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Leche cortada en la Central

28 Marzo 2012 - 15:37 - Autor:

Un bloguero titula entusiásticamente su último post “La Central Lechera no existe”, y lo justifica con los ataques de Alfredo Relaño a José Mourinho, al que calificó en su columna del martes de “hipócrita”, “grosero”, “ignorante” y “singular maniático”. Según la argumentación del compañero bloguero, si el director de uno de los dos periódicos deportivos más importantes de la capital es capaz de insultar así al entrenador del Real Madrid, algo según él imposible en Barcelona, es que la Central Lechera es un invento. Así de fácil. Sin matices, sin apelación posible.

Más adelante el autor del blog acusa a Relaño de haberse cambiado de bando por intereses comerciales, porque el portugués no atendería, según parece, a los favores que le solicita el diario As. Ah, pero…¿las críticas al entrenador no eran fruto del libre ejercicio del derecho de información por parte de Relaño? Entonces, mientras esperaba obtener dichos favores, ¿a qué jugaba Relaño? Y es más: la única forma de explicar las críticas a Mourinho son los aviesos intereses comerciales? ¿Tan intocable es? A ver si por defender la inexistencia de la CL justamente lo que estamos pregonando es el pensamiento único madridista…

Que sepa el apreciado bloguero que la Central Lechera sigue existiendo, y ahí estará mientras Florentino siga siendo presidente del Real Madrid. Ya expliqué en su momento que la CL es un grupo muy reducido de periodistas que trabajan al dictado de Florentino, y que no tienen por qué coincidir con las caras que todos conocemos. De hecho, hay algunos como Pedrerol o Roncero que seguramente estarían encantados de pertenecer al selecto grupo pero Florentino, digamos, trabaja más fino.

Yo nunca dije, pues, que Relaño pertenezca a la Central Lechera. Lo que sí es incuestionable es que la Central Lechera bebió de la fuente de Relaño para lanzar la patraña del Villarato, y lo utilizó burdamente como arma arrojadiza contra el F.C. Barcelona. Relaño es un periodista madridista -eso no es criticable en absoluto- que procura al menos dar una cierta solidez a sus argumentos, separar información y opinión, y no lanzarse en brazos de una sola fuente a cambio de un saco de monedas. Discrepo de su teoría del Villarato, pero no por ello descalificaré su labor profesional, que me parece objetivamente respetable.

Otra cosa es el ex director del otro periódico deportivo madridista. Él si se prestó, entre otras barbaridades, a difundir subrepticiamente las acusaciones de dopaje en el F.C.Barcelona. Él y el señor con nombre de puerta que trabaja (todavía) en la cadena de los curas. Otra cosa son los periodistas que, día tras día, publican en un diario de información general de la capital noticias dictadas por teléfono. Otra cosa son los showman con carné de prensa que se apuntan a la gansada que sea con tal de sumar dos puntos de share.

Bajan turbulentas las aguas del Manzanares. Cada vez más periodistas hacen oír su voz crítica con el portugués errante. Las cosas caerán por su propio peso, porque ni en Flotentino City es posible nadar indefinidamente a contracorriente.

En twitter: @carlestorras

 

¡Libertad de expresión para Mourinho!

26 Marzo 2012 - 18:19 - Autor:

Ahora resultará que Mourinho quería hablar, el pobre, y alguien se lo impedía. Lo ha dicho él, con una inquietante afirmación estilo Milan Kundera: “Yo no soy el responsable del silencio”. Nosotros especulando con que no tenía palabras para definir lo que sucedió sobre el césped de Villarreal ni suficiente cara para justificarlo, o incluso -los más benévolos- que se avergonzaba de haber perdido los nervios insultando a la santa madre del árbitro. Y no. En realidad estaba amordazado como en tiempos de Salazar, cuando sus compatriotas sufrieron drásticas limitaciones de la libertad de expresión. ¡Dios, que le dejen hablar!

Con la de cosas que tenía el portugués para contarnos después del alboroto poligonero del miércoles pasado frente al Villarreal y se quedó con las ganas de transmitirnos los sentimientos que emanan de su corazoncito tan fogoso.¡Cuánto debía sufrir al meterse en el autocar sin poder recalar un ratito junto a sus entrañables amigos periodistas!

Siempre supimos que Mourinho ama el momento rueda de prensa. Se le ve feliz, dicharachero, expresivo, exultante. Es cierto que a veces cede el placer de comparecer ante los medios a su ayudante Karanka, pero lo interpretamos como un gesto de gran generosidad para no acaparar todo el protagonismo, y pasarle un poco de su vicio particular al compinche de banquillo para que también disfrute un rato. En esas felices ocasiones, el vasco puede desplegar sus grandes dotes de oratoria, su verbo florido y el hondo calado de su bien armado argumentario. Es una gozada escucharle.

La sorpresa ha llegado al enterarnos de que alguien le tapa la boca a Mourinho. Lo ha dicho en la rueda de prensa previa al partido de Champions frente al Apoel, una comparecencia a la que no podía faltar por imperativo legal, puesto que la UEFA obliga. El dinero que perdió el Villarreal de los anunciantes en la sala de prensa, el respeto a la labor de los medios de comunicación, y la atención a su afición no eran suficiente obligación para él. Pero una sanción (más) de la UEFA es otra cosa. El señorío tiene su precio y sus límites. Habría que retocar pues la letra del himno en este capítulo, Don Florentino.

Eso sí, cuando compareció Mou, aunque fuera por obligación, su rostro reflejó la emoción y la excitación por volver a sentarse frente a los micrófonos, una atalaya en la que él se siente poderoso.

Nosotros, a todo esto, nos quedamos con una inquietud: ¿Quien será el censor de Mourinho? ¿Será Florentino, que prefiere vehicular sus mensajes a través de sus fieles esbirros de la Central Lechera? ¿Será Cristiano Ronaldo, que ya había ofrecido él solito la rueda de prensa al salir del campo del Villarreal cantando a lo Manolo Escobar que le habían robado….? ¿Será la plantilla en peso, que sufre por la presión que, semana tras semana, recibe su entrenador, en el fondo tan vulnerable? ¿Será su señora esposa, en un arrebato de celos? ¿Butragueño tiene un reverso tenebroso e inquisitorial? ¿Ha cambiado Mou de medicación, y su médico teme que sufra una recaída? Necesitamos más datos con urgencia.

Mientras tanto, los periodistas chipriotas habrán flipado un poco con toda esta polémica. Claro, allí el fútbol no alcanza el grado de profesionalidad que tiene en España. ¡Pobres aficionados!

En twitter: @carlestorras

Desencriptando a Pep

23 Marzo 2012 - 17:22 - Autor:

Ya que Guardiola habla en clave, nunca dice exactamente lo que quiere decir, mea colonia, lleva la procesión por dentro y no sé cuantos crímenes de lesa humanidad más, voy a facilitarles a mis compañeros de profesión de Madrid la ardua tarea de desencriptarlo, para que no tengan ni que tomarse la molestia de verse la rueda de prensa. De esta forma, podremos seguir leyendo en los diarios de la capital interpretaciones correctas de lo que el entranador blaugrana manifiestamente ha querido decir y no ha dicho.

Guardiola ha admitido en voz alta que no vio el partido Villarreal-Real Madrid. No tuvo bastante con no verlo, que además ha tenido que contarlo. La afirmación no puede haberla hecho de forma gratuita o aleatoria. Es cierto que era en respuesta a la pregunta de si había visto el partido, pero aún así la respuesta tiene enjundia. Porque se podía haber limitado a decir que no, y listos. Pero no. Ha tenido que recrearse en la respuesta, hurgar en la herida, remover la hez, reabrir la llaga pustulenta. Su afirmación puede y debe interpretarse como un feo a toda la afición blanca, que no se merece ese escarnio público. Para que luego vaya diciendo, de forma torticera y engañosa, que no quiere hablar del rival. ¡Ja! Pues que empiece por no decir que no ve sus partidos.

Pep prefirió una película antes que ver jugar al líder de la Liga. Pero no una peli de un canal de televisión cualquiera, sino de la 2, que (todavía) es pública. Está claro que estamos ante una declaración de principios social-demócratas, una muestra de apoyo a lo público en pleno auge del neoliberalismo. La peli, según han comprobado los sagaces tuiteros, era “Azul oscuro casi negro”, es decir, cine español. Cosa extraña siendo Pep un nacionalista catalán. La explicación es sencilla: el protagonista es Quim Gutiérrez, un actor de Barcelona. Acabáramos. Como siempre, el lobby catalán prestándose apoyo mutuo de forma subrepticia. El título de la película también nos ofrece mensajes subliminales: azul oscuro casi negro es el color del cielo después de la puesta de sol, y anuncia la inminencia de la noche. La oscuridad en la que Pep dejará al Barça cuando se vaya. Podría ser pues una amenaza a la directiva de Rosell: si no me dáis lo que pido me voy y os dejo a oscuras. Alta tensión, pues, entre directiva y entrenador.

Pero el mensaje en clave más inquietante de todos es que le gustan los caracoles. Mis amables seguidores en twitter, que rápidamente han detectado que en la afirmación había gato encerrado, han apuntado la posibilidad de un fichaje del Lleida, de una referencia simbólica a Mou, “por baboso y llorón”, o incluso a algún affaire sentimental por el tema de los cuernos. Pero no, tiene que ser algo más sencillo. Después de mucho pensar he dado con ello: el caracol lleva la casa a cuestas, no tiene hogar fijo, no es sedentario. Guardiola nos está anunciando claramente que no descarta irse al extranjero cuando deje el Barça. Y amenaza con tomarse más tiempo antes de decidirse, porque el caracol no es precisamente una gacela. Como siempre, Pep anteponiendo el interés personal al de la institución.

Los periodistas catalanes encubren y protegen constantemente a Guardiola empeñándose en hacer una lectura lineal de sus declaraciones. Por suerte en Madrid tenemos más experiencia con las personalidades complejas, y no nos dejamos engañar tan fácilmente. Por eso disfrutamos de ese elenco de grandes profesionales de la pluma, el micrófono y la cámara que, día tras día, reinterpretan para nosotros la engañosa realidad.

Sin ir más lejos, la Sexta nos relató con toda precisión cómo en el partido del Real Madrid frente al Villarreal el árbitro se inventó una falta en tiempo de descuento para posibilitar el empate, y luego aplicó las consignas de Villar de expulsar a cuantos jugadores blancos se interpusieran en su camino aunque fuera para demostrarle apoyo incondicional, como Ozil con su solidario aplauso.

Solamente queda por aclarar ahora el motivo de la sanción de dos partidos a Pepe simplemente por haber dicho “vaya atasco, fija otra ruta” al árbitro. Seguro que en Punto Pelota darán con la clave del asunto.

Gracias, Central Lechera, por desentrañar la auténtica verdad que se oculta en una realidad tan caótica.

En twitter: @carlestorras

Los portugueses nos ganan a pesimistas

20 Marzo 2012 - 21:12 - Autor:

Es cierto, como dijo Pep en rueda de prensa ante la previsibilísima pregunta de si los ocho puntos de diferencia con el Madrid eran todavía insalvables, que los catalanes “somos pesimistas”. Si cuando vamos cuatro puntos por delante la mitad del barcelonismo está temiendo un vuelco ruinoso en el último minuto y la otra mitad está convencida de que eso ocurrirá, qué no deberíamos estar pensando cuando vamos ocho puntos por detrás y con todo el estamento arbitral y federativo apostado en la trinchera de enfrente.

Pero curiosamente, la realidad no es ésta. La afición culé, o gran parte de ella, todavía no da la Liga por perdida. Estamos en aquella dulce situación en la que hemos digerido que por lógica la debería ganar el Madrid, pero atesoramos la viva esperanza de un tenerifazo salvador en el último segundo. ¿Se lo imaginan ustedes? Como decía un ocurrente tuitero, eso es lo único que le falta ya al Barça de Guardiola: ganar una Liga después de una remontada épica. Y como diría Obama, que no es catalán y por tanto es optimista, “yes, we can!”, que es la versión anglosajona del “aquest any, sí”.

¿Qué ha ocurrido entonces con nuestro proverbial carácter cenizo? La persona que me acompañaba el día de la final de Wembley que el Barça ganó con autoridad frente al Manchester United me preguntaba, a la vista de mi estado de histeria paranoide a cinco minutos del final, que por qué estaba sufriendo si ganábamos ya por 3 a 1. Yo le contesté con total convicción: “porque si nos marcan un gol vamos a sufrir; ¡sufro por si empezamos a sufrir!”. Y de ahí, de ese sufrimiento existencial, hemos pasado a ver con optimismo una Liga que tenemos más cuesta arriba que el Tourmalet en un tándem con Falete. ¿Estará cambiando el carácter catalán?

Sí, puede ser que algo esté cambiando en nuestro sistema operativo. Ya estamos funcionando con la versión 2.0, que implementa ciertas mejoras en la ejecución de algunas subrutinas. Por ejemplo, en un debate en el programa Divendres de TV3, este lunes, sobre la conveniencia de un Estado catalán comentaron que hace unos meses se hubiera planteado en los términos independencia sí o no, y que ahora se discutía directamente del cómo y del cuándo del Estado propio. ¡Se acabó el victimismo! Los catalanes hemos recuperado el carácter del Timbaler del Bruc, que es la quintaesencia de la moral a prueba de bombas.

A nosotros, pues, nos viene de lejos el tener fe en la victoria, incluso en la adversidad más apabullante. Y el timbaler, por si les dice algo el dato, también nació en Santpedor. ¿Pero un portugués? Con todos los respetos, a un portugués le das un tambor y le dices que de un par de redobles, que el eco de las montañas se encargará de ahuyentar a las tropas invasoras, y lo único que retumbaría serían los pasos de su huída a la carrera. ¿Cómo vas a creer en la victoria en condiciones extremas después de escuchar un fado, que tiene el mismo efecto sobre el estado de ánimo que una tortilla de Lexatin?

Fíjense ustedes en la mirada de Mourinho estos días. Ese sutil brillo que se adivina en sus ojos no es por su maldad intrínseca. Es la saudade, el recuerdo melancólico de tiempos mejores -para él- en los que no tenía que medirse cada dos por tres con su bestia negra, con su principal causa de insomnio. Y también hay en sus ojos algo del dolor que todavía le causa aquél 5-0 que hizo levantar de su sillón a Rooney y a los aficionados al fútbol de todo el globo terráqueo. El portugués sí tiene motivos para el pesimismo, sobre todo si se queda en la Liga española y el timbaler de Santpedor sigue aporreando el tambor.

En twitter: @carlestorras

El ultrasur que llevó al Barça “en el corazón”

16 Marzo 2012 - 17:54 - Autor:

Una mirada atenta a la actualidad deportiva nos suministra a menudo una buena cantidad de datos que están en el subtexto o, como diría Samitier en su idioma futbolero, que juegan entre líneas. Hay informaciones que ocultan un lado no evidente pero que reporta más significados y más valiosos que el del propio titular. Me refiero en esta ocasión al gesto de complicidad que tuvo Mourinho con los ultras al final del partido frente al CSKA, en el estadio Bernabéu.

El ultrasur que llevó al Barça en el corazón

Esa fue la respuesta del entrenador más impertinente a este lado del Mississipi después de noventa minutos en los que el público siguió discretamente -como casi siempre en ese estadio- un partido de trámite, e incluso silbó -con contención- a algún jugador que, como Kaká, no acaban de encontrar motivación, ni acierto, ni su lugar en el terreno de juego. Según dijo por twitter después del partido Eladio Paramés, el supuesto portavoz de Mourinho cuando éste quiere decir algo sin que se note mucho, parecía que en algún momento jugasen en Moscú, dado que se oía más a los seguidores del rusos que a los propios.

Sin que sirva de precedente, en esta ocasión tengo que ponerme del lado del público madridista. Una persona impertinente suele serlo siempre, con los que se lo merecen y con los que no. Y en esta ocasión, el portugués no ha sido justo con los suyos. Aplaudir ostensiblemente a los ultras tiene dos lecturas, y ninguna de las dos beneficia al protagonista de la acción.

La primera lectura es el apoyo manifiesto al sector de la grada que abusa del insulto al rival, de la xenofobia, y de la agresión no solamente verbal. Es verdad que los ultrasur de hoy no son como los que sufrimos los culés en la final de Copa del Rey en Zaragoza, en 1983, por ejemplo. Pero aún así distan mucho de ser unos Hare Krishna en un retiro espiritual. Y seguro que la directiva de Florentino tendría algún problema para explicarse si, esperemos que no ocurra, los ultras provocasen un enfrentamiento violento en su próximo desplazamiento.

Y la segunda lectura que tiene ese apoyo explícito es que encierra una crítica solapada a la actitud de la mayoría de espectadores, que siguieron con frialdad un partido que, efectivamente, también fue frío. Criticar al socio, aunque sea por lo bajini y con indirectas, es algo que tampoco suele gustar a las directivas, y menos cuando no te asiste la razón.

Así que ya tenemos al inefable Mourinho provocando una vez más, en esta ocasión, a los suyos. Y si molesta en su actitud provocativa al rival, imagínense cómo se tienen que poner aquellos que le pagan cuando pasan a convertirse en sus objetivos. ¡Qué capacidad tienen algunos para pisar callos allí donde van!

Supongo que alguien con sentido común en el club blanco le dirá al entrenador que el público tiene todo el derecho a expresar su frialdad respecto al juego del equipo, e incluso su disgusto hacia algún jugador determinado. El público es soberano, y además tiene derecho a tener su propia idiosincrasia. Si él prefiere al público portugués o al inglés porque son menos exigentes o más entusiastas, sólo tiene que hacer las maletas e irse a Portugal o Inglaterra, donde seguro que lo acogerán muy bien. En el club donde está contratado, las cosas son así desde hace mucho tiempo, y no cambiarán porque él lo diga. Que se lo pregunte a Di Stefano, que siendo quien ha sido conoce perfectamente las dos caras del madridismo -que, dicho sea de paso, serían análogas a las del barcelonismo-.

Mourinho es un ser cansino que desprestigia al club al que representa, que demuestra día a día desconocer y menospreciar la esencia de lo que es la institución que le paga. Ya dijo muy claramente en rueda de prensa, sin que nadie se lo preguntase, que él no es madridista, y los culés nos acordamos perfectamente de él en 1998 diciendo “hoy, mañana y siempre con el Barça en el corazón” desde el balcón de la Generalitat.

Algún día el Real Madrid pondrá en su sitio a este personaje, que por fin podrá cumplir el sueño de reunirse con su amado público inglés, acrítico y entregado. Adhesión incondicional es lo que busca alguien que, paradójicamente, solamente es capaz de adherirse a sí mismo.

En twitter: @carlestorras

Salut, la France!

13 Marzo 2012 - 12:16 - Autor:

Chers voisins français: y a t-il une place pour le Barça à la Ligue 1? Vous pouvez être certains, au moins, que tous le contrôles anti-dopâge ont déjà été passés!

No se asusten, no es un curso de francés. Es por si nos lee alguien de la Embajada de Francia y tienen a bien… Pero mejor se lo cuento desde el principio.

Cuando esta mañana he escuchado por la radio a un descerebrado con carné de prensa decir que no vio “por ningún lado” la mano de Sergio Ramos en el último minuto del partido contra el Betis (llámenle partido o robo a cara descubierta), he pensado que, seguramente, se trate de un signo que anuncia el final de todo este caos incomprensible. Me ha costado, pero al final lo voy entendiendo. Es todo fruto de una conjura para forzar el primer caso de expulsión de un club de fútbol de un Estado por la via deportivo-criminal. Quieren que el Barça juegue en otra Liga. Todos los indicios lo confirman. Y por una vez, van a tener razón. Si lo pensamos detenidamente, probablemente sería lo mejor para todos.

No puede ser que todo lo que se está oyendo estos días en la capital sea una proyección de lo que se cuece realmente en las cabecitas del personal. Las opiniones que escucho deben de ser producto de la impostura, de la euforia mal contenida o de la alegre irracionalidad mesetaria. ¿Realmente alguien piensa que el Barça necesita justificar su posición en la tabla exclusivamente por las malas actuaciones arbitrales? ¿Hay algún culé que no sea consciente de que su equipo ha dejado escapar valiosos puntos fuera de casa por falta de motivación y de sed de triunfo? Ese es el cimiento sobre el cual el Madrid edifica su actual éxito.

Ahora bien: es tan ladrón el ladrón y tanto cree que son todos de su condición que cuando el madridismo oye cualquier referencia al estamento arbitral, deduce automáticamente que se está practicando su misma burda táctica de los últimos cuatro años, en los que el equipo más caro de la historia ha dejado la epopeya del hundimiento del Titanic a la altura de mera anécdota. El proyecto más megalómano jamás visto en el mundo del fútbol no ha dejado de soltar serrín por todas sus costuras. Florentino, como dirían los andaluces, se ha “jartao” de hacer el ridículo durante tres años, y para escapar de la ruina más severa ha tenido que tirar de todos los recursos a su alcance para tomar como sea el deseado trono liguero. A la desesperada.

Nosotros no hablamos de los árbitros a la desesperada, para disimular el descalabro de un modelo deportivo, una situación de práctica quiebra económica, con una deuda gigante, o una oprobiosa ansiedad de títulos. El Barça, en los útimos años, ha ganado 13 de 16 títulos en juego. No necesitamos agarrarnos a un clavo ardiendo, ni rebuscar en el baúl de las excusas el argumento más peregrino que nos venga en mano. Podemos no ganar la Liga este año, reforzarnos y volver con energías renovadas el que viene. Tranquilamente. El modelo de juego del Barça no está sujeto a ciclos, es un modelo para toda la vida. Perfectible, pero para toda la vida. Y nos dará muchos más títulos. Sin ansiedad, sin atropellos, sin aspavientos. Y, sobre todo, sin lloriqueos.

Ahora bien, no dejemos pasar de largo una realidad: los artificios de Florentino para seducir a Villar y a Platini harían enrojecer al mismísimo Tony Manero. Y no podemos obviar ese dato al analizar el panorama actual. La cita pública de los tres en el Ritz, la nueva foto de las Azores, forma parte de la escenificación de una nueva era federativa. O más bien, del regreso a la normalidad federativa, después del armisticio que logró firmar Laporta. La marea centralista vuelve a inundar los despachos de la FEF, del Comité de Árbitros, del Comité de Disciplina, y de ese opaco entramado institucional que se mueve al compás de la batuta del irreductible Villar.

A ver si se enteran de una vez: Laporta no consiguió el favor de la Federación. Godall no atinó en la forma de expresarse. Lo que consiguió el anterior presidente azulgrana fue que por una vez triunfase el fútbol y ninguna torpe o maliciosa decisión administrativa lo estropease. Laporta consiguió abrir paso entre las férreas estructuras federativas para que resplandeciese el fútbol en su expresión más plena, y el mundo se maravillase con ello. Pregunten en cualquier rincón del globo si los árbitros han ayudado al Barça o ha sido la magia de Pep, Messi, Xavi e Iniesta. Pretender que los triunfos del Barça fueron fruto de decisiones arbitrales parciales es tanto como pretender encalar el techo de la capitlla sixtina porque está demasiado recargado. Que n’aprenguin!

Solamente faltaba Telemadrid poniendo su granito de hez con la manipulación de las fotos de Piqué y Messi. ¿A qué están jugando ustedes? ¿A aprendices de Goebbels? ¿No se cansan de la agitación y propaganda? ¿Han probado alguna vez de hacer periodismo? Desde luego, todo lo que puedan decir los sindicatos de Telemadrid es poco. Yo que he trabajado allí durante dos años les aseguro que ni la Televisión Española de las épocas gloriosas de Laura Valenzuela era tan en blanco y negro. Compañeros de la CNT, seguid castigando a los aprendices de brujo de la Espe y de Floren.

Ante tal cúmulo de despropósitos en la esfera del fútbol, habría que empezar a tomar decisiones. Imagínense poder animar al Barça en los estadios del Olympique de Lyon, del Marseille, del Paris Saint Germain, o del Girondins con ruta gastronómica y vinícola incluída, y sin polémicas arbitrales, sin crónicas nauseabundas en la prensa deportiva, sin presión de la Brunete mediática, sin cotilleos infames, seudo-primicias insidiosas, exabruptos del responsable arbitral, ni la mala educación del entrenador rival. Jugar a fútbol civilizadamente, contra equipos que van a jugar a fútbol, sin más.Y de paso, comer bien, beber mejor y aprender idiomas. ¿Qué me dicen?

Porque…. ¿qué obtenemos a cambio del infierno de la Liga española? ¿Poder ganarle al Madrid unas cuantas veces al año? Para esto tendríamos la Champions. Y si a algunose le queda corto, invitamos al Floren Team a jugar el Trofeo Joan Gamper, con exhibición sardanista previa. Y todavía habría que organizar otro partidillo con el Espanyol para que los pericos intenten ganarnos y puedan justificar así su temporada.

Liga Francesa y Champions hasta que llegue la ansiada Liga europea. Esa es mi apuesta, caballeros. Faîtes vos paris!

En twitter: @carlestorras

 

Alguien lo tenía que decir

6 Marzo 2012 - 23:07 - Autor:

En esto del fútbol impera una gran confusión, porque hay mensajes cruzados entre los que pretenden informar y los que juegan a desinformar. En medio, están los que buscan la verdad y los que prefieren la consigna de un color determinado. Hay tal batiburrillo de declaraciones, opiniones, medias verdades y mentiras como soles que de vez en cuando hace falta poner los puntos sobre las íes, para que no nos liemos ni nos dejemos liar.
1- El Barça tiene todo el derecho a criticar a los árbitros. Primero, porque se supone que este país, Estado, territorio, cacho de península o lo que sea ya no es una dictadura y aquí todos, incluso el Rey, estamos sujetos a crítica. Pero además, que durante tres años el equipo haya arrollado deportivamente a todo aquél que se ha interpuesto en su camino no ha convertido a los árbitros españoles en infalibles. Siguen siendo tan “humanos” como siempre y cuando se equivocan mucho y en el mismo sentido hay que decirlo bien alto y sin complejos.
2- Criticar a los árbitros no es ser victimista. Lo es cuando tu equipo juega rematadamente mal o cuando pretendes escurrir el bulto por errores propios. Este año, el Barça sigue siendo mejor que el Madrid, y así lo ha demostrado cada vez que se han encontrado. Y los árbitros son uno de los factores que explican el desajuste entre realidad y clasificación. Si les pica, que se rasquen. Las estadísticas de penaltis a favor y en contra, de tarjetas y de expulsiones, por ejemplo, cantan.
3- El Barça sí ha criticado a los árbitros. Cuando le pide a la Federación que aclare los criterios que se aplican para sancionar a unos sí y a otros no por sus críticas a los árbitros, el Barça está infiriendo que se hacen diferencias. Y es evidente que las hay, porque Mou en su interpretación de Tony Soprano en el aparcamiento del Camp Nou y Casillas poseído por el espíritu del mal se fueron de rositas, mientras que Piqué ha desatado la ira de los dioses negros.
4- Piqué dijo lo que dijo, no más. El chaval será un poco lenguaraz, pero reservemos nuestro espíritu de autocrítica para otra ocasión, porque esta vez lo que dice es que el árbitro estaba condicionado en su contra por haberle criticado una decisión. No me parece un desparrame, sino una realidad fácilmente comprobable a la luz de lo sucedido en el campo.
5- Sánchez Arminio no entendió bien lo que dijo Piqué, o no quiso entenderlo bien. Y él, que ya es mayorcito -y crecidito más de la cuenta en su perímetro, por cierto- sí que desbarra a lo grande. Las declaraciones de Piqué, en gravedad, no son ni comparables a las que hizo cualquier madridista de medio pelo la temporada pasada, acusando a Villar y su séquito endiablado de arrebatarle la Liga al eterno realísimo, ganador de todos los campeonatos por derecho natural, por la gracia de Dios y del Caudillo (aunque haya otro equipo que juegue setenta veces mejor).
6- La directiva de Sandro Rosell ha estado en su lugar. Por una vez, y sin que sirva de precedente, intentemos juzgar lo que han hecho sin tener en cuenta nuestras preferencias -laportistas sector cruyffista, sector independentista duro, ex-nuñistas rosellistas, anti-laportistas o desengañados en general-. Se responde al atropello con rapidez, elegancia y proporcionalidad. Ya vale de tragar sapos a cuento del fair play, que en este país solamente tienen en cuenta que seas tú más chulo que el de enfrente. Pues si quieren bronca, de vez en cuando hay que darla, para que no te tomen por melifluo, pacato y pusilánime.
7- Esperemos lo peor del Comité de Competición. La justicia deportiva es a la justicia lo que la música militar a la música. Y en último término, siempre podremos recurrir al Comité Español de Justicia Deportiva, que depende del ministro de Educación, el ultrasur José Ignacio Wert. Él nos salvará.
8- La Federación ha provocado esta situación: ha demostrado a todo el mundo que si un equipo se dedica durante toda una temporada a echarle porquería encima, a enrarecer el ambiente con falsas acusaciones de conspiraciones, y a lanzar infundios sobre presuntos casos de dopaje, obtendrá beneficios arbitrales al año siguiente. Que no se quejen si otros toman ejemplo. E insisto que al Barça no le hace falta, porque es el mejor equipo.
9- Al Real Madrid no le ha dado la gana que el Barça pueda ganar la Copa del Rey en su estadio. La barcelonitis corroe las putrefactas entrañas de Florentino, y si no lo quiere decir Pep ya lo digo yo: es una vergüenza que durante tantas décadas el Madrid haya gozado del privilegio de jugar la Copa del Generalísimo en su feudo y ahora, en democracia, nos prive de él por pura intransigencia pueblerina. Menudo señorío.
10- Es un honor para el barcelonismo jugar en el estadio Vicente Calderón, la auténtica catedral del fútbol del Madrid popular, abierto y cosmopolita. Ser culé en esta ciudad es un gusto, en gran parte, por compartir trinchera con los atléticos.

El futuro del huevo y el de la castaña

2 Marzo 2012 - 13:08 - Autor:

Mientras Pep Guardiola deshoja la margarita en privado, Mourinho filtra a su entorno su viaje relámpago a Londres. El primero ha procurado digerir la reflexión sobre su futuro inmediato dentro de la más estricta privacidad. El segundo no descarta ningún golpe de efecto mediático, y cuanta más bronca mejor, en pro de su interés personal. Pep ha sopesado íntimamente durante el último mes todas y cada una de sus opciones para la temporada que viene. Mou parece tener claro lo que quiere, y lleva semanas sometiendo a su directiva a todo tipo de presiones para conseguir su objetivo. No puede haber en este mundo dos maneras de ser más diferentes que las del catalán y el portugués, el huevo y la castaña.

Ayer adelanté en el programa Versió RAC1, de Toni Clapés, que Pep Guardiola está estos días muy cerca de anunciar que renueva como entrenador del FC.Barcelona. El de Santpedor ha cambiado de opinión, porque hace un mes le dijo a la directiva blaugrana que se quería ir. Con mucho atino, el representante de Rosell le pidió que se diera un tiempo, que madurase la decisión durante unas semanas. ¿Qué ha ocurrido en el ínterin? Dos factores importantes han cambiado: el principal, la mejora de salud de su hombre de confianza, Tito Vilanova. El segundo, el cambio de actitud del equipo y la reacción de sus hombres, que en bloque han implorado públicamente su continuidad.

En el lado de los contras, Guardiola ha valorado también algunos obstáculos a la opción continuista. La relación con Sandro Rosell no es desastrosa, pero es verdad que existen entre ambos ciertas áreas de desconfianza mutua que podrían actuar como auténticas bombas de relojería si no se desactivan. Y por otro lado, Pep siente cada vez más la hostilidad del poderoso grupo Godó. A título de ejemplo, la Vanguardia de hoy se pone ya a especular con el sustituto de Pep, cuando la noticia va a ser en breve su renovación.

El noi de Santpedor lo ha puesto todo en los dos platos de la balanza, ha sopesado los pros y los contras, y finalmente ha optado por la solución difícil: seguir batiéndose el cobre contra la desmotivación, la saciedad de títulos, las incipientes críticas, y demás “brotes marrones” en la hasta hoy verde pradera del barcelonismo. Y, como no, también le esperan en el otro lado de los Monegros Florentino y su corte de fieles mamporreros mediáticos.

Una guardia pretoriana que, hoy por hoy, debería estar más preocupada por meter en cintura a José “el triquiñuelas”, que ya está desplegando su catálogo de malas artes para aprovechar al máximo el crédito de puntos que tiene respecto al Barça. No sabemos exactamente cuál es el objetivo concreto que persigue el portugués, si es la típica mejora contractual o el fichaje estrella de turno que se le haya puesto entre ceja y ceja. Lo que está claro es que la visita relámpago a Londres y las filtraciones de su inminente marcha a sus altavoces (nunca mejor dicho), como el decibélico Siro López, forman parte de una estrategia parecida a la del año pasado. A Florentino todavía le duele el chantaje al que le sometió entonces Mourinho con un precontrato firmado con el Chelsea para forzar la destitución de Jorge Valdano.

Hasta Roncero estalló en Punto Pelota pidiendo a Mou que no se riera del seguidor madridista, y que si tenía que andar coqueteando con otros se largase para siempre. Lo mató porque era suyo. El despecho del macho ibérico en su expresión más descarnada.

 En twitter: @carlestorras