevista’ en la TV española

15 Agosto 2017 - 0:00 - Autor:

Lolita tiene un plan se vendió como el nuevo espacio de entrevistas de La 1 de Televisión Española. Pero, en realidad, es en gran parte el nuevo programa de auto-entrevistas de su propia presentadora. Porque, independientemente de quien tenga delante, Lolita Flores cuenta con la habilidad de realizarse a sí misma las preguntas adecuadas para brindar el titular que engancha al espectador.

Lolita no es periodista, ni falta que le hace. Aunque sí intuye lo que interesa al público. Incluso lo que interesa sobre ella misma. Se nota que es una mujer todoterreno que ha crecido bajo el aprendizaje de la más grande de todas las folclóricas, su madre, Lola Flores. De su matrona probablemente interiorizó la importancia de hablar sin demasiados tapujos para, de esta forma, traspasar la pantalla con la mayor fuerza posible.

Así, en esta serie de especiales en La 1, Lolita logra exprimir a sus invitados a través de su propia experiencia personal, asociada al mundo del espectáculo desde que nació. Sin que le pregunten, la propia presentadora desarrolla sus dudas, sus miedos, sus ilusiones y sus famosas anécdotas. Las suyas y las de su propia familia, como cuando recalca que su hija hace muchos castings pero que a la hora de la verdad trabaja poco.

Sus ya populares batallitas son perfectas para generar debate entre los invitados. Y desde luego rompen con el tabú de que el “moderador” no debe ser protagonista. En Lolita tiene un plan, ella es el engranaje y motor principal del show. Hasta no duda en denominarse entrometida en una profesión si hace falta. “Me he considerado una actriz intrusa, porque soy cantante”, dijo en la noche de estreno de su programa, mismo programa en el que volvió a recordar la muerte, con solo 15 días de diferencia, de su madre y hermano como si de una exclusiva en la revista ¡Hola! se tratara.

Porque Lolita es el titular de sus propios entrevistados. Y lo mejor es que este protagonismo nunca está revestido de egocentrismo o narcisismo sino, más bien, de cercanía, generosidad y empatía. Es su magnetismo inevitable, que puede con todos y todas. Mejor que sus convidados vayan preparados para dejarse eclipsar… o para enriquecerse enormemente con sus vivencias que aporta en la charla.

> Los 5 elementos que han propiciado la catarsis colectiva del reencuentro de OT 

@borjateran

Y ADEMÁS…

> Los errores que comparten los fracasos de entretenimiento de TVE

> Lola Flores, presencia irrepetible en la televisión

> Lo que debe aprender TVE de su propia historia

5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para tener una televisión pública mejor

Cuando los partidos políticos no entienden la esencia de TVE

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

4 programas de entrevistas para entender la TVE de los 80

TVE cumple 60 años, ¿y ahora qué?

‘Mad in Spain’: motivos de un revés televisivo en la noche del domingo

14 Agosto 2017 - 0:48 - Autor:

lucia etxebarria mad in spain

El debate del reality de náufragos famosos, Supervivientes: conexión Honduras, se despidió de Telecinco el pasado mes de julio con un 18,7 por ciento de share y más de 2 millones de espectadores. Excelente resultado para Telecinco, que ha visto como este formato ha rondado cifras que llegan al codiciado veinte por ciento de share.

Los responsables de la cadena han pretendido mantener este buen rendimiento en el horario de prime time dominical del verano con otro debate. Si bien, en este periodo estival, Telecinco no cuenta con reality en emisión durante las vacaciones. Para suplir esta carencia, la emisora ha programado Mad in Spain. Se trata de una tertulia sobre lo divino y lo humano que no ha terminado de funcionar con una tendencia de audiencia decreciente por debajo de la barrera de un pobre diez por ciento de cuota.

El principal problema del fiasco de Mad in Spain ha estado en el contenido del espacio. Lo que se prometía como un modernizado Moros y Cristianos, que triunfó en los noventa con Javier Sardá, ha terminado siendo un batiburrillo de debates demasiado vistos en televisión: que si beneficia ser hijo de personas famosas, que si las dietas sirven para algo o nada, que si las fiestas populares fomentan el alcoholismo… Temas con un enfoque superficial y tratados con argumentos manoseados.

El programa no ha aportado nada nuevo y el púbico ha dado la espalda a un formato que en Telecinco ya dan por finiquitado. De hecho, para ahorrar costes, Mad in Spain ha dejado de realizarse en directo y, desde hace dos semanas, está siendo grabado los viernes por la tarde. La función de Mad in Spain de continuar la línea de la cadena como referencia de emisora pegada a la actualidad en tiempo real se ha desvanecido. Sus resultados de audiencia no aguantaban con ímpetu el esfuerzo extra que supone realizar el show en directo un domingo.

Pero Mad in Spain sigue como producto que cubre un hueco hasta la llegada de Gran Hermano. La dirección del programa ya ha realizado cambios interesantes para congeniar mejor con el público habitual de Telecinco: colaboradores más populares en el universo de Mediaset (Alonso Caparrós, Carlos Lozano, Sofía Cristo, Cristina Tárrega), una mesa para que los contertulios no estén con actitud de siesta en el sofá y hasta cámaras ocultas que ponen sobre la mesa dilemas morales que generan más conversación. Sin embargo, el programa sigue sin solucionar su debilidad fundamental: en Mad in Spain debaten humo. Y la audiencia ya está resabiada de vende humos en televisión. Faltan expertos, faltan testimonios en primera persona, faltan temas acotados, que sean reconocibles por el público y afecten al espectador en el día a día y, sobre todo, sobran temas demasiado genéricos con argumentos tópicos de polemistas que lo mismo te habla de Chayo Mohedano que de Mariano Rajoy.

Por suerte, han estado al frente del espacio Jordi Gónzalez y Núria Marín para aportar un toque de ironía y humor inteligente cuando lo merecía el vaivén de la tertulia hacia ninguna parte. Como suelen ser las tertulias en televisión, por otro lado.

@borjateran

Y ADEMÁS…

> Así manipula ‘Gran Hermano’ tus emociones

La adicción a las miserias ajenas. Seis claves del éxito de ‘Sálvame’

> La televisión ni-ni: el éxito de la audiencia que no exige

> Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

Lo que la televisión generalista en España debe aprender de Stranger Things de Netflix

> El futuro de las series españolas: la agonía de las audiencias tradicionales

Lo que TVE debe aprender de su propia historia

‘Lolita tiene un plan’: así TVE ha vuelto a la entrevista en prime time

8 Agosto 2017 - 0:27 - Autor:

Lolita ha vuelto a Televisión Española con Lolita tiene un Plan. Se trata del regreso del género de la entrevista al horario de máxima audiencia de La 1, después de la marcha de Bertín Osborne a Telecinco. Aunque este nuevo formato ha pretendido diferenciarse de su predecesor e intenta dar un paso más allá, buscando un vínculo de bagaje vital que comparten las personalidades reunidas en el supuesto hogar de la hija de Lola Flores.

En el primer capítulo, el tema central ha sido el mundo de las actrices a través de la mirada de Lola Herrera, Adriana Ugarte, Cayetana Guillen Cuervo y la propia Lolita. Diferentes generaciones de intérpretes hablando, sin demasiadas corazas, de la inestabilidad laboral, el paso de las años, la fama, la dureza del trabajo y hasta de la superstición.

En tiempos en los que la televisión se cocina en exceso y se editan los programas a una velocidad de vértigo para que el espectador no se desenganche, Lolita tiene un plan atrapa por justo lo contrario: está guisado sin excesiva prisa, la conversación fluye sin estrés y los personajes se abren olvidando que existen cámaras, ya que no están en un plató.

Un formato que recuerda la importancia de la televisión que se desarrolla sin falsear en demasía el orden narrativo del tiempo de rodaje y sin necesidad de alterar la imagen de la entrevista embadurnándolo todo de grafismos o rótulos que recalcan con fuegos de artificio las declaraciones más morbosas del convidado.

Lolita tiene un plan no requiere nada de esas artimañas, que han invadido la televisión actual, porque cuenta con el mayor ingrediente de la pequeña pantalla: el primer plano de una buena e interesante conversación que enseña y descubre al espectador ámbitos profesionales y situaciones que desconoce.  Un objetivo que el programa alcanza con creces durante una sencilla charla que se enriquece dividiendo el encuentro en distintas estancias de la casa, lo que evita la monotonía visual. Primero en la terraza, después en el comedor -con Cayetana trasteando nerviosa con el pan- y, al final, terminando en un sofá donde, en el estreno, ha aparecido Edu Soto para interpretar canciones que despiertan sentimientos de calado en la vida de los invitados de Lolita. De esta forma, Lolita tiene un plan ameniza la conversación a través de giros de guion que no se quedan sólo en el gag superficial y aportan contenido extra al encuentro. Los invitados explican su vínculo emocional con la situación que se recrea o provoca.

Tampoco faltan las imágenes del valioso archivo de RTVE, que ilustran las reflexiones del encuentro sigilosamente. Estos extractos se introducen en la emisión como una reveladora pieza que engrasa el hilo argumental del programa sin que se note. Así es la buena realización televisiva. Una atractiva coreografía de planos y encuadres que baila de forma armónica para enseñar todo lo que el espectador necesita ver borrando obstáculos producidos por cortes bruscos, que pueden expulsar al público de la historia que cuenta el show.

Lolita ha aprobado con nota en su retorno como presentadora a TVE. No obstante, ella nació casi frente a las cámaras y, en su casa, tuvo la mejor escuela del instinto del espectáculo. Ese arte folclórico que no duda en contar su vida con apasionante precisión de detalles e incluso en pedir trabajo para su hija si hace falta. De hecho, en su primer programa, Lolita lo ha pedido varias veces. Ella es así. Lo dice como lo piensa, sin excesivos edulcorantes. Y ahí estriba su mayor diferencia con Bertín Osborne que, aunque no lo parece, es más artificial de lo que su famosa campechanía disimula.

Ahora el reto para Televisión Española está en que la audiencia conozca la existencia de Lolita tiene un plan. En su estreno, el programa sólo ha obtenido un 8.6 por ciento de cuota y 1.077.000 espectadores. Discreto resultado para un programa que ha llegado por sorpresa en pleno verano, cuando el consumo televisivo disminuye, sin prácticamente promoción previa.

> Los 5 elementos que han propiciado la catarsis colectiva del reencuentro de OT 

@borjateran

Y ADEMÁS…

> Los errores que comparten los fracasos de entretenimiento de TVE

> Lola Flores, presencia irrepetible en la televisión

> Lo que debe aprender TVE de su propia historia

5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para tener una televisión pública mejor

Cuando los partidos políticos no entienden la esencia de TVE

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

4 programas de entrevistas para entender la TVE de los 80

TVE cumple 60 años, ¿y ahora qué?

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor

"Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."
Agosto 2017
L M X J V S D
« Jul    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

TeleDiaria en Twitter