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La ciclotimia habitual

28 Octubre 2011 - 8:24 - Autor:

Alguien que viene de fuera es capaz de captar matices en el comportamiento colectivo que uno mismo, si ha vivido siempre inmerso en dicho grupo, no es capaz de detectar. Así que acepten que un catalán que vive en Madrid desde hace tiempo les revele un trazo del carácter madrileño que quizás les haya pasado hasta ahora inadvertido.

Desde el respeto e incluso el cariño de alguien que vive felizmente en Madrid, les diré que esta ciudad, tomada en su conjunto y con honrosas excepciones, sufre habitualmente de una ciclotimia colectiva que arrastra intermitentemente a amplias capas sociales desde la euforia sobreactuada hasta la más oscura depresión, y viceversa. El madridismo es un claro exponente de dicha peculiaridad sociológica, pero también les ocurre a mis hermanos futbolísticos del Atleti, y a todos en general en el caso, por ejemplo, de las dichosas nominaciones olímpicas que no acaban nunca -veamos si ahora cambiará la tendencia- de dar el deseado fruto.

Permutan su estado de ánimo de extremo a extremo del arco en un chascar de dedos y sin detenerse en aburridas fases intermedias. Y muy a menudo, sin necesidad de detonantes objetivos. Es cierto que celebran ambos estados de ánimo con tanto entusiasmo que hasta sabe mal criticarlo. Y también es cierto que visto en perspectiva, este vaivén emocional no deja de animar la rutina capitalina. Al final uno, que procura mantener el ánimo dentro de los márgenes de la moderación, tiene que reconocer que se entretiene bastante con este exotismo mesetario.

En el terreno futbolístico, no hay ni que decir que los merengues están ahora en pleno subidón de euforia. En una semana han agotado ya toda la panoplia de adjetivos laudatorios al juego de su equipo, que ya es “el que mejor juega al contraataque en el mundo”. La pericia de sus jugadores es tan absoluta que ya no ven en ellos ninguna de las miserias que les achacaban hace pocas semanas, cuando perdieron contra el Levante y empataron contra el Racing. El bajón no solamente es ya parte del pasado, sino directamente del olvido.

Vamos a intentar, modestamente, señalar los hechos objetivos: el Madrid ha consolidado y automatizado el sistema de juego que Mourinho empezó a practicar la temporada pasada. Hasta el momento, los resultados han sido desiguales, y el arranque liguero, en cuanto a puntos, ligeramente peor que en la pasada campaña. El equipo se muestra muy efectivo y tremendamente goleador en los primeros 15 minutos de partido, cuando presiona arriba y arma rápidos y certeros contraataques. El resto del partido sirve para retozar en el césped cual picnic en la campiña. En resumen, globalmente más solvente, plásticamente espectacular a rachas y siempre, eso sí, rebosante de motivación.

En el lado del debe, habrá que decir también que los últimos rivales han intentado jugar al Madrid de tú a tú y le han brindado la ocasión (tan calva como Víctor Valdés) de dejarse coger al contraataque. Que es tanto como untarse el cuerpo de miel y entrar en la jaula de un oso pardo hambriento: una ocurrencia un tanto imprudente.

También hay que decir que para un cuarto de hora vistoso, hay 75 minutos más de tedio pantanoso. Como dicen en Cataluña las mujeres que han tenido escasa suerte con el marido, “por una butifarra me he tenido que quedar con el cerdo entero”. Aplicado al Madrid, por 15 minutos de fútbol, te chupas más de una hora de insulso peloteo de trámite.

Es curioso además que la euforia de la afición se haya desatado simultáneamente con la transformación de Mourinho en un ser de nuestra misma especie. Del alienígena desatado de la primera temporada y comienzo de la actual, ha pasado como por obra y gracia de un atracón de litio a ser un modosito señor maduro que podría encandilar a cualquier incauta madre. Celebremos, al menos, esta transformación por el bien del clima futbolístico peninsular.

Por lo demás, como barcelonista que vive un proyecto deportivo consolidado después de tres años de estabilidad en el triunfo, observo la montaña rusa del rival con mucha atención y, como he dicho antes, con no poca dosis de diversión.

En twitter: @carlestorras

Las 10 cosas a mantener en el Barça la temporada que viene

15 Julio 2011 - 11:19 - Autor:

El Barça no lo ha hecho todo bien durante esta temporada, pero a nuestro entender ha acertado en diez puntos clave que mucho tienen que ver con el palmarés conseguido y la forma de conseguirlo.

Perder la Copa del Rey contra el Real Madrid, lejos de resultar una amenaza para la moral del equipo y del seguidor blaugrana de cara a la eliminatoria de Champions, fue un refuerzo anímico e ideológico para afrontar el siguiente compromiso con más autoconfianza y menos relajación. Esto demuestra hasta qué punto ha cambiado la historia del Barça, que ha aparcado viejas inseguridades.

¿Cuáles son las diez cosas que se están haciendo bien en Can Barça para conseguir este cambio tan drástico en la mentalidad colectiva del barcelonismo?

1- La robustez del liderazgo del Barça, que no se ha tambaleado a pesar de la presión deportiva y mediática del máximo rival, ni se ha debilitado después del empacho de títulos de las dos últimas temporadas.
2- La coherencia del equipo con sus principios futbolísticos, que se han mantenido inquebrantables desde el primer día que Guardiola se sentó en el banquillo hasta el último partido de la temporada.
3- El tono mesurado del entrenador y de todos los jugadores en sus declaraciones públicas a lo largo de nueve meses. Incluso el puñetazo encima de la mesa de Guardiola en la rueda de prensa de Madrid fue calculado, moderado y necesario.
4- La buena forma física del equipo, que ha resistido de forma continuada dos temporadas durísimas con un Mundial enmedio. Nadie daba un duro por los internacionales del Barça en el último tramo de la competición liguera, y en la final de la Champions, en cambio,estaban todos a disposición de Pep.
5- El equilibrio entre la escuela de fútbol de la cantera y el primer equipo, con un cuerpo técnico atento a los nuevos valores y con voluntad de abrirles un hueco en Primera División.
6- La respuesta firme pero serena de la sociedad civil catalana a las cacicadas de la central lechera, el florentinato, y las presiones del Real Madrid imperial a todos los estamentos oficiales del fútbol.
7- La comunión entre público, cuerpo técnico, equipo y directiva. A pesar de discrepancias tácticas puntuales, la estrategia está consensuada y todo el mundo rema en el mismo sentido por primera vez en la historia de este club. Esto se nota en los resultados.
8- La transición desde la era Laporta a la era Rosell se ha realizado de forma más progresiva de lo que anunciaban los primeros movimientos y declaraciones de la nueva directiva.
9- La austeridad económica del Club en su política de fichajes, en línea con el momento actual de recortes y ajustes presupuestarios en todos los ámbitos.
10- El liderazgo solidario de Messi sobre el terreno de juego. Nadie lo discute, todos juegan para potenciarlo y él revierte su talento en el equipo. se ha instaurado una perfecta simbiosis entre el genio individual y la labor de conjunto.
Son muchos los factores que se han concitado en este momento histórico tan favorable al FC. Barcelona. No son factores aleatorios ni producto de la casualidad. Desde distintos estamentos del club se ha trabajado para conseguirlo, y ahora deberán trabajar más para mantenerlos.

Esto está ganado

15 Abril 2011 - 16:39 - Autor:

Cristiano Ronaldo, por una vez en la vida, ha dado en el clavo. Hasta Tiro Loco McGraw era capaz, alguna vez, de disparar en la diana por pura ley de probabilidad. Dice nuestro amigo el portugués que “quien ríe último ríe mejor”. Él piensa, como buen veinteañero -y encima multimillonario-, que la historia del mundo empieza con él y que ahora le toca a su excelsa persona disfrutar, por fin, de las mieles de la justicia universal, que condenarán al Barcelona al fuego eterno y consagrarán al Madrid en la más alta gloria. No creo que se entretenga a leer muchos blogs, pero aquí le daremos alguna idea sobre, en realidad, de donde venimos y adonde vamos los pobres mortales.

Aclaro para empezar que no tengo ni idea de los resultados que arrojarán los cuatro clásicos. Quien diga lo contrario tiene todos los números en la rifa del ridículo. Hasta Mourinho ha reconocido que no sabe como le irá la cosa, así que cualquiera se pone a hacer pronósticos si en el mismísimo oráculo de Delfos se nos quedan muditos.

De lo que estamos hablando no tiene nada que ver con el resultado a corto plazo, que está sujeto a los vaivenes del momento. Dice el periodista y publicista Martí Perarnau, catalán y culé afincado en Madrid, como un servidor, que “el modelo Barça tiene el éxito asegurado para quince años más”. En su libo recién publicado “El Camí dels Campions”, que me permito recomendarles, disecciona los entresijos de la impronta de La Masia en jugadores y cuerpo técnico del club azulgrana.

Para sintetizarlo, basta una frase del propio autor: “el Barça juega al revés de todo el mundo. Los defensas, en vez de defender, atacan y construyen juego, mientras que los atacantes son los primeros que defienden como locos”. Todo ello forma parte de las claves del famoso “idioma Barça”, con lo que La Masia, más que una escuela de fútbol, es una academia de lenguas donde los futbolistas aprenden a hablar “en Barça”.

Hoy en día, esta impronta tiene una configuración en carne y hueso con tres nombres: Xavi, Iniesta y Messi, no en vano los últimos tres candidatos a la Pelota de Oro. Estos tres personajes no deben ser adorados como a las tres deidades hinduistas, Brahma, Vishnu y Shiva, porque son solamente la punta del iceberg de una fábrica de futbol donde todos sintonizan la misma longitud de onda. Ellos están ahora, pero vendrán más detrás.

¿Dónde nos lleva todo esto? Nos lleva a pronosticar, esta vez sí sin temor a equivocarnos, que Guardiola hablará en Barça este sábado en el Bernabeu, en la final de Copa, y en la eliminatoria de Champions. Con leves retoques tácticos, pero la estrategia será esta. Mourinho, no dirás que no te dan ventaja: ya sabes a lo que jugará tu rival.

Ahora falta saber a qué jugará el Real Madrid. En el partido del sábado, en la final de Copa, en la semifinal de Champions, la temporada que viene, y la otra, y la otra. Porque la historia del fútbol, querido Cristiano, no empieza ni acaba este mes de mayo. Lo que sí te digo es que, históricamente, si alguien está riendo después de alguien, creo que somos los que tenemos, todavía, menos copas de Europa en el museo.

Con la risa o con el llanto, “vivir en campo contrario” tomará este sábado su máximo significado, puesto que acudiremos al Bernabeu. Contaremos, desde dentro, lo que allí vivamos. Imparcialidad, poquita, y buen humor, el que permita el resultado.

En el Madrid sí se dopan

13 Abril 2011 - 10:44 - Autor:

Los altos representantes del Real Madrid, sus adláteres mediáticos  y una buena parte de sus aficionados consumen de forma asídua una sustancia dopante altamente peligrosa y tóxica: la engreidina. En combinación con la sobradina y el chuletol tienen efectos devastadores en la práctica deportiva en general, y en la del fútbol en particular. Ante los compromisos que se avecinan, parece que se han dado cita en la narcosala para darse un atracón de estas sustancias. Será la típica treta del drogata para escapar de la realidad. La realidad del partido del Sporting y del aburrido sistema de juego de cerrojo y contrataque quepractican.

Los efectos de la barra libre de sustancias dopantes para el ego y la autostima se dejan notar con fuerza en determinados medios de comunicación. Antena 3 Deportes, siempre tan escrupulosamente imparcial cuando se trata de informar del Madrid y del Barça, perpetraba el lunes una previa en la que decían que, visto como fue la última jornada de liga, el Madrid llegaba al clásico en mejores condiciones que el Barça. Omitían el pequeño detalle que una semana antes el victorioso y arrollador equipo blanco se había apeado prácticamente de la liga por perder en casa contra el Sporting, décimoprimero en la clasificación, después de ser incapaz de marcarle ni un solo gol.

Otros medios “informativos” (nótese el entrecomillado) de la capital de España, adictos sin remedio a otras sustancias mucho más agresivas y destructivas, hace días que se han lanzado al ataque a tumba abierta contra Guardiola. No le perdonan su actitud humilde, su buena educación, su talante respetuoso. Para ellos, claro, no puede ser otra cosa que impostura, falsedad, estrategia calculada. Parten de la premisa que Guardiola es un ser vil y abyecto, que esconde niños torturados en el sótano de su casa, y que cuenta por docenas los delitos de sangre a sus espaldas. Pero logra engañar a todo el mundo con su pose de inocente cabritillo degollado. Mourinho, que sí que es buena persona y dice las cosas por su nombre, sigue quejándose mientras tanto de que a él no le dejan hacer lo que al Barça le permiten. Algo tan indignante como forzar una tarjeta para evitar perderse una semifinal de Champions. Por Dios, nunca un caballero madridista haría tal cosa.

Los cuatro clásicos seran la ocasión de demostrar que todo el palmarés que ha logrado Guardiola con el Barça y toda la literatura laudatoria de su juego que se ha generado dentro y fuera de España es un gran bluf promovido por una oscura trama socio-político-deportiva de ámbito internacional interesada, de paso y ya puestos, en hundir al Real Madrid. Manolo Preciado es una pieza clave de esta confabulación clandestina, y por eso se resistió como un condenado a dejarse marcar en el Bernabeu. ¡Maldito rebelde!

Mientras, Guardiola decía que ahora toca enfrentarse “al equipo más poderoso”, que es la forma correcta de afrontar un partido de estas características con un rival de la potencia del Real Madrid. Claro que detrás de esas palabras debe de haber algún mensaje satánico escondido. Yo las he dicho de derecho y del revés, expirando y aspirando, de pie y haciendo el pino, y me sigue pareciendo que dicen lo que dicen. Otros sabran desencriptarlas mejor que yo.

En cualquier caso, ¿todo este ruido mediático no les suena de algo? ¿ No es la misma canción que nos ponen antes de cada clásico? O yo me hago viejo o este D.J. empieza a resultar francamente pesado.

Vicente, Presidente de la República

10 Abril 2011 - 11:24 - Autor:

No he podido ver el partido del Barça ni el del Madrid. La jornada liguera me pilló en Ponferrada, en la entrega de los premios Micrófono de Oro a cargo del culé y ponferradinista Luis del Olmo. Entre bambalinas, fuimos siguiendo a través del móvil el partido del Nou Camp junto a otro culé confeso, Màrius Carol, y con una persona que, si algún día llega la República, siempre he pensado que, por su talante, podría encarnar a la perfección el papel de jefe de Estado: Vicente del Bosque.

El mundo del fútbol, siempre tan alejado del matiz, la elegancia y la ecuanimidad, suele premiar a personajes que prefieren el ataque tosco, el verbo punzante, la rueda de prensa con fuegos artificiales y los duelos al amanecer. En cambio, personas de la talla personal y profesional de Del Bosque pueden perfectamente deambular por la profesión de la forma más inadvertida.

Hagamos un esfuerzo de imaginación: si la selección no hubiese ganado el pasado Mundial, probablemente el mandato de Del Bosque como seleccionador hubiera pasado sin pena ni gloria. Habría hecho el mismo buen trabajo en su relación con los clubes y en la armonización del equipo humano que es, en definitiva, el combinado nacional. Pero, ¡ah, anatema! nunca da titulares.

La prensa no valora el matiz, el argumento sólidamente construido, el análisis equilibrado. Es muy difícil condensar eso en un titular, y mucho más difícil que ese titular venda ejemplares o invite a visitar una noticia en internet. Del Bosque es una persona que, mediáticamente, es de perfil bajo. Ha ganado un mundial, pero no gana portadas.

En la entrega de los premios Micrófono de Oro exhibió una vez más ese talante tan pulcro y escrupuloso. La presentadora, Susanna Griso, le pidió un pronóstico sobre quien ganará la Champions, y él contestó que “es una competición de mucho prestigio”, y que “es una lástima que Real Madrid y Barcelona no jueguen la final porque cualquiera de los dos merece ganarla”. Espléndido.

Todo el mundo sabe que Del Bosque es merengue. Si se lo preguntan, lógicamente, no lo niega. Pero en el desempeño de sus funciones actuales, sabe que tiene que mantener un punto de vista institucional de moderador, exógeno a cualquier polémica entre clubes. Es una función similar, salvando las distancias, al que tiene el Presidente de la República en Francia, cuyo color político, aunque conocido, pasa a un segundo plano en favor de la concordia nacional.

Del Bosque ha defendido la camiseta blanca con la misma fe y convicción como lo ha hecho siempre Guardiola con la azulgrana.Y ambos han exhibido, por cierto, un estilo bastante parecido: ascendencia moral en el vestuario sin alardes autoritarios, tendencia a enfriar siempre el ambiente y respeto por el rival, ya sea antes de jugar contra el colista como antes de un clásico. Del Bosque y Guardiola, dos personas de bajo perfil periodístico avalados por un palmarés inédito en España. Los aficionados tendremos que empezar a decidir en este país si preferimos ver jugar a buen fútbol o si nos gusta más leer titulares espectaculares. Mientras nos aclaramos, apuesto porque Vicente del Bosque se convierta en presidente de la República. Lástima que el Rey, con mucha vista, pueda haber desactivado la operación al nombrarlo marqués.