¿A qué se refiere el Rey Juan Carlos con la palabra “quimera”?
El Rey Juan Carlos ha pedido en su carta abierta al pueblo español que nos olvidemos de “quimeras”. Lo hace pocos días después de la manifestación independentista del pasado sábado.
Según el Diccionario de la Real Academia, una quimera es aquello que se pone a la imaginación como posible o verdadero sin serlo. Pero también puede referirse a un monstruo con cabeza de león que vomitaba llamas. ¿Insulto al nacionalismo?
Porque, díganme ustedes, ¿qué puede molestar más al nacionalismo catalán o vasco sino que lo comparen como un monstruo imaginario que, “según la fábula, vomitaba llamas y tenía cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón”?
De hecho, el uso real de la palabra “quimera” para referirse -implícitamente- a los deseos independentistas de cientos de miles de catalanes ha provocado airadas reacciones en los partidos nacionalistas. La palabra no ha sentado nada bien no sólo en ambientes catalanistas, sino también en sectores del nacionalismo vasco. Mientras desde Convergencia i Unió prefieren “no darse por enterados” de la epístola real, la diputada vasco-navarra Uxue Barcos calificó de “abolutamente inapropiado” el empleo de este término para responder “al anhelo político” de una parte de la población.
En su significado más inocuo, una quimera también puede hacer referencia, según explica el diccionario de la Real Academia Española en su tercera acepción, a una mera “riña, pendencia o contienda”
Sin embargo, su primer significado a otras realidades mucho más polémicas y relacionadas con la literatura antigua. Según la mitología griega, la “Quimera” era un monstruo horrendo que aterrorizaba los pueblos de Asia Menor. Se le representa de formas variopintas: con forma de serpiente o dragón y cabeza (o cabezas) de león, por la que vomitaba fuego.
Por cierto que la Quimera acabó muy mal. Cuenta la leyenda que el héroe griego Belerofonte, con ayuda del caballo alado Pegaso, derrotó a este monstruo atravesándolo con una lanza.
La cuestión que sobrevuela en los comentarios de muchos es el siguiente: ¿escogió Su Majestad este término como podía haberlo hecho con cualquier otro? ¿Hubo intención detrás? ¿Lo hizo sin mirar antes el diccionario?
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Juan Bosco Martín Algarra
4 Comentarios
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Vaya argumentación más patética, con lo qu epuede dar de sí y hacer una aproximación tan maniquea y torpe… ¿no serás un topo? Fairwell
Comentario Publicado por: migeek | 18 septiembre, 2012 - 16:36
No veo el argumento por ningún lado. Simplemente estoy explicando tres acepciones del diccionario.
Comentario Publicado por: Juan Bosco Martín Algarra | 18 septiembre, 2012 - 18:00
Me gusta el artículo, si tanto molesta o no molesta la palabrita al menos que la gente sepa exactamente que significa.
Comentario Publicado por: Luis | 19 septiembre, 2012 - 17:43
Luis: Estoy total mente de acuerdo contigo, en aclarar palabras
que muchos no legamos a comprender.
Comentario Publicado por: juan | 7 febrero, 2013 - 12:16