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Desencriptando a Pep

23 Marzo 2012 - 17:22 - Autor:

Ya que Guardiola habla en clave, nunca dice exactamente lo que quiere decir, mea colonia, lleva la procesión por dentro y no sé cuantos crímenes de lesa humanidad más, voy a facilitarles a mis compañeros de profesión de Madrid la ardua tarea de desencriptarlo, para que no tengan ni que tomarse la molestia de verse la rueda de prensa. De esta forma, podremos seguir leyendo en los diarios de la capital interpretaciones correctas de lo que el entranador blaugrana manifiestamente ha querido decir y no ha dicho.

Guardiola ha admitido en voz alta que no vio el partido Villarreal-Real Madrid. No tuvo bastante con no verlo, que además ha tenido que contarlo. La afirmación no puede haberla hecho de forma gratuita o aleatoria. Es cierto que era en respuesta a la pregunta de si había visto el partido, pero aún así la respuesta tiene enjundia. Porque se podía haber limitado a decir que no, y listos. Pero no. Ha tenido que recrearse en la respuesta, hurgar en la herida, remover la hez, reabrir la llaga pustulenta. Su afirmación puede y debe interpretarse como un feo a toda la afición blanca, que no se merece ese escarnio público. Para que luego vaya diciendo, de forma torticera y engañosa, que no quiere hablar del rival. ¡Ja! Pues que empiece por no decir que no ve sus partidos.

Pep prefirió una película antes que ver jugar al líder de la Liga. Pero no una peli de un canal de televisión cualquiera, sino de la 2, que (todavía) es pública. Está claro que estamos ante una declaración de principios social-demócratas, una muestra de apoyo a lo público en pleno auge del neoliberalismo. La peli, según han comprobado los sagaces tuiteros, era “Azul oscuro casi negro”, es decir, cine español. Cosa extraña siendo Pep un nacionalista catalán. La explicación es sencilla: el protagonista es Quim Gutiérrez, un actor de Barcelona. Acabáramos. Como siempre, el lobby catalán prestándose apoyo mutuo de forma subrepticia. El título de la película también nos ofrece mensajes subliminales: azul oscuro casi negro es el color del cielo después de la puesta de sol, y anuncia la inminencia de la noche. La oscuridad en la que Pep dejará al Barça cuando se vaya. Podría ser pues una amenaza a la directiva de Rosell: si no me dáis lo que pido me voy y os dejo a oscuras. Alta tensión, pues, entre directiva y entrenador.

Pero el mensaje en clave más inquietante de todos es que le gustan los caracoles. Mis amables seguidores en twitter, que rápidamente han detectado que en la afirmación había gato encerrado, han apuntado la posibilidad de un fichaje del Lleida, de una referencia simbólica a Mou, “por baboso y llorón”, o incluso a algún affaire sentimental por el tema de los cuernos. Pero no, tiene que ser algo más sencillo. Después de mucho pensar he dado con ello: el caracol lleva la casa a cuestas, no tiene hogar fijo, no es sedentario. Guardiola nos está anunciando claramente que no descarta irse al extranjero cuando deje el Barça. Y amenaza con tomarse más tiempo antes de decidirse, porque el caracol no es precisamente una gacela. Como siempre, Pep anteponiendo el interés personal al de la institución.

Los periodistas catalanes encubren y protegen constantemente a Guardiola empeñándose en hacer una lectura lineal de sus declaraciones. Por suerte en Madrid tenemos más experiencia con las personalidades complejas, y no nos dejamos engañar tan fácilmente. Por eso disfrutamos de ese elenco de grandes profesionales de la pluma, el micrófono y la cámara que, día tras día, reinterpretan para nosotros la engañosa realidad.

Sin ir más lejos, la Sexta nos relató con toda precisión cómo en el partido del Real Madrid frente al Villarreal el árbitro se inventó una falta en tiempo de descuento para posibilitar el empate, y luego aplicó las consignas de Villar de expulsar a cuantos jugadores blancos se interpusieran en su camino aunque fuera para demostrarle apoyo incondicional, como Ozil con su solidario aplauso.

Solamente queda por aclarar ahora el motivo de la sanción de dos partidos a Pepe simplemente por haber dicho “vaya atasco, fija otra ruta” al árbitro. Seguro que en Punto Pelota darán con la clave del asunto.

Gracias, Central Lechera, por desentrañar la auténtica verdad que se oculta en una realidad tan caótica.

En twitter: @carlestorras

El Barça pone en su sitio a los impostores

24 Febrero 2012 - 19:15 - Autor:

Cuando me siento en un taxi de Madrid y le cuento al taxista anécdotas que me han sucedido con sus compañeros que trabajan en el aeropuerto, me suele contestar: “en todas las profesiones tiene que haber un porcentaje de caraduras que avergüence y dé mal nombre al resto”. Efectivamente, es así en todos los gremios. Y como cada cual se conoce el suyo, en el mío, en el del periodismo, los caraduras son los de Intereconomía.
Desde “vivir en campo contrario” llevo meses denunciando las prácticas abusivas de Punto Pelota. Como profesional de la televisión, siempre he dicho que prefiero productos como Sálvame, Supervivientes o Gran Hermano porque no esconden lo que son. Son formatos sin engaño, sin artificio, sin doble moral. Hay lo que se ve, y quien lo ve sabe lo que está consumiendo. Es como un restaurante de comida rápida en el que en la fachada pone bien claro: “restaurante de comida rápida”.
Pero hay algunos restaurantes que sirven auténtica bazofia y se venden como si fueran de alta cocina. Hay en televisión algunas ofertas que se presentan como debates periodísticos, en los que se lanzan presuntas primicias informativas, y en el que se tratan cuestiones de actualidad desde una óptica supuestamente neutral. Pero el engaño es total. El fraude, absoluto. Ni se contrastan las fuentes, ni se utilizan medios legítimos para conseguir la información, ni ésta se separa adecuadamente de la opinión. Qué digo opinión, del insulto, la agresión verbal, el maltrato sistemático. ¿Eso es periodismo? No señores, esto es un reality show camuflado, un Sálvame -perdón por la comparación, Jorge Javier- presentado por un ex periodista convertido en pastelero y rodeado de hooligans descerebrados.
Mucho ha tardado el Barça en suspender las acreditaciones de mis ilustres “compañeros”. Como no me siento nada corporativista respecto a alguien que está destruyendo el concepto de televisión que yo defiendo, lo pongo bien claro y por escrito: la única forma que tiene el Barça de defenderse contra la infamia, la calumnia y la falsedad de algunos medios es trazando una línea bien clara entre los periodistas y los saboteadores, entre los informadores y los provocadores, entre los profesionales y los patos descabezados.
Aplaudo al Barça por hacer lo que debería haber hecho hace tiempo el Col.legi de Periodistes y la Asociación de la Prensa de Madrid.
En otras épocas, el peor enemigo del derecho a la información era la autoridad gubernativa. Hoy son algunos desaprensivos con carné de prensa y el corporativismo del resto. Yo no participo de este circo.

En twitter: @carlestorras

El Barça pone en su sitio a los impostores

19:15 - Autor:

Cuando me siento en un taxi de Madrid y le cuento al taxista anécdotas que me han sucedido con sus compañeros que trabajan en el aeropuerto, me suele contestar: “en todas las profesiones tiene que haber un porcentaje de caraduras que avergüence y dé mal nombre al resto”. Efectivamente, es así en todos los gremios. Y como cada cual se conoce el suyo, en el mío, en el del periodismo, los caraduras son los de Intereconomía.
Desde “vivir en campo contrario” llevo meses denunciando las prácticas abusivas de Punto Pelota. Como profesional de la televisión, siempre he dicho que prefiero productos como Sálvame, Supervivientes o Gran Hermano porque no esconden lo que son. Son formatos sin engaño, sin artificio, sin doble moral. Hay lo que se ve, y quien lo ve sabe lo que está consumiendo. Es como un restaurante de comida rápida en el que en la fachada pone bien claro: “restaurante de comida rápida”.
Pero hay algunos restaurantes que sirven auténtica bazofia y se venden como si fueran de alta cocina. Hay en televisión algunas ofertas que se presentan como debates periodísticos, en los que se lanzan presuntas primicias informativas, y en el que se tratan cuestiones de actualidad desde una óptica supuestamente neutral. Pero el engaño es total. El fraude, absoluto. Ni se contrastan las fuentes, ni se utilizan medios legítimos para conseguir la información, ni ésta se separa adecuadamente de la opinión. Qué digo opinión, del insulto, la agresión verbal, el maltrato sistemático. ¿Eso es periodismo? No señores, esto es un reality show camuflado, un Sálvame -perdón por la comparación, Jorge Javier- presentado por un ex periodista convertido en pastelero y rodeado de hooligans descerebrados.
Mucho ha tardado el Barça en suspender las acreditaciones de mis ilustres “compañeros”. Como no me siento nada corporativista respecto a alguien que está destruyendo el concepto de televisión que yo defiendo, lo pongo bien claro y por escrito: la única forma que tiene el Barça de defenderse contra la infamia, la calumnia y la falsedad de algunos medios es trazando una línea bien clara entre los periodistas y los saboteadores, entre los informadores y los provocadores, entre los profesionales y los patos descabezados.
Aplaudo al Barça por hacer lo que debería haber hecho hace tiempo el Col.legi de Periodistes y la Asociación de la Prensa de Madrid.
En otras épocas, el peor enemigo del derecho a la información era la autoridad gubernativa. Hoy son algunos desaprensivos con carné de prensa y el corporativismo del resto. Yo no participo de este circo.

En twitter: @carlestorras

‘Outing’ de la Central Lechera

17 Junio 2011 - 22:03 - Autor:

Una parte del colectivo gay es favorable al “outing”, es decir a promover que los homosexuales salgan del armario para proclamar abiertamente su orientación sexual. En el periodismo también se practica el “outing”, aunque no como una práctica organizada, sino más bien espontánea o incluso anárquica. En otras palabras, que tarde o temprano la verdad se acaba filtrando entre el chorro mediático de consignas, manipulaciones y difamaciones.

Acabamos de asistir a uno de esos episodios en los que la verdad brota como de un manantial de donde menos te la esperas. Fue en Punto Pelota, donde lo que suele brotar habitualmente son improperios, bravuconadas y chanzas de cantina. En medio del ruido cotidiano se obró el milagro, y el periodista de Cuatro Julio Pulido, que no pertenece a la órbita florentinista, definió cómo funciona la Central Lechera:

Sobre Florentino Pérez yo voy a decir algo que igual llama mucho la atención. Florentino es el presidente que más habla del fútbol español. Sin conceder ninguna entrevista pública, pero es el que más habla. Florentino Pérez habla a diario con un número que no sé si contar con los dedos de una mano de periodistas.(…) Florentino Pérez habla mucho, lo que pasa es que no habla en público, pero habla mucho, y mueve mucho, y maneja mucho. (…) Y sí utiliza los medios para mandar sus mensajes.”

En pocas palabras, un retrato panorámico y preciso de la Central Lechera, según la describimos por primera vez públicamente en este blog, en el mes de abril. Entonces, en Punto Pelota se llevaron las manos a la cabeza y el presentador, Josep Pedrerol, llegó a insultarnos por haber difundido esa información. Ayer, Pedrerol no puso ni media objeción a las palabras de Pulido. Será porque la información, en este caso, proviene de prensa “nacional”, y ésta sí merece crédito y consideración.

Ya dijimos en este blog anteriormente que, por fortuna, los tejemanejes de pasillo que se urden en la capital se acaban sabiendo todos, porque siempre hay alguien interesado en dar publicidad a lo que otros quieren silenciar. Mientras Mourinho, último clavo ardiente al que se agarra Florentino, siga disfrutando del beneficio de la duda, las voces disonantes serán aisladas, esporádicas. Cuando el portugués sea catapultado hacia el espacio exterior, será un coro de una ópera de Verdi lo que denunciará a los cuatro vientos las maniobras comunicativas en la oscuridad del Floren Team.

No hace falta hacer nada. Si el Barça sigue cosechando éxitos, nosotros solamente tendremos que coger una silla y sentarnos a la puerta de casa para ver pasar la comitiva fúnebre.

En twitter: @carlestorras

Gandhi también se enfadaba

27 Abril 2011 - 0:31 - Autor:

Pep se ha enfadado, sí. Mozart ha cometido el pecado capital de responder a Salieri. Ha caído una estatua del Partenón. En el año de la beatificación de Juan Pablo II, el entrenador azulgrana parece que se autodescarta de la carrera para santo. Y encima, ha dicho la palabrota de cuatro letras.. (“el p… amo”). ¡Que fuerte! Y total, Guardiola se ha picado porque entre Mourinho y Florentino han difundido en los últimos meses que los árbitros ayudan al Barça en España y Europa, que manipula el calendario, que cuando juegan mal siempre ocurre algo para salvarles in extremis, que algunos de sus adversarios se dejan ganar y que sus jugadores se dopan.  Minucias.

Ayer Guardiola, en la rueda de prensa, hizo referencia a la información publicada recientemente en este blog sobe la existencia en Madrid de una trama periodística afin a los intereses de Florentino Pérez, la central lechera. Según nuestras fuentes, este grupo de profesionales de la información están trabajando en distintos medios de televisión, radio, prensa e internet y su cometido es el de difundir los rumores y pseudo informaciones que durante esta temporada han ido torpedeando la linea de flotación del Barça.

Después del revuelo organizado a raíz del comentario de Pep, aprovecho este espacio para desmentir algunos extremos:

– Yo vivo en Madrid desde hace doce años y mis fuentes no están en el FC Barcelona, sino en la capital. Muchos se sorprenderían de saber de donde procede la información que publiqué en “vivir en campo contrario”.

– En “Punto Pelota”, donde intervine ayer por la noche, Siro López dijo cuando ya no le podía replicar que soy “muy amigo” de Kety Calatayud, actual directora de comunicación del F.C. Barcelona. Aunque nos conocemos y hemos tenido una buena relación cuando yo colaboraba en La Vanguardia, ni mucho menos se puede decir que seamos amigos. Y lo que es seguro es que desde que dejé de colaborar en ese periódico, hace tres años, no hemos vuelto a hablar.

– La información sobre la central lechera no afecta a todos los periodistas deportivos de Madrid. La mayoría de profesionales, aunque puedan tener simpatía por el Madrid, tambien tienen respeto por el código deontológico y rechazan este tipo de prácticas.

– No todos los periodistas que respaldan públicamente a Mourinho forman parte de la central lechera.

La temporada, a estas alturas, está soltando espuma a chorros como una botella de cava agitada. Aunque la ha descorchado Pep, es el entorno de Florentino Pérez y José Mourinho quienes llevan meses agitándola. Por mucho que ahora miren hacia otro lado y sobreactúen su indignación por las palabras de Guardiola.

Cuando pase el ruido mediático por las dos ruedas de prensa consecutivas, quedará el fútbol. Este miércoles se enfrentan dos grandes equipos y dos enormes entrenadores. Pero pase lo que pase en esta elminatoria de Champions, sería bueno para el deporte y para el periodismo que  nunca más se intente ensuciar desde la prensa a un equipo que ha conseguido maravillar al mundo con su juego.

Esto es lo que vino a decir ayer Guardiola, y ni Gandhi lo hubiera hecho con más ecuanimidad.