Saltar al contenido

« ver todos los blogs

‘La Voz 4’: lo mejor y lo peor del retorno del talent show de más éxito en Telecinco

22 Septiembre 2016 - 1:16 - Autor:

  • El programa ha regresado con 3,3 millones de espectadores y arrasando en cuota de pantalla, con un 28,7 por ciento de share, ya que empezó a las 23.00 (22.57 de la noche) en franja de menor competencia televisiva.

No cambies aquello que funciona. Esa es la consigna que han debido pensar los jefes máximos de Telecinco a la hora de afrontar la nueva temporada de La Voz. Porque todo sigue prácticamente igual. Todo, menos las rojas sillas giratorias, que han sido cambiadas por otras más ergonómicas. Mejor, pues las anteriores parecían obra de una clase de pretecnología de sexto de EGB y no estaban a la altura de la espectacular escenografía de las versiones internacionales del famoso talent show.

Un talent show que funciona por una dinámica contundente, que deja pegado al espectador. ¿Se girarán o no se girarán los coaches? Porque, paradójicamente, los protagonistas del programa no son los cantantes que van a la conquista del triunfo con su voz a través de una audición a ciegas. El foco de atención recae en el jurado.

Y la productora Boomerang pinta muy bien la mirada de estos jueces. Sus comentarios, sus expresiones, sus chismorreos, sus piques, su humor. Es lo mejor de lo mejor del show: el humor de Alejandro Sanz, el regreso de la campechanía macarra de Melendi, la conexión de perfil más juvenil de Manuel Carrasco y la empatía (o antipatía) que despierta la inamovible Malú, ya resabiada de su función de jueza. Los cuatro tienen desparpajo, aunque sus argumentos para seleccionar a los concursantes son repetitivos y se echa de menos el apoteósico instinto del show de Laura Pausini, que se se fue para no volver. Como decía su canción.

Al final, en La Voz los cantantes son importantes. Muy importantes. Pero no lo más importantes. Se trata de un show de emociones que Telecinco ha sabido encajar a su imagen de cadena. Una reconocible identidad que ha construido en los últimos años, donde se prima los personajes con historia personal -sensible, sentimental, curiosa, de superación o de impacto- pero, al mismo tiempo, esa misma historia no se suele enriquecer con valiosos elementos que van intrínsecos a la televisión: como la escenografía o la iluminación (España es uno de los países con peor puesta en escena de todos en los que se produce el sello The Voice).

Esa es la asignatura pendiente y lo peor de La Voz: falta sorprender al espectador usando también las posibilidades que surgen de la esencia de la televisión, con su luz (no solo luz plana de supermercado), con la escenografía, con la realización y no sólo con los habituales quejíos, palabro que, en la primera gala de la temporada, repitió Alejandro Sanz varias veces. Porque en Telecinco saben que los quejíos molan a su audiencia más fiel. Al igual que los tronos a lo Mujeres y hombres y viceversa, con los que también bromeó Sanz. Y es que, sentados sobre esos remozados sillones giratorios y rojizos de La Voz España, Melendi y Sanz podrían pasar por tronistas. Eso sí, tronistas con un magnético y salao carisma que no necesita marcar músculos para enamorar al personal.

> Los 4 errores habituales de los talent shows en España

@borjateran

Y ADEMÁS…

¿Por qué el jurado de La Voz llevaba siempre la misma ropa?

Las 5 cualidades para ser jurado en la tele de España

Cinco puntos fuertes de ‘La Voz’

Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

Los 7 inteligentes parecidos razonables entre ‘Sálvame’ y un viejo culebrón de sobremesa

21 Septiembre 2016 - 9:44 - Autor:

Sálvame Naranja. Sálvame Limón. Sálvame Deluxe. Sálvame se ha convertido en una pieza clave para el éxito en la parrilla de Telecinco. El programa de Jorge Javier Vázquez, Paz Padilla, Belén Esteban y compañía mantiene sus buenos rendimientos de audiencia e incuso roza el codiciado 20 por ciento de cuota de pantalla. Lo logra con un formato de programa que es más que un magazine al uso. De hecho, cuenta con los trucos del viejo culebrón de sobremesa.

1. Músicas de tensión

Un buen culebrón va siempre aderezado con una inteligente selección musical para marcar la emoción del espectador. También Sálvame, donde suelen ser rápidos de reflejos a la hora de ir modificando la base sonora del show según lo que esté ocurriendo. Si hay que enfatizar en tensión, música de tensión. Si hay que evidenciar emoción, música ñoña. Aunque lo que esté contando el colaborador de turno no sea para tanto.

2. Golpes de sonido

Son importantes las famfarrias y efectos sonoros para recalcar los giros dramáticos, bombazos, exclusivas o declaraciones inesperadas durante el show. Como cuando se destapaban los asesinos en los culebrones de serie B y sonaba un buen “chimpún” para levantar (un poco) al espectador de su sofá. Aunque sólo fuera del susto del ruido.

3. El zoom

En la línea de perfilar la emoción en la cabeza del espectador, en una buena telenovela clásica, como Cristal, también eran cruciales los zooms. A lo Valerio Lazarov. En los momentos más intensos, se cerraba la imagen del plano a toda velocidad. Sálvame no abusa de este movimiento de cámara demodé (para no marear a su audiencia), pero sí sabe la importancia de los diferentes tipos de plano para dramatizar mejor una u otra situación. La emoción, por ejemplo, se retrata con más fuerza si se muestra la expresividad del convidado en un primerísimo plano.

4. Las apariciones estelares

En el culebrón tradicional se tiraba de apariciones estelares para no caer en la monotonía. Igual sucede en Sálvame. De hecho, el programa es hábil a la hora de inventarse juegos para incluso disfrazar a sus colaboradores de personajes pintorescos y crear situaciones delirantemente imaginativas. Ideas de guion para seguir sorprendiendo y no caer en la repetición que desgasta el interés del espectador. Como sucedía en las telenovelas con 2.345 capítulos, donde se rizaba el rizo del delirio. En Sálvame los personajes también evolucionan. Incluso las directoras pueden convertirse en presentadoras (Carlota Corredera). Incluso los propios colaboradores se pueden transformar en topos de la boda de un compañero (Jesús Manuel en la boda de Matamoros). Casi todos se convierten en personajes. Todos pueden ser sospechosos.

5. La comunicación no verbal

En televisión siempre es tan importante lo que se cuenta como lo que no se cuenta. Y los realizadores de Sálvame no se fijan sólo en la persona que está hablando, al mismo tiempo van mostrando las caras de reacción del resto de colaboradores, presentadores e incluso público en la grada. La expresividad de cada persona que pisa el plató sirve para dibujar con inteligencia e instinto del espectáculo la percepción de la historia en el espectador.

6. Las entradas y salidas del decorado

El decorado del buen culebrón tiene muchas puertas para facilitar que pasen cosas. En Sálvame han ido más allá y aprovechan cada resquicio del plató. Todo Telecinco es su mansión de telenovela. Con sus pasillos, sus baños, sus salas vips, sus bambalinas, su asfalto… Y aprovechan cada elemento. El espectador cree que todo puede pasar, que no hay barreras en el estudio para el programa.

7. La repetición

Y, sobre todo, como en un buen culebrón clásico de sobremesa, en Sálvame se mastican mucho las tramas para que nadie se pierda y sea más que fácil reengancharse. Te puedes perder 300 capítulos que pillas rápido lo que sucede en un plató en el que son adictos al drama pero en donde también entienden la importancia de reírse de sí mismos. Porque los viejos culebrones, no los de ahora, se reían mucho de sí mismos.

> La adicción a las miserias ajenas. Seis claves del éxito de ‘Sálvame’

@borjateran

Y ADEMÁS…

Los 11 factores que han llevado a Telecinco a los dos años de liderazgo ininterrumpido de audiencias

> La actuación que no permitirían los temerosos directivos de la TV en España

> 8 lecciones que debe aprender la TV de hoy de Chicho Ibáñez Serrador

Lo que TVE nunca debe olvidar de su propia historia

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

La foto del reencuentro entre Bisbal y Chenoa: ¿un error estratégico?

20 Septiembre 2016 - 23:35 - Autor:

Esta es la foto: el reencuentro entre Chenoa y Bisbal. La esperada imagen ya ha visto la luz, pues ha sido publicada, en exclusiva, exclusiva mundial, en la web de Radio Televisión Española. La instantánea se ha producido dentro del reencuentro de Operación Triunfo, que emitirá esta cadena próximamente. Exactamente en octubre.

Esta serie de documentales, que narra la vida de los triunfitos quince años después de aquel fenómeno televisivo, no tiene todavía fecha de estreno. Sin embargo, ya hemos visto el encuentro que más expectación creaba a la comidilla nacional: el expresivo abrazo entre dos artistas que se enamoraron al mismo tiempo que la audiencia descubría su talento.

Y, en la era de la viralidad, desde la web de rtve.es parece que no han podido aguantar unos cuantos días más para publicar la imagen. Era demasiado jugosa. O eso puede parecer a simple vista.

Pero, en realidad, a nivel de estrategia televisiva en España, lo que se consigue al lanzar ya esta imagen es que la fotografía se expanda más allá de la web de rtve.es y los medios especializados. De hecho, se reproducirá en las revistas del cuore y de ahí a lectores ajenos a las redes sociales.

Como consecuencia, se desgasta antes de tiempo el efecto de la poderosa imagen del reencuentro entre Bisbal y Chenoa. Y, lo que es peor, se llega al estreno del programa con la percepción de que eso ya lo habíamos visto mucho antes, perdiendo la fuerza de la sorpresa televisiva. Esa enérgica sorpresa que atrapa la ingenuidad del espectador y que la televisión en España parece haber olvidado por sus tácticas cortoplacistas.

La exclusiva de la foto entre Bisbal y Chenoa sólo es una anécdota que ejemplifica la televisión que no tiene tiempo a esperar. TVE ha perdido la oportunidad de lanzar esta foto sólo dos días antes del estreno del show o con un plan de marketing más detallado según una fecha fijada de estreno para comunicar bien el producto, convirtiendo la imagen en una poderosa arma de publicidad para arrastrar adeptos al programa de La 1.

A día de hoy, en cambio, semanas antes del alunizaje del reencuentro de OT en La 1 y sin una fecha marcada para poder anunciar el programa con la fotografía o teaser, se diluye la curiosidad virginal por el formato televisivo (perdiendo el efecto sorpresa), quemando el “abrazo” y, en cierto sentido, liando al espectador (“¿se ha emitido ya?” “¿me lo he perdido?” “¿pero esto no lo había emitido ya?” “¡cuánto tiempo llevan reencontrándose!”). Porque, al final, la  fotografía entre Chenoa y Bisbal se reproducirá en los medios sin posibilidad de comunicar el día y la hora en la que se podrá ver por televisión.

Por suerte, Bisbal y Chenoa no es el único contenido atractivo del encuentro de OT. Su relación es el cebo más obvio de un concurso que fue mucho más que eso, fue un fenómeno que movilizó y emocionó al país, que nos hizo creer en una generación de jóvenes con talento. Y ahí está el tirón nostálgico en recordar y observar, todos, triunfitos y espectadores, cómo hemos cambiado.

> Los 7 elementos que no deben faltar en el concierto del reencuentro de OT (VÍDEOS)

> La emocionante reaparición sorpresa de Angela Lansbury

@borjateran

Y ADEMÁS…

Se busca propietario para la Academia de OT

Las tres mentiras sobre el concierto de OT

El círculo vicioso de la creatividad en las cadenas de TV en España

Lo que TVE debe aprender de su propia historia

Ellen DeGeneres: así triunfa en Twitter (tú también puedes hacerlo)

8 lecciones que debe aprender la TV de hoy de Chicho Ibáñez Serrador

La actuación que no permitirían los temerosos directivos de la TV en España

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

8 peculiaridades de los decorados televisivos cuando aún no hay pantallas de Led

‘LocoMundo’ de David Broncano, la comedia sin miedo a la comedia

10:10 - Autor:

“La primera vez que pensé en hacer comedia por mi cuenta fue al ver La hora Chanante en Paramount Comedy. Tenía 14 años, me hacía mucha gracia y pensé que me gustaría hacer algo así”, explica David Broncano horas antes de su estreno, esta noche a las 22.00h, de LocoMundo, el nuevo (y que sepamos único) informativo satírico del canal #0, Cero.

Un formato de 25 minutos que se instala en la cadena estandarte de Movistar Plus con el objetivo de diseccionar la actualidad a su manera. Del nacionalismo a la superpoblación. O, como dicen ellos, pretendiendo lograr un detallado análisis de la “estupidez humana”. Y ese es el valor añadido que viene demostrando Broncano en su trayectoria en radio (vive La Vida Moderna en la SER) o como colaborador fijo con traje de gánster en Late Motiv de Buenafuente: es capaz de realizar un inteligente retrato de nuestra sociedad a golpe de la comedia sin medias tintas, esa comedia que viene cargada de referencias que no son típicas y obvias.

“En casa había unas cintas de VHS con la serie de los Monty Python, veía eso de niño y me volvía loco. No entendía lo que estaba pasando, pero me explotaba la cabeza. Y eso esta muy guay”, nos cuenta un Broncano que se ha convertido en uno de los cómicos más brillantes de su generación. Probablemente, porque como a los Monty Python, no todos aquellos que ven su trabajo entienden todo. Ni falta que les hace.

Sin embargo, en las cadenas generalistas de nuestro país los directivos se suelen obsesionar con justo lo contrario: dar excesivamente masticado todo al espectador. También en comedia. Creen que su (infravalorada) audiencia puede perderse o, peor aún, cambiar de canal.

“En la televisión de hoy hay que machacarlo todo. Pero si alguien no pilla ese referente, tampoco pasa nada”, explica David que tiene rotundamente claro que su humor sin esas cortapisas no es exclusivo de tele de pago “eso implicaría que nunca se va a poder hacer nada que no sea muy estándar en la televisión nacional (se refiere a la tele en abierto) y creo que sí se puede. De hecho, se han hecho cosas. A la gente le gustaría que existieran más variantes de comedia en las televisiones nacionales generalistas”, explica. Como sucedía antaño.

Y ese es el valor añadido de este canal con un hashtag en el nombre (#o). “La cadena más guay para hacer estas cosas es Cero“, repite orgulloso Broncano. Claro, que no se le espera que diga otra cosa, pues es la emisora que paga su jornal, aunque parece creer con fuerza en el espíritu del canal. Lo transmite, lo contagia.

En LocoMundo le acompañan media docena de colaboradores: Dani Rovira (en casi todo lo que se hace ahora), Quequé (Noche Hache, El club de la comedia), Raúl Cimas (Muchachada Nui), Ignatius Farray (El fin de la comedia), Ricardo Castella (Noche Hache) o Paco Calavera (‘Central de cómicos’). Varios rostros, bueno exactamente dos, que ya vimos en Noche Hache, formato que se realizaba en los mismos estudios que ahora acogen a Movistar, los que fueron Sogecable con Canal Plus y los primeros y lúcidos años de Cuatro.

Aunque Broncano defiende que poco tiene que ver su LocoMundo con aquel recordado show de Eva Hache “Sí tiene monólogo, pero no es un late night“. Un informativo satírico en el que marcar la agenda política por libre “me gustaría hacer programas temáticos sobre Portugal en varias entregas. Portugal me está pegando muy fuerte porque está aquí al lado y no tenemos ni idea de Portugal“, argumenta con su particular tono a medio camino entre la ironía de barrio y la seriedad verificada a lo Ana Pastor.

Un programa que viene con el sello de la factoría El Terrat, una compañía en la “te dejan hacer y eso es muy importante para un cómico“. Se refiere a esa libertad creativa crucial para experimentar en televisión. No obstante, en El Terrat conocen bien esa base para cualquier producto televisivo, pues son cómicos. Empezando por el fundador de esta productora, Buenafuente, con el que Broncano lleva compartiendo, durante casi un años, horas de plató gracias a Late Motiv, el programa más visto de #0.

Para David Broncano, Buenafuente es “una mezcla de exigencia y generosidad“. Como colaborador, a Late Motiv “tienes que ir preparado para ir a hacer un monólogo, tienes que estar listo porque hay días en los que Buenafuente quiere estar de espectador y tienes que tirar hablando un cuarto de hora solo”, analiza Broncano sobre la forma de trabajar con Andreu, Andreu Buenafuente, un presentador que propicia que “si lo haces bien siempre te va a lucir”.

Probablemente, porque Buenafuente ha logrado con los años ese “don” de saber escuchar en televisión. De saber cuando debe interrumpir, cuando debe tirar del hilo y cuando debe simplemente observar. Ya sea con un entrevistado, con un colaborador o con un David Broncano que esta noche, a las 22.00h., estrena su LocoMundo. Primer proyecto propio para #0, pero ojo que también apunta, por culpa del que escribe estas líneas, otro reto que le gustaría abordar: “me encantaría hacer un programa de deportes, aunque es difícil porque hasta ahora son muy poco susceptibles de introducir el humor. Si hablas de fútbol, parece imposible. Existen parodias dentro de espacios deportivos pero no un formato que todo sea humor. Un programa, cien por cien de comedia, hablando de cosas de deportes en el que incluso puedas equivocarte con la información“. Ahí lo deja.

@borjateran

Y ADEMÁS…

> La revolución de la televisión de pago

> El mejor gag de la historia del late night (VÍDEO)

> La actuación que no permitirían los temerosos directivos de la TV en España

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

Ellen DeGeneres: así triunfa en Twitter (tú también puedes hacerlo)

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

La emocionante reaparición sorpresa de Angela Lansbury cantando ‘La Bella y la Bestia’ (VÍDEO)

0:32 - Autor:

La capacidad de sorpresa está infravalorada. Vivimos, o tal vez sufrimos, la época en la que prácticamente todo se anuncia como gancho para que ningún impaciente se pierda nada. Ya sea cebando cada invitado de un programa de televisión, cada lloro en un talent show, cada entrega del bote en un popular concurso e incluso cada aparición estelar en cualquier evento que se precie. Con la mágica y única es la emoción que surge de sentir ese regalo inesperado, ese enérgico sobresalto que no te esperas.

Como ha sucedido esta semana con motivo del 25 aniversario del estreno de la Bella y la Bestia. De repente, en este acto en el neoyorquino Lincoln Center, sonaron los primeros acordes del tema central de la película. Al piano, Alan Menken, el propio autor de la banda sonora. Entonces, allí, aparecieron en escena dos actores encarnando a Bella y Bestia. Un murmullo de sensibilidad sonó en la sala. Parecía que dama y muñeco iban a bailar, y ya está. Como en Disney World.

Pero no, sólo era un preliminar para crear aún más emoción, pues iba a entrar en el escenario la inmensa Angela Lansbury. Iba a cantar, en directo, a sus 90 años, su inolvidable Bella y Bestia. Y la sala se rompió en una ovación espontanea e incontrolable de una emocionada audiencia atónita al encontrarse, frente a sus ojos, a este símbolo de la interpretación. Un emocionantemente momento mágico. Más mágico aún al sentirlo con esa ingenuidad que te pilla de imprevisto y que casi te obliga a pellizcarte para sentir que lo que estás viviendo es realmente cierto.

Lo fue, hasta con gag final de Lansbury incluido, que jamás perderá su instinto de dama del espectáculo todoterreno:

> ‘Se ha escrito un crimen’: la reposición infalible

Y ADEMÁS…

La actuación viral de Aretha Franklin ante Obama: así lo grabó la TV más inteligente (VÍDEO)

> El mejor gag de la historia del late night (VÍDEO)

> La actuación que no permitirían los temerosos directivos de la TV en España

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

11 cosas que aprendimos con ‘Friends’

> 5 razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

El doblaje y otras contraindicaciones del estreno de ‘RuPaul’s Drag Race’ en la TDT

19 Septiembre 2016 - 22:26 - Autor:

La quinta temporada de RuPaul’s Drag Race se ha estrenado este lunes en la TDT bajo el nombre Reinas del Drag. Se trata de un reality creado por la mítica drag RuPaul (que cantó con Elton John el Don’t Go Breakin My heart) para coronar a la mejor drag. Una especie de mezcla entre Supermodelo y MasterChef. Supermodelo porque tienen que superar pruebas para demostrar su arte en la pasarela drag y MasterChef porque RuPaul va viendo como confeccionan ellas mismas sus vestidos, con mejor o peor suerte, como si fueran los cocinillas de Eva González.

Lo mejor del formato es que es hábil a la hora de retratar a las diferentes estrellas candidatas. Como son caracterizadas, sumergidas en su personaje drag pero, también, como son sin maquillaje. Así es mayor el choque del espectador entre el yo-artista y el yo-anónimo. Y el yo-anónimo es quien va comentando las jugadas a través de declaraciones (grabadas en un set de entrevistas) que se incrustan en el discurrir del programa para enriquecer con información extra el show.

Un show que apuesta por un casting muy plural de drags: mujeres extraordinariamente bellas, personajes de telecomedia, cantantes folclóricas, chicas excéntricas o, no menos importante, drags de los años dorados del performance de la noche neoyorquina. Arte humano, vamos.

Juntas se pelean, se emocionan, juegan y sobre todo hacen show en un programa que se estructura en dos partes claras: los retos semanales y la gran y luminosa pasarela final, donde tienen que competir para quedarse y seducir a un jurado. Aunque, en realidad, de los jueces sólo manda RuPaul, que para eso es la creadora del invento. Y, como buen formato norteamericano, cada programa normal no dura más de 42 minutos gracias a un montaje de imagen frenético que propicia que no paren de suceder situaciones que no dan tregua al espectador.

Con estos mimbres, el formato ha conectado con un público muy específico. También en España, creando un particular fenómeno en las redes, donde se multiplican memes y gifs (imágenes en movimiento) con instantes estelares o delirantes del show. Y eso justo puede ser el problema de Reinas de Drag en la emisión en España por el canal TEN. Su grueso de público objetivo ya lo ha visto en Internet o Netflix.

No obstante, es un reality perfecto para ser revisionado a través de la televisión tradicional, en la TDT en abierto. Así los fieles a RuPaul pueden  vivir la experiencia de consumir este particular talent show de manera colectiva, comentándolo, en directo, por las redes sociales mientras ocurre su pase por Ten. Esto puede ser una oportunidad para impulsar la marca del nuevo canal Ten, junto con el estreno del programa de producción propia de cámara oculta Sígueme el rollo (que llegará el próximo lunes a las 21.15h).

Lo trágico está en que el doblaje de la emisión española mata la personalidad interpretativa de las Reinas del Drag, empezando por el propio carisma de RuPaul. En cierto sentido, incluso simplifica los perfiles de las protagonistas hacia la parodia más desfasada (de Arévalo, por lo menos) del universo drag. Un error que se ha intentado paliar sin demasiado éxito debido a los vicios de la traducción “simultánea” con locutores en este tipo de tele-realidades. Por suerte, siempre se puede dar al botón de escuchar la versión original.

> El delirio de los dobladores de la TDT (que hemos interiorizado como normal)

@borjateran

Y ADEMÁS…

Ellen DeGeneres: así triunfa en Twitter (tú también puedes hacerlo)

> La revolución de la televisión de pago

> El mejor gag de la historia del late night (VÍDEO)

> La actuación que no permitirían los temerosos directivos de la TV en España

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

11 cosas que aprendimos con ‘Friends’

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

La mejor entrevista a Michael Jackson: así logró Oprah Winfrey un documento para la historia

9:39 - Autor:


“La nariz te la has operado, está claro” dijo Oprah Winfrey a Michael Jackson en el propio salón de su casa. En un tiempo en el que aún no sabíamos lo que era un docureality, Oprah trasladó las cámaras de su show de testimonios al rancho de Neverland, el megalómano sueño del Rey del Pop.

Era el 10 de febrero de 1993 y allí llegó la dama de la televisión norteamericana dispuesta a inmortalizar la mejor entrevista nunca hecha a Michael Jackson. Lo consiguió. Jamás hubo otra igual. No se volvió a repetir un encuentro televisivo de este calado con Jackson.

Un programa perfecto para analizar las artes catódicas de Oprah Winfrey, pues con Jackson sacó su hábil carácter que convirtió a la presentadora en la mejor pagada de la historia. Esa especial habilidad para realizar una transparente radiografía de sus entrevistados a través de sus preguntas.

Preguntas que surgen de una doble psicología: al mismo tiempo que se gana la complicidad del entrevistado, se lleva de calle el cariño de la audiencia. Porque Oprah va incorporando a la charla identificables experiencias personales que, además de hacer más empática y adictiva la emisión entre su público, sirven para introducir más dulcemente las preguntas más duras.

Me da corte preguntártelo, pero lo voy a hacer de todas formas, ¿Eres virgen?“, Oprah soltó este íntimo dardo a un patidifuso Jackson que no respondió, claro, sólo dijo “¿Cómo me puedes preguntar eso?, soy un caballero”. Caballero, andante, como Don Quijote, tal vez.

No contestó, pero el poder televisivo de Oprah está en que normalmente sus programas ni siquiera necesitan respuestas a sus preguntas. Tampoco en la cita con Michael Jackson, donde el tono que va marcando la presentadora a la conversación y el contexto donde se realiza la entrevista, junto con la expresividad del entrevistado, sirven para pintar un dibujo perfecto de la personalidad del Rey del Pop: no era feliz, probablemente nunca fue feliz.

Un retrato que Oprah estructura en poco más de 55 minutos, como si de una entrevista en su plató de televisión se tratara. Con una introducción frente a la mansión, para contextualizar a la audiencia en el icónico lugar, que da paso a una primera parte de la charla desde el salón principal de la residencia. Allí aparece Jackson bajanado una escalinata, como si estuviera en el decorado del estudio de la presentadora. Pero no, es su casa.

Tampoco falta las aparición estelar de la amiga, Elizabeth Taylor. La segunda parte, para enriquecer más el encuentro y enseñar más al espectador, se complementa desde el gran cine construido en el rancho. De nuevo, se contextualiza el lugar: se muestra a Jackson conduciendo su carricoche. A un lado, el gran parque de atracciones que levantó en su propio jardín. En el otro extremo, el cine frente a una plazoleta con una fuente de chorros juguetones.

Oprah guía a Jackson hasta el interior de la sala de cine, en el camino va describiendo al espectador lo que ve como si nada, pero con una destreza infalible a la hora de explicar el excéntrico universo del artista. El mostrador del hall lleno de golosinas para los niños (que dice Oprah que se comió durante la preparación del programa -de nuevo, experiencia personal empática), la reproducción de ET o que la sala cuenta con ventanas que escondían camas con cojines de corazones. Jackson, entonces, explica que cada 3 semanas acudían pequeños con cáncer de diferentes asociaciones. Los más enfermos podían ver la película, como el resto, gracias a esas camas.

Una entrevista compleja que Oprah logra abarcar a través de una escaleta muy definida, que no se deja nada en el tintero (fue meses antes de la primera acusación de abusos a menores). Todo entrelazado con vídeos que muestran la evolución de Jackson, de la infancia hasta sus grandes éxitos, enfatizando la emoción en el propio espectador y también evidenciando sus cambios físicos.

“He estado en la casa preparando la entrevista, me he paseado por toda la casa, incluso he subido arriba cuando no estabas mirando, buscando esa cámara de oxígeno (donde se decía que Jackson dormía para no envejecer), y no la he encontrado”, remató Oprah con una campechanía que ni Bertín Osborne. Y es que este especial fue perfecto para zanjar rumores y, de paso, sembrar otros. De hecho, fue en este programa donde Jackson explicó el motivo del cambio de color de piel. Se trataba de una enfermedad.

Una emisión en falso directo que como colofón mostró a Jackson y Oprah caminando hacia el famoso parque de atracciones del cantante. Una vez más, el programa dibujaba al personaje: el final del show fue Jackson y Oprah caminando hacia un parque de atracciones con todas sus atracciones vacías pero encendidas, sin nadie montando en ellas pero moviéndose frenéticamente e iluminadas con vibrantes luces de colores.  Normal que, para esta estampa, el programa eligiera como sintonía Thriller. Ningún otro tema resumía mejor la percepción que despertaba aquel momento, aquel desconcertante lugar que fue transparente plató de una entrevista para la historia.

Y ADEMÁS…

Y ADEMÁS…

Ellen DeGeneres: así triunfa en Twitter (tú también puedes hacerlo)

> El mejor gag de la historia del late night (VÍDEO)

> La actuación que no permitirían los temerosos directivos de la TV en España

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

11 cosas que aprendimos con ‘Friends’

> 5 razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

El futuro del periodismo en televisión

8:48 - Autor:

La televisión va deprisa. A veces, demasiado deprisa. También los programas que manejan la información, que observan la actualidad a través de las idas y venidas que marcan las agendas políticas. En este trasiego, los programas de televisión pueden olvidarse de atender los problemas cotidianos. Esos problemas enquistados que nos afectan silenciosos en el día a día, problemas que sólo llegan a los titulares de los medios de comunicación cuando sufren el peor de los desenlaces. Cuando ya no tienen remedio.

La televisión va deprisa. A veces, demasiado deprisa. Y los audímetros también. Las cadenas solían temer tratar según qué temas porque no interesaban al público. O, peor aún, porque el público los de la espalda. Ya se sabe, en ocasiones, es mejor no mirar a la realidad de frente. Sin filtros.

La televisión va deprisa. A veces, demasiado deprisa. Es, en definitiva, la era del contenido instantáneo. No hay tiempo que perder y no hay tiempo para que los periodistas enfoquen sus esfuerzos con el margen que el rigor necesita. Y sin tiempo (y con los audímetros) el teleperiodismo puede confundirse con el espectáculo del efectismo de la superficialidad, donde es el espectador quien debe realizar el esfuerzo de distinguir entre información y especulación.

Pero el periodismo no era eso. Tampoco en televisión. De ahí la credibilidad social adquirida de aquellos programas que han dado carpetazo a la televisión de usar y tirar. Como Salvados o El Objetivo, que anoche volvió a salir del plató con esa versatilidad que permite una edición especial para analizar el acoso escolar desde una perspectiva compleja. Un problema enquistado del que no existe una divulgación real en la sociedad.

Un reportaje, valioso incluso para emitir en los próximos años en colegios e institutos, que ha mostrado de forma didáctica las diferentes aristas del problema, donde todos son víctimas. También los verdugos. Además, fijándose en las redes sociales, que crean un nuevo escenario, en constante mutación, en el que el acoso sale de las escuelas para no dar tregua las 24 horas del día.

El futuro del periodismo en televisión ya no pasa por los informativos tradicionales. Ese Telediario que aún muchos llaman “parte”. Irán ganando terreno los formatos que analizan la información desde enfoques con capacidad para acceder a las realidades de nuestra sociedad desde una perspectiva periodística verificada y más elaborada.

Las nuevas formas de consumir la televisión “bajo demanda” propiciarán la agonía de esa televisión que va deprisa, a veces demasiado deprisa, para regresar al periodismo que no se queda en el titular que se repite en todos los medios por igual y aporta una mirada propia contrastada. No es nada nuevo. El futuro del periodismo es volver a la esencia del periodismo. La experiencia de saber pero, también, comprender.

Y ADEMÁS…

> Lo que tienen que aprender las facultades de Comunicación de Salvados

5 lecciones para un futuro periodista de la entrevista de Ana Pastor a Pablo Iglesias

> 6 obstáculos que sufre diariamente un periodista de informativos

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

Más de 100.000 firmas piden la expulsión de un concursante de GH: el motivo

18 Septiembre 2016 - 23:49 - Autor:

Su nombre es Álvaro, concursa en la presente edición de Gran Hermano y más de 100.000 personas ya piden su expulsión inmediata a través de la plataforma change.org. El motivo principal: apología del abandono u omisión de socorro ante una animal accidentado.

“¿Tu llorarías por un galgo? Si yo atropello a un galgo, yo me bajo del coche para ver si algo me ha hecho. ¡Que le den al […] animal! ¡Que se muera!”, ha sentenciado el concursante entre otros improperios: “vives en un piso de un dormitorio y el perro es demasiado grande, acabas echándolo, lo tiras por la ventana…”.

Un discurso antianimalista, pero también machista, ya Álvaro ha denominando con desdén a las mujeres como “hembras”. “¿Alguna vez has abandonado a alguna hembra?”, preguntó a su compañero Pol, que no terminó de entender su comentario. Así que el sevillano añadió: “que hayas quedado con ella, hayas hecho el amor en un descampado y luego la hayas dejado tirada en el descampado”.

No es la única petición en change.org sobre Gran Hermano. También existen diferentes propuestas que solicitan el retorno de Mercedes Milá a las labores de presentación.  Eso sí, aún no superan las 2.000 firmas. Así es la vida en directo y sin demasiados filtros de GH: moviliza a la audiencia. Con lo mejor y lo peor de nuestro tiempo (y nuestra televisión).

> Motivos por los que ya estamos echando de menos a Mercedes Milá en los primeros coletazos de ‘Gran Hermano 17′

> ‘Gran Hermano’: así manipula tus emociones

Y ADEMÁS…

> Cómo manipular a los concursantes de ‘Gran Hermano’ en cuatro sencillos pasos

> Lo que siguen ‘copiando’ los programas matinales de la fórmula de María Teresa Campos

> Los límites éticos que ‘Gran Hermano’ aún no ha sobrepasado

> Mamá, quiero ir a Gran Hermano. Los nuevos referentes televisivos

‘Gran Hermano’, el superformato que reinventó la televisión

‘En lengua de signos’: así esconde La 2 de TVE un informativo de servicio público en su programación

9:36 - Autor:

En lengua de signos, el informativo sin barreras auditivas de La 2, es uno de los estandartes de servicio público real que ofrece TVE. Sin embargo, este Telediario presentado por Paloma Soroa y hecho por y para personas sordas, ha sido escondido en la programación esta temporada: ha pasado de emitirse a las 11 de la mañana de los sábados a programarse de 8.45 a 9.45 de los domingos.

Como si fuera un castigo, ahora los espectadores de En lengua de signos tendrán que madrugar en un día tan marcadamente festivo, el domingo, si quieren ver, en directo, el único informativo pensado para personas sordas. Lo que ha provocado una indignación lógica en la audiencia fiel.

Los programadores de las cadenas suelen relegar este tipo de formatos a horarios residuales de la parrilla del canal de turno porque entienden que estos espacios cuentan con un público fiel, que siempre verá el contenido lo pongan donde lo pongan. Como si lo emiten a las 3 de la mañana.

Pero, en este caso, se equivocan. Porque, aunque ahora se puede seguir toda la oferta propia de TVE “a la carta” en la web, con este movimiento en la programación se vuelve a confundir integración con discriminación.

En lengua de signos es un buen programa. Un orgullo para La 2. Y los orgullos no deben de ser escondidos. Al contrario, los buenos contenidos deben de estar visibles para llegar a más gente. Porque el contenido de En lengua de signos –bien narrado, desarrollado y con temas que no entran en los informativos convencionales- interesa a una inmensa minoría de público potencial que a las 8.45 de la mañana de un domingo jamás sabrá que existe.

No tiene sentido que en un canal con tanto programa enlatado y tanta reposición en franjas horarias accesibles, los contenidos propios de estreno se releguen al ostracismo. Como sucede con La 2 Noticias y ahora con En lengua de signos.

Así está La 2 de TVE, a punto de cumplir 50 años y viviendo un viaje hacia la invisibilidad  por malas decisiones que no saben comunicar los contenidos del canal e impulsar su reconocible imagen de marca con una oferta de programación que no tiene nadie más en nuestra televisión.

> Los errores (recurrentes) a la hora de tratar la discapacidad en TV

TVE A FONDO –>

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

> La 2 Noticias: el valor del informativo que quiso ser más que un Telediario

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

La gran mentira de TVE

> 5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para lograr una TV pública mejor

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

> El truco de Chicho Ibáñez Serrador que sigue vigente hoy

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

Septiembre 2017
L M X J V S D
« Ago    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  

TeleDiaria en Twitter