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El Madrid, como el AVE(struz)

29 Septiembre 2011 - 9:56 - Autor:

Dos noticias me llaman la atención, y las dos me llevan a similar conclusión.

“La prensa holandesa ensalza el juego del Madrid: parecía el AVE”. Se refieren, imagino, al gol de combinación espectacular, perfecta, de escuadra y cartabón, ejecutada a velocidad del rayo por unos atletas al sprint. Fueron 16 segundos preciosos, de los que se repiten en los resúmenes del año. Sí, es cierto. La jugada destaca como un lingote de oro en una chatarrería, porque los 89 minutos y 44 segundos restantes del encuentro fueron un marasmo inaguantable de juego desprovisto de ideas, esquema e intención.

El Madrid juega a trompicones, lanza destellos aquí y allá para luego echarse a dormir interminables siestas donde los intentos de armar un ataque naufragan una y otra vez contra las defensas del adversario. Aunque sean defensas como la holandesa, que tenía la consistencia de un queso de bola al sol o de una plantación de tulipanes mecida por la suave brisa de los países bajos.

El Madrid pareció el AVE durante 16 segundos, sí. Los que necesitó para desarbolar de un guantazo el planteamiento hippy de Frank de Boer. Un hombre con la capacidad de reacción de un tractor John Deere y el mismo juego de cintura que Mary Santpere, como se vió cuando jugaba en el Barça (De Boer, no Mary Santpere).

Y quien no quiera verlo, más que al AVE se parece a un avestruz.

En otro periódico leo: “El Madrid es el rey de la Champions”. El diario francés l’Equipe nos recuerda que tomando todas las ediciones de este campeonato, y aplicando un sistema de puntuación que ellos se han inventado (en una cena con chupitos de postre, supongo) el equipo blanco aparece, oh sorpresa, como el mejor de todos.

Como si no bastase con ver que es el que ha ganado más trofeos: nueve en total. Por detrás están el Milán (7) y el Liverpool (5). Matemáticas de preescolar.

El que inventó el sistema de puntuación tenía ganas de sacarle un sobresueldo al jefe o era tan imaginativo como el que en la web de Antena 3 ha colgado la pregunta: “¿qué le parece que una película rodada en catalán represente a España en los óscar?”. Menudo lumbreras. Con gente tan integradora el futuro de una España unida está garantizado. Baste con recordarle al caballero, y disculpen la digresión, que en 1962, en pleno franquismo, la cantante Salomé, de voz sedosa y a la vez poderosa, representó a España en el Festival del Mediterráneo -y ganó- cantando “Se’n va anar” en catalán. Preciosa canción, por cierto.

¿Tantos pasos atrás hemos dado en el tema de las lenguas co-oficiales?

Pero volvamos al fútbol: el Madrid fue uno de los clubes fundacionales de la Liga de Campeones. Con el amparo del periódico L’Équipe, justamente. El joven Raimundo Saporta (no Santiago Bernabéu), con poco más de 20 años pero ya investido del cargo de vicepresidente del Madrid, fue el artífice de la explosión europea del Madrid. Movió los resortes que como refugiado en Francia había tejido en el mundo del deporte en el país vecino. Supo estar donde había que estar y cuando había que estar, y pudo vislumbrar que en una España autocrática, aislada y gris había que triunfar en el extranjero para brillar de verdad.

Luego vino el robo de Di Stéfano al Barça para ganar las cinco primeras ediciones de la copa de Europa. Y la suerte de acertar el campeonato que más tarde sería el de referencia histórica, porque recordemos que en aquel entonces la Copa de Europa competía directamente con la Copa de Ferias (donde Barça, Valencia y Zaragoza tuvieron un muy buen papel, por cierto).

Pero concedamos ese honor al Real Madrid: es el equipo más laureado tomando la Champions como referencia. Aunque hay que tener cuidado con presumir de Historia: Alejandro Magno ganó muchas batallas pero no creo que gane ya muchas más…

En twitter: @carlestorras

Ni un rayo de luz en la noche blanca

25 Septiembre 2011 - 9:59 - Autor:

A pesar de los guarismos de ayer -que más bien fueron “guarrismos” para el Rayo-, el Madrid rozó el desastre y, a estas alturas de la competición, camina ya por el alambre desafiando el precipicio a lo Harold Lloyd. Y me explico.

El Madrid consiguió convertir en remontada épica un partido en su casa -el otrora inviolable Alcázar de Toledo de las huestes nacional-merengonas- frente a un equipo recién ascendido. El Madrid rizó el rizo de su paupérrima propuesta futbolística ganándole al rayito a la contra, en acciones individuales basadas en la ¿transitoria? inspiración de Cristiano Ronaldo, Benzemá y el filigranas Varane.

Mourinho tuvo que replantear su dibujo táctico en el minuto 25, sentar a Lass Diarra y dar entrada al único constructor de juego con garantías de que dispone hoy en día el Real Madrid: Ozil.

Reacción de la Central Lechera: aplaudir la valentía del entrenador y celebrar los indiscutibles recursos anímico-técnico-tácticos mostrados por el turco-alemán sobre el terreno de juego.

Reacción de un servidor -llámenme pejigoso-: constatar la falta de alternativas tácticas del equipo cuando tiene que jugar a construir juego y no a la pura contra, donde sí se mueve como pez en el agua. Para jugar cómodamente, los de Mourinho necesitan un rival modesto y descarado, que no plantee el encuentro como si se tratase de la guerra de trincheras del 1914-19, sino que salga alegremente a jugarle de tú a tú cual Caperucita al lobo. Denle espacios al Madrid, que sabrá colonizarlos como la hiedra para acabar ahogándonos con sus aislados pero mortíferos latigazos atacantes.

Eso sí, a la vista de la prensa deportiva lechera, Mourinho ha dado carpetazo definitivo a la crisis. Aunque el enfermo siga tosiendo y con fiebre, se ha tomado una aspirina y ya sonríe. Démosle el alta y a correr, que no ha sido nada. Y quítense de ahí agoreros de inoportunas recaídas.

Parece mentira cómo los plumíferos a sueldo pasan de un día a otro del arañazo furtivo al lametón zalamero. No dejará de maravillarnos nunca su capacidad para jugar al desquite con el lector aquejado de desmemoria severa. Contemplar dicho espectáculo es uno de los motivos de mayor gozo al día siguiente de las victorias madridistas.

Mientras tanto, en Qatarunya parece que todo se encarrila, con un Guardiola que reparte apoyo logístico a Rosell para aprobar sus cuentas golfas (del Golfo Pérsico) y apoyo anímico a Laporta pese a sus devaneos golfos (no Pérsicos).

Mientras sigan jugando como hicieron los de Guardiola frente al Atleti, Rosell conseguirá que se lo aprueben todo: la “grada jove”, la prohibición de fumar, y hasta si le da la gana sustituir el chándal de los jugadores por chilabas, siempre y cuando no sean blancas.

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Tangana patriótica versus tangana cantonalista

21 Septiembre 2011 - 11:13 - Autor:

El chico hace tiempo que entró en confusión mental severa y habrá que hacerle un pequeño croquis para resituarle.

Por suerte las irreverentes críticas de todo un entrenador del Real Madrid a la épica selección española se vieron por televisión, porque de lo contrario todos hubiéramos dudado de su existencia. Hasta nos provocó un leve atisbo de ternura observar cómo Mourinho, máximo dirigente deportivo del club más españolísimo de todos, penetraba de forma tan despreocupada y alegre en tan frondoso y espinoso zarzal.

¿Cómo se atrevió el muy incauto ni tan siquiera a mentar la escuadra nacional más laureada e incuestionable de la historia de España? ¿Acaso es él español para permitirse tanto atrevimiento? Eso es como si uno critica su ciudad o si la critica alguien que viene de fuera No es lo mismo.

Coincidiremos en que no hay desde la última hazaña bélica española, protagonizada por Federico Trillo y José María Aznar en Perejil, acontecimiento internacional más heroico que los triunfos de la selección de Aragonés y Del Bosque. ¿Y tendrá que venir ahora un portugués, en plena capital del ex Imperio, a ponerle peros al legendario equipo que lleva la camiseta roja como emblema?

Tamaña afrenta no puede ser defendida con argumento alguno. Pero el portugués, ajeno al respeto debido al combinado nacional, se atrevió incluso a justificar su ofensa. Dijo que a la selección se le permite lo que al Madrid no: provocar tanganas. Pero, ¿cómo osa siquiera sugerir que su equipo, que por muy capitalino que sea no representa a la postre más que la expresión de la parte, pueda obtener los derechos que corresponden a quien encarna la sagrada unión de todos los españoles? ¿No tuvo que intervenir el general Pavía para poner fin a los experimentos cantonalistas de la Primera República? ¿Por qué insiste el portugués en tan innoble e insolidaria vía?

Los jugadores de la selección nacional pueden provocar todas las tanganas que consideren necesarias. Faltaría más. Como si quieren organizar misas negras o reuniones de tuperware. Serán por el bien común de todos los españoles.

Lo de Mourinho no hace más que confirmar la rareza de los portugueses, que pudiendo ser españoles decidieron no serlo. ¡Habrase visto gente tan irreflexiva!

El propio virus cantonalista ha penetrado e infectado ya al propio equipo. Los jugadores blancos, después de su primera derrota en Liga (no ha hecho falta esperar a la segunda) han penetrado ya en un reino de taifas en el que se observan, como mínimo, cuatro grupos.

Vamos por orden de los más a los menos numerosos. El más poblado es el de los portugueses y turco-alemanes. Parece una alianza de las de la primera guerra mundial, pero no. Son los jugadores que prestan su apoyo decidido aunque silente a Mourinho, y constituyen de hecho el grueso de sus alineaciones. Muchos de ellos han llegado al Real Madrid de la mano del luso y difícilmente romperán este vínculo económico-afectivo.

En el segundo grupo está la guardia de korps del portugués: Pepe y Khedira. Dos hombres que destacan por ser más mourinhistas que Mourinho. Saltan al terreno de juego como dos perros de presa lanzando espumarajos, sobreexcitados por la presencia del dueño, que los espolea constantemente a la lucha. Cuando aparecen con una tibia de delantero entre sus fauces, el portugués les acaricia satisfecho la cabeza y ellos, como está mandado en la ley perruna, babean y menean el rabo.

En el tercer grupo están los potenciales desafectos que todavía no se atreven a levantar la voz. Ahí están Xabi Alonso, Sergio Ramos y Arbeloa, dudando entre seguir al rebaño sanguinario o entablar un doloroso motín contra el entrenador. En este grupo estaría curiosamente también Cristiano Ronaldo, el único jugador que osó criticar el juego del equipo en público, después de la eliminatoria de Champions, y que cada vez que le preguntan si ficharía por el Barça, no lo descarta. Es guapo, rico, gran jugador, y muy iluso.

Y en el cuarto grupo no hay grupo. Sólo está Iker Casillas, el llanero solitario. Ignorado por sus compañeros, alejado del entrenador, es quien mejor relación mantiene dentro del vestuario con el presidente Florentino Pérez. El empollón de la clase, enchufado de la maestra, con pinta de buen niño pero que es odiado por sus compañeros. Eso sí, que le quiten lo bailao cuando llega a casa y le dedica una sonrisita a la prensa.

Y por si fuera poco desalentador el panorama, el entorno mediático también se cantonaliza. Eduardo Inda, ex director de Marca, criticaba duramente el lunes en Futboleros a Mourinho; el diario As titula hoy que el luso con la selección “crea otro incendio”, y Relaño califica al portugués de “friki”.

“Senyor pirotècnic, l’espectacle pot començar”. Sigamos disfrutando del castillo de fuegos, que progresa con gran estruendo y colorido. Oooooooh.

La trampa es creerse más guapo y mejor jugador

19 Septiembre 2011 - 16:15 - Autor:

El individuo no es mejor jugador por cobrar más dinero. De la misma forma que un equipo no juega mejor por invertir más dinero en fichajes. Si fuera así, el Real Madrid sería siempre el campeón de Liga y el Manchester United el de la Champions.

El fútbol se parece mucho a la vida. A veces no gana el más rico, juega mejor quien menos cobra, y demuestra más entrega quien peor vive. Mourinho dijo después del patido que sus chicos habían caído en “la trampa” de los malvados jugadores del Levante. Pero los ricos, los guapos y los grandes jugadores suelen caer en dos trampas cuyos tramperos son ellos mismos.

La primera, creer que el individuo está por encima del colectivo. Cristiano Ronaldo está enfadado no por el bajo rendimiento del grupo, sino porque le pitan a él más que a nadie, porque le entran a él con más dureza y no le protegen “tanto” como a Messi (sic). Su primer error: estar más pendiente de sí mismo que de contribuir al juego del equipo.

La segunda trampa en la que caen los ricos, guapos y grandes jugadores es creer que por serlo tienen más de medio partido ganado. ¿Cúantas veces Pep repite a sus hombres y a la afición, antes de cada partido, que “la feina està per fer”, que el trabajo está por hacer? Guardiola se esfuerza en mostrarles la fuerza del rival, en concienciarles de que cualquier equipo de primera tiene calidad suficiente para sacarle los colores al archicampeón azulgrana.

Cuando terminó el partido del Barça contra la Real Sociedad, Guardiola dijo negarse a decir que el resultado era culpa de sus hombres. “Ha sido por mérito del rival”, afirmó. Observen la diferencia: ayer, después de perder contra el Levante, Mourinho habló de “caer en la trampa” de las supuestas provocaciones, pérdidas de tiempo, y argucias antideportivas del equipo valenciano.

Alguien que vence al Madrid tiene que estar utilizando, por fuerza, estrategias sucias y traicioneras. Porque ya lo dice el himno (el antiguo), que los blancos van “a triunfar en buena lid”, y por lo tanto merecen la victoria por justicia divina.

La trampa de la que habló Mourinho sería una anécdota insignificante si su equipo dejase de una vez por todas de mirar al tendido, de señalar a Turienzo Álvarez por no pitar una mano, por infligirles la ya tradicional expulsión de un elemento incontrolado y por no se sabe cuántas fechorías más.

Una cosa ha cambiado: la culpa del mal resultado ya no es solamente del árbitro. También lo es de sus jugadores, por ser unos pardillos (quizás tendrán que cambiar el himno y sustituir lo de “triunfar en buena lid” por “triunfar sea como sea”). El ventilador de las culpas sigue a pleno rendimiento.

¿Las decisiones tácticas de Mourinho no influyeron en el resultado? ¿Poner a Kaká de inicio, sacar a Cristiano en la media parte para castigar a Benzemá, mantener a Coentrao contra viento y marea, también son trampas antideportivas? ¿O son autotrampas del luso?

No se retiren, que empiezan los fuegos artificiales. Ayer en Valencia empezó “la nit del foc”. Observen qué impresionante combinación de color y ruido se produce cuando empiezan a estallar en cadena tantas vanidades juntas.

En twitter: @carlestorras

 

El Real Madrid tampoco carbura

15 Septiembre 2011 - 12:18 - Autor:

Voy a empezar diciendo que hay piezas en el engranaje azulgrana que no encajan como lo hacían la temporada pasada. Las últimas semanas antes del verano ya no fueron un prodigio de fútbol total, por el cansancio acumulado del Mundial y por la exigencia de dos Ligas con un gran desgaste físico y psicológico.

El regreso de vacaciones ha sido también traumático: las tensiones de la Supercopa, los dedazos, las bajas importantes, sobre todo en el centro de la defensa, pero también en el centro del campo y en la delantera, son elementos de desestabilización que no contribuyen precisamente a un aterrizaje suave de los hombres de Pep.

A todo eso súmenle el “jugar con la barriga llena”, como dijo Guardiola con una frase muy de abuela de Santpedor. Se entiendo que no es jugar después de comerse una “escudella i carn d’olla”, sino después de haberse zampado unos cuantos títulos en los últimos tres años.

Los jugadores están haciendo la digestión de la boa, y se les nota en el juego. Pero la fluidez, la claridad de ideas, el genio creativo y el compromiso solidario no se echan más en falta que en los últimos inicios de curso. Sin ir más lejos, la temporada pasada se perdió 0-2 frente al Hércules en la segunda jornada, se empató a 1 con el Mallorca en la sexta y a 1 con el Rubin Kazan en la Champions. Y al final se ganaron ambos torneos.

Reconociendo pues que el Barcelona no está jugando ni mucho menos a su mejor nivel, también hay que señalar que aún a medio gas está por encima del juego desplegado por el Madrid, a pesar de los resultados obtenidos por uno y otro equipo. El Madrid, salvo el paseo triunfal frente al Zaragoza, arroja también un pobre balance: empate en casa frente al Barça y derrota en el Nou Camp en Supercopa, y victorias pírricas en Liga frente al Getafe y en Champions frente al Dinamo de Zagreb. Y es lo normal en un inicio de temporada.

Pero, aún más importante que los resultados es la calidad del juego exhibido. Salvo fases de auténtica intensidad, sobre todo en los arranques del partido (los 15 primeros minutos de ayer en Croacia, por ejemplo) la circulación del balón es lenta, y las alternativas tácticas se agotan rápidamente. El Real Madrid acaba descargando toda la responsabilidad creativa sobre sus individualidades de arriba, con un Benzema redivivo, un Cristiano Ronaldo siempre enchufado aunque ansioso, y un Ozil y un Di María con claroscuros. El resultado es desigual, azaroso, poco convincente. Y de momento, no se puede decir que sea mejor que en el final de la temporada pasada.

Comentario aparte merece la frase de Cristiano Ronaldo sobre por qué le odia todo el mundo. Según él, es por ser “rico, guapo y un gran jugador”. Lo primer es indiscutible, lo segundo es opinable, y lo tercero está en proceso. Pero el factor que se le escapa al portugués es que sobre el terreno de juego él encarna como nadie las “virtudes señoriales” que tradicionalmente se achacan al Madrid: chulería, prepotencia, e incapacidad para encajar la derrota con elegancia. ¿Será por eso que te pitan, Cristiano?

Dignos predecesores ha tenido con Juanito, Hugo Sánchez o Hierro. Pero con frases como la de ayer, Cristiano Ronaldo los supera y se asegura un lugar para la eternidad en el olimpo de los cutres.

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Reflexiones en un 11 de Septiembre

11 Septiembre 2011 - 17:09 - Autor:

Por una ironía del destino, el primer tropiezo liguero del Barça ha coincidido con la Diada Nacional de Catalunya del 11 de Septiembre. Para quien no lo sepa, la celebración no tiene nada que ver con el atentado de las torres gemelas de Nueva York. En Catalunya, se conmemora un 11-S muy diferente y muy anterior, pero que tuvo también consecuencias nefastas, en nuestro caso para las instituciones políticas propias, la lengua y la identidad cultural del país. De nuestro “pequeño país de ahí arriba a la derecha” del que a veces habla Guardiola.

¿Qué es la pérdida de la identidad de un pueblo pequeño en comparación con el desafío global que representaba la peor acción militar hostil en territorio norteamericano de toda la historia? Es una simple anécdota, un capítulo más en el grueso y polvoriento libro de historia de nuestro torturado continente. De hecho, en Europa hay muchos países pequeños que han muerto lentamente, sin hacer ningún ruido. Podíamos haber sido uno más.

Catalunya perdió la guerra de sucesión pero ganó después el desafío de la supervivencia.

No es casualidad entonces que en los discursos del 11-S de Nueva York y en los actos de la Diada se oigan, año tras año, expresiones similares: aprender de la adversidad, confiar en la capacidad colectiva y trabajar para levantarse de nuevo.

Volviendo al prosaico resultado liguero, un tropiezo en la segunda jornada en el siempre complicado campo de la Real Sociedad no es un drama. No tendrá probablemente mayor consecuencia en el balance final del campeonato, porque dos puntos de 114 en juego son lo que son. Lo que sí es importante es cómo el equipo saldrá el sábado frente a Osasuna, activando su ADN de autosuperación, de respuesta a la adversidad, de fe ciega en las capacidades propias. Y el público sabrá estar a la altura.

Guardiola lo apuntó en la rueda de prensa del 26 de abril del 2011 en el Bernabéu, que fue más recordada por lo del “puto amo” o por su mención a la “central lechera”. Pep nos dejó también la frase:  “hemos caído muchas veces como equipo y como país y nos hemos vuelto a levantar”.

Y después de recibir la Medallla de Honor del Parlament, Guardiola apuntó en su discurso que Catalunya será “un país imparable” si trabaja desde “muy temprano, sin reproches ni excusas”. Y el destino le ha brindado bien pronto la primera ocasión de demostrarlo.

También lo escribió el escritor Manuel Vázquez Montalbán en la revista Triunfo, en octubre de 1969: “El espectador catalán está muy castigado por la historia. En la supervivencia del Barça se ha consumado uno de los escasos salvamentos del naufragio. Es el Barça la única institución legal que une al hombre de la calle con la Catalunya que pudo haber sido y no fue”. Y lo escribió en pleno franquismo.

La Liga es como la vida de las personas y de los países. Un día tropiezas y dependiendo de cómo reacciones tendrás ocasión de volver a tropezar o no. Guardiola es de los que, en su vida personal y profesional, ha hecho del esfuerzo de autosuperación un auténtico leitmotiv. No le queda otra.

Estas son nuestras señas de identidad como país y como club. Si el 11 de Septiembre de 1714 no hubiésemos perdido la guerra, quizás serían otras.

En twitter: @carlestorras

 

A ‘atanganarse’ de nuevo

7 Septiembre 2011 - 18:52 - Autor:

Ahora que ya hemos nadado un ratito en el quieto embalse de las aguas patrias y la Selección ha dado cuenta de la potencia mundial de Liechtenstein (potencia bancaria, se entiende), ya se supone que podemos sumergirnos de nuevo en el turbulento torrente de las pasiones ligueras. Ya no son necesarios el respeto, la camaradería, la solidaridad entre profesionales, la ética deportiva, el fair play y demás pamplinas inventadas por algún perdedor flojeras. En Madrid y en España el valor sobre el césped se mide en volumen testicular. Mariconadas, las justas. O sea: a atanganarse otra vez, que es lo que priva.

No tardaremos ni cinco minutos en escuchar la próxima bravata de Mourinho y sus huestes contra el que ose cruzarse en su camino. Y más después de haber comprobado que, con todo lo que ha llovido, unas horitas del bonifacio Del Bosque han sido suficientes para contrarestar meses y mese de influencia del maligno Mourinho. Casillas y Xavi no se han besado en la boca (que se sepa) pero tampoco se han agarrado de la pechera. Cuando ha habido tangana han estado en el mismo bando, contra “los de fuera”. Y eso es lo que cuenta para el español que se precie.

No me queda claro a todo esto si lo más patriota es vilipendiar, menospreciar y vapulear al rival en la Liga exigiendo a éste que no lo acuse cuando toca jugar la Eurocopa, o bien lo sería más comportarse con un mínimo de elegancia durante todo el año para evitar que algún día los malos rollos sí puedan perjudicar de verdad el buen juego de la selección.

No, seguramente lo más patriota debe de ser lo primero, que es lo que vienen haciendo desde hace un tiempo los que más dicen querer a España y defender los colores de la selección nacional. Tomemos ejemplo los de la periferia de cómo se defiende de verdad el país, a golpe de entraña y víscera y sin detenerse en remilgos de plañidera.

En twitter: @carlestorras

Casillas, ¿Capitán América o Llanero Solitario?

4 Septiembre 2011 - 17:56 - Autor:

A base de tanganas se van forjando y diluyendo las alianzas en este mundo del fútbol tan poco amante de los matices. Ahora resulta que gracias a los buenos oficios pastorales del padre Casillas, los  jugadores descarriados del FC Barcelona han vuelto al redil de la cordura patriótica y han aceptado prestar su hombro para levantar junto con los demás hermanos peninsulares el estandarte de la gloriosa selección.

Las fotos de la tangana del partido España-Chile sirvieron para demostrar que en el fondo son amigos, y que lo que sucedió en la serie de clásicos fueron accidentes acaecidos al calor de las hormonas masculinas desatadas en el fragor de la batalla. Macho que lucha junto con macho contra otro macho sella su alianza atávica con sangre. La rivalidad Madrid-Barça es una anécdota pasajera en contraste con las misiones perennes en defensa de la Patria.

O dicho de otra forma: el Madrid tiene derecho a tensar su relación con el Barça tanto como le dicten sus intereses inmediatos, que luego ya vendrá el “seny” catalán a reparar el desaguisado cuando a todos les toque enfundarse la camiseta roja. La letra de una canción que conocemos de sobra.

Toda España parece, pues, de acuerdo en fumar ahora la pipa de la paz. ¿Toda? ¡No! Hay un entrenador portugués que sigue blandiendo el tomahawk, único lenguaje que domina cuando trata de relacionarse con su entorno.

La estrategia de confrontación defendida cada vez con más ahínco por Mourinho –qué remedio le queda al pobre- ha chocado siempre con un obstáculo. El portero y capitán del equipo blanco, aunque sorprendió a muchos por sus declaraciones subidas de tono contra el Barcelona, es quien en el vestuario se mantiene más refractario a las bravatas de su entrenador.

Independientemente de si Mourinho quiso castigar o no a Casillas en el partido frente al Galatasaray al retirarle la titularidad, lo cierto es que la relación entre ambos ha entrado en una fase más que delicada. El entrenador le reprocha la tibieza en sus declaraciones –incluso las que más han sorprendido de él por su dureza- que demuestran su “falta de compromiso con el grupo”. Un grupo que, dicho sea de paso, se mantiene muy firme junto a Mourinho, al que consideran su protector y benefactor máximo. Cosas que tienen las sectas.

Por si todo esto fuera poco, Mourinho se sintió puenteado a raíz de las llamadas de Casillas a Xavi y Puyol promovidas desde la sombra por el propio Florentino. De hecho, los medios de la Central Lechera fueron los que levantaron el escenario para el lucimiento del capitán blanco en su papel –frustrado- de Capitán América de la reconciliación nacional. El primer intento de acercamiento se frustró por varios motivos. Se ha publicado que fue por el malestar de los azulgrana ante la filtración propagandística del encuentro. Pero también jugó mucho la delicada situación de Casillas en el vestuario.

Al enfrentamiento de Íker con su entrenador se une el hecho que el capitán no goza precisamente de su momento de más popularidad entre sus compañeros. Muchos de los jugadores blancos no ven con buenos ojos el protagonismo que asume Casillas en cuestiones extradeportivas, como la de erigirse en pacificador o defender criterios particulares al margen del grupo y de las consignas del entrenador. Pero también influye en esta desconfianza general su relación con la periodista Sara Carbonero, que a través de él tiene acceso a información de primera mano sobre los intríngulis del vestuario blanco.

Los compañeros de Íker saben que algunas interioridades del equipo han llegado a Telecinco.  Aunque estas informaciones no hayan visto en muchos casos la luz, les incomoda mucho que Casillas no filtre adecuadamente la información que genera el vestuario.

“Casillas está solo” porque “no es de fiar” y “va por libre”. Con estas palabras resumen fuentes del club la situación del capitán blanco y la causa de la misma.

Por ello muchos jugadores del Real Madrid no veían con desagrado la retirada a Casillas del brazalete de capitán, que iba a recaer no en Cristiano Ronaldo, como se publicó, sino en Xabi Alonso. El vasco sí goza del favor de sus compañeros por su discreción, hermetismo, y buena relación con el entrenador.

Así pues, el Capitán América blanco tendrá que vérselas, para empezar, con el villano que tiene en casa.

En twitter: @carlestorras