13 septiembre, 2012 - 18:15 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
Que un asesino o un violador acabe sus días entre rejas no tiene por qué conmovernos más que su contrario. “Las leyes no quieren que nadie muera en la cárcel”, dijo Rajoy en TVE. Cabría preguntarse entonces por qué las leyes quieren que los terroristas más sanguinarios mueran fuera de ella. ¿Acaso es mejor para todos?
La respuesta cae por su propio peso: porque gente como Rajoy, Rubalcaba, Llamazares o Duran Lleida así lo han dispuesto. Pero… ¿lo desea la sociedad española? Yo diría que no. A americanos, franceses o ingleses les pasa lo mismo. En situaciones como esta, los seres humanos nos parecemos bastante. continuar leyendo
25 julio, 2012 - 12:31 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
Ha querido el destino que Oswaldo Payá y Gregorio Peces Barba mueran con pocas horas de diferencia. Se trata de dos luchadores por las libertades políticas a las que la vida sonrió de modo muy distinto.

- Ambos conocieron muy bien la dictadura, pero sólo uno de ellos vivió la democracia.
- Ambos desearon ardientemente una Constitución democrática para su país, pero sólo uno de ellos pudo disfrutarla.
- Ambos fueron educados como cristianos, pero sólo uno de ellos murió como tal.
- Ambos nacieron en un país muy retrasado económicamente, pero sólo uno de ellos pudo gozar del progreso material con el paso de los años. continuar leyendo
12 julio, 2012 - 12:11 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
Yo he nacido en Andalucía y, como buen español, me siento muy orgulloso de mi tierra aunque no viva habitualmente allí. Intuyo que a los 45 millones de mis compatriotas le sucede más o menos lo mismo.
Me parece bien que la administración del Estado esté descentralizada en aquello que pueda ayudar al progreso de la sociedad en general. Por motivos eminentemente prácticos no parece razonable que el medio centenar de provincias españolas consulten cualquier movimiento a Madrid. Además, cada zona de España tiene sus peculiaridades culturales que le gusta conservar y fomentar. Me parece estupendo. Hasta ahí de acuerdo.

Pero todo tiene un límite en esta vida. También la estructura de las naciones. La identidad de las regiones es uno. El bolsillo de sus habitantes es otro. continuar leyendo
21 junio, 2012 - 17:14 - Autor: Juan Bosco Martín Algarra
Me alegra ver que un alto funcionario del Estado presenta su dimisión tras haber perjudicado la imagen de la institución que representa. Entiendo que Dívar lo ha hecho. No ha justificado ante la opinión pública el motivo de sus viajes pagados con el presupuesto público. Ahora bien: ¿realmente ha dimitido por esta razón? Parece que no. Él lo niega. Dice tener la conciencia tranquila. El Tribunal Supremo ha considerado, además, que no se le puede imputar ningún delito. ¿Entonces?
Dívar justifica su marcha porque se sentía víctima de “una cruel campaña mediática cruel y desproporcionada”.
Sin duda el juez se refiere en primer lugar a las informaciones del diario El País. Aparte del seguimiento a la querella presentada por Gómez Bermúdez, entiendo que a Dívar le han molestado dos denuncias del diario de PRISA: primera, que su abierta condición de católico le impide presidir un órgano que debe ser paradigma de la imparcialidad. Como ejemplo, extraigo unas líneas de este artículo de El País. continuar leyendo
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