¿Bonaparte dirige Canal +?
Dijo acertadamente en una ocasión Albert Boadella que el nacionalismo es como un pedo, que sólo gusta olerlo al que se lo tira. Independientemente de que él estuviese exprimiendo una vez más su gran talento para atacar a los nacionalismos llamados periféricos, estaba dando quizás involuntariamente en el clavo en una cosa: todas las exaltaciones patrias, la catalana, la vasca, la gallega, pero también la francesa, la española o la norteamericana tienen algo de onanista que place al practicante y desagrada al observador.
Algo muy parecido ocurre con el humor. Un chiste, parafraseando a Boadella, sería un pedo que le gusta oler a todo el mundo menos al que se siente aludido por él. Y aplicado al ámbito colectivo, no hay nacionalista que acepte bromas sobre su nación, y mucho menos si vienen del país vecino. Solamente los españoles se pueden reír de España, y aún así con bastante cuidadito.
Estos días se aprecia una reacción de tipo histérico frente a unos gags televisivos emitidos en Francia. La oleada de indignación patria ha llegado incluso al consejo de ministros. En un alarde de paletismo -y de patetismo- sin precedentes, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, se hizo eco del supuesto descontento de la población española ante la intolerable afrenta del país vecino. Independientemente de la calidad del guión, y de ciertos detalles de mal gusto (en el gag de Contador aparece incluso un niño con cáncer) fijémonos por un momento más en nuestra reacción que en la supuesta mala fe de los franceses.
Para empezar, es difícil que podamos contextualizar correctamente el alcance real de la ofensa porque en España no existen programas de sátira vitriólica como la de los guiñoles de Canal Plus Francia. En su versión española, los ya desaparecidos muñecos ejercían una crítica muchos más amable, epidérmica, y aún así sufrieron la intolerancia de una clase política poco acostumbrada al mordisco profundo de la carcajada descarnada. Por ejemplo, sin ir más lejos, nunca existió en el guiñol el personaje del rey Juan Carlos.
La sátira se nutre, como primer e indispensable condimento, de la capacidad de reírse de uno mismo: los gags que Canal Plus Francia ha dedicado a deportistas franceses como Virenque, Karembeu o Zidane han sido tanto o más mordaces que los que tenían a Nadal o Contador como objetivos. Lo mismo ocurre en otra nación con gran tradición en la sátira dura, como Gran Bretaña: vean ustedes la serie “Little Britain” y comprobarán como los ingleses son capaces de mofarse de su propia homofobia, xenofobia y clasismo.
El humor se basa en tomar algo que está en el imaginario colectivo y simplificarlo, deformarlo, exagerarlo, o llevarlo al absurdo para buscar el efecto cómico. ¿Existe en la opinión pública francesa la idea de que algunos deportistas españoles -especialmente los ciclistas- se han dopado? Probablemente. Y si lo pensamos fríamente, sin que el pedo de Boadella nos nuble el entendimiento, a la vista de los crudos acontecimientos sus motivos tienen. No lo sabemos. Pero existiendo la sospecha, tenemos ya las condiciones suficientes para que prenda la llama del humor. Sin necesidad de odios patrios añadidos.
Veamos otros factores bastante significativos: en España se utiliza muy a menudo la palabra “gabacho” de forma tan despectiva como “moro” o “sudaca”, para referirnos a los franceses. En cambio, nuestros vecinos no tienen ningún apelativo de este tipo para referirse a nosotros. En España existe francofobia en todas sus expresiones: desde el lugar que reservan al país vecino nuestros libros de historia y de texto, hasta el trato que se les dispensa en las localidades turísticas donde vienen a dejarse el dinero en verano, pasando por los comentaristas de deportes en televisión. En España se ignora y se detesta con igual empeño a nuestros vecinos. Los motivos de esta inquina serán variados, y puesto que no son mutuos sino unilaterales -como cualquier conocedor del país vecino puede corroborar- habrá que buscarlos más en el lado español que en el francés.
Los vídeos de Canal Plus Francia no son una carga de caballería de Napoleón en los Pirineos, no son un acto de guerra del pueblo francés contra el pueblo español. No hace falta que pongamos a nuestras mujeres e hijos a buen recaudo, ni que vayamos a por el trabuco guardado en el granero. Francia no nos odia; nos conoce y respeta mucho más que nosotros a ellos.
Que los españoles odien a los franceses no significa que ellos sientan lo mismo. Seamos justos: en lo del guiñol francés se nos ha ido la mano y hemos enseñado una vez más nuestros antiguos complejos. Cuando un gag no tiene gracia, basta con no reírse. A su autor le sentará peor que nuestra sobreactuada indignación.
En twitter: @carlestorras
8 Comentarios
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Buenos días,
Estoy de acuerdo con usted en un 99%…en efecto no nos tienen ninguna envidia, como algunos se empeñaban en decir (por ejemplo, por muy buenos deportistas que tengamos, no van nunca a odiar a un país donde se trabajan más horas, en peores condiciones y ganando menos…si tienes un trabajo,claro…amén de otros muchos detalles que no quiero desarrollar por no aburrir), ni tampoco nos odian como mucha gente piensa por España.
Sin embargo quisiera matizar algo: es posible que la francofobia existente en nuestro país se la hayan ganado a pulso a lo largo de toda la historia,incluída la historia reciente. En efecto, ellos no tienen un equivalente de “gabacho”, pero a sus chachas las siguen llamando en algunos sitios “conchitas” en referencia a las españolas que tenían limpiando en sus casas, incluso a la lavadora la llaman a veces así. En su vocabulario hay manifestaciones de rechazo o desprecio hacia lo español, desde “construir castillos en España” para hablar de lo que no es posible, hasta “el albergue español” para hacer referencia a lo que está en un estado de caos, desorden, etc. Quizás estos giros lingüísticos sean sólo una manifestación de la historia, como nosotros cuando hablamos de “moros en la costa” o de”ser muy moro” y es verdad que no nos odian, pero nos consideran un país de segundo orden, como lo he oído decir en alguna ocasión en la radio francesa, y no una radio cutre sino la de “Canal Académie”, que es bastante cultural. Hasta tal punto nos han ignorado, que en 1986, cuando España entró en la Comunidad Europea, ellos fueron los que se oponían porque no estaban convencidos de que diéramos la talla democráticamente, y , además, como una de las reglas para entrar en la Comunidad Europea es evidentemente no estar en guerra con ninguno de los estados miembros, el embajador de Francia tuvo que venir rápido y corriendo a firmar la paz con la ciudad de Móstoles, que fueron los primeros en declarar la guerra a…los invasores franceses de Napoleón!!…a eso si que se le puede llamar pasar olímpicamente de alguien durante siglos!!
Quizás vaya siendo hora de que ellos también busquen una reconciliación histórica con España, igual que lo han hecho con Alemania…porque ahora admiran muchísimo a Alemania y se sienten muy amigos suyos, y lo han hecho a base de programas de acercamiento, entre otros la cadena de televisión ARTE franco-alemana. Sin embargo,con los españoles no han tenido la misma deferencia, quizás porque nosotros no les hemos metido nunca el miedo en el cuerpo…es posible que algún día se arrepientan de no haberlo intentado, quién sabe…
Comentario Publicado por: Curi | 11 febrero 2012 - 21:39
Quasi que s’agraeix perdre algun campionat, no problem, la derrota enforteix i referma les conviccions
Una vegada més, qué gran que ets Carlitos! Sempre d’acord amb tú. Felicitats
Comentario Publicado por: Apocalipsis | 11 febrero 2012 - 22:31
¿acaso no somos un pais de segunda? mirad a vuestro alrededor y lo comprobareis. Las ofenzas que nos hechan nos molestan y nos escuezen, pero las ofenzas que propinamos nosotros a los demas las reimos y llamamos humos, que falsedad. Deberiamos de aprender (el gobierno principalmente) a saber mantener la imagen y corudra y no hacer del humor portas de prensa común.
Comentario Publicado por: Sinoda | 11 febrero 2012 - 22:55
Buenos días Carlos,
Respeto tu opinión, pero no la comparto. He vivido muchos años en Francia, en diversas ciudades y el machaque constante hacia los españoles ha sido continuo. Ellos en todo son los mejores, su idoma el mejor, sus universidade, su selección la mejor, su cultura la mejor… He conocido mucha gente durante estos 10 años, y tengo grandes amigos franceses pero todos comparten algo: la sensación que transmiten de superioridad al hablar de su país y esa pizca de prepotencia cuando discutes algo con ellos que crees que en España es mejor…No..ESPAÑA mejo no existe!!
Que con lo de los guiñoles se hayan sacado las cosas de contexto y no hayamos aceptado una sátira como lo que es…puede ser! Pero que los franceses preferirían no tener “vecinos” eso está clarísimo, y siento decirte que cómo yo, piensa la gran mayoría.
Saludos.
Comentario Publicado por: Alguien | 12 febrero 2012 - 12:18
Hola Carlos,
Estoy contigo, no todos los franceses nos odían ni viceversa. Esto debe ser cómo los cuatro catalanes que dicen odiar a los “españoles”, por supuesto, una minoría (aunque se crean que son muchos) Los nacionalismos tan exaltados nunca fueron buenos.
Un saludo.
Comentario Publicado por: Troya | 12 febrero 2012 - 12:25
esta bien que los ultranacionalistas españoles sepan como nos sentimos los catalanes frente a los medios de madrid.
Comentario Publicado por: lluis sirisi | 13 febrero 2012 - 17:10
Ciertos medios de comunicación españoles son mucho…..ahora están encabronados porque como los deportistas españoles ganan, los franceses que son unos envidiosos, dicen que es porque están “dopados”, esta música me suena………aaahhh, ya se, es lo mismo que la Central Lechera decía el año pasado de los jugadores del Barça, que ganaba porque estaban dopados!!!!!
Que gente Dios mio.
Comentario Publicado por: Pepelu | 13 febrero 2012 - 18:16
El dopaje es algo muy serio. Desde luego que puedo entender que se metan con Contador o el ciclismo porque motivos hay y también sentencias. Personalmente pienso que lo de Contador es una cacicada. Pero que lo extiendan al resto de deportes y a deportistas concretos ya no me parece sátira. Están acusando de dopaje directamente a Nadal, Gasol y Casillas. Sobre todo a Nadal. Esto no es sátira. Es una acusación en toda regla y hay que demostrarlo. Denunciable sin duda.
Comentario Publicado por: Iván | 16 febrero 2012 - 7:39