Álex de la Iglesia se deja convencer (y conquistar) por Twitter
Twitter se está volcando con Álex de la Iglesia. El director de Balada Triste de Trompeta está recibiendo una ola de solidaridad en 140 caracteres, que bajo la etiqueta de #todosconalexdelaiglesia ha reunido incontables mensajes de apoyo por su decisión de abandonar el cargo de presidente de la Academia de Cine por sus desavenencias con la controvertida Ley Sinde.
Alex de la Iglesia es el caso del converso. Él mismo ha explicado en sus artículos de prensa que tras reunirse con distintos profesionales relacionados con Internet cambió de opinión, y empezó a pensar que en Internet hace falta dialogar mucho para llegar a construir nuevos modelos de explotación de los contenidos, pero lo que no es sostenible es negar la evidencia de que existen nuevas formas difusión más rápidas, más cómodas y avanzadas para consumir cine.
La verdad es que era desalentador pensar que el creador de Mirindas Asesinas, Acción Mutante o El día de la Bestia, un gafapasta de Bilbao (de cuando los gafapastas no estaban de moda), un freak que podría ser amigo de Enjuto Mojamuto, se hubiese despegado tanto de la cultura popular que le ha llevado a ser el director que es.
Álex ha empezado a ver Internet con otros ojos, y en ese proceso ha tenido mucho que ver Twitter. El cambio de perspectiva del director ha ido paralelo a su presencia en Twitter. Desde el pasado mes de diciembre el cineasta ha ido alimentando su cuenta de manera más continuada, y con más agilidad y confianza, ganando adeptos con cada tuit e intercambiando información con expertos y usuarios anónimos.
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