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Sin entradas duras no hay teatro posible

29 Abril 2011 - 12:12 - Autor:

La reacción institucional del Real Madrid vuelve a ser de pasamontañas y subida al monte, y conecta directamente con su hinchada más ultra. La denuncia ante la UEFA a los futbolistas del F.C. Barcelona por fingir significa que los mandatarios blancos ponen en pie de igualdad la presunta sobreactuación y el juego violento. Dicho de otra manera, se defienden de la acusación de jugar duro señalando al rival por exagerar el daño recibido. ¿No es esto ver la paja en ojo ajeno e ignorar la viga en el propio? Cuando no te han entrado de forma violenta es muy difícil fingir que te duele…

La denuncia del Real Madrid ante la alta instancia deportiva es poco ética y, además, incoherente con lo que expuso el técnico al terminar el partido. Si el club blanco tiene la convicción de que el Barça ejerce alguna misteriosa influencia sobre los árbitros para que piten a su favor, debería entonces denunciar este gravísimo extremo, y dejarse de minucias, como que Alves o Pedro se ejercitan en el método Stanislavsky.

Que el club de Concha Espina vaya a por todas. Que contrate a detectives,  se vuelque en la investigación, mueva cielo y terra, y aporte todas las pruebas ante la justicia. O al menos que sea consecuente con sus palabras, denuncie los supuestos hechos, y luego se atienda a las consecuencias. Si se demuestra que el Barça ha sobornado a los árbitros a los que Mourinho acusa de perjudicarle, estoy convencido de que los propios culés, con Guardiola al frente, saldremos en procesión penitente portando la copa de la Champions del 2009 para devolverla a su justo dueño, que Florentino ya nos dirá quien es.

No obstante, observen este video y juzguen si está todo el mundo libre del pecado de beneficiarse ocasionalmente de la condición humana, y por tanto imperfecta, de los árbitros.

Haría bien por tanto la institución madridista en cortar por lo sano con su discurso victimista, plañidero y patético. Toda Europa, incluído Cristiano Ronaldo, vio con claridad que la causa de su derrota del miércoles no fue la expulsión de Pepe, sino el planteamiento tacaño, ultraconservador y violento de Mourinho. Esta estrategia, frente al Barça, acabará nueve de cada diez veces con un resultado similar al registrado el miércoles. Siempre y cuando el árbitro no esté a por uvas, como en la final de Copa.

Por cierto, gracias a un seguidor en Twitter hemos conocido el interesante trabajo de un editor que ha analizado a fondo el video de la entrada de Pepe emitido en Punto Pelota, programa televisivo de gran calidad y rigor periodístico, en el que se apreciaba que el defensa brasileño, supuestamente, no tocaba a Alves. Juzguen Uds. mismos.

Hablando de dotes escénicas, el espectáculo circense que están ofreciendo el Madrid como institución y el técnico portugués es de órdago. Wenger y Ancelotti ya han rechazado la teoría de la conspiración lanzada por Mourinho, y la prensa internacional solamente ve lo que se vio sobre el césped: un equipo sólido que juega al ataque y un conjunto de individualidades replegadas en defensa que renuncian a su talento deportivo para centrarse solamente en atajar de forma violenta el juego del rival. Cristiano, Ozil, Di María, Xabi Alonso y otros hombres de creación del Madrid seguro que están más de acuerdo con lo que dice el mundo entero que con lo que defienden en plan numantino Mou, Florentino y la hinchada merengue más ultra .

En vez de llorar por los pasillos de los organismos europeos, las cabezas pensantes del Madrid, de existir, deberían centrarse ahora en confeccionar una táctica para, el martes que viene, marcarle dos goles al Barça, evitar que les caigan unos cuantos a ellos, e intentar romper cuantas menos tibias mejor. Si es posible.

Nadie quiere a Calimouro

27 Abril 2011 - 22:31 - Autor:

No puedo evitar cada vez que oigo a Jose Mourinho después de un partido acordarme de aquél pollito con media cáscara de huevo en la cabeza que imploraba al cielo “¡nadie me quiere!” cuando las cosas no le salían a pedir de boca, o de pico. Bien es verdad que el pollito era ligeramente torpe, obtuso y de recursos limitados. Pero la autocrítica no entraba nunca en su minúsculo universo particular. La cáscara de huevo le presionaba las meninges y lo incapacitaba para la autosuperación.

Las ruedas de prensa de Mourinho siempre tienen un cierto valor artístico, pero la de después del 0-2 en el Bernabéu fue como un auténtico cásting para el instituto del teatro. Nos hubiera encantado escuchar la opinión de Risto Mejide sobre la interpretación del entrenador madridista, pero en Telemadrid no tuvieron a bien consultarle. Hubo algún momento de la comparecencia en el que esperábamos ver asomar una trémula lágrima en la comisura de su ojo, pero Mou no debe de haber aprendido todavía el truco de la cebolla. Y eso que lleva ya años pisando las tablas.

En un instante de un intenso dramatismo, que evocó algunas grandes interpretaciones de Nuria Espert, el entrenador del Real Madrid lanzó al cielo estas desgarradas preguntas: “¿por qué? ¿por qué? ¿por qué siempre tiene que ganar el Barça?”. Me imagino a Dios, vestido de blanco, respondiéndole desde lo más alto: “no será que ellos son mejores, hijo mio?”.

Pero respecto a los por qués lanzados por Mou al viento, hay que recordar desde este espacio que, según nuestras informaciones, el tercer peldaño de la estrategia de la ya famosa central lechera, el lobby de propaganda afín a Florentino, consiste en acusar al Barça de comprar partidos. En algún momento Mourinho parecía deslizar, con tanta pregunta al aire, que existe un motivo oscuro que lleva al Barça a ganar, tanto en Europa como en España. ¿Estará ya preparando el terreno para que la Brunete lechera entre a rematar? Estén atentos a sus pantallas, emisoras y periódicos.

Parafraseando seguramente algún sentido fado de su tierra, Mou concluyó que “me da un poco de asco vivir mi vida en este mundo” y dio por perdida la eliminatoria. Algo que, recordemos, hizo también Bernd Schuster antes de un clásico y  le valió su salida inmediata en globo del banquillo blanco. Será por el famoso doble rasero del que habla el portugués que a él no le están hinchando el suyo. Todavía.

Inspirado por sus profundas convicciones católicas, y con las marchas de semana santa todavía resonando en sus oídos, aseveró que “tienes que ser muy mala persona para ganar así”. Ya pudimos ver todos en el primero de los partidos, el de liga, que le supo mal a Mourinho empatar con un penalty que no era y con otro que no se pitó en su área. Entendemos que probablemente llevaba la pena por dentro. Nosotros, que debemos de ser muy malas personas, hoy llevamos la alegría por fuera.

Porque Dios existe y, aunque va de blanco, le gusta el buen fútbol.

Gandhi también se enfadaba

0:31 - Autor:

Pep se ha enfadado, sí. Mozart ha cometido el pecado capital de responder a Salieri. Ha caído una estatua del Partenón. En el año de la beatificación de Juan Pablo II, el entrenador azulgrana parece que se autodescarta de la carrera para santo. Y encima, ha dicho la palabrota de cuatro letras.. (“el p… amo”). ¡Que fuerte! Y total, Guardiola se ha picado porque entre Mourinho y Florentino han difundido en los últimos meses que los árbitros ayudan al Barça en España y Europa, que manipula el calendario, que cuando juegan mal siempre ocurre algo para salvarles in extremis, que algunos de sus adversarios se dejan ganar y que sus jugadores se dopan.  Minucias.

Ayer Guardiola, en la rueda de prensa, hizo referencia a la información publicada recientemente en este blog sobe la existencia en Madrid de una trama periodística afin a los intereses de Florentino Pérez, la central lechera. Según nuestras fuentes, este grupo de profesionales de la información están trabajando en distintos medios de televisión, radio, prensa e internet y su cometido es el de difundir los rumores y pseudo informaciones que durante esta temporada han ido torpedeando la linea de flotación del Barça.

Después del revuelo organizado a raíz del comentario de Pep, aprovecho este espacio para desmentir algunos extremos:

– Yo vivo en Madrid desde hace doce años y mis fuentes no están en el FC Barcelona, sino en la capital. Muchos se sorprenderían de saber de donde procede la información que publiqué en “vivir en campo contrario”.

– En “Punto Pelota”, donde intervine ayer por la noche, Siro López dijo cuando ya no le podía replicar que soy “muy amigo” de Kety Calatayud, actual directora de comunicación del F.C. Barcelona. Aunque nos conocemos y hemos tenido una buena relación cuando yo colaboraba en La Vanguardia, ni mucho menos se puede decir que seamos amigos. Y lo que es seguro es que desde que dejé de colaborar en ese periódico, hace tres años, no hemos vuelto a hablar.

– La información sobre la central lechera no afecta a todos los periodistas deportivos de Madrid. La mayoría de profesionales, aunque puedan tener simpatía por el Madrid, tambien tienen respeto por el código deontológico y rechazan este tipo de prácticas.

– No todos los periodistas que respaldan públicamente a Mourinho forman parte de la central lechera.

La temporada, a estas alturas, está soltando espuma a chorros como una botella de cava agitada. Aunque la ha descorchado Pep, es el entorno de Florentino Pérez y José Mourinho quienes llevan meses agitándola. Por mucho que ahora miren hacia otro lado y sobreactúen su indignación por las palabras de Guardiola.

Cuando pase el ruido mediático por las dos ruedas de prensa consecutivas, quedará el fútbol. Este miércoles se enfrentan dos grandes equipos y dos enormes entrenadores. Pero pase lo que pase en esta elminatoria de Champions, sería bueno para el deporte y para el periodismo que  nunca más se intente ensuciar desde la prensa a un equipo que ha conseguido maravillar al mundo con su juego.

Esto es lo que vino a decir ayer Guardiola, y ni Gandhi lo hubiera hecho con más ecuanimidad.

El misterioso ‘efecto Shakira’

24 Abril 2011 - 8:25 - Autor:

El barcelonismo se encuentra estos días sumido en el proceso de evaluación del misterioso ‘efecto Shakira’ sobre el juego azulgrana. La aparición en la grada de la cantante colombiana en los dos últimos compromisos ha arrojado un saldo contrastado en cuanto a resultados (derrota por 0-1 y victoria por 2-0), pero decididamente negativo en cuanto a la calidad del juego exhibido. Y las próximas dos semanas no están para aventurarse en probaturas inciertas.

Los síntomas del ‘efecto Shakira’ sobre el juego azulgrana son preocupantes. Ha provocado un cierto aturdimiento general, similar al que provocó Blancanieves entre los Siete Enanitos. El Barça ha pasado de ser una máquina compacta a un motor ruidoso, donde no hay un solo engranaje que no chirríe ni una sóla válvula ajustada. Nos produce el mismo efecto ver jugar al equipo hoy que ver a un estiloso corredor de poderosa zancada en el tramo final de la maratón, con el rostro desencajado, el movimiento desacompasado e incluso con algún tropiezo ocasional cuando encuentra el piso irregular (o el césped alto).

Es verdad que frente a Osasuna Guardiola alineó a un equipo de circunstancias, pero en la segunda parte tuvo que sacar a jugar a los teóricos puntales y, salvo el incombustible Messi, los demás se mimetizaron con la vulgaridad general. Iniesta parece timorato e inseguro, Xavi pierde balones en zonas comprometidas, y Alves es un ente pasado de revoluciones que proyecta balones sin sentido, la mayoría de los cuales acaban en poder del adversario. El anteriormente infalible Sergio Busquets es ahora un mortal más, de los que de vez en cuando llega tarde y debe soltar un plantillazo para poder atajar un contrataque mortífero. Y Valdés se tiene que emplear como nunca para sacar pelotas de su marco y situarlas en lo alto de las gargantas de los culés.

El efecto Shakira transforma por ensalmo al Pep Team de toda la temporada en, por ejemplo, el Europa, con todo el respeto al equipo de mi barrio. Un equipo sin chispa, sin sexta velocidad, incapaz de mover con rapidez el balón ni de construir jugadas de ataque con sentido. Y todo esto… ¿justo en el momento de enfrentarse al Real Madrid en la Champions? O esto se debe a una maquiavélica treta de Guardiola para llegar al choque sin la presión del favorito o ya estamos tomando cartas en el asunto.

Risto Mejide, que es muchas cosas pero también un especialista en valorar el trabajo de los artistas sobre el escenario, dijo en Twitter que Shakira “sobreactúa en la grada”. Efectivamente, en el segundo gol del Barça al Osasuna, la vimos quedarse de pie cuando todos los espectadores de su alrededor se habían sentado ya, mientras cogía con las dos manos la cabeza de su atónito galán y le estampaba un húmedo morreo. ¿Fue el efecto Sant Jordi sobre Shakira? Piqué se quedaba mirándola fijamente, como pensando “el Sport ya tiene portada mañana” o simplemente “que acabe esto ya que me van a estallar los pantalones”. Desde luego, la cara de él no era de “aléjate de mi, pesada, que estoy concentrado pensando en cómo parar a Cristiano Ronaldo”.

Los efectos de Shakira sobre Piqué están más que claros. Son muy evidentes, e incluso protuberantes. La incógnita es qué parte de responsabilidad ha tenido en el cambio de juego del equipo. Y el problema es que nos tocará dilucidarlo justo en las dos semanas cruciales de la temporada. Confiemos en que finalmente el efecto Shakira se parezca al efecto Carbonero en el Mundial, o al efecto Marilyn Monroe sobre las tropas norteamericanas en la Segunda Guerra Mundial. Porque no tenemos al equipo como para superar un efecto paranormal adverso.

La Amargura Coronada

21 Abril 2011 - 6:47 - Autor:

María Santísima de la Amargura Coronada es la única Virgen cuya imagen, aún mostrando una expresión de hondo dolor, está mirando hacia arriba en señal inequívoca de esperanza y fe. Unos sentimientos palpables en la semana santa malagueña que también son, ahora mismo, los del barcelonismo. Después de perder la final de la Copa del Rey, estamos tocados pero no hundidos.

No hay que quitarle importancia al título ni trascendencia a la situación. Como la Virgen de la Amargura, hay que asumir la pena, reconocer la pérdida, encajar el golpe y afrontarlo con dignidad y confianza en nuestras fuerzas para superarlo. No es una actitud deportiva, como hemos venido diciendo en este blog, buscar excusas en el menudeo del juego, en las decisiones del árbitro, ni tan sólo en la injusticia del destino. Ayer el Madrid pudo con el Barça, y no se cae ninguna estatua por reconocerlo.

El partido tuvo tres fases claras. En la primera, el Madrid puso con mucha efectividad todos los obstáculos al buen funcionamiento del engranaje azulgrana. Vimos al Barça más desdibujado de toda la temporada, sin poder mover el balón con soltura ni llegar con efectivos suficientes al área contraria. El Barça no quería perder balones bajo ningún concepto para no permitir contragolpes, y eso atenazó su juego. El miedo del equipo fue la clave del primer tiempo.

En una segunda fase, el Barça se sacudió ese miedo e imprimió más velocidad a su juego, estableció su habitual superioridad numérica en efectivos en el centro del campo y puso en marcha su maquinaria de hacer fútbol. Las ocasiones empezaron a llegar, el Madrid pareció bajar los brazos, y en todo el segundo tiempo prácticamente desapareció de Mestalla. La partida volvía a jugarse en los mismos términos que los últimos clásicos y parecía que iba a terminar de igual forma.

Pero en una tercera fase, el juego barcelonista volvió a encapsularse en la zona de creación. El partido pareció entrar en una zona de tablas de la que, igual como ocurrió en el Bernabéu la semana pasada, el Madrid supo sacar petróleo. Cuando el resultado es corto, el Madrid sabe jugar bien sus bazas, y para ello no necesita más que un robo de balón, una carrera, y un pase medido a la cabeza de Cristiano Ronaldo. Se cumplía el mejor guión de Mou y el peor de Pep.

¿Y ahora que? Como ya se ha dicho, el compromiso de Champions tiene unas características totalmente diferentes a las de un partido a cara o cruz en campo neutral. El Madrid obtiene una ventaja teórica por haberse demostrado que le puede al Barça y por haberse quitado presión y urgencias históricas. Aunque a doble partido el factor moral no es tan determinante.

Por su parte, el equipo de Pep tiene tiempo suficiente para analizar y rectificar sus planteamientos. Seguro que Guardiola, esta vez, no tendrá que esforzarse en convencer a nadie de la peligrosidad del rival para ir al choque con motivación y concentración máximas. La clave de la eliminatoria puede ser precisamente la capacidad del Barça para resistir y contrarrestar la ventaja anímica con la que saldrá el Madrid en el Bernabéu.

En Málaga, donde disfrutamos estos días de la semana santa, la cofradía conocida popularmente con el nombre de la Zamarrilla sacará en procesión, si el tiempo lo permite, a la Virgen de la Amargura. Delante de ella, como cada año, irá el trono del Santísimo Cristo de los Milagros. Esperemos que la primera nos reconforte en estos momentos y el segundo nos de el empujón necesario para afrontar la próxima eliminatoria.
Aunque si el Barça logra poner en juego sus recursos habituales, no debería ser necesaria intervención divina alguna.

La ‘saeta’ en el blanco

19 Abril 2011 - 10:38 - Autor:

José Mourinho no es un mariscal de campo que tenga calculado cada uno de sus pasos y su efecto sobre la prensa, sus jugadores y la afición. Muy al contrario, es algo más parecido a un sargento chusquero, impulsivo y visceral. Alguien que “se pasa media rueda de prensa diciendo barbaridades y la otra media intentando matizarlas”. No lo digo yo, lo dice un miembro de la directiva blanca no especialmente significado como anti mourinhista. Parece que el luso pende de una soga a la que ya solo le quedan dos hebras: la Copa del Rey y la Champions.

Parte de la directiva del club blanco reprocha a Mourinho su política de comunicación, que revela “muy poco conocimiento del funcionamiento de los medios en España”. Los desplantes recientes del técnico portugués en las ruedas de prensa y su trato altanero y displicente con algunos medios de la órbita madridista -y especialmente florentinista- están terminando con la ya exigua paciencia del alto mando merengue.

Al revés de lo que muchos creen, Mourinho no es un buen estratega de la comunicación. Los comienzos de sus ruedas de prenda “están llenos de meteduras de pata”, y las segundas mitades “son intentos de sacar la pata, pero la prensa, a estos, no les hace ningún caso; se quedan con lo gordo”.

Así pues, “la sobreexposición mediática está desgastando extraordinariamente” al luso. Citan estas fuentes de la directiva, como ejemplo de savoir faire, a Marcelo Bielsa, que inspiró la política de no conceder entrevistas de Guardiola pero que en las ruedas de prensa “no se levantaba de su silla hasta que los periodistas le hacían la última pregunta, de tal manera que en una ocasión se pasó cuatro horas sentado”.

Por si fuera poca penitencia la del portugués, añádanle la rajada de la “saeta blanca”, Alfredo Di Stefano, que sumando su voz a la de Johan Cruyff, han formado un improvisado consejo de sabios de la tribu del fútbol. El veredicto es recordar que el buen fútbol se asemeja más a la finezza de la conducción de un Ferrari que a la rudezza del manejo de un tractor. El trato respetuoso y mimoso al balón frente al robo a patadas de la sandía y la carrera alocada para meterla en la saca.

La moneda del futuro de Mou está ya en el aire. Parece que él tiene bastante claro de qué lado caerá, porque ya ha buscado colegio para sus hijos cerca de Milán. Si se confirma su pronóstico será una buena noticia para los amantes del buen fútbol y también, aunque parezca paradójico, para el madridismo, que se merece algo más.

El Madrid pierde la Liga pero conserva la dignidad

17 Abril 2011 - 0:34 - Autor:

El madridismo no sabe si reír porque su equipo salió vivo del enfrentamiento contra el Barça, y esto es noticia, o llorar por la Liga que se aleja más y más, ya casi de forma inapelable, algo que ya está dejando de ser noticia para satisfacción culé. Las caras en el Bernabeu no eran precisamente de euforia, pero sí de alivio, porque después del gol de Messi se les aparecieron todos los fantasmas del pasado reciente. El penalti a favor les permitió irse a dormir sin el semblante mustio y escampando los augurios más funestos para los próximos partidos. No hay Liga, pero hay esperanza.

A falta de juego, el Bernabeu tiró del clásico repertorio de consignas para exorcizar el miedo: atribuir a Guardiola la condición de homosexual y poner en cuestión la honra de la novia de Piqué. Por cierto, que teniendo en cuenta que alrededor de un diez por ciento de la población es gay, calculo que ayer habría casi diez mil homosexuales madridistas atribuyendo a Guardiola, en plan insulto, una orientación sexual que no tiene, pero que en cambio ellos sí. Son paradojas del fútbol. Cuando la grada se metía con Shakira, Piqué encontraba la motivación para conducir el balón hasta más allá del centro del campo, regateando a los rivales con unos golpes de cadera propios de la cantante colombiana. Si se llegan a meter  un poco más con ella, Piqué se marca una jugada en plan Messi.

Es muy significativo que el Real Madrid empate en su campo, pierda casi definitivamente la Liga, tenga solamente el 23 por ciento de posesión del balón,  haya vivido exclusivamente del juego de contrataque y de balones colgados al área,  y a pesar de todo ello acabe satisfecho. Da la sensación que el objetivo del equipo de Mourinho era, por encima de todo, no ser vapuleado una vez más por el Barça. Y yo tengo la impresión, después de haber vivido otros clásicos en la segunda vuelta en el Bernabeu, que el público merengue empieza a dar por bueno cualquier resultado contra el Barça que no sea humillante.

No es anecdótico que el Madrid, después de marcar el penalti, no se fuera hacia arriba en tromba a por el partido. Recordemos que si ganaba, el Madrid se quedaba a cinco puntos del líder, y con dieciocho en liza todavía hubiera podido complicar las cosas a Guardiola. Es cierto que el Madrid estaba ya con diez y cansado de perseguir el balón durante las tres cuartas partes del partido, pero la imagen que ha dado es la de un souflé sacado del horno antes de tiempo. No podían ni querían, por puro miedo a perder. De hecho, las ocasiones en los últimos diez minutos han sido para el Barça.

Un Madrid ansioso, timorato, revolucionado y, en definitiva, conformado con el empate en su propio terreno. Este es el equipo que viajará el miércoles a Valencia y que se enfrontará a un Barça que hoy ha impuesto una vez más su ley, aunque le ha faltado la sexta velocidad desde la zona de creación hasta la de ejecución. En una final, seguro que la tensión será muy diferente, y veremos a los dos equipos en su mejor versión. Será un choque de trenes en toda regla.

Muchos madridistas han empezado ya con el menudeo, a rebuscar en los pequeños lances del partido la justificación del resultado. El mismo Mourinho sacó una vez más el muestrario de excusas, lamentos, llantos y agravios al que ya nadie, excepto su familia, presta atención. Pero si hacemos el esfuerzo de ver el partido en su conjunto, hubo equilibrio en las ocasiones de gol y un gran desequilibrio en el esfuerzo creativo del juego: un equipo que se siente cómodo con el balón y otro que renuncia a él para intentar aprovechar los errores del rival. Un triste papel, el segundo, para un equipo que aspira a ser el mejor de Europa.

Todos los frentes permanecen abiertos. El Barça ha golpeado primero y se ha llevado la Liga. El Madrid, todavía, sigue en pie. Pero el miércoles no vale el empate.

Esto está ganado

15 Abril 2011 - 16:39 - Autor:

Cristiano Ronaldo, por una vez en la vida, ha dado en el clavo. Hasta Tiro Loco McGraw era capaz, alguna vez, de disparar en la diana por pura ley de probabilidad. Dice nuestro amigo el portugués que “quien ríe último ríe mejor”. Él piensa, como buen veinteañero -y encima multimillonario-, que la historia del mundo empieza con él y que ahora le toca a su excelsa persona disfrutar, por fin, de las mieles de la justicia universal, que condenarán al Barcelona al fuego eterno y consagrarán al Madrid en la más alta gloria. No creo que se entretenga a leer muchos blogs, pero aquí le daremos alguna idea sobre, en realidad, de donde venimos y adonde vamos los pobres mortales.

Aclaro para empezar que no tengo ni idea de los resultados que arrojarán los cuatro clásicos. Quien diga lo contrario tiene todos los números en la rifa del ridículo. Hasta Mourinho ha reconocido que no sabe como le irá la cosa, así que cualquiera se pone a hacer pronósticos si en el mismísimo oráculo de Delfos se nos quedan muditos.

De lo que estamos hablando no tiene nada que ver con el resultado a corto plazo, que está sujeto a los vaivenes del momento. Dice el periodista y publicista Martí Perarnau, catalán y culé afincado en Madrid, como un servidor, que “el modelo Barça tiene el éxito asegurado para quince años más”. En su libo recién publicado “El Camí dels Campions”, que me permito recomendarles, disecciona los entresijos de la impronta de La Masia en jugadores y cuerpo técnico del club azulgrana.

Para sintetizarlo, basta una frase del propio autor: “el Barça juega al revés de todo el mundo. Los defensas, en vez de defender, atacan y construyen juego, mientras que los atacantes son los primeros que defienden como locos”. Todo ello forma parte de las claves del famoso “idioma Barça”, con lo que La Masia, más que una escuela de fútbol, es una academia de lenguas donde los futbolistas aprenden a hablar “en Barça”.

Hoy en día, esta impronta tiene una configuración en carne y hueso con tres nombres: Xavi, Iniesta y Messi, no en vano los últimos tres candidatos a la Pelota de Oro. Estos tres personajes no deben ser adorados como a las tres deidades hinduistas, Brahma, Vishnu y Shiva, porque son solamente la punta del iceberg de una fábrica de futbol donde todos sintonizan la misma longitud de onda. Ellos están ahora, pero vendrán más detrás.

¿Dónde nos lleva todo esto? Nos lleva a pronosticar, esta vez sí sin temor a equivocarnos, que Guardiola hablará en Barça este sábado en el Bernabeu, en la final de Copa, y en la eliminatoria de Champions. Con leves retoques tácticos, pero la estrategia será esta. Mourinho, no dirás que no te dan ventaja: ya sabes a lo que jugará tu rival.

Ahora falta saber a qué jugará el Real Madrid. En el partido del sábado, en la final de Copa, en la semifinal de Champions, la temporada que viene, y la otra, y la otra. Porque la historia del fútbol, querido Cristiano, no empieza ni acaba este mes de mayo. Lo que sí te digo es que, históricamente, si alguien está riendo después de alguien, creo que somos los que tenemos, todavía, menos copas de Europa en el museo.

Con la risa o con el llanto, “vivir en campo contrario” tomará este sábado su máximo significado, puesto que acudiremos al Bernabeu. Contaremos, desde dentro, lo que allí vivamos. Imparcialidad, poquita, y buen humor, el que permita el resultado.

En el Madrid sí se dopan

13 Abril 2011 - 10:44 - Autor:

Los altos representantes del Real Madrid, sus adláteres mediáticos  y una buena parte de sus aficionados consumen de forma asídua una sustancia dopante altamente peligrosa y tóxica: la engreidina. En combinación con la sobradina y el chuletol tienen efectos devastadores en la práctica deportiva en general, y en la del fútbol en particular. Ante los compromisos que se avecinan, parece que se han dado cita en la narcosala para darse un atracón de estas sustancias. Será la típica treta del drogata para escapar de la realidad. La realidad del partido del Sporting y del aburrido sistema de juego de cerrojo y contrataque quepractican.

Los efectos de la barra libre de sustancias dopantes para el ego y la autostima se dejan notar con fuerza en determinados medios de comunicación. Antena 3 Deportes, siempre tan escrupulosamente imparcial cuando se trata de informar del Madrid y del Barça, perpetraba el lunes una previa en la que decían que, visto como fue la última jornada de liga, el Madrid llegaba al clásico en mejores condiciones que el Barça. Omitían el pequeño detalle que una semana antes el victorioso y arrollador equipo blanco se había apeado prácticamente de la liga por perder en casa contra el Sporting, décimoprimero en la clasificación, después de ser incapaz de marcarle ni un solo gol.

Otros medios “informativos” (nótese el entrecomillado) de la capital de España, adictos sin remedio a otras sustancias mucho más agresivas y destructivas, hace días que se han lanzado al ataque a tumba abierta contra Guardiola. No le perdonan su actitud humilde, su buena educación, su talante respetuoso. Para ellos, claro, no puede ser otra cosa que impostura, falsedad, estrategia calculada. Parten de la premisa que Guardiola es un ser vil y abyecto, que esconde niños torturados en el sótano de su casa, y que cuenta por docenas los delitos de sangre a sus espaldas. Pero logra engañar a todo el mundo con su pose de inocente cabritillo degollado. Mourinho, que sí que es buena persona y dice las cosas por su nombre, sigue quejándose mientras tanto de que a él no le dejan hacer lo que al Barça le permiten. Algo tan indignante como forzar una tarjeta para evitar perderse una semifinal de Champions. Por Dios, nunca un caballero madridista haría tal cosa.

Los cuatro clásicos seran la ocasión de demostrar que todo el palmarés que ha logrado Guardiola con el Barça y toda la literatura laudatoria de su juego que se ha generado dentro y fuera de España es un gran bluf promovido por una oscura trama socio-político-deportiva de ámbito internacional interesada, de paso y ya puestos, en hundir al Real Madrid. Manolo Preciado es una pieza clave de esta confabulación clandestina, y por eso se resistió como un condenado a dejarse marcar en el Bernabeu. ¡Maldito rebelde!

Mientras, Guardiola decía que ahora toca enfrentarse “al equipo más poderoso”, que es la forma correcta de afrontar un partido de estas características con un rival de la potencia del Real Madrid. Claro que detrás de esas palabras debe de haber algún mensaje satánico escondido. Yo las he dicho de derecho y del revés, expirando y aspirando, de pie y haciendo el pino, y me sigue pareciendo que dicen lo que dicen. Otros sabran desencriptarlas mejor que yo.

En cualquier caso, ¿todo este ruido mediático no les suena de algo? ¿ No es la misma canción que nos ponen antes de cada clásico? O yo me hago viejo o este D.J. empieza a resultar francamente pesado.

Vicente, Presidente de la República

10 Abril 2011 - 11:24 - Autor:

No he podido ver el partido del Barça ni el del Madrid. La jornada liguera me pilló en Ponferrada, en la entrega de los premios Micrófono de Oro a cargo del culé y ponferradinista Luis del Olmo. Entre bambalinas, fuimos siguiendo a través del móvil el partido del Nou Camp junto a otro culé confeso, Màrius Carol, y con una persona que, si algún día llega la República, siempre he pensado que, por su talante, podría encarnar a la perfección el papel de jefe de Estado: Vicente del Bosque.

El mundo del fútbol, siempre tan alejado del matiz, la elegancia y la ecuanimidad, suele premiar a personajes que prefieren el ataque tosco, el verbo punzante, la rueda de prensa con fuegos artificiales y los duelos al amanecer. En cambio, personas de la talla personal y profesional de Del Bosque pueden perfectamente deambular por la profesión de la forma más inadvertida.

Hagamos un esfuerzo de imaginación: si la selección no hubiese ganado el pasado Mundial, probablemente el mandato de Del Bosque como seleccionador hubiera pasado sin pena ni gloria. Habría hecho el mismo buen trabajo en su relación con los clubes y en la armonización del equipo humano que es, en definitiva, el combinado nacional. Pero, ¡ah, anatema! nunca da titulares.

La prensa no valora el matiz, el argumento sólidamente construido, el análisis equilibrado. Es muy difícil condensar eso en un titular, y mucho más difícil que ese titular venda ejemplares o invite a visitar una noticia en internet. Del Bosque es una persona que, mediáticamente, es de perfil bajo. Ha ganado un mundial, pero no gana portadas.

En la entrega de los premios Micrófono de Oro exhibió una vez más ese talante tan pulcro y escrupuloso. La presentadora, Susanna Griso, le pidió un pronóstico sobre quien ganará la Champions, y él contestó que “es una competición de mucho prestigio”, y que “es una lástima que Real Madrid y Barcelona no jueguen la final porque cualquiera de los dos merece ganarla”. Espléndido.

Todo el mundo sabe que Del Bosque es merengue. Si se lo preguntan, lógicamente, no lo niega. Pero en el desempeño de sus funciones actuales, sabe que tiene que mantener un punto de vista institucional de moderador, exógeno a cualquier polémica entre clubes. Es una función similar, salvando las distancias, al que tiene el Presidente de la República en Francia, cuyo color político, aunque conocido, pasa a un segundo plano en favor de la concordia nacional.

Del Bosque ha defendido la camiseta blanca con la misma fe y convicción como lo ha hecho siempre Guardiola con la azulgrana.Y ambos han exhibido, por cierto, un estilo bastante parecido: ascendencia moral en el vestuario sin alardes autoritarios, tendencia a enfriar siempre el ambiente y respeto por el rival, ya sea antes de jugar contra el colista como antes de un clásico. Del Bosque y Guardiola, dos personas de bajo perfil periodístico avalados por un palmarés inédito en España. Los aficionados tendremos que empezar a decidir en este país si preferimos ver jugar a buen fútbol o si nos gusta más leer titulares espectaculares. Mientras nos aclaramos, apuesto porque Vicente del Bosque se convierta en presidente de la República. Lástima que el Rey, con mucha vista, pueda haber desactivado la operación al nombrarlo marqués.