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Casillas, ¿Capitán América o Llanero Solitario?

4 Septiembre 2011 - 17:56 - Autor:

A base de tanganas se van forjando y diluyendo las alianzas en este mundo del fútbol tan poco amante de los matices. Ahora resulta que gracias a los buenos oficios pastorales del padre Casillas, los  jugadores descarriados del FC Barcelona han vuelto al redil de la cordura patriótica y han aceptado prestar su hombro para levantar junto con los demás hermanos peninsulares el estandarte de la gloriosa selección.

Las fotos de la tangana del partido España-Chile sirvieron para demostrar que en el fondo son amigos, y que lo que sucedió en la serie de clásicos fueron accidentes acaecidos al calor de las hormonas masculinas desatadas en el fragor de la batalla. Macho que lucha junto con macho contra otro macho sella su alianza atávica con sangre. La rivalidad Madrid-Barça es una anécdota pasajera en contraste con las misiones perennes en defensa de la Patria.

O dicho de otra forma: el Madrid tiene derecho a tensar su relación con el Barça tanto como le dicten sus intereses inmediatos, que luego ya vendrá el “seny” catalán a reparar el desaguisado cuando a todos les toque enfundarse la camiseta roja. La letra de una canción que conocemos de sobra.

Toda España parece, pues, de acuerdo en fumar ahora la pipa de la paz. ¿Toda? ¡No! Hay un entrenador portugués que sigue blandiendo el tomahawk, único lenguaje que domina cuando trata de relacionarse con su entorno.

La estrategia de confrontación defendida cada vez con más ahínco por Mourinho –qué remedio le queda al pobre- ha chocado siempre con un obstáculo. El portero y capitán del equipo blanco, aunque sorprendió a muchos por sus declaraciones subidas de tono contra el Barcelona, es quien en el vestuario se mantiene más refractario a las bravatas de su entrenador.

Independientemente de si Mourinho quiso castigar o no a Casillas en el partido frente al Galatasaray al retirarle la titularidad, lo cierto es que la relación entre ambos ha entrado en una fase más que delicada. El entrenador le reprocha la tibieza en sus declaraciones –incluso las que más han sorprendido de él por su dureza- que demuestran su “falta de compromiso con el grupo”. Un grupo que, dicho sea de paso, se mantiene muy firme junto a Mourinho, al que consideran su protector y benefactor máximo. Cosas que tienen las sectas.

Por si todo esto fuera poco, Mourinho se sintió puenteado a raíz de las llamadas de Casillas a Xavi y Puyol promovidas desde la sombra por el propio Florentino. De hecho, los medios de la Central Lechera fueron los que levantaron el escenario para el lucimiento del capitán blanco en su papel –frustrado- de Capitán América de la reconciliación nacional. El primer intento de acercamiento se frustró por varios motivos. Se ha publicado que fue por el malestar de los azulgrana ante la filtración propagandística del encuentro. Pero también jugó mucho la delicada situación de Casillas en el vestuario.

Al enfrentamiento de Íker con su entrenador se une el hecho que el capitán no goza precisamente de su momento de más popularidad entre sus compañeros. Muchos de los jugadores blancos no ven con buenos ojos el protagonismo que asume Casillas en cuestiones extradeportivas, como la de erigirse en pacificador o defender criterios particulares al margen del grupo y de las consignas del entrenador. Pero también influye en esta desconfianza general su relación con la periodista Sara Carbonero, que a través de él tiene acceso a información de primera mano sobre los intríngulis del vestuario blanco.

Los compañeros de Íker saben que algunas interioridades del equipo han llegado a Telecinco.  Aunque estas informaciones no hayan visto en muchos casos la luz, les incomoda mucho que Casillas no filtre adecuadamente la información que genera el vestuario.

“Casillas está solo” porque “no es de fiar” y “va por libre”. Con estas palabras resumen fuentes del club la situación del capitán blanco y la causa de la misma.

Por ello muchos jugadores del Real Madrid no veían con desagrado la retirada a Casillas del brazalete de capitán, que iba a recaer no en Cristiano Ronaldo, como se publicó, sino en Xabi Alonso. El vasco sí goza del favor de sus compañeros por su discreción, hermetismo, y buena relación con el entrenador.

Así pues, el Capitán América blanco tendrá que vérselas, para empezar, con el villano que tiene en casa.

En twitter: @carlestorras

 

 

Empacho de pichichi

20 Mayo 2011 - 12:05 - Autor:

Faltan ocho días para la final de la Champions en Wembley, que enfrentará a los dos mejores equipos de Europa: el F.C.Barcelona y el Manchester United. Los líderes destacados de sus respectivas ligas. Los máximos representantes del fútbol español e inglés. Los embajadores del fútbol europeo de clubes en el mundo. Recuerdo todos estos datos, que pueden resultar obvios, porque parece que a muchos de mis compañeros periodistas en Madrid se les olvida cuando configuran sus escaletas y deciden los temas de apertura en sus informativos para medios nacionales, de ámbito territorial español.

Centrémonos en Antena 3 TV, por tomar un ejemplo que no es aislado. Informativo de la noche del jueves 19. Tema de apertura: el Real Madrid ficha a Hamit Altintop. En el video se deslizan expresiones como “si es Usted merengue, le interesará saber que Altintop no viene para marcar goles…”. Más tarde, la voz admite: “el jugador turco no es un portento técnico”, y concluye esperanzado ante la posibilidad de que lleguen “ fichajes de más relumbrón”.

Informados ya del fichaje de turno del Madrid -aunque esta vez no sea una contratación galáctica sino un joven de fútbol más bien rudimentario-, pasamos al segundo tema del informativo. Imagino que ya abordaremos la actualidad del equipo que está preparando la final de la Champions, que justo ese día volvía a los entrenamientos, con un Puyol ya incorporado al grupo. ¿Jugará el central?. Un Barça que acababa de presentar una edición especial de su camiseta para Wembley. Y también me interesaría saber cosas sobre cómo el rival, el Manchester United, prepara ese encuentro, cómo ha sido su progresión en la Premier League, cómo afronta el partido ante el Blackpool de este fin de semana, en qué estado se encuentran Ryan Giggs y Wayne Rooney…

Pues no. El segundo tema es una entrevista intemporal a Hugo Sánchez centrada en el importantísimo (más que la champions, por lo visto) trofeo Pichichi. En su tan animada como hueca charla, el mexicano reitera –ya lo había dicho con anterioridad- que si es Cristiano Ronaldo quien iguala su récord de goles con el Madrid para él será “un honor”, y que en cambio prefiere que Messi “no marque más goles” porque no debe considerarlo digno de igualar su apolillado récord. Ya sabemos lo que piensa la figura madridista de los ochenta. Ahora supongo que sabremos qué piensan las figuras de hoy en día. Al ser un informativo…

Vamos a la tercera noticia, que ahora sí será el Barça. Que va. El informativo recala en el drama que atraviesan un grupo significativo de equipos que pueden acabar con sus huesos en segunda división, según como les vaya este fin de semana. Un tema efectivamente importante y que merecería más que un tercer puesto en la escaleta.

Y luego… la Fórmula 1. ¡Cuidado! Fernando Alonso muestra su apoyo al Barça,  aunque su frase “no me gusta que ganen los ingleses” la hemos leído en Marca, porque en la información de Antena 3 no aparece por ningún lado. Eso sí, nos aclara el locutor que Alonso apoya al Barça “porque sabe donde corre este fin de semana”. ¡Ah, que Alonso corre en Montmeló, y quiere quedar bien con los catalanes! Como si Alonso no pudiese tener el sentido común de querer que gane un equipo español. Al periodista se le ve el plumero (blanco) de nuevo.

Y de la actualidad del Barça, ni mu. Ni una sola palabra. Ni recordar que tal día como hoy se cumplen 19 años de la final de Wembley en la que, como dice el Marca, “el Barça pasó a ser uno de los grandes” al ganar su primera Champions con un trallazo de Koeman. Esto nos lo cuenta toda la prensa deportiva, incluso la de Madrid, porque el de Antena 3 ni sabe ni contesta.

El Barça es un grande, opta a ganar su cuarta copa de Europa. Desde el año 2006, habrá jugado tres finales y ganado dos, a la espera de lo que ocurra con la tercera, y se habrá quedado en semifinales en dos ocasiones más. El Barça lleva una racha de seis años prodigiosos, y se merece un trato algo mejor en los informativos españoles. Por le menos, se merece algún trato.

Los que seguimos la información deportiva de los medios llamados nacionales, sabemos que nuestro equipo –y eso vale también para Valencia, Sevilla, Atlético y Atletic- asoma la cabecita siempre y cuando el Madrid no haga nada. Y muchas veces, incluso sin hacer nada también merece titulares más grandes. Algún jefecillo siempre se inventará una entrevista a Hugo Sánchez a tiempo para dejar las cosas en su sitio. En el orden que nunca debería haber cambiado: el Madrid, lo primero. El resto, sólo si hay tiempo.

Algunos periodistas contraatacan estos argumentos diciendo que en TV3 el Barça hace lo mismo con el Espanyol, el Girona y el Terrassa. De acuerdo que el espacio dedicado al Barça en TV3 es grande y posiblemente abusivo. Pero señores, ¿es eso óbice para que los medios nacionales españoles no traten como se merece al actual equipo español de referencia internacional? ¿Se imaginan algo parecido en Inglaterra o en Francia? ¿Cómo sería la escaleta de los informativos españoles de estos días si el Real Madrid fuera a jugar la final de la Champions contra el Manchester? Tendríamos final de Wembley hasta en la sopa.

He debatido en infinidad de ocasiones este tema con periodistas deportivos de Madrid. La mayoría siguen las siguientes pautas: aducir que hay más madridistas que culés en España (extremo que habría ya que empezar a actualizar con datos objetivos), que el Barça causa rechazo y no interesa tanto, y defenderse con el infalible “¡pero si yo soy del Atleti!”. En fin, argumentos de gran solidez y contrastados científicamente.

Yo siempre les respondo lo mismo. Dando tanta cancha al Madrid, no solamente margináis al Barça, también al resto de equipos de Primera. Y dando tanta cancha al Madrid, fomentáis que en España haya casi más antimadridistas que madridistas. Porque el madridismo no ha crecido, pero el antimadridismo sí.  Y eso, en parte, es por culpa del empacho informativo de merengue al que nos someten a los seguidores del “resto” de equipos. Que sigan así, convirtiendo sus informativos en los de Real Madrid TV. Veremos donde nos conduce esto.

Y otro día hablamos de cómo son las retransmisiones de la Sexta de García Farreras, exdirector de comunicación del Real Madrid, de la Televisión Española de Sergio Sauca y del Canal Plus de Carlos Martínez. Merecen mención aparte.

Pep y Mou, cara y cruz

7 Abril 2011 - 9:32 - Autor:

No hace falta ser un hacha para apreciar diferencias entre Pep y Mou. Pero a medida que se acerca el final de las tres competiciones, el contraste natural que se nos ofrece es espectacular. La presión de las semifinales y finales acrecenta el abismo entre sus formas de hacer. Mou sigue fiel al lloriqueo, y Pep a no bajar la guardia ni ante un equipo de guardería. Y no me refiero al Shaktar Donetsk, que nos dio tres sustos seguidos con el 1-0 que nos podrían haber costado la eliminatoria.

Mou ha tirado la toalla en Liga. La tiró hace tiempo. Hace semanas que prefirió centrar sus esfuerzos en buscar excusas, tretas y regates cortos para salir airoso del trance. No hace falta recordar villaratos, partidos supuestamente regalados al Barça, ayudas de la Federación, calendarios propicios, dopajes, y todo el manojo de, como se dice en catalán, “excuses de mal pagador”. Ayer volvió a las mismas, para lamentar que solamente Guardiola puede pedir a sus jugadores que provoquen tarjetas para forzar el partido de sanción. Sólo le faltaría denunciar que alguno de los jugadores azulgrana son en realidad extraterrestres. Aunque en eso quizá no le faltaría razón del todo.

En otras épocas, como muestra la foto del año 1980 que nos envía el amable twitero @kikecanabal, fue la afición blanca la que se reía de los lamentos de sus rivales ante su superioridad futbolística. Está claro que el lloriqueo va por barrios y hoy esa pancarta podría estar en el Nou Camp.

El entrenador del Madrid, según admitió Florentino, fue el fichaje galáctico de la temporada. Se le fichó justo después de descabalgar al Barça de la Champions y de evitar a la sufrida parroquia blanca ver a Puyol levantar la más codiciada copa en el Bernabeu. Se buscó un efecto parecido al del fichaje de Figo en su momento. Era la gran esperanza blanca para poner fin al mandato culé en España y Europa. Era el antídoto contra el veneno barcelonista, la única persona capaz de poner diques al tsunami de juego barcelonista. Y a la primera de cambio, al Moisés del madridismo le cayeron cinco. Y la exhibición de superioridad del Barça fue lacerante.

Ese resultado marcó un punto de inflexión en la estrategia de Mou. Vio claro que ganarle el pulso a su rival en una competición que premia la regularidad era prácticamente imposible, hoy por hoy. Decidió posponer esa guerra e intentar ganar batallas sueltas. Esas batallas se llaman Copa del Rey y Champions. Son su esperanza. Como buen jugador de póker, Mou vive de calcular sus posibilidades de éxito jugando las cartas que tiene, no las que le gustaría tener. Y combinar ese posibilismo con algún que otro farol. En faroles se la ha ido la mano, pero lo cierto es que mantiene opciones.

Pep no es un jugador de póker. Es un excelente conocedor de la mentalidad del seguidor azulgrana, de los ancestrales errores cometidos por la directiva, y del famoso “entorno” mediático que tanto martirizó a Cruyff . Ayer hubo un episodio sintomático entre Pep y Jordi Grau, un polémico reportero de TV3 que realiza las entrevistas a pie de césped. A todos aquellos que creen que TV3 y Barça son dos patas de un mismo ente, les recomiendo que busquen las imágenes del citado encontronazo periodístico.

Pep sabe que el público culé oscila con demasiada facilidad entre el desánimo y la inseguridad y la euforia incontenida. TV3 estuvo diciendo en las jornadas previas que el Shaktar Donetsk era un rival asequible para el Barça. Y quien viera el partido, independientemente de su resultado, se dio cuenta que de eso, nada. Fue un equipo muy rocoso, con tres brasileños muy rápidos, que pusieron al equipo azulgrana en apuros durante largas fases del partido. Y efectivamente, si yo fuera Pep no iría a Ucrania con un equipo de circunstancias. Por eso, ante TV3, Pep quiso poner de manifesto cuales son sus cartas preferidas: la humildad, la prudencia, el trabajo y el “seny”. Es un lenguaje que el catalán entiende muy bien.

Es divertido ver cómo Pep y Mou se manejan ante sus respectivas parroquias. Es cierto que el fútbol español se ha convertido en cosa de dos. Pero el espectáculo futbolístico, estratégico, mediático psicológico y sociológico está resultando excelso. Gracias a ambos.