Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Fast TV, los programas de usa y tirar: claves de un ‘grasiento’ modelo televisivo en alza

20 octubre 2014 - 9:13 - Autor:

La alta gastronomía es una seña de identidad de España en el resto del mundo. Sin embargo, en los últimos años, la comida rápida se ha instalado inevitablemente en nuestros hábitos de consumo. Y pasará factura a nuestra salud.

Una tendencia parecida sufre la televisión nacional: la producción de nuestros programas y series lleva décadas reconocida en el exterior. Más aún, en los últimos tiempos. Sin embargo, mientras podemos sacar pecho fuera de nuestras fronteras con algunos grandes trabajos de producción propia, las parrillas de la pequeña pantalla nacional se inundan de Fast TV.

No es telebasura, es la televisión de usar y tirar. Un término que acuñó anoche Jorge Javier Vázquez en el programa Viajando con Chester de Cuatro al ser preguntado por Risto Mejide sobre la televisión que simbolizan sus programas estrellas, Sálvame y Sálvame Deluxe.

Y Jorge Javier dio en la diana con el término, Fast TV. Ya tenemos un nuevo género cuyas consecuencias está padeciendo la televisión nacional, que ha realizado en los últimos años un retroceso en calidad visual, técnica y creativa en los formatos que, al final, llegan a las grandes audiencias.

Telecinco ha sido abanderada en este modelo de negocio. Ha potenciado un tipo de programas, más baratos de producir, sin necesidad de grandes puestas en escena y más fáciles de fabricar en cadena. El balance es de éxito: ha fidelizado una audiencia que no falla y que es adicta a estos contenidos sencillos de seguir gracias a las montañas rusas de emociones que son retransmitidas en directo.

Es la televisión instantánea que rellena horas y horas aireando conflictos low cost. Sólo bastan cuatro sillas, unos cuantos contertulios o colaboradores y un torbellino de trapos sucios. No pasará a la historia en particular, pero sí lo hará en su conjunto como fenómeno de análisis. No hay que hacer de menos esta forma de entender la televisión, pues tiene su público y también conlleva un mérito intrínseco a la hora de generar contenidos de la nada.

Es un hecho que su implantación es sólida, tanto que cuando se pretenden producir otro tipos de contenidos de entretenimiento más laboriosos. más imprevisibles o más positivos, la audiencia parece darles la espalda. Incluso, a veces, se consideran rancios y no se valoran esfuerzos mayores. Algo se estará haciendo mal. ¿O será que la masa ya está acostumbrada a la Fast TV de manera irreversible? Es lo que tiene: que es muy jugosa, aunque con grasas saturadas.

De hecho, incluso ya hay una generación que prácticamente no conoce otro tipo de televisión. Esta generación cree que la tele es así, como Mujeres y hombres y viceversa o como talent shows que se quedan en el gorgorito con trazas sentimentaloides prefabricadas, huyendo de crear un espectáculo global. Y se están perdiendo conocer todo las posibilidades que esconde este medio. Pero ahí está el reto de los profesionales y de las cadenas con responsabilidad social, que han de entender que la televisión es, aunque no lo parezca, más que un simple negocio.

Porque en los canales debe haber de todo, comida rápida y comida de gourmet. Incluso un mix de ambas. Por supuesto, y siempre con respeto a ambos contenidos cuando se hacen desde la creatividad y su talento. Pero el día que sólo quede Fast TV, la televisión no será televisión, será otra cosa: algo así como una hamburguesa insípida que, mientras la masticamos, nos hará pensar en todo lo que nos estamos perdiendo.

Y TAMBIÉN…

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

El obstáculo de las series españolas

La adicción a las miserias ajenas. Seis claves del éxito de ‘Sálvame’

Jorge Javier Vázquez, el presentador revelación

Jordi Évole vuelve con récord histórico de audiencia y superando los 4 millones de espectadores

8:33 - Autor:

Salvados regresó anoche a La Sexta. No defraudó en audiencias. Al contrario, rompió audímetros e hizo máximo histórico en cuota de pantalla. Pocas veces un formato de actualidad política logra ponerse a la altura de espectadores de una serie de éxito millonario como Águila Roja.  Jordi Évole lo consiguió anoche, reuniendo a un 20.3 por ciento de share.

Un total de 4.104.000 seguidores vieron el viaje de Oriol Junqueras, líder de ERC, a Sevilla. Allí debatió con una familia andaluza sobre la independencia catalana.

Atresmedia ha sabido convertir la vuelta de Évole en todo un acontecimiento, con una intensa promoción. El resultado ha sido eficaz, superando en espectadores y share un formato más ligero como Gran Hermano (17.2 por ciento y 2.357.000) o una película como Argo (13.6 por ciento y 2.432.000). El ‘chester’ de Risto con Jorge Javier Vázquez y Celia Villalobos en Cuatro se quedó, por su parte, en un 9.7 por ciento y 1.964.000.  A partir de las 22.30, El Objetivo de Ana Pastor también hizo un máximo, esta vez de temporada, con 12,5 por ciento de cuota y superando los 2.444.000 televidentes.

Un récord que ha cosechado La Sexta con un Salvados centrado en un tema árido a nivel nacional, pues es más candente en Cataluña. Aún así, el formato de la compañía El Terrat ha conseguido contar una historia desde la mirada curiosa de personajes anónimos que demuestran ser más sensatos y coherentes de muchos políticos. Ahí el éxito del formato de Évole, su proximidad a la esencia del periodismo de proximidad callejera desde la óptica del docushow.

Unas reflexiones que demostraron estar a la altura de las expectativas. En contenido y continente, ya que a nivel visual también fue muy cuidada la cabecera realizada para el programa a través de una coreografía de los azulejos decorativos de la emblemática Plaza de España de Sevilla. Toda una metáfora visual de un punto de encuentro común en el pasado, en el presente y tal vez en el futuro. Porque la audiencia de la televisión no mira para otro lado cuando la actualidad política y social está bien contada.

Ahora el reto será aguantar la cuota. El formato suele bajar siempre tras ‘el efecto retorno’. No obstante, la próxima semana Évole cuenta con un monográfico del político que multiplica las audiencias: Pablo Iglesias.

> Jordi Évole: así revolucionó la información en horario de máxima audiencia

Y TAMBIÉN…

¿Manipula TV3 a favor del independentismo?

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

El obstáculo de las series españolas

El ‘niño diva’, el objetivo de las televisiones norteamericanas (VÍDEOS)

19 octubre 2014 - 11:38 - Autor:

Ha sido la imagen de la semana. Un niño hacía sombra a unos reporteros de una televisión norteamericana por sus poses a lo Lady Gaga. No era una broma, el chico es así y se convertía en el protagonista de la conexión en directo. Las redes sociales, rápidamente, le ponían apodo: el niño diva.

Ha nacido una estrella. Se llama Brendan Jordan. Más de 800.000 visionados acumula el vídeo del momento en Youtube, en sólo 9 días. Todo un fenómeno. Y las cadenas norteamericanas se lo rifan ahora para aderezar sus shows. Y él parece dispuesto a aprovechar su fama instantánea y, de paso, dice luchar a través de los medios contra el bullying que ha sufrido.

Aunque, al mismo tiempo, también se convierte en una diversión para las televisiones. Los padres parecen no impedírselo. Es la fuerza de un chascarrillo viral que se convierte en un fenómeno televisivo. Porque Internet se ha convertido en un suministrador constante de contenidos a la televisión.

Y el niño diva, como buena diva adolescente, ya ha hecho sus declaraciones al estilo de famosa creída: “No quiero que se me suba a la cabeza, me sigo sintiendo el mismo que antes del vídeo. Lo más importante es la humildad”.

Más sobre redes sociales y televisión

Las virtudes de Twitter que nuestras cadenas aún no saben aprovechar

> Así está revolucionando Twitter los contenidos televisivos

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

¿La audiencia de televisión se puede medir a través de Twitter?

> Los trucos de Ellen DeGeneres

Los 6 factores que han impulsado la audiencia de ‘Gran Hermano 15′

18 octubre 2014 - 11:14 - Autor:

  • ¿La audiencia de ‘Gran Hermano’ es más insaciable que nunca y cada vez pide más? Analizamos seis claves que han propiciado un nuevo récord de audiencia del reality de Telecinco.

Este jueves, Gran Hermano impulsó su audiencia hasta un gran dato de share, con 24,6 de cuota de pantalla. Un nuevo máximo de temporada gracias a seis factores infalibles que convirtieron la última gala en un show adictivo para el público más aficionado a los tejemanejes de la telerrealidad.

1. Expulsión crucial. La audiencia sacó de la casa a Lucía, la ganadora del triángulo amoroso que ha centrado gran parte de la atención de los espectadores en las últimas semanas. El ‘enamoradizo’ Omar, por tanto, vuelve a quedarse solo, sin novia cerca, y el programa supo mostrar la reacción de la tercera en discordia, Paula, al enterarse de que volvía a tener un resquicio de oportunidad con él. La audiencia disfrutó con el tinglado de la separación en directo por obra y gracia del televoto, que expulsó con saña a Lucía por un enorme 77% de los votos.

2. El público en plató está despierto. Y vive el transcurso de la gala con pasión. No tienen complejos, ni vergüenzas a la hora de mostrar públicamente sus filias y fobias con gritos, aplausos o abucheos. Y este murmullo constante, indiscreto y sin piedad, se cuela con acierto en los vídeos y en algunos conexiones con la casa, lo cual multiplica la intensidad del show y la dimensión de los conflictos. Contagia la emoción (y tensión) televisiva a través de la pequeña pantalla.

3. Los defensores de los concursantes han visto muchos realities. No son nada finos, al contrario. Provocan. Pelean entre ellos o con Mercedes Milá para defender a los suyos. Echan más leña al fuego. Revuelven en el fango. El espectáculo, así, se contamina más y el plató se transforma en un choni campo de batalla que, inevitablemente, engancha a la gran audiencia, pues dan juego.

4. La novia de Omar funciona con un reloj a nivel televisivo: su mirada, su carácter… Lucía va a por todas. Es espectadora fiel de Telecinco. Y se nota. Está cumpliendo su sueño. Y ahora, por perfil, físico y personalidad, es materia prima que casa a la perfección con la cadena. No parece que vaya a tener muchos escrúpulos con tal de mantenerse en la pequeña pantalla cueste lo que cueste, por lo que es fácil prever que su vida será larga en el canal principal de Mediaset, en las próximas galas y debates, en Sálvames o hasta de tronista de Mujeres y hombres y viceversa cuando vuelva a romper con su novio. Al tiempo.

5. Mercedes Milá. Alma y epicentro de Gran Hermano, no cabe duda de que es una gran comunicadora. También, una excelente periodista. Pero esta temporada de GH ha recuperado su lado más agresivo en pos de que los audímetros no se resientan. Ella ya es parte intrínseca del formato y es capaz también de olvidar sus escrúpulos si considera que el espectáculo lo necesita. El pasado jueves, por ejemplo, no dudó en hurgar todo lo que pudo en el conflicto de Lucía, llevando a la concursante al límite y casi torturándola con la posibilidad de que su novio vuelva con Paula. “Es muy malo hacer dudar a las personas, yo no voy a hacer eso contigo, me parece sadismo puro”, le dijo Milá a la expulsada. Pero resulta que ya lo había hecho durante un buen rato…

6. Porque en Gran Hermano no hay decoro. Y su éxito del pasado jueves radica en que, una vez más, han pintado unas tramas que son un torbellino de polémicas y vídeos montados de la forma más efectista y cizañera, sobre todo en lo concerniente a este triángulo amoroso que promete dar más vuelcos. El público que vota, el fiel de concurso, expulsó a la novia porque quiere eso: drama, gritos y destrucción dentro y fuera de la casa. La audiencia de décimo quinto Gran Hermano, ejemplificada en la gente que se sienta en la grada del espectacular plató, parece ser más insaciable que nunca y pedir cada vez más. Como en el circo romano.

> Cómo manipular a los concursantes de ‘Gran Hermano’ en cuatro sencillos pasos

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

Cinco virtudes de Telecinco

Lo que esperamos de la nueva temporada televisiva

‘Gran Hermano’, el superformato que reinventó la televisión

 

Jordi Évole: así revolucionó la información en el horario de máxima audiencia

17 octubre 2014 - 6:00 - Autor:

Salvados regresa a La Sexta el próximo domingo y se lleva a Oriol Junqueras a Sevilla. Allí se encontrarán con Dani Rovira, que ejercerá de taxista, y una familia con la que intercambiar puntos de vista. Será el arranque de la novena temporada del espacio. Lo que comenzó siendo una serie de especiales electorales bajo el título Salvados por la campaña -en homenaje a Zack Morris- se transformó en un programa de prestigio, analizado incluso a nivel internacional.

El Follonero de Andreu Buenafuente se independizó de su maestro para mirar la vida política a través de su característica comedia. Pero, al final, sobresalió su fondo periodístico. Surgía el verdadero Jordi Évole, encarnación de la esencia del cronista callejero trasladado a la pequeña pantalla.

Es el periodismo que hace las preguntas que necesita la sociedad y no se queda en las indicaciones de los gabinetes de comunicación institucionales. Algo más que habitual en la prensa, pero inaudito en el prime time televisivo en los últimos años. Más aún en una televisión privada.

Pero Jordi Évole y su equipo de la productora El Terrat, sin embargo, han roto tabúes y corazas, demostrando que la actualidad política, bien contada, sí que interesa. La audiencia está comprometida y preocupada con su tiempo y su porvenir. Y este tipo de espacios, que buscan respuestas a las preocupaciones ciudadanas, resultan muy atractivos.

De hecho, pocos directivos imaginaban es que este formato iba a liderar cosechando millonarias audiencias como las de una serie de éxito. Salvados lo hizo posible. ¿Cómo? Ha revolucionado y reinventado la información televisiva aprovechando las posibilidades de los docushows, no quedándose en el plató, saliendo a la calle y metiéndose en la realidad en primera persona.

Las fina comedia de Évole pone el resto: consigue una empatía con el espectador que, además, hace que le sea más fácil lanzar cuestiones que son peliagudas. Él ha puesto la cara, aunque el formato ha funcionado porque ha utilizado las tretas de las mejores ficciones para hacer más seductor el contenido. Porque la televisión, sea una serie, un espectáculo o un programa informativo, siempre consiste en contar una historia.

LA FUERZA DEL PERIODISMO CON EL PODER DEL MONTAJE

Y Salvados ha sabido combinar la curiosidad más crítica del periodismo con el montaje envolvente de la mejor ficción. El programa de La Sexta está grabado prácticamente como si fuera una película, con la dosis necesaria de intriga. Una película que, y ahí está su poderío, relata hechos reales, cercanos, que nos afectan a todos.

De esta manera, el formato transmite emoción que hace más digeribles los temas más complicados. Así, se cuida la localización de las entrevistas, el desarrollo de cada reportaje, cada encuadre, cada detalle… También saben de la importancia de mimar las música de fondo, los silencios, las miradas, los primeros planos, las elipsis o hasta los títulos de crédito que se ‘customizan’ en cada edición a tono con la temática del programa. Todo esto supone un laborioso trabajo extra de producción e ideas que hay que reconocer.

Salvados ha ido por delante del resto de los programas informativos. Incluso adelantando a la compañía que fue pionera en este ámbito, TVE. Ha sabido sumar lo mejor de los docushows temáticos a la información seria. Porque la televisión debe ser atractiva y entretenida siempre, trate el contenido que trate. Y el resultado ha sido un formato consciente de su momento que, dure lo que dure, ya quedará marcado en la historia. No sólo en la historia de la televisión, también como valiosísima radiografía de un tiempo. De nuestro tiempo.

Pero, sobre todo, Jordi Évole ha demostrado que se puede hablar de la actualidad que nos preocupa con guiños cómplices a la audiencia, sentido del humor y espíritu autocrítico, aprovechando las posibilidades de la caja lista que a veces se hace la tonta. La política y los problemas sociales se pueden contar sin aburrir, de la forma más divulgativa y con palabras que todos entendemos. Aunque eso no siempre guste a todos los políticos, tan propensos ellos a marear el lenguaje para disfrazar la realidad. Ese es el fuerte de Salvados: constituye un baño de realidad cada semana. Para bien o para mal. Desgraciadamente, casi siempre para mal.

Y ADEMÁS… 

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

3o años del estreno de ‘La Bola de Cristal’

El obstáculo de las series españolas

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

‘Operación Palace’: Jordi Évole pone a prueba a la audiencia con un falso documental sobre el 23F. Recordamos el falso informativo de Joan Ramón Mainat y ‘Operación Luna’

‘El Objetivo’ de Ana Pastor y la estela de ‘Salvados’

La política de La Sexta para ganar audiencia… y credibilidad

Lo que esperamos de la nueva temporada televisiva

‘Pequeños Gigantes’, el éxito sorpresa de un programa olvidable

16 octubre 2014 - 8:32 - Autor:

Pequeños Gigantes cerró ayer su primera temporada. O casi, porque al final se sacaron de la manga otra final individual para la próxima semana. La gala de anoche, la final de pandillas, fue vista ante 3.235.000 espectadores y 24 por ciento de share. El programa, por tanto, ha sido un inesperado gran éxito para Telecinco, precisamente porque ha sabido adaptarse a la perfección al público fiel del canal donde se emite y además ha estado muy bien colocado en la parrilla, en días de poca competencia.

No es un programa de niños, es un formato de noche protagonizado por pequeños que han triunfado gracias a su simpatía en cámara más que por su talento. Porque Pequeños Gigantes ha sabido mezclar lo mejor de Menuda Noche de Canal Sur con lo más eficaz de Tú sí que vales. Del programa de Juan Y Medio se han quedado con el toque folclórico y campechano (la sombra de la grandiosa niña del Pompom es alargada) que tanto gusta a un amplio sector de público. Del formato cazatalentos, ha heredado su ritmo imparable. El resultado ha sido una coctelera con mucho de función escolar pero televisivamente solvente, aderezada por sobredosis de vídeos que han cebado continuamente lo que iba a pasar o repasado frenéticamente lo que ya había ocurrido. Todo esto ha creado una estructura que ha ido al grano, ha potenciado la atención del espectador y no se ha perdido en florituras.

En esta línea, Jesús Vázquez sigue demostrando que es uno de los presentadores más resolutivos que tenemos, le pongan donde le pongan. Mejor aún cuando se libera de su coraza de lo políticamente correcto. Su química con los niños no ha sido excesiva, pero esto no ha sido un problema, porque ha estado acompañado por un jurado, compuesto por Jorge Cadaval, Mélody y Angy, que ya se ha encargado de gritar y jalear a los concursantes sin mesura (hay que contar las veces que anoche repitieron “qué grandes sois” o “sois unos cracks“).

Y al final ganó la pandilla de Los Rebeldes, apadrinada por Adrián Rodríguez. Hubo lágrimas, tensiones y mucha espontaneidad forzada de los niños. Se notaba que estaban, en ocasiones, guionizados o, quizá mejor dicho, “aleccionados”. Como impostada estaba la emoción sobreactuada del jurado. O el público en la grada, extras de agencia de actitud más bien inerte. Fue una “gran” final, aunque no pareció una gran final. Eso ya no se estila siempre en la televisión de hoy en la que los detalles empiezan a ser lo de menos y se prima la tele fast food, de usar y tirar.

Pequeños gigantes no es un mal programa, es un formato de éxito internacional que en España ha funcionado confiando casi únicamente en el poder magnético de los niños, que son simpáticos como casi todos los niños. El envoltorio visual y escenográfico del espectáculo, en cambio, ha dejado un sabor agridulce por abusar de mucho tópico e irradiar escasa y pobre personalidad. Ya que ganaron Los Rebeldes, no habría estado mal que el programa hubiera hecho gala de un poco más de rebeldía televisiva.

Y TAMBIÉN…

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

El fin del ‘prime time’: la televisión que emite solo para noctámbulos

 20 años de ‘Friends’: las 9 razones por las que amamos tanto esta serie

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

3o años del estreno de ‘La Bola de Cristal’

El obstáculo de las series españolas

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

El fin del ‘prime time’: la televisión que emite solo para noctámbulos

15 octubre 2014 - 12:38 - Autor:

Vive Cantando ha sido cancelada. La audiencia ha descendido demasiado para dar luz verde a una tercera temporada. El público se ha desenganchado. Aunque, sin embargo, Antena 3 ha optado por mantener en emisión todos los capítulos grabados en su noche habitual para cuidar a los seguidores de la ficción. No obstante, la decisión también conlleva una contradicción: el espectador fiel ha tenido que pagar el precio de trasnochar.

Porque las cadenas en la búsqueda de inflar los datos de share para camelar a los anunciantes han elegido sacrificar espectadores. Lo hacen al retrasar la emisión de sus productos de prime time a horas que, en realidad, son de late night. Es la televisión para noctámbulos, que es, como analizamos aquí hace unas semanas, uno de los obstáculos colaterales de nuestra ficción. También de programas de entretenimiento, que pierden ritmo y fuerza al ser estirados como un chicle.

Ayer se repitió la historia. Para proteger a Hermanos y Vive Cantando se retrasó su arranque a franjas de menor competencia con el resultado de que ambas producciones terminaron casi a la una de la mañana. Nada que ver con antaño, cuando a las doce menos cuarto ya finiquitaba cualquier serie y se daba paso al late show de turno.

Ahora es el producto principal de la noche el que comienza a las 11 de la noche. Así sucedió anoche con Vive Cantando y Hermanos. Las dos comenzaron a emitir a las 23 horas. Es la televisión en la que lo que menos importa es el espectador.

Estas decisiones de programación ya nada tienen que ver con los hábitos de consumo españoles, como a veces se justifica desde las cadenas. Al contrario, son horarios forzados por las propias televisiones con la intención de maquillar las debilidades de sus productos. Así parecen que tienen más audiencia. Así suben el porcentaje de cuota de pantalla pero, al mismo tiempo, pierden la media objetiva de número de espectadores que es lo debería interesar a los anunciantes.

Lo peor es que el espectador se termina marchando. La crisis ya no sirve de excusa a la hora de tomar estas decisiones como justificación de que así se amortiza mejor la inversión. Es el momento de que las cadenas racionalicen horarios de consumo o la brecha se irá acrecentando. Porque nunca se nos puede olvidar que en los buenos productos competitivos de televisión el enganche se produce también a través de los finales, pero si la gente no ve esos finales… el futuro no existe.

> El obstáculo de las series españolas

Y TAMBIÉN…

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

 20 años de ‘Friends’: las 9 razones por las que amamos tanto esta serie

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

3o años del estreno de ‘La Bola de Cristal’

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

El resurgir de las bromas de cámara oculta en televisión (VÍDEOS)

8:06 - Autor:

Las bromas de cámara oculta son un as en la manga habitual de los shows de la televisión norteamericana. Ellen DeGeneres utiliza constantemente esta artimaña para subir el share. Sin embargo, en nuestro país, se dejaron de realizar porque perdieron espontaneidad. Parecían realizadas con ganchos falsos.

Nada que ver con aquel genuino espacio que importó a nuestra televisión este bromista género. Se llamaba Objetivo indiscreto, fue emitido por TVE en los años setenta y, en 1991, la misma cadena lo recuperó con éxito de la mano de Anabel Alonso y Antonio Resines. La audiencia disfrutaba viendo sufrir a sus congéneres. Y es que las encerronas tenían gracia. Mucha.

Ahora, Los viernes al show de Antena 3 ha recuperado el lado más brillante de este tipo de inocentadas televisivas.  En su estreno,  el programa de Manel Fuentes y Arturo Valls lo logró con una máquina expendedora de cualquier producto menos el que solicitaba el usuario.

Esa es la línea a seguir. Como hace DeGeneres. Más aún, en estos tiempos en los que para los programas de entretenimiento es importante tener presencia en las redes. De ahí que los norteamericanos ya son expertos en crear efectistas píldoras que, además de para propiciar un ‘momentazo’ televisivo, están pensadas para triunfar en Youtube y, de paso, impulsar la imagen social de sus programas.

La última trastada del show de Ellen ha sido consumada a un compañero del equipo con motivo de la promoción de la película Annabelle. No necesita más que la terrorífica muñeca y ella misma escondiéndose por los pasillos de su estudio. Una broma que no es cara de producir, sólo hace falta sentirse un poco niño. Niño travieso, claro.

Lejos quedan ya aquellos Inocente, inocente. Los famosos eran el objetivo. De los tiempos gloriosos de este espacio es inolvidable la genial broma a Maribel Verdú (descubriendo su noviazgo con Carlos de Inglaterra), con brutal despliegue de medios en el aeropuerto de Barajas para camelar por completo a la actriz.

Después, a finales de los noventa, Norma Duval, junto a Andoni Ferreño, intentó hacer nuevas perrerías en Espejo Secreto. Era verano y era La 1 de TVE. Aquí los personajes populares dejaron de ser víctimas para convertirse en verdugos. Eso sí, verdugos disfrazados.

Hemos visto mil vueltas de tuerca a los espacios de cámara oculta. Una de las últimas fue el pasado año con Los Mayores Gamberros, la versión nacional de Benidorm Bastard. Abuelos actores toman el pelo a jóvenes.

También El Hormiguero ha sorprendido con sus ingeniosas bromas a niños. Ellos siempre desprenden una ilusionante verdad.

Programas como estos demuestran que las bromas de cámara oculta siguen funcionando en la pequeña pantalla. También en la red, como eficaces vídeos de corta duración que compartir en Twitter o Facebook.

Los espectadores parecen sabérselas ya todas y, por eso, algunas voces sentenciaban que este tipo de programas no tenían sentido en la tele de hoy. ¡Mentira! Siempre se puede lograr la sorpresa verdadera e ingenua en la audiencia a través de estos formatos. Sólo hay que conseguir asombrar al público con ideas creativas, imprevisibles, con una pizca de mala baba y, sobre todo, que desprendan verdad. O miedo.  O, si no, fijaos en otro clásico Scare Tactics de EE.UU., los guionistas de este show consiguieron unir el terror cinematográfico con la vieja cámara oculta catódica tradicional. Una buena mezcla para la televisión, no para las víctimas…

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

Y TAMBIÉN…

Claves del éxito del show de Ellen DeGeneres

Los trucos televisivos de Ellen para triunfar en los Óscars

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

El obstáculo de las series españolas

 20 años de ‘Friends’: las 9 razones por las que amamos tanto esta serie

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

3o años del estreno de ‘La Bola de Cristal’

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

Dani Rovira presentará ‘Los Goya’, ¿el maestro de ceremonias ideal?

14 octubre 2014 - 12:02 - Autor:

Era el candidato perfecto. Revelación del año con ’8 apellidos vascos’ (película más taquillera del cine español), cómico con muchas horas sobre el escenario, artista limpio de etiquetas políticas y, sobre todo, con experiencia en televisión. Dani Rovira es, por méritos propios, el presentador de la próxima entrega de Los Goya.

La última ceremonia de los premios del cine español no pasará a la historia como la más lúcida. De hecho, fue considerada como una de las peores de los últimos diez años. Y es que es difícil salir airoso de una gala de estas características. Más aún en España, donde los prejuicios con el cine español son una losa de crítica fácil por una gran parte de la audiencia. Ya lo dijo Eva Hache,Los Goya son una exposición perversa”.

Buenafuente, Eva Hache y, por supuesto Rosa María Sardá son los anfitriones más recordados de esta ceremonia. Ahora toca el turno a Rovira.  ¿Sorprenderá? De momento, ya cuenta con el cariño del público y generará expectación su presencia en un espectáculo que siempre cosecha audiencias millonarias. Ahora, hay que conseguir que esta gala sirva de plataforma real para el cine español, pues realmente las cintas galardonadas no suelen impulsar sobremanera la asistencia a salas tras ser premiadas. Sólo cuando existe un gran apoyo promocional de las grandes televisiones.

Rovira puede atraer a nuevas generaciones y dar un dinamismo más actual a la ceremonia, como ha logrado Ellen DeGeneres en Estados Unidos. Conoce bien lo que es ponerse delante de la cámara. El canal Paramount Comedy (hoy Comedy Central) fue su primer trampolín televisivo. A partir de ahí llegaron El club de la comedia, Estas no son las noticias, Con hache de Eva, No le digas a mamá que trabajo en la tele o Alguien tenía que decirlo. En este último, un show vespertino frustrado para La Sexta, Rovira brilló especialmente, pero la cadena no tuvo la paciencia que necesitaba este formato para que la audiencia conociera su existencia. Pero, a pesar del fiasco, sirvió al cómico para soltarse más en un plató.

Y es que, aunque ahora centre más su carrera como actor con su participación en B&B en Telecinco y la saga 8 apellidos vascos, Rovira puede perfilarse como un presentador de largo recurrido para formatos de los que están huérfanas las cadenas españolas. Del late night al show de prime time. Si se rodea de un buen equipo, Los Goya pueden ser su trampolín como el carismático presentador que necesita nuestra televisión.

Eso sí, como lo más seguro es que sea nominado a actor revelación por 8 apellidos vascos, esperemos que si al final no se lo dan recuerde más a Rosa María Sardá y no imite a Antonia San Juan, que se quedó de morros el resto de la gala.

¿QUÉ ELEMENTOS DEBE CONTENER LA GALA PERFECTA DE ‘LOS GOYA’?

1. Un buen monólogo, con el equilibrio perfecto entre la acidez más corrosiva, una pizca de mala leche, autocrítica reconocible por el espectador y un puñado de emociones.

2 Premiados con instinto del espectáculo, que no se queden en felicitar con el tópico a su familia y apuesten por el show.

3. Una sorpresa inesperada en el escenario.

4. Un actor extranjero como cebo para la gala que acude a recoger un premio aunque, al final, no se lo den

5. Un público en el patio de butacas que sabe que es protagonista fundamental. Y así lo juegue. Sin huir en cuanto le dan el galardón.

6. Un auditorio o teatro más céntrico, que no sea un frío hotel sin un escenario con fondo suficiente para los decorados.

7. Un número musical

8. Varios cambios de vestuario (aunque seas un hombre)

9. Un discurso del Presidente de la Academia breve. Muy breve.

10. No politizar el evento en exceso.

11. Un decorado elegante, con glamour, que no parezca el de un magazine de tarde.

12.  No mirarse demasiado el ombligo y terminar realizando una gala endogámica que el espectador no entiende.

13. Y terminar, de una vez, con la moda de los selfie. Ya pasó.

> Dani Rovira: sus mejores monólogos (VÍDEOS)

> Los trucos televisivos de Ellen DeGeneres

Y ADEMÁS…

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

El obstáculo de las series españolas

 20 años de ‘Friends’: las 9 razones por las que amamos tanto esta serie

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

3o años del estreno de ‘La Bola de Cristal’

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

‘La que se avecina’ arrasa en el estreno de su octava temporada: el éxito de la picaresca nacional

8:57 - Autor:

Telecinco está de enhorabuena. Los delirios del patio de vecinos más famoso de la tele han vuelto a lo grande. 4.465.000 espectadores (25,6% de share) disfrutaron anoche del regreso de La que se avecinaque lideró frente al capítulo de Isabel (bajó 8 décimas pero aguanta el envite con 3.068.000 y 15,0%, ) y Top Chef (sufre su peor marca de la temporada con 2.239.000 y 13,0%).

La telecomedia que nació en la factoría de José Luis Moreno no es una ficción al uso, donde no importa tanto cuidar la puesta en escena o la iluminación. La clave está en sus fréneticas tramas, a tono con los nuevos lenguajes audiovisuales, interpretadas por unos actores que saben dar una textura muy excéntrica a sus personajes.  Todo un fenómeno televisivo que traspasa la pequeña pantalla, de Internet a los colegios. Es más, las frases hechas de esta producción son habituales a la hora del recreo de las escuelas.

Ocho temporadas después de su estreno, ya se han olvidado las comparaciones odiosas con su ‘serie madre’ Aquí no hay quien viva. La que se avecina ha encontrado su personalidad propia y Telecinco ha conseguido manejar las repeticiones para ganar adeptos. Los usuarios de  la TDT e Internet han puesto el resto, pues  es una comedia que crece en el boca a boca. Una de las pocas series que, en la actualidad, crea una emoción especial en los más jóvenes en la casa. Estamos ante el triunfo de una historia coral en la que todos los personajes son mezquinos y queribles a la vez.

Porque más que una telecomedia es un cómic basado en la convivencia en ese bloque de viviendas en el que todos hemos vivido alguna vez. Tan españoles, tan delirantes.

El éxito de la picaresca nacional llevado al extremo más surrealista. Ahí está la esencia del furor de esta serie que es una sucesión de gags a los que es fácil engancharse. No hace falta seguir la trama al completo. Además, los responsables de la ficción saben regenerar las energías al incorporar nuevos personajes constantemente. En el primer capítulo de la nueva temporada, por ejemplo, brilló la aparición especial de Verónica Forqué, interpretando a una alcaldesa bastante despistada excepto cuando acepta sobornos.

La que se avecina ya está en la historia de la televisión. Está marcando a la generación de la ESO. Es el triunfo de la televisión que gana ‘fans’ a golpe de reposición. El disfrute colectivo con las travesuras de unos vecinos que están locos de atar. 

Y ADEMÁS…

La televisión Ni-Ni, el triunfo de la audiencia que no exige

El obstáculo de las series españolas

 20 años de ‘Friends’: las 9 razones por las que amamos tanto esta serie

13 cosas que todavía se pueden hacer gracias al Teletexto

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

3o años del estreno de ‘La Bola de Cristal’

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

Cuando la política no entiende la verdadera esencia de una televisión pública

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor

"Soy periodista y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en televisión. En definitiva, tele y más tele, por deformación profesional y porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo audiovisual.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

 

octubre 2014
L M X J V S D
« sep    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

TeleDiaria en Twitter