Derecho a la duda
Pep descoloca. ¿Cómo no va a descolocar un profesional del fútbol que habla correctamente cuatro idiomas (que yo le haya escuchado), que es aficionado a la poesía y que tiene inquietudes intelectuales que traspasan los límites de un campo de fútbol? ¿Cómo no tiene que despistar un paisano que vive por y para su trabajo, que contrae con su oficio un grado de compromiso comparable al de un evangelista con su parroquia? ¡Habrase visto entrenador de fútbol que confiere valor a su palabra, y que se mantiene firme en sus convicciones prescindiendo de los altibajos de marcadores y clasificaciones! En España en general y en el mundo del fútbol en particular Pep es una rareza, un caso aparte. Y como tal hay que analizar el trance en el que se halla y en el que, de rebote, nos hallamos todos: ¿se queda o se va?
En Madrid se ha dicho de todo sobre él. Que es un mentiroso, que no va de cara, que es mucho más visceral que lo que demuestra -como si contenerse fuese un defecto y desparramarse una virtud-, que es un déspota camuflado, un tirano con piel de cordero, un manipulador agazapado, por no hablar de un peligroso nacionalista radical y un desafecto a España. Esto en lo que se refiere a su forma de ser, de pensar y de trabajar, porque también se han hecho correr bulos sobre aspectos más íntimos de su vida privada. La ofensiva mediática que ha sufrido Guardiola ha sido implacable, sistemática y multidireccional. Ya se sabe que cruzarse en el camino de la brunete informativa de la capital tiene un precio.
Por suerte, Pep es un tipo jovial que aplica a la vida una filosofía muy personal mezcla de sabio y de “pagès”. Un poco a la manera de Josep Pla, es capaz de sonreír ante las preguntas con más mala fe, y de encarar a los animales de presa que lo acechan con un brillo burlón en la mirada. La socarronería desarma al adversario, y sitúa la confrontación en un plano distinto en el que no cabe el avasallamiento. Pep siempre tiene una respuesta atinada y elegante, que deja bien al Club, a sus jugadores (aunque no hayan estado del todo bien), al rival (aunque se haya llevado una buena soba), al siempre exigente y puntilloso seguidor, e incluso al presidente, con el cual no creo que vaya a irse estos días de calçotada. ¡Pero si lo más que le ha dicho a su máximo rival es que es el “puto amo”!
Me parece adivinar en todo ello la mano de la señora Dolors, que le habrá repetido un trillón de veces frases del tipo “tingues seny” y “fes-me quedar bé”, (“ten cabeza” y “hazme quedar bien”), las dos frases probablemente más pronunciadas por tantas y tantas madres catalanas. Estas consignas son las que calan en las personas, y acaban forjando personalidades. Por ello estoy convencido de que Pep no ha organizado un show para tenernos a todos en vilo y poder sacar partido de la situación de impasse.
Pep se ha ganado a pulso el derecho a que le creamos, porque hasta el momento ha sido honesto en su trabajo y en sus declaraciones. Está dudando, y tiene todo el derecho a hacerlo. Si nos atenemos a lo que él ha venido diciendo en los últimos años, solamente hay un factor que pueda llevar al de Santpedor a hacer las maletas de motu propio: que detecte fatiga mental entre sus hombres o que sus técnicas de motivación hayan llegado a un punto de desgaste que las convierta en ineficaces. En definitiva, que Pep y sus hombres dejen de contagiarse mútuamente ilusión.
¿Ha llegado ese momento? Frente al Valencia, pareció que los hombres de Guardiola le quisieron demostrar que no. Aparecieron dos piezas fundamentales del motor creativo del equipo, Messi e Iniesta, que hacía semanas que estaban en babia. Hasta Piqué pareció centrarse un poquito. Entonces, ¿crisis pasajera? ¿Socavón invernal? Yo me temo que hay algo más, porque si no Pep no estaría sometiendo al club a este compás de espera.
Pero quedémonos con lo positivo: si todavía no ha dicho que se va, es que a este equipo Pep todavía le ve carburante en el depósito. Aferrémonos a la esperanza y dejémosle dudar, porque estoy seguro de que al final la decisión que tome será la mejor para el Barça. Incluso si es la de irse.
En twitter: @carlestorras
7 Comentarios
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La continua campaña de acoso y derribo es vergonzosa, y eso a una persona respetuosa y trabajadora, digamos que amable. La Central Lechera desea por todos los medios igualar la conducta de su Madrid con Mou a la cabeza, con el elegante y caballeroso Barça de Pep.
Confiemos en Pep, ha dado mucho al Barça y pese a quien le pese es una persona honesta y sincera, sin necesidad de mentir ni difamar a nadie dejar las cosas claras.
Comentario Publicado por: Pedro | 21 febrero 2012 - 18:05
Dijo Pep el otro día que los 10 puntos de diferencia con el Madrid eran demasiados para lo que se había reflejado en el terreno de juego. Pues bien. Si a esto le añadimos una posible victoria del Barça al Madrid en el Camp Nou, la liga no estaría decidida todavía. Quiero decir con esto que sigue habiendo hambre de títulos pero que hay un equipo enfrente que también juega y que tiene una plantilla mucho más amplia. En esta liga de dos (ni por asomo la mejor del mundo) cualquier bajón en el rendimiento se paga. Ha habido muchas lesiones importantes y esto en un equipo que juegan 14 y muchas competiciones se nota. Por todo esto creo que Pep tendría que tener claro renovar. El equipo más no puede hacer. Ni se lo pueden pedir más veces.
Comentario Publicado por: Iván | 21 febrero 2012 - 18:35
Estoy convencido de que lo que decida Pep será lo mejor para el Barça, por lo tanto tranquilos en este aspecto. Las calificativos de la Central Lechera caen por su propio peso o es que acaso no hubiese podido renovar por los años que hubiese querido…
De todas maneras no conviene olvidar algunos excelentes profesionales de la prensa madrileña que lo han alabado siempre y muy justamente.
Comentario Publicado por: tunel | 21 febrero 2012 - 19:28
Si habla cuatro idiomas y tu le has entendido es que tu tambien…….. .Lastima que solo os entendais en uno ,los otros para los traductores,y para su contricante que tambien los habla ,en este caso mas ,muchos mas
Comentario Publicado por: F.Alonso | 21 febrero 2012 - 21:15
Excelente.-
Comentario Publicado por: djnotdj | 22 febrero 2012 - 9:07
tu no t’entens ni a tu mateix noiet. i millor aixi, creu-me.
Comentario Publicado por: Maresme | 22 febrero 2012 - 11:18
La pregunta és de què dubte?. Podria ésser que dubtés del control del vestidor. Potser de la no recuperació de Tito Vilanova, sense el qual no es veuria en cor de seguir. Si Dani Alves, un cop separat, i amic íntim de Messi, va camí d´un tipus de vida com Deco o Ronaldinho, sembla que a Guardiola li sortiria mostrar-li la porta de sortida. Es solidaritzaria Messi? Diria que sí. En aquest cas, davant el dilemma entre Messi i Guardiola, potser el barcelonisme triaria Messi. Són aquests els dubtes de Guardiola?. L´article no és informatiu i potser, sí que el que caldria seria, en aquest cas, informar.
Comentario Publicado por: sadurni | 22 febrero 2012 - 22:40