Casillas, ¿Capitán América o Llanero Solitario?
A base de tanganas se van forjando y diluyendo las alianzas en este mundo del fútbol tan poco amante de los matices. Ahora resulta que gracias a los buenos oficios pastorales del padre Casillas, los jugadores descarriados del FC Barcelona han vuelto al redil de la cordura patriótica y han aceptado prestar su hombro para levantar junto con los demás hermanos peninsulares el estandarte de la gloriosa selección.
Las fotos de la tangana del partido España-Chile sirvieron para demostrar que en el fondo son amigos, y que lo que sucedió en la serie de clásicos fueron accidentes acaecidos al calor de las hormonas masculinas desatadas en el fragor de la batalla. Macho que lucha junto con macho contra otro macho sella su alianza atávica con sangre. La rivalidad Madrid-Barça es una anécdota pasajera en contraste con las misiones perennes en defensa de la Patria.
O dicho de otra forma: el Madrid tiene derecho a tensar su relación con el Barça tanto como le dicten sus intereses inmediatos, que luego ya vendrá el “seny” catalán a reparar el desaguisado cuando a todos les toque enfundarse la camiseta roja. La letra de una canción que conocemos de sobra.
Toda España parece, pues, de acuerdo en fumar ahora la pipa de la paz. ¿Toda? ¡No! Hay un entrenador portugués que sigue blandiendo el tomahawk, único lenguaje que domina cuando trata de relacionarse con su entorno.
La estrategia de confrontación defendida cada vez con más ahínco por Mourinho –qué remedio le queda al pobre- ha chocado siempre con un obstáculo. El portero y capitán del equipo blanco, aunque sorprendió a muchos por sus declaraciones subidas de tono contra el Barcelona, es quien en el vestuario se mantiene más refractario a las bravatas de su entrenador.
Independientemente de si Mourinho quiso castigar o no a Casillas en el partido frente al Galatasaray al retirarle la titularidad, lo cierto es que la relación entre ambos ha entrado en una fase más que delicada. El entrenador le reprocha la tibieza en sus declaraciones –incluso las que más han sorprendido de él por su dureza- que demuestran su “falta de compromiso con el grupo”. Un grupo que, dicho sea de paso, se mantiene muy firme junto a Mourinho, al que consideran su protector y benefactor máximo. Cosas que tienen las sectas.
Por si todo esto fuera poco, Mourinho se sintió puenteado a raíz de las llamadas de Casillas a Xavi y Puyol promovidas desde la sombra por el propio Florentino. De hecho, los medios de la Central Lechera fueron los que levantaron el escenario para el lucimiento del capitán blanco en su papel –frustrado- de Capitán América de la reconciliación nacional. El primer intento de acercamiento se frustró por varios motivos. Se ha publicado que fue por el malestar de los azulgrana ante la filtración propagandística del encuentro. Pero también jugó mucho la delicada situación de Casillas en el vestuario.
Al enfrentamiento de Íker con su entrenador se une el hecho que el capitán no goza precisamente de su momento de más popularidad entre sus compañeros. Muchos de los jugadores blancos no ven con buenos ojos el protagonismo que asume Casillas en cuestiones extradeportivas, como la de erigirse en pacificador o defender criterios particulares al margen del grupo y de las consignas del entrenador. Pero también influye en esta desconfianza general su relación con la periodista Sara Carbonero, que a través de él tiene acceso a información de primera mano sobre los intríngulis del vestuario blanco.
Los compañeros de Íker saben que algunas interioridades del equipo han llegado a Telecinco. Aunque estas informaciones no hayan visto en muchos casos la luz, les incomoda mucho que Casillas no filtre adecuadamente la información que genera el vestuario.
“Casillas está solo” porque “no es de fiar” y “va por libre”. Con estas palabras resumen fuentes del club la situación del capitán blanco y la causa de la misma.
Por ello muchos jugadores del Real Madrid no veían con desagrado la retirada a Casillas del brazalete de capitán, que iba a recaer no en Cristiano Ronaldo, como se publicó, sino en Xabi Alonso. El vasco sí goza del favor de sus compañeros por su discreción, hermetismo, y buena relación con el entrenador.
Así pues, el Capitán América blanco tendrá que vérselas, para empezar, con el villano que tiene en casa.
En twitter: @carlestorras


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