¡Es la guerra! ¡Es la World War Web!
La World War Web ha comenzado, o al menos, eso se puede leer en Twitter donde este término se está expandiendo a gran velocidad por todo el mundo en una llamada a los ciudadanos a proteger la libertad de expresión en Internet.
El cierre de Megaupload por el FBI está siendo el Pearl Habour de esta ciberguerra. La compañía, que permite almacenar y compartir archivos, ha sido acusada de provocar pérdidas de más de 500 millones de dólares a la industria del cine y la música.
Hay siete personas acusadas, y su fundador y otras tres responsables de la compañía, han sido arrestados en Nueva Zelanda.
Este espectacular golpe a uno de los principales sitios a través de los que se comparten películas (la principales webs de enlaces como Series Yonkies o Cuevana enlazan a archivos guardados en Megaupload) llega justo un día después de que centenares de empresas de Internet se manifestasen en contra de la nueva legislación para la protección de la propiedad intelectual en EE UU.
Las famosas SOPA y PIPA aún no están aprobadas, pero defienden precisamente la idea de que quien facilite el acceso a los contenidos que violan los derechos de autor puede ser acusado por piratería. Esto supone que cualquiera, desde Google a Vimeo, pasando por Facebook, puede ser considerado pirata por el simple hecho de enlazar o que en su red se esté intercambiando contenido que viole los copyrigths.
El caso de Megaupload no responde a la SOPA, pero se ha izado en un ejemplo de lo que puede significar la aplicación de esta ley. Anonymous, la red de hackers, no ha hecho esperar su respuesta y atacó la web del departamento de justicia de Estados Unidos, que quedó temporalmente fuera de servicio.
La World War Web está reclutando adeptos en Twitter que se sumen a su causa, donde además se prevén nuevos ataques en masa a los sitios web de instituciones americanas.
Los tuiteros en España están citicando duramente al gobierno de Estados Unidos, al que acusan de estar más preocupado de Megavideo y los derechos de propiedad intelectual que por la protección de los derechos humanos.
El ambiente está que arde. Y para muchos, ha estallado la primera guerra cibernética.
El gobierno de EE UU defiende los derechos de Copyright #Megaupload antes de los derechos humanos #Guantanamo
— Paco H M (@Paco_H_M) January 20, 2012
El Gobierno de EE UU considera que Youtube tiene armas de destrucción masiva.
— Nacho Skywalker (@n4ch0skywalk3r) January 20, 2012
Como el Gobierno de EE UU ya no tiene más países que invadir, destrozar y humillar, ahora le toca a Internet. Llega la World War Web.
— Juanlu Dorado (@juanludorado) January 20, 2012
Unas preguntas para reflexionar
¿Puede un juez denunciar a Telefónica por facilitar el tráfico de drogas por el simple hecho que los narcos usen la red de moviStar para organizar la venta de su mercancía?
¿Puede considerarse que Correos colabora con la pornografía infantil por facilitar que los pedófilos se envíen e intercambien fotos por carta?
Esta es una caricatura exagerada de lo que sucede con Megaupload. La compañía facilita un sistema para almacenar archivos y poder consultarlos desde cualquier conexión a Internet, pero lo que ahora se plantea es si se le puede responsabilizar de lo que los usuarios hagan con esos archivos, y del contenido que en ellos estén guardando.
Habrá que esperar al juicio para ver los argumentos en los que se basa la acusación, pero a día de hoy este caso ha abierto una nuevo enfrentamiento entre quienes creen que este es un golpe ejemplarizante para combatir la piratería internacional y quienes no ven más que un ataque a los principios básicos de libertad y democracia.
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