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Empacho de pichichi

20 Mayo 2011 - 12:05 - Autor:

Faltan ocho días para la final de la Champions en Wembley, que enfrentará a los dos mejores equipos de Europa: el F.C.Barcelona y el Manchester United. Los líderes destacados de sus respectivas ligas. Los máximos representantes del fútbol español e inglés. Los embajadores del fútbol europeo de clubes en el mundo. Recuerdo todos estos datos, que pueden resultar obvios, porque parece que a muchos de mis compañeros periodistas en Madrid se les olvida cuando configuran sus escaletas y deciden los temas de apertura en sus informativos para medios nacionales, de ámbito territorial español.

Centrémonos en Antena 3 TV, por tomar un ejemplo que no es aislado. Informativo de la noche del jueves 19. Tema de apertura: el Real Madrid ficha a Hamit Altintop. En el video se deslizan expresiones como “si es Usted merengue, le interesará saber que Altintop no viene para marcar goles…”. Más tarde, la voz admite: “el jugador turco no es un portento técnico”, y concluye esperanzado ante la posibilidad de que lleguen “ fichajes de más relumbrón”.

Informados ya del fichaje de turno del Madrid -aunque esta vez no sea una contratación galáctica sino un joven de fútbol más bien rudimentario-, pasamos al segundo tema del informativo. Imagino que ya abordaremos la actualidad del equipo que está preparando la final de la Champions, que justo ese día volvía a los entrenamientos, con un Puyol ya incorporado al grupo. ¿Jugará el central?. Un Barça que acababa de presentar una edición especial de su camiseta para Wembley. Y también me interesaría saber cosas sobre cómo el rival, el Manchester United, prepara ese encuentro, cómo ha sido su progresión en la Premier League, cómo afronta el partido ante el Blackpool de este fin de semana, en qué estado se encuentran Ryan Giggs y Wayne Rooney…

Pues no. El segundo tema es una entrevista intemporal a Hugo Sánchez centrada en el importantísimo (más que la champions, por lo visto) trofeo Pichichi. En su tan animada como hueca charla, el mexicano reitera –ya lo había dicho con anterioridad- que si es Cristiano Ronaldo quien iguala su récord de goles con el Madrid para él será “un honor”, y que en cambio prefiere que Messi “no marque más goles” porque no debe considerarlo digno de igualar su apolillado récord. Ya sabemos lo que piensa la figura madridista de los ochenta. Ahora supongo que sabremos qué piensan las figuras de hoy en día. Al ser un informativo…

Vamos a la tercera noticia, que ahora sí será el Barça. Que va. El informativo recala en el drama que atraviesan un grupo significativo de equipos que pueden acabar con sus huesos en segunda división, según como les vaya este fin de semana. Un tema efectivamente importante y que merecería más que un tercer puesto en la escaleta.

Y luego… la Fórmula 1. ¡Cuidado! Fernando Alonso muestra su apoyo al Barça,  aunque su frase “no me gusta que ganen los ingleses” la hemos leído en Marca, porque en la información de Antena 3 no aparece por ningún lado. Eso sí, nos aclara el locutor que Alonso apoya al Barça “porque sabe donde corre este fin de semana”. ¡Ah, que Alonso corre en Montmeló, y quiere quedar bien con los catalanes! Como si Alonso no pudiese tener el sentido común de querer que gane un equipo español. Al periodista se le ve el plumero (blanco) de nuevo.

Y de la actualidad del Barça, ni mu. Ni una sola palabra. Ni recordar que tal día como hoy se cumplen 19 años de la final de Wembley en la que, como dice el Marca, “el Barça pasó a ser uno de los grandes” al ganar su primera Champions con un trallazo de Koeman. Esto nos lo cuenta toda la prensa deportiva, incluso la de Madrid, porque el de Antena 3 ni sabe ni contesta.

El Barça es un grande, opta a ganar su cuarta copa de Europa. Desde el año 2006, habrá jugado tres finales y ganado dos, a la espera de lo que ocurra con la tercera, y se habrá quedado en semifinales en dos ocasiones más. El Barça lleva una racha de seis años prodigiosos, y se merece un trato algo mejor en los informativos españoles. Por le menos, se merece algún trato.

Los que seguimos la información deportiva de los medios llamados nacionales, sabemos que nuestro equipo –y eso vale también para Valencia, Sevilla, Atlético y Atletic- asoma la cabecita siempre y cuando el Madrid no haga nada. Y muchas veces, incluso sin hacer nada también merece titulares más grandes. Algún jefecillo siempre se inventará una entrevista a Hugo Sánchez a tiempo para dejar las cosas en su sitio. En el orden que nunca debería haber cambiado: el Madrid, lo primero. El resto, sólo si hay tiempo.

Algunos periodistas contraatacan estos argumentos diciendo que en TV3 el Barça hace lo mismo con el Espanyol, el Girona y el Terrassa. De acuerdo que el espacio dedicado al Barça en TV3 es grande y posiblemente abusivo. Pero señores, ¿es eso óbice para que los medios nacionales españoles no traten como se merece al actual equipo español de referencia internacional? ¿Se imaginan algo parecido en Inglaterra o en Francia? ¿Cómo sería la escaleta de los informativos españoles de estos días si el Real Madrid fuera a jugar la final de la Champions contra el Manchester? Tendríamos final de Wembley hasta en la sopa.

He debatido en infinidad de ocasiones este tema con periodistas deportivos de Madrid. La mayoría siguen las siguientes pautas: aducir que hay más madridistas que culés en España (extremo que habría ya que empezar a actualizar con datos objetivos), que el Barça causa rechazo y no interesa tanto, y defenderse con el infalible “¡pero si yo soy del Atleti!”. En fin, argumentos de gran solidez y contrastados científicamente.

Yo siempre les respondo lo mismo. Dando tanta cancha al Madrid, no solamente margináis al Barça, también al resto de equipos de Primera. Y dando tanta cancha al Madrid, fomentáis que en España haya casi más antimadridistas que madridistas. Porque el madridismo no ha crecido, pero el antimadridismo sí.  Y eso, en parte, es por culpa del empacho informativo de merengue al que nos someten a los seguidores del “resto” de equipos. Que sigan así, convirtiendo sus informativos en los de Real Madrid TV. Veremos donde nos conduce esto.

Y otro día hablamos de cómo son las retransmisiones de la Sexta de García Farreras, exdirector de comunicación del Real Madrid, de la Televisión Española de Sergio Sauca y del Canal Plus de Carlos Martínez. Merecen mención aparte.

Más tormenta después de la tormenta

17 Mayo 2011 - 10:43 - Autor:

Denuncias ante la UEFA archivadas, el Madrid teniendo que pagar las costas y negando haber iniciado las hostilidades, acusaciones de racismo, vídeos de ida y vuelta, la selección al borde del cisma, Íker y Villa incómodos en un acto publicitario por la tensión vivida en los recientes clásicos, debates futboleros envueltos en llamas, Rosell pidiendo al barcelonismo que no muerda el anzuelo de la provocación, la prensa deportiva catalana queriendo que el Barça rompa relaciones con el Madrid, la de Madrid acusando al Barça de manejar todos los resortes de la ONU, Parera tirando con bala contra el madridismo post-franquista… ¿Habían vivido Ustedes antes algo parecido?

¿Cuál es el origen de tanto revuelo? Si volvemos la vista atrás, vemos que, efectivamente, ha sucedido algo extraordinario: cuatro clásicos seguidos. Los dos primeros fueron sin consecuencias. Se saldaron con la Copa del Rey para el Madrid y la Liga para el Barça, y todos tan panchos. Pero los dos últimos fueron un infierno. Desde el partido de ida en Madrid, se produjo una conmoción institucional, mediática, ciudadana y federativa. ¿Qué pasó ahí? ¿Hubo navajazos, descuartizamientos, horrendas torturas?

No. Hubo un equipo que empleó una dureza al límite y más allá del reglamento, hubo una expulsión temprana por una entrada durísima, hubo algún jugador haciendo teatro (del malo), hubo insultos de mal gusto entre compañeros, y nada más. Lo que puede haber en el 80 por ciento de los partidos de la élite que vemos en la actualidad. Y entonces, ¿por qué tanto lío? ¿Por qué?, como diría Mou.

Porque la Champions es la joya de la corona. La competición europea dictamina quien es el “puto amo”, en terminología guardiolana. Y el Madrid no ha tolerado nada bien comprobar que sigue siendo el segundo, a pesar de tener una plantilla más grande, con más renombre, y mucho más cara. En la lógica empresarial de Florentino, sigue sin encajar que de la Masia y su modestia salgan hombres anónimos que, sin vender muchas camisetas, sean capaces de hacerle un roto al Madrid en su propio campo y apearle de toda una Champions.

En la lógica de Florentino, quien más invierte, más títulos gana. Y en la lógica de Florentino, lo que no se gana por las buenas se gana por las malas, con denuncias, recursos y más y más dinero invertido en abogados. Y si aún así se resiste, se invierte en determinados profesionales de la prensa para que movilicen la opinión pública en un sentido u otro. Así es como son las cosas en las grandes corporaciones en las que él se mueve. Así es como se hacen los negocios. Pero así no es como funciona (siempre) el fútbol.

Alguien definía a Guardiola como el Robin Hood del fútbol. Es un símil exagerado, puesto que Guardiola no roba a los ricos para dar a los pobres. Pero sí es verdad que el modelo que funciona hoy en día en can Barça certifica que en el mundo del fútbol la lógica empresarial y capitalista se puede subvertir. Hay modelos ganadores que son económicamente sostenibles para clubes que no pueden invertir sumas astronómicas en configurar una plantilla. No se trata de no fichar a Cristiano Ronaldo, pero ¿cuántos de los fichajes del Madrid de los últimos años no podrían ser remplazados por hombres igualmente o más capacitados y que, además, sintieran los colores de la institución a la que representan?

En El País Semanal de este domingo el escritor Javier Marías, erigido en voz del madridismo con sentimiento y sentido común, recordaba cuando el Madrid perdió la Liga frente al Tenerife, en 1992, habiendo marcado un gol legal que fue anulado por fuera de juego. “Hoy, apuntaba Marías, se habría armado un escándalo. Entonces casi nadie mencionó el gol invalidado ni el Madrid se quejó. Reconoció haberse “suicidado” en el segundo tiempo”.

La causa de este cambio, siempre según Marías, es “un entrenador omnipotente, omnipresente y malasangre, un quejica que acusa a otros siempre, un individuo dictatorial, ensuciador y enredador, soporífero en sus declaraciones, nada inteligente, mal ganador y mal perdedor, y que, como dijo Di Stéfano, hace que el Madrid juegue “como un ratón” mientras el Barça juega “como un león”. No lo dice este “desvergonzado” y “forofo” bloguero, sino un madridista que demuestra sentir de verdad no solamente los colores, sino los valores que van asociados a ellos, que son mucho más importantes.

Y a todo esto, lo más preocupante es que Mou permanece en silencio. ¿Qué balas se guarda ese hombre en la recámara? ¿Qué estará urdiendo en su guarida? ¿A qué está esperando para “meter ruido”, como avisó su nuevo portavoz? El Madrid juega como un ratón, y Mou amenaza como el superratón: “¡No se vayan amigos, todavía hay más!”

¿Es un truhán o es un señor?

11 Mayo 2011 - 19:47 - Autor:

El Madrid se encuentra en una nueva encrucijada, posiblemente la más trascendente de su historia moderna. La victoria del Barça en la Liga certifica lo que algunos se temían: el ciclo barcelonista no ha terminado. Y no sólo eso: el día 28 de Mayo en Wembley, el FC Barcelona podría superar en copas de Europa modernas al Real Madrid, dato que oficializaría el relevo del equipo español de referencia internacional. Ante este hecho, el Madrid tiene que tomar importantes decisiones si no quiere enquistarse en el quiero y no puedo o en la obsesión por lo que era y ya no es.

El club blanco no puede permitirse aferrarse cada vez más a su pasado glorioso, el de los años 50 de la Europa atenazada por la crisis de post guerra y el de los años 60 de la simbiosis entre Santiago Bernabéu y Francisco Franco. Desde la caída del dictador, el Madrid ha ganado tres copas de Europa: en 1998, 2000 y 2002.  El Barcelona la ha conseguido en 1992, 2006 y 2009. En 2011, el Barça podría conseguir la cuarta. Unos dirán que esto es gracias a Platini, y otros preferimos pensar que se debe a la gestión de Guardiola y a la buena planificación de la Masía, iniciada en la época del Dream Team de Johan Cruyff. Que cada uno se apunte a la teoría que más le guste, o que más pueda tolerar su rabia interior.

Los seguidores madridistas son herederos de un legado cargado de oro y laurel que está enmoheciendo por momentos. Como un decadente galeón hundido, el salitre del mar está corroyendo unos tesoros a los que nadie está pudiendo dar lustre. El último encargado de hacerlo, un portugués (también duchos en galeones hundidos, por cierto), ha conseguido sacar brillo a uno de las copas menos cotizadas por los cazatesoros. Aún así, el ténue destello de luz ha parecido por momentos un haz cegador para la parroquia blanca, que corre desbocada a recuperar la pompa y el boato de antaño.

La reacción de parte del madridismo ante la consecución de la Copa del Rey recordó vagamente a la euforia ante las pírricas victorias de España cuando su antiguo imperio era ya más bien un patio trasero, como la toma de Sidi Ifni en 1934 o la heroica reconquista de Perejil de julio de 2002. Florentino Pérez decía en la celebración por la segunda salida en procesión de la Copa del Rey que “este trofeo era una obsesión”. Pues qué fue entonces haber perdido Liga y Champions, ¿un shock traumático?

Más allá que los madridistas se sientan o no compensados en el esfuerzo de esta temporada (hay quien puede ver ligeramente exagerada una inversión de 450 millones de euros por una Copa del Rey, un trofeo Pichichi y el trofeo Santiago Bernabeu), parece claro que nadie en la casa blanca considera suficiente el balance. O al menos seguro que preferirían la mitad de lo que ya ha conseguido el F.C.Barcelona  aún sin haber jugado la final de la Champions.

En este contexto es muy síntomático el recrudecimiento de la tensión entre el presidente adjunto, Jorge Valdano, y el entrenador. Mourinho envió a su ayudante Eladio Paramés a replicar unas declaraciones del argentino en las que agradecía al técnico el haber dado un paso a un costado para evitar hacer más ruido. En su más puro estilo de héroe de cervecería, Mou replicó en boca de su adlater que Valdano “se equivoca rotundamente” y que se prepara “para hacer ruido en el momento oportuno”. Ni un paso atrás, ni para coger impulso, como diría Fidel. Que de tantos pasos atrás que ha dado últimamente, por cierto, casi se ha salido ya de su isla.

La batalla entre Valdano y Mourinho escenifica a la perfección la lucha interna que está viviendo ahora mismo Florentino Pérez, un hombre que había hecho gala de un cierto talante señorial y unos usos de corte empresarial, sin concesiones a la algarada visceral o el exabrupto temperamental. Una línea de actuación que interpreta a la perfección Valdano, un caballero siempre dispuesto a tender la mano y a admitir la justeza de una derrota. Pero en el último año hemos visto asomar la patita al lobo, al otro Florentino, al Mister Hide que guarda silencio mientras su nuevo hombre fuerte organiza espectáculos circenses con tragasables y escupefuegos.

De esta crisis interna saldrá el Madrid de la temporada que viene, el que intentará disputar la corona balompédica al nuevo rey de la península. Florentino deberá decidir si pone ya definitivamente al Real Madrid a los pies del portugués, o en cambio mantiene el freno institucional de Valdano para evitar que las formas protocolarias se transformen en formas de patio de corrala. Muy pronto veremos si la decisión la toma el Florentino señor o el Florentino truhán.

La ‘saeta’ en el blanco

19 Abril 2011 - 10:38 - Autor:

José Mourinho no es un mariscal de campo que tenga calculado cada uno de sus pasos y su efecto sobre la prensa, sus jugadores y la afición. Muy al contrario, es algo más parecido a un sargento chusquero, impulsivo y visceral. Alguien que “se pasa media rueda de prensa diciendo barbaridades y la otra media intentando matizarlas”. No lo digo yo, lo dice un miembro de la directiva blanca no especialmente significado como anti mourinhista. Parece que el luso pende de una soga a la que ya solo le quedan dos hebras: la Copa del Rey y la Champions.

Parte de la directiva del club blanco reprocha a Mourinho su política de comunicación, que revela “muy poco conocimiento del funcionamiento de los medios en España”. Los desplantes recientes del técnico portugués en las ruedas de prensa y su trato altanero y displicente con algunos medios de la órbita madridista -y especialmente florentinista- están terminando con la ya exigua paciencia del alto mando merengue.

Al revés de lo que muchos creen, Mourinho no es un buen estratega de la comunicación. Los comienzos de sus ruedas de prenda “están llenos de meteduras de pata”, y las segundas mitades “son intentos de sacar la pata, pero la prensa, a estos, no les hace ningún caso; se quedan con lo gordo”.

Así pues, “la sobreexposición mediática está desgastando extraordinariamente” al luso. Citan estas fuentes de la directiva, como ejemplo de savoir faire, a Marcelo Bielsa, que inspiró la política de no conceder entrevistas de Guardiola pero que en las ruedas de prensa “no se levantaba de su silla hasta que los periodistas le hacían la última pregunta, de tal manera que en una ocasión se pasó cuatro horas sentado”.

Por si fuera poca penitencia la del portugués, añádanle la rajada de la “saeta blanca”, Alfredo Di Stefano, que sumando su voz a la de Johan Cruyff, han formado un improvisado consejo de sabios de la tribu del fútbol. El veredicto es recordar que el buen fútbol se asemeja más a la finezza de la conducción de un Ferrari que a la rudezza del manejo de un tractor. El trato respetuoso y mimoso al balón frente al robo a patadas de la sandía y la carrera alocada para meterla en la saca.

La moneda del futuro de Mou está ya en el aire. Parece que él tiene bastante claro de qué lado caerá, porque ya ha buscado colegio para sus hijos cerca de Milán. Si se confirma su pronóstico será una buena noticia para los amantes del buen fútbol y también, aunque parezca paradójico, para el madridismo, que se merece algo más.