21 octubre, 2012 - 23:02 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
Hace más de treinta años, el Estado español rediseñó su estructura política de forma radical. Se trataba, fundamentalmente, de acomodar dos regiones en donde el sentimiento nacionalista había crecido sobremanera: Cataluña y País Vasco. Se quiso conjurar el peligro de ruptura de la Nación. Con este fin, se descentralizó el Estado, se transfirieron
competencias, se fomentó la riqueza cultural, se estimuló el uso del idioma local allá donde existía…
Treinta años después, Cataluña ha pedido abiertamente la independencia de España y el País Vasco cuenta con una mayoría parlamentaria más nacionalista que nunca. Si eso no es un fracaso político en toda regla, díganme ustedes qué es. continuar leyendo
10 octubre, 2012 - 17:10 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
A su perseverante empeño de poner puertas al campo y lograr la cuadratura del círculo, el Gobierno quiere añadir otro más: españolizar a los catalanes. No se conoce ejercicio más inútil desde aquel concilio que se propuso determinar el sexo de los ángeles.
Tengo la convicción que Rajoy necesita ganar tiempo y entretenernos con este tipo de debates bizantinos mientras consigue la ansiada ayuda financiera. Quiero demostrar mi aserto explicando por qué no se puede españolizar a los catalanes: continuar leyendo
11 septiembre, 2012 - 15:28 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
A mediados de los años 70, España trataba de superar la última de las tres grandes tensiones desestabilizadoras: la que existía entre centralismo y regionalismos. Las otras dos, la tensión entre monarquía y república y la tensión entre el estado laico y estado confesional se habían resuelto sin que las discrepancias se desbocaran: España sería un estado aconfesional con un rey a la cabeza.
Para superar la cuestión regional, especialmente en Cataluña y País Vasco, se optó por el sistema autonómico. Estas eran las ventajas que se esperaban del nuevo estatus político: continuar leyendo
12 julio, 2012 - 12:11 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
Yo he nacido en Andalucía y, como buen español, me siento muy orgulloso de mi tierra aunque no viva habitualmente allí. Intuyo que a los 45 millones de mis compatriotas le sucede más o menos lo mismo.
Me parece bien que la administración del Estado esté descentralizada en aquello que pueda ayudar al progreso de la sociedad en general. Por motivos eminentemente prácticos no parece razonable que el medio centenar de provincias españolas consulten cualquier movimiento a Madrid. Además, cada zona de España tiene sus peculiaridades culturales que le gusta conservar y fomentar. Me parece estupendo. Hasta ahí de acuerdo.

Pero todo tiene un límite en esta vida. También la estructura de las naciones. La identidad de las regiones es uno. El bolsillo de sus habitantes es otro. continuar leyendo
4 marzo, 2012 - 21:35 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
27 enero, 2012 - 20:07 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
El protagonista de este artículo tiene nombres y apellidos: se llama Èric Lluent, ha cumplido los 25, es periodista y ya cuenta con una legión de lectores cuyo respaldo moral se ha extendido como reguero de pólvora en internet.
No en vano, Èric ha conseguido algo muy difícil: aquello que los antiguos romanos conocían como “captatio benevolentie”, es decir, ganarse la simpatía del público. Aunque yo disienta de él, no me cabe duda de que Èric es listo y buen profesional. Demuestra valentía y afán de justicia. Además, escribe con soltura en un catalán muy fluido, con el que exhibe su indignación por cómo le trata el que califica irónicamente “el mejor sistema político y económico de la Historia”. Me permitirán que comente algunas de sus frases y pido a los expertos en la lengua de Ramón Llull que corrijan mi traducción ahí donde yerre. El artículo se titula continuar leyendo
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