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Neymar todavía no ha sido lobotomizado

9 Agosto 2011 - 17:28 - Autor:

Las declaraciones de Neymar, jugador brasileño pretendido por el Real Madrid, respecto a la superioridad mundial del fútbol azulgrana, indican que todavía no ha sido sometido a la lobotomización habitual siempre que un crack ficha por un club grande.

Imaginamos a Florentino Pérez leyendo las declaraciones de Neymar en su despacho con un imperceptible temblor de rabia en su párpado derecho. “A Don Santiago Bernabéu nunca se la habría escapado aleccionar a un futuro fichaje”, debió pensar. Don Santiago, que entró en Barcelona fusil en ristre con las tropas franquistas en 1939, sí sabía cómo tratar a esos catalanes. No desaprovechaba ocasión de fustigarles ni toleraba medio elogio al equipo rival.

La lobotomía es una delicada operación que le practican al jugador coindidiendo con el exámen médico. Observen la expresión bovina del futbolista cuando corre en la cinta plagado de sensores para la prueba cardiológica. Eso indica que ya ha pasado por las manos del neurocirujano.

La operación consiste en cercenar cuidadosamente la parte del cerebro dedicada al sentido común y en implantar un chip prefabricado con respuestas tipo a preguntas tipo. Cuanto más caro es el fichaje, mayor es la porción de cerebro que se debe mutilar.

De tal manera, es muy posible que cuando Neymar fiche por el Madrid, en diciembre, ya no diga nunca más algo tan juicioso como que “el Barça es el mejor equipo del mundo”. Ya encontrarán los programadores del Real Madrid una fórmula mucho más adaptable a la sensibilidad del público merengue, como que “vengo a jugar al mejor equipo del siglo XX para convertirlo en el mejor del siglo XXI”. Recuerden esta frase porque tiene muchos números de ser la elegida para que Neymar responda a la pregunta: “¿todavía piensa usted que el Barça es el mejor equipo del mundo?”.

Después, los programadores del chip habrán incluído alguna referencia a su infancia madridista (“desde pequeño he soñado con venir a jugar a este club”) y, para demostrar la pureza de su pedriguí merengue, insertarán alguna crítica al gran rival (“mi forma de jugar se adapta mejor al fútbol efectivo de Mourinho que a otros sistemas con más adornos”).

Los programadores deberán hacer un gran esfuerzo para que la dosis de odio al Barça que implanten a Neymar alcance la misma intensidad de la de su entrenador portugués. Pero por mucho que se esfuercen, no podrán igualarlo a lo que sienten Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos. Con ellos, se les fue la mano.

En twitter: @carlestorras

Neymar no va a ser la ‘saeta crestada’

30 Junio 2011 - 9:20 - Autor:

Algunos querrán ver en la contratación de Neymar algún símil con el fichaje de Di Stéfano en 1953, cuando el Barça de las Cinco Copas, comandado por Kubala, arrasaba en todas las competiciones y el Madrid suspiraba por un título. El primer golpe de efecto de Don Santiago Bernabéu como presidente fue determinante para encumbrar al Madrid en el olimpo europeo y como equipo de referencia internacional. El Madrid de hoy, 60 años y unos cuantos revolcones más tarde, sigue buscando ese revulsivo que le permita dar el “sorpasso” a los azulgranas, despertar de una vez de la pesadilla en la que vive instalado desde que Pep Guardiola es entrenador del Barça. Pero por distintos motivos no es probable que Neymar vaya a ser su segundo salvador.

Di Stéfano llegó al Madrid después de pasar por el River Plate y el Millonarios colombiano, dos clubes en los que ya había triunfado. Recaló en el club blanco después de una pugna de despachos con el Barça con participación –nada ecuánime- de la Delegación Nacional del Deporte, y una vez en la capital se consolidó como mejor jugador del mundo y gran suministrador de trofeos para los escaparates del club.

La adaptación de Di Stéfano no fue inmediata pero sí rápida. A las pocas semanas de llegar, el equipo blanco le ganaba al Barça 5 a 0 en Chamartín. Claro que en la segunda vuelta los de Kubala hacían lo propio con los madridistas, con un no menos contundente 5 a 1 en el antiguo campo de Les Corts. Pero el hecho es que aquella liga 53-54 la ganó el Madrid después de 21 años de sequía en el máximo torneo nacional. No le podían pedir más a la “saeta rubia”.

Como decía, ni Neymar es el mismo tipo de jugador que Di Stéfano ni llega en el mismo momento de su carrera profesional ni de madurez personal. El rocoso carácter del argentino se volcaba por completo en el terreno de juego, donde era un compendio de fuerza, arrojo y sentido táctico y estratégico. El faro de jugadores como Johan Cruyff o Zidane. En cambio, el joven brasileño de la cresta, aunque un virtuoso del balón, reparte de momento su atención entre el césped, el peluquero -un artista, eso sí-  y las discotecas.

Es cierto que al equipo de Mourinho le falta un plus de chispa y alegría creativa en ataque que Cristiano Ronaldo, a pesar de ser un excelente realizador, no acaba de aportar. Florentino siente que a su equipo le falta un Messi, alguien que de un toque de magia al conjunto y sirva para  concitar los duendes que tantas veces ayudan a desatascar partidos o a darles un brillo especial (aumentando así los derechos televisivos y los correspondientes ingresos).

Pero Messi es Messi en el Barça. Neymar en el Madrid puede ser como Messi en la selección argentina, si no le acompaña el conjunto. De hecho, ya lo dijo su entrenador en el Santos brasileño, Muricy Ramalho: “Neymar se vería mejor en el Barcelona” porque según él tiene un sistema más abierto a la creatividad de los genios como su ex pupilo o el propio Messi. El Madrid de Mou, en cambio, tiene un sistema demasiado tacticista para el lucimiento de los cracks. Lo dice él, no yo. Aunque lo suscribo.

 

Fútbol Club Adaptación y Real Casta

25 Junio 2011 - 15:40 - Autor:

El Barça lo tendrá siempre mucho más complicado que el Madrid para tomar decisiones en el mercado intencional de jugadores. El equipo de Guardiola tiene que tener muy en cuenta un parámetro que los de Mourinho, a la vista de los nombres que barajan, ni contemplan: la capacidad de adaptación al sistema del jugador pretendido. Para el Barça, que el jugador sea dúctil es una prioridad. Para el Madrid, es algo que ni suma ni resta. Prefieren la casta y el arrojo.

Por un lado, el jugador que venga al Barça sabrá de antemano dos cosas: la primera, a qué jugará, qué tipo de sistema le va a tocar aplicar en el campo. Y por otro, que hay una jerarquía perfectamente establecida, el vértice de la cual la ocupa el rey Messi. Por detrás, están los cerebros del equipo: Xavi, Iniesta, Puyol. Y después, el resto de canteranos: Piqué, Busquets, etc…  La primera obligación del jugador que venga a Can Barça va a ser adaptarse a esta realidad pre existente, que no cambiará pase lo que pase. Aunque las cosas vayan mal dadas, es muy difícil que el Barça renuncie ya a estas señas de identidad.

Después de los errores cometidos en el pasado, léase Ibrahimovic, es difícil que la directiva vuelva a incurrir en ellos. Al Barça no le vale cualquier crack, por extraordinario que sea su nivel. Si en su cabecita no hay un rincón dedicado a la humildad, a la empatía y a la inteligencia emocional, no tendrá nada que hacer. El coraje, la motivación, la capacidad de liderazgo están muy bien. Pero no son suficientes para militar en este equipo.

A algunos lectores les molesta que acabemos muchas veces llevando nuestras reflexiones hacia el terreno del eterno rival. Pero el título del blog, “Vivir en Campo Contrario”, parece que así lo aconseja. Además, la diferencia de planteamiento, de organización empresarial, y de talante de los entrenadores son hoy por hoy tan abismales, tan diametralmente opuestas, que es una tentación demasiado irresistible.

En el Madrid, fichar es más fácil. Lo demuestran los diez “galácticos” que han acabado recalando –con mayor o menor éxito, eso sí- bajo el manto de Florentino. El último parece que será Neymar. Un chico tan joven como fogoso y con grandes ganas de disputarle el trono a Cristiano Ronaldo, más que de acomodarse a él. Y posiblemente, Florentino es lo que busca: que ambos cracks se piquen para que rindan más. Mourinho no parece ser de esta opinión, pues según se dice prefería al Kun Agüero.

Como el culebrón de los fichajes de verano todavía no ha terminado, y puede dar muchas vueltas todavía, no podemos aventurarnos a saber quién será el que acabe vistiendo de blanco. Si Mourinho prefería al Kun y Florentino acaba comprándole a Neymar, mal empiezan la temporada en esa casa. Porque si no llegan resultados inmediatos para el brasileño, lo que habrá fichado el club será un foco de tensiones de muy incierta evolución.

La desventaja para Neymar es que el Madrid no tiene un estilo de juego tan aprendido como el Barcelona, todavía se está haciendo. Y Mourinho es un entrenador que quiere siempre adaptar su juego a las circunstancias y al rival, por lo que no tiene una personalidad definida de antemano. En cambio, la ventaja para el brasileño es que aquí, en Madrid, nadie le criticará sus excentricidades o sus salidas de pata de banco. Desde la época de Di Stefano, aquí gustan los jugadores con carácter, aunque de vez en cuando saquen a pasear el mal genio. Siempre que no les pillen en la discoteca y den buenos resultados al equipo, claro.

En twitter: @carlestorras