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A ‘atanganarse’ de nuevo

7 Septiembre 2011 - 18:52 - Autor:

Ahora que ya hemos nadado un ratito en el quieto embalse de las aguas patrias y la Selección ha dado cuenta de la potencia mundial de Liechtenstein (potencia bancaria, se entiende), ya se supone que podemos sumergirnos de nuevo en el turbulento torrente de las pasiones ligueras. Ya no son necesarios el respeto, la camaradería, la solidaridad entre profesionales, la ética deportiva, el fair play y demás pamplinas inventadas por algún perdedor flojeras. En Madrid y en España el valor sobre el césped se mide en volumen testicular. Mariconadas, las justas. O sea: a atanganarse otra vez, que es lo que priva.

No tardaremos ni cinco minutos en escuchar la próxima bravata de Mourinho y sus huestes contra el que ose cruzarse en su camino. Y más después de haber comprobado que, con todo lo que ha llovido, unas horitas del bonifacio Del Bosque han sido suficientes para contrarestar meses y mese de influencia del maligno Mourinho. Casillas y Xavi no se han besado en la boca (que se sepa) pero tampoco se han agarrado de la pechera. Cuando ha habido tangana han estado en el mismo bando, contra “los de fuera”. Y eso es lo que cuenta para el español que se precie.

No me queda claro a todo esto si lo más patriota es vilipendiar, menospreciar y vapulear al rival en la Liga exigiendo a éste que no lo acuse cuando toca jugar la Eurocopa, o bien lo sería más comportarse con un mínimo de elegancia durante todo el año para evitar que algún día los malos rollos sí puedan perjudicar de verdad el buen juego de la selección.

No, seguramente lo más patriota debe de ser lo primero, que es lo que vienen haciendo desde hace un tiempo los que más dicen querer a España y defender los colores de la selección nacional. Tomemos ejemplo los de la periferia de cómo se defiende de verdad el país, a golpe de entraña y víscera y sin detenerse en remilgos de plañidera.

En twitter: @carlestorras

Casillas, ¿Capitán América o Llanero Solitario?

4 Septiembre 2011 - 17:56 - Autor:

A base de tanganas se van forjando y diluyendo las alianzas en este mundo del fútbol tan poco amante de los matices. Ahora resulta que gracias a los buenos oficios pastorales del padre Casillas, los  jugadores descarriados del FC Barcelona han vuelto al redil de la cordura patriótica y han aceptado prestar su hombro para levantar junto con los demás hermanos peninsulares el estandarte de la gloriosa selección.

Las fotos de la tangana del partido España-Chile sirvieron para demostrar que en el fondo son amigos, y que lo que sucedió en la serie de clásicos fueron accidentes acaecidos al calor de las hormonas masculinas desatadas en el fragor de la batalla. Macho que lucha junto con macho contra otro macho sella su alianza atávica con sangre. La rivalidad Madrid-Barça es una anécdota pasajera en contraste con las misiones perennes en defensa de la Patria.

O dicho de otra forma: el Madrid tiene derecho a tensar su relación con el Barça tanto como le dicten sus intereses inmediatos, que luego ya vendrá el “seny” catalán a reparar el desaguisado cuando a todos les toque enfundarse la camiseta roja. La letra de una canción que conocemos de sobra.

Toda España parece, pues, de acuerdo en fumar ahora la pipa de la paz. ¿Toda? ¡No! Hay un entrenador portugués que sigue blandiendo el tomahawk, único lenguaje que domina cuando trata de relacionarse con su entorno.

La estrategia de confrontación defendida cada vez con más ahínco por Mourinho –qué remedio le queda al pobre- ha chocado siempre con un obstáculo. El portero y capitán del equipo blanco, aunque sorprendió a muchos por sus declaraciones subidas de tono contra el Barcelona, es quien en el vestuario se mantiene más refractario a las bravatas de su entrenador.

Independientemente de si Mourinho quiso castigar o no a Casillas en el partido frente al Galatasaray al retirarle la titularidad, lo cierto es que la relación entre ambos ha entrado en una fase más que delicada. El entrenador le reprocha la tibieza en sus declaraciones –incluso las que más han sorprendido de él por su dureza- que demuestran su “falta de compromiso con el grupo”. Un grupo que, dicho sea de paso, se mantiene muy firme junto a Mourinho, al que consideran su protector y benefactor máximo. Cosas que tienen las sectas.

Por si todo esto fuera poco, Mourinho se sintió puenteado a raíz de las llamadas de Casillas a Xavi y Puyol promovidas desde la sombra por el propio Florentino. De hecho, los medios de la Central Lechera fueron los que levantaron el escenario para el lucimiento del capitán blanco en su papel –frustrado- de Capitán América de la reconciliación nacional. El primer intento de acercamiento se frustró por varios motivos. Se ha publicado que fue por el malestar de los azulgrana ante la filtración propagandística del encuentro. Pero también jugó mucho la delicada situación de Casillas en el vestuario.

Al enfrentamiento de Íker con su entrenador se une el hecho que el capitán no goza precisamente de su momento de más popularidad entre sus compañeros. Muchos de los jugadores blancos no ven con buenos ojos el protagonismo que asume Casillas en cuestiones extradeportivas, como la de erigirse en pacificador o defender criterios particulares al margen del grupo y de las consignas del entrenador. Pero también influye en esta desconfianza general su relación con la periodista Sara Carbonero, que a través de él tiene acceso a información de primera mano sobre los intríngulis del vestuario blanco.

Los compañeros de Íker saben que algunas interioridades del equipo han llegado a Telecinco.  Aunque estas informaciones no hayan visto en muchos casos la luz, les incomoda mucho que Casillas no filtre adecuadamente la información que genera el vestuario.

“Casillas está solo” porque “no es de fiar” y “va por libre”. Con estas palabras resumen fuentes del club la situación del capitán blanco y la causa de la misma.

Por ello muchos jugadores del Real Madrid no veían con desagrado la retirada a Casillas del brazalete de capitán, que iba a recaer no en Cristiano Ronaldo, como se publicó, sino en Xabi Alonso. El vasco sí goza del favor de sus compañeros por su discreción, hermetismo, y buena relación con el entrenador.

Así pues, el Capitán América blanco tendrá que vérselas, para empezar, con el villano que tiene en casa.

En twitter: @carlestorras

 

 

Más tormenta después de la tormenta

17 Mayo 2011 - 10:43 - Autor:

Denuncias ante la UEFA archivadas, el Madrid teniendo que pagar las costas y negando haber iniciado las hostilidades, acusaciones de racismo, vídeos de ida y vuelta, la selección al borde del cisma, Íker y Villa incómodos en un acto publicitario por la tensión vivida en los recientes clásicos, debates futboleros envueltos en llamas, Rosell pidiendo al barcelonismo que no muerda el anzuelo de la provocación, la prensa deportiva catalana queriendo que el Barça rompa relaciones con el Madrid, la de Madrid acusando al Barça de manejar todos los resortes de la ONU, Parera tirando con bala contra el madridismo post-franquista… ¿Habían vivido Ustedes antes algo parecido?

¿Cuál es el origen de tanto revuelo? Si volvemos la vista atrás, vemos que, efectivamente, ha sucedido algo extraordinario: cuatro clásicos seguidos. Los dos primeros fueron sin consecuencias. Se saldaron con la Copa del Rey para el Madrid y la Liga para el Barça, y todos tan panchos. Pero los dos últimos fueron un infierno. Desde el partido de ida en Madrid, se produjo una conmoción institucional, mediática, ciudadana y federativa. ¿Qué pasó ahí? ¿Hubo navajazos, descuartizamientos, horrendas torturas?

No. Hubo un equipo que empleó una dureza al límite y más allá del reglamento, hubo una expulsión temprana por una entrada durísima, hubo algún jugador haciendo teatro (del malo), hubo insultos de mal gusto entre compañeros, y nada más. Lo que puede haber en el 80 por ciento de los partidos de la élite que vemos en la actualidad. Y entonces, ¿por qué tanto lío? ¿Por qué?, como diría Mou.

Porque la Champions es la joya de la corona. La competición europea dictamina quien es el “puto amo”, en terminología guardiolana. Y el Madrid no ha tolerado nada bien comprobar que sigue siendo el segundo, a pesar de tener una plantilla más grande, con más renombre, y mucho más cara. En la lógica empresarial de Florentino, sigue sin encajar que de la Masia y su modestia salgan hombres anónimos que, sin vender muchas camisetas, sean capaces de hacerle un roto al Madrid en su propio campo y apearle de toda una Champions.

En la lógica de Florentino, quien más invierte, más títulos gana. Y en la lógica de Florentino, lo que no se gana por las buenas se gana por las malas, con denuncias, recursos y más y más dinero invertido en abogados. Y si aún así se resiste, se invierte en determinados profesionales de la prensa para que movilicen la opinión pública en un sentido u otro. Así es como son las cosas en las grandes corporaciones en las que él se mueve. Así es como se hacen los negocios. Pero así no es como funciona (siempre) el fútbol.

Alguien definía a Guardiola como el Robin Hood del fútbol. Es un símil exagerado, puesto que Guardiola no roba a los ricos para dar a los pobres. Pero sí es verdad que el modelo que funciona hoy en día en can Barça certifica que en el mundo del fútbol la lógica empresarial y capitalista se puede subvertir. Hay modelos ganadores que son económicamente sostenibles para clubes que no pueden invertir sumas astronómicas en configurar una plantilla. No se trata de no fichar a Cristiano Ronaldo, pero ¿cuántos de los fichajes del Madrid de los últimos años no podrían ser remplazados por hombres igualmente o más capacitados y que, además, sintieran los colores de la institución a la que representan?

En El País Semanal de este domingo el escritor Javier Marías, erigido en voz del madridismo con sentimiento y sentido común, recordaba cuando el Madrid perdió la Liga frente al Tenerife, en 1992, habiendo marcado un gol legal que fue anulado por fuera de juego. “Hoy, apuntaba Marías, se habría armado un escándalo. Entonces casi nadie mencionó el gol invalidado ni el Madrid se quejó. Reconoció haberse “suicidado” en el segundo tiempo”.

La causa de este cambio, siempre según Marías, es “un entrenador omnipotente, omnipresente y malasangre, un quejica que acusa a otros siempre, un individuo dictatorial, ensuciador y enredador, soporífero en sus declaraciones, nada inteligente, mal ganador y mal perdedor, y que, como dijo Di Stéfano, hace que el Madrid juegue “como un ratón” mientras el Barça juega “como un león”. No lo dice este “desvergonzado” y “forofo” bloguero, sino un madridista que demuestra sentir de verdad no solamente los colores, sino los valores que van asociados a ellos, que son mucho más importantes.

Y a todo esto, lo más preocupante es que Mou permanece en silencio. ¿Qué balas se guarda ese hombre en la recámara? ¿Qué estará urdiendo en su guarida? ¿A qué está esperando para “meter ruido”, como avisó su nuevo portavoz? El Madrid juega como un ratón, y Mou amenaza como el superratón: “¡No se vayan amigos, todavía hay más!”