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Mourinho instigó a sus hombres a entrar duro en la Supercopa

23 Agosto 2011 - 21:42 - Autor:

El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, se pasó buena parte del partido de vuelta de la Supercopa frente al FCBarcelona lanzando consignas a sus jugadores desde el banquillo para que entraran con dureza a sus rivales. “Pégale” y “duro con ellos” fueron expresiones utilizadas muy a menudo por el entrenador portugués.

Según una persona que por motivos profesionales se encuentra muy cerca del banquillo visitante del Camp Nou, y que no es seguidor ni empleado del FCBarcelona, las órdenes de Mourinho a sus hombres no se prestaban a equívoco. No se trataba de las habituales expresiones de apoyo que se lanzan desde un banquillo. Eran consignas encaminadas claramente a elevar la dureza del juego y la intensidad de las entradas.

Hay que recordar que la dureza e incluso violencia con la que se emplearon durante la vuelta de la final de la Supercopa los jugadores del Real Madrid Pepe, Khedira, Marcelo y, en ocasiones, Xabi Alonso.

Esta información confirma que la alta frecuencia e intensidad de las faltas que realiza el Real Madrid forman parte de la estrategia de Mourinho para contrarestar el juego de posesión y toque rápido de balón del Barcelona. Y explica también la salida en tromba de los jugadores blancos, así como algunas entradas totalmente antideportivas, como la de Marcelo sobre Cesc, que originó la ya famosa tangana final.

Mourinho está particularmente activo desde la vuelta de vacaciones. Este martes ha tenido que emitir un comunicado para desmentir las informaciones sobre su presunta intención de abandonar el banquillo madridista, sobre un supuesto enfrentamiento con Florentino Pérez por haber pedido a Íker Casillas que hiciera las paces con Xavi y Puyol, y para pedir disculpas por el dedazo a Vilanova pero “solamente a los madridistas”.

La información sobre las consignas de Mourinho desde el banquillo coincide también con la publicación de un comunicado oficial del Real Madrid en el que pide a la RFEF que investigue las “provocaciones, insultos y vejaciones” que según el club blanco sufrieron sus representantes en el Camp Nou.

Después de unos tímidos intentos desde el Madrid de rebajar la tensión con el Barça, a través de Íker Casillas e incluso de algunas firmas periodísticas del entorno de Florentino Pérez, este martes las aguas han vuelto al cauce agitado y turbio que prefiere el mánager deportivo, José Mourinho.

En twitter: @carlestorras

La Central Lechera, contra el mundo

19 Agosto 2011 - 15:21 - Autor:

La historia contiene paradojas tan llamativas que parecen escritas por un guionista de humor. Hubo un tiempo pasado en el que Europa aplaudió al Madrid de Di Stefano, Gento y Rial, a pesar de la desconfianza que suscitaba el régimen franquista. Hoy, cuando por primera vez en su historia España lleva más de 30 años viviendo en democracia, el Madrid se encierra en la autarquía mourinhista, aislado y confrontado a toda la comunidad futbolística internacional.

Solamente hay que comparar lo que dice la Central Lechera con las opiniones vertidas en los principales diarios deportivos del viejo continente.

Dos de los principales puntales “lecheros” escribían hoy una crónica en un periódico madrileño en la que se dedicaban a justificar todas y cada una de las comprensibles acciones del banquillo madridista ante las injustificables provocaciones culés. Y cito, no es invención:

– La acción dactilo-ocular de Mourinho sobre Vilanova, recogida con espanto en toda la prensa mundial, fue en respuesta a una serie de provocaciones verbales lanzadas por Guardiola al banquillo merengue. Insultos tan graves y vejatorios, parece ser, como “sois una banda” (sic).

– Messi dedicó gestos a los jugadores blancos invitándoles a no hablar tanto, escupió a la banda cerca del jefe médico del Madrid (escupir, afición que por lo que parece practica en solitario el jugador argentino) y en el Bernabéu, recuerdan incluso, se atrevió a chutar el balón contra el respetable. Como todo el mundo sabe, y esto ya es observación propia, Messi es un Eric Cantona bronco y violento disfrazado con piel de cordero. Sólo hay que ver la expresión asesina de su mirada.

– Los jugadores del Madrid no se quedaron a ver la entrega del trofeo, como manda el fair play, porque no se lo permitieron los agentes de seguridad del Barça. Seguramente, y eso lo añado yo, tuvieron que retirarse muy a regañadientes al vestuario, porque lo que les pedía el cuerpo era felicitar efusivamente y rendir honores al justo vencedor.

– La entrada de Marcelo sobre Cesc no fue tan dura si se compara con una acción (posterior, pero esto no lo precisan) de Villa sobre Ozil. El asturiano, además, quiso ofender -no precisan con qué palabras- a la religión musulmana que profesa el jugador alemán de origen turco. Ahora resultará que el dedo en el ojo forma parte de la jihad o guerra santa del Islam contra el infiel.

Estos son los argumentos de la Central Lechera para justificar la desaforada reacción del entrenador blanco y su cada vez más alocada cohorte de pupilos enrabietados.

Baste con decirles a los “lecheros” que no hay palabra, gesto o actitud que justifique un acto violento. Porque justificar la violencia, como nos hartamos de decir los demócratas, es la antesala de la noche fascista. Y amparar a los violentos entraña graves peligros para la convivencia en tolerancia.

Por suerte, ante tales arcaísmos ideológicos, siempre nos quedan Europa y el mundo para beber unos tragos de refrescante neutralidad. The New York Times decía ayer que el Madrid de Mourinho ya es más conocido por sus indefendibles explosiones que por su juego imbatible; The Guardian señalaba las payasadas de Mou y La Gazzetta Dello Sport calificaba al portugués de oscuro y venenoso.

Hoy, más que nunca, la Central Lechera es la verdad absoluta frente al contubernio judeo-masónico internacional. Y los catalanes, malditos desafectos y desleales, siempre de acuerdo con los de fuera.

En twitter: @carlestorras

¿Cuántas derrotas más necesita el Madrid para aprender a perder?

18 Agosto 2011 - 0:11 - Autor:

El Real Madrid ha desaprovechado las ocasiones que ha tenido -y ya son unas cuantas, gracias al Barça- de ejercitarse en el papel de justo perdedor. Todavía necesita progresar en la asignatura de deportividad. Todavía debe interiorizar que es un equipo terrícola más, que se cayó de la galaxia, que la victoria ya no le pertenece por decreto, y que cuando te enfrentas a un equipo mejor y pierdes no es una injusticia sino todo lo contrario.

Las patadas y puñetazos de Pepe y Khedira, la constante presión sobre el árbitro, la expulsión por agresión de Marcelo, el ataque de histeria de Ozil, la retirada prematura de los jugadores blancos sin hacer honores al supercampeón y el dedo en el ojo de Mourinho al segundo entrenador del Barça, Tito Vilanova, nos demostraron la calidad humana de este equipo.

El Barça no está solamente jugando al fútbol. Está realizando un exorcismo. Está extrayendo del cuerpo de los madridistas el espíritu de Santiago Bernabéu, que se resiste a ver cómo el Madrid imperial se transforma en el Madrid segundón. De momento no hay forma, el padre Carras-Guardiola sólo ha conseguido que el maligno le escupa puré de guisantes. Y de qué manera.

Es una lástima no poder comentar un partido desde el punto de vista deportivo, porque Mourinho y los suyos se empeñan en jugar más allá de lo que permite el reglamento. Exprimen las normas para extraer hasta la última gota de beneficio, y cuando no lo obtienen, pretenden romper el tablero de juego.

Mourinho en la rueda de prensa posterior al partido atribuyó la derrota a la ausencia de recogepelotas en el segundo tiempo. Excusa que se suma a la extensa y original lista que ha desplegado ya el portugués en sus últmas visitas al Camp Nou. En vez de aprovechar todas estas ocasiones que le ha brindado el Barça para ejercitar la humildad, Mourinho ha preferido recrearse en el papel de jefecillo sobreactuado de banda callejera.

Por cierto: ¿cómo se entiende que el portugués menosprecie a Tito Vilanova después de reclamar tantas veces respeto para su segundo entrenador? Nadie se atrevería a dudar de la profesionalidad de Aitor Palanka, con “p” de “Pito”.

En twitter: @carlestorras

El Madrid, ¿equipo “anti español”?

14 Mayo 2011 - 18:26 - Autor:

“El increíble hombre menguante” es una película del año 1957 en la que el protagonista se ve expuesto a una niebla radiactiva que provoca en su cuerpo una reacción inesperada: empieza a empequeñecer hasta medir unos pocos centímetros. Debido a ello, el hombre sufre un profundo cambio de carácter y debe aprender de nuevo a relacionarse con su entorno, que lo supera y humilla. Análogo proceso afecta al Real Madrid, expuesto a una niebla de rabia y frustración. El otrora club laureado y aclamado es hoy una versión en miniatura de sí mismo, que encuentra en la denuncia federativa a su rival el único consuelo ante su decadente realidad. La pataleta administrativa para suplir la inoperancia deportiva, aunque esta deriva cainita esté desgastando la imagen internacional de España.

No seremos nosotros quienes defendamos a Sergio Busquets si realmente llamó “mono” a Marcelo, porque si el insulto a un compañero demanda buenas dosis de miseria intelectual, la denigración por motivos de raza es patrimonio exclusivo de mentes diminutas. Y evidentemente nadie se tapa la boca para decir “mucho morro”, como aseguran los servicios jurídicos del club que dijo el centrocampista catalán. Es reprobable, aunque sea exagerado tachar de racista a Busquets, de la misma forma que nadie piensa en la literalidad del insulto cuando llama “hijo de puta” a alguien.

Pero suponiendo que haya que castigar a Busquets para evitar que se propaguen actitudes racistas en el deporte, no habría que hacer entonces algo con los gritos simiescos que se oyen en el Bernabéu cuando algún jugador de color, tipo Samuel Eto’o, toca el balón? ¿No son también furibunda xenofobia los insultos del público madridista a Cataluña? ¿Y los comentarios despectivos de Sergio Ramos con el idioma catalán ante su compañero de selección Gerard Piqué por el grave delito de responder a un periodista en su lengua natal? No recuerdan a un presidente madridista saltando al compás del “bote bote catalán el que no bote”?¿Y no habría que castigar también la homofobia, gritar “maricón” a alguien a modo de insulto, como se hizo con Guardiola en el último clásico en el Bernabéu? ¿Y el machismo de los que llamaron “puta” a Shakira por tener el atrevimiento de mostrar en público su amor hacia Piqué?

La pregunta es: ¿la estrategia del Madrid va a consistir a partir de ahora en abanderar una campaña ante las altas instancias federativas para erradicar cualquier comportamiento xenófobo o abusivo de los terrenos de juego? Si al club blanco lo mueve la conciencia filantrópica, podría empezar por impedir que en sus fondos ultras se exhiba simbología neonazi y banderas pre constitucionales, que contrastan un poco con tanta corrección política en los despachos.

Pero también cabe la posibilidad de que el Madrid lo que pretenda sea torpedear a su rival para dificultarle en lo posible la consecución de su cuarta copa de Europa, y frenar así las cada vez más lacerantes comparaciones entre ambas instituciones deportivas. En el viejo continente habrá pocos precedentes de equipos que zancadilleen a otro del mismo Estado de forma tan evidente. ¿Hubiera actuado igual el Madrid si la posible suspensión de Busquets le hubiera supuesto perderse una final del Mundial con la selección española?

Lo que parece evidente, en cualquier caso, es que si la historia se hubiese producido al contrario, y el Barça denunciase a un jugador blanco antes de disputar la final de la Champions, el club blaugrana hubiera sido tachado de “anti español”. Paradójicamente, es imposible que reciba semejante calificativo una entidad, el Real Madrid, que está haciendo lo posible por enfrentar a jugadores de la selección española, provocando la preocupación del mismísimo Del Bosque, y que intenta perjudicar los intereses internacionales de otro equipo español. Esta es la asimetría territorial que impera en este país.

El Madrid aduce que fue el Barça quien empezó la guerra al denunciar a Mourinho por sus insinuaciones posteriores al 0-2 del Bernabéu. Pero recordemos que la UEFA ya había actuado de oficio ante la gravedad del asunto, puesto que el técnico luso estaba insinuando claramente comportamientos delictivos del árbitro, de Villar, de Platini, de Unicef y por supuesto de la directiva azulgrana. Le faltó incriminar a Bob Esponja ¿Se puede comparar esto con el reprobable pero aislado insulto de Busquets a Marcelo?

Parte de la prensa deportiva catalana pide que el Barça rompa oficialmente relaciones con el Madrid. La desestabilización institucional es justamente lo que buscan personas como Mourinho o Florentino, recientemente transformado en pandillero de despacho. Probablemente, la mejor respuesta a las provocaciones del Madrid sea sonreír al fotógrafo mientras se levanta la cuarta copa de Europa. ¡Ánimo chicos!