Qué tienen en común los indignados, las feministas, Twitter y Santa Teresa de Jesús
Este 15 de octubre, Twitter contado entre sus trending topic del día el nombre de Teresa de Jesús, una santa de la Iglesia Católica. Se trata de una de las mujeres más destacadas de la Historia de la Humanidad por la difusión de sus escritos, la profundidad de su pensamiento y el extremo de su Amor (sí, con mayúscula). Nadie con un mínimo de sensibilidad, creyente o no, puede negar que los versos de esta monja castellana se encuentran en la cima de la literatura amorosa.

En el siglo XVI, la situación social de las mujeres se diferenciaba en muy poco a la de algunos países subdesarrollados que hoy causan tanto escándalo en Occidente. En circunstancias parecidas, Teresa de Ávila (más conocida como Teresa de Jesús) acometió una empresa humana y espiritual que sobrepasaba las fuerzas de cualquier mujer (u hombre) de sus tiempos. Considerar las amargas persecuciones que padeció por culpa de las autoridades civiles y eclesiásticas de entonces, e incluso a su misma orden, explica por qué la vida de Teresa no transcurrió por un camino de rosas.
¿Qué tiene este personaje que parece tan metido en las entrañas del ser español, incluso en épocas de mayor secularización? He hablado con Franciso Javier Sancho, director del Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista de Ávila, quien me ha dado algunas ideas que quiero compartir en este post. El CITES es una institución dedicada al estudio de la doctrina de Santa Teresa y San Juan de Ávila.
- Santa Teresa no sólo era mujer, sino que poseía un carácter profundamente femenino que nunca ocultó. Es más: reivindicó la importancia de la mujer en la sociedad y en la Iglesia de aquel tiempo (no precisamente aperturista), lo que le costó más de algún quebradero de cabeza y muchas líneas censuradas.
- Fue un fenómeno literario y sigue siéndolo. La calidad y la difusión de sus escritos, teológicos y literarios está fuera de toda discusión. Hoy en día sigue acaparando el interés de los expertos y del público en general.
- Realzó el valor de la persona en una época poco dada a apreciar al sujeto humano como tal. En este sentido, apunta Javier Sancho, fue precursora de Descartes. Pero esta antropología teresiana, a diferencia de la racionalista, tiende a la búsqueda de la Verdad Absoluta y al encuentro con lo Divino.
- Sufrió muchas penalidades en su intento de transformar la sociedad en la cual vivía: difamaciones, acusaciones, juicios, enfermedades, celos, amenazas… Pero incluso antes de todo eso tuvo que liberarse de sus propios demonios a través de un proceso de purificación interior.
- Ese encuentro personal le permitió emprender más adelante la vocación reformadora a la que Dios le había llamado. En nada le favoreció ni la sociedad ni la mentalidad de su tiempo. Aparte de su condición de mujer, Teresa quiso dotar a sus fundaciones de dos valores muy apreciados entre los indignados de hoy en día, pero muy poco en el siglo XVI: la libertad y la fraternidad, que para ella no eran sino expresiones del encuentro con Dios: no hay mayor libertad (ni mayor identificación con Jesucristo) que la de amar a Dios en la persona de los demás hombres y mujeres del mundo.
¿Por qué Teresa de Jesús triunfa también en ambientes tan modernos como Twitter?, le pregunto al director del CITES. Y me contesta: “porque a la vez que existe un ambiente contrario la religión y a la Iglesia como institución, también se nota en nuestro tiempo una búsqueda profunda de la Verdad y de Dios. Desde ese punto de vista, la vida de Santa Teresa atrae a la gente porque es un ejemplo modélico”.- La intimidad de Teresa demuestra que existe otra forma de relacionarse con Dios, una forma “de tú a tú, no de subordinado a ser superior. Es lo más revolucionario de Teresa”, quien llega a afirmar “Dios se encuentra entre los pucheros”, lo que le hace cercano y accesible para cualquiera. Teresa rompe las diferencias impostadas que nos hemos creado con Dios.
- Siendo uno de las grandes santas místicas de toda la historia, es a la vez una de las más simpáticas. Lo sabemos por sus escritos y por los testimonios que ofrecieron de ella sus contemporáneos. A su compañero de fatigas, también santo, Juan de la Cruz, le llamaba “el medio fraile”, por su pequeña estatura. Teresa resumía así una característica de la santidad “cuanto más santos, más conversables”.
- Esto no me lo ha dicho el experto, pero dudo que me lo corrija. ¿Existe algún español que no conozca, al menos, a cinco personas que se llamen Teresa? ¿Alguien duda de que el éxito de este nombre se debe a una monja valiente simpática? La misma que se dejó la vida fundando monasterios en la España del siglo XVI.
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1 Comentario
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He de reconocer que he llegado a este artículo con la curiosidad de lo que comentas en el titulo. No conozco nada de Santa Teresa, pero desde luego me ha sorprendido que fuera una mujer feminista y tan aperturista en una época tan cerrada y oscura.
Comentario Publicado por: Eoficinas | 18 noviembre, 2012 - 3:53