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La ciclotimia habitual

28 Octubre 2011 - 8:24 - Autor:

Alguien que viene de fuera es capaz de captar matices en el comportamiento colectivo que uno mismo, si ha vivido siempre inmerso en dicho grupo, no es capaz de detectar. Así que acepten que un catalán que vive en Madrid desde hace tiempo les revele un trazo del carácter madrileño que quizás les haya pasado hasta ahora inadvertido.

Desde el respeto e incluso el cariño de alguien que vive felizmente en Madrid, les diré que esta ciudad, tomada en su conjunto y con honrosas excepciones, sufre habitualmente de una ciclotimia colectiva que arrastra intermitentemente a amplias capas sociales desde la euforia sobreactuada hasta la más oscura depresión, y viceversa. El madridismo es un claro exponente de dicha peculiaridad sociológica, pero también les ocurre a mis hermanos futbolísticos del Atleti, y a todos en general en el caso, por ejemplo, de las dichosas nominaciones olímpicas que no acaban nunca -veamos si ahora cambiará la tendencia- de dar el deseado fruto.

Permutan su estado de ánimo de extremo a extremo del arco en un chascar de dedos y sin detenerse en aburridas fases intermedias. Y muy a menudo, sin necesidad de detonantes objetivos. Es cierto que celebran ambos estados de ánimo con tanto entusiasmo que hasta sabe mal criticarlo. Y también es cierto que visto en perspectiva, este vaivén emocional no deja de animar la rutina capitalina. Al final uno, que procura mantener el ánimo dentro de los márgenes de la moderación, tiene que reconocer que se entretiene bastante con este exotismo mesetario.

En el terreno futbolístico, no hay ni que decir que los merengues están ahora en pleno subidón de euforia. En una semana han agotado ya toda la panoplia de adjetivos laudatorios al juego de su equipo, que ya es “el que mejor juega al contraataque en el mundo”. La pericia de sus jugadores es tan absoluta que ya no ven en ellos ninguna de las miserias que les achacaban hace pocas semanas, cuando perdieron contra el Levante y empataron contra el Racing. El bajón no solamente es ya parte del pasado, sino directamente del olvido.

Vamos a intentar, modestamente, señalar los hechos objetivos: el Madrid ha consolidado y automatizado el sistema de juego que Mourinho empezó a practicar la temporada pasada. Hasta el momento, los resultados han sido desiguales, y el arranque liguero, en cuanto a puntos, ligeramente peor que en la pasada campaña. El equipo se muestra muy efectivo y tremendamente goleador en los primeros 15 minutos de partido, cuando presiona arriba y arma rápidos y certeros contraataques. El resto del partido sirve para retozar en el césped cual picnic en la campiña. En resumen, globalmente más solvente, plásticamente espectacular a rachas y siempre, eso sí, rebosante de motivación.

En el lado del debe, habrá que decir también que los últimos rivales han intentado jugar al Madrid de tú a tú y le han brindado la ocasión (tan calva como Víctor Valdés) de dejarse coger al contraataque. Que es tanto como untarse el cuerpo de miel y entrar en la jaula de un oso pardo hambriento: una ocurrencia un tanto imprudente.

También hay que decir que para un cuarto de hora vistoso, hay 75 minutos más de tedio pantanoso. Como dicen en Cataluña las mujeres que han tenido escasa suerte con el marido, “por una butifarra me he tenido que quedar con el cerdo entero”. Aplicado al Madrid, por 15 minutos de fútbol, te chupas más de una hora de insulso peloteo de trámite.

Es curioso además que la euforia de la afición se haya desatado simultáneamente con la transformación de Mourinho en un ser de nuestra misma especie. Del alienígena desatado de la primera temporada y comienzo de la actual, ha pasado como por obra y gracia de un atracón de litio a ser un modosito señor maduro que podría encandilar a cualquier incauta madre. Celebremos, al menos, esta transformación por el bien del clima futbolístico peninsular.

Por lo demás, como barcelonista que vive un proyecto deportivo consolidado después de tres años de estabilidad en el triunfo, observo la montaña rusa del rival con mucha atención y, como he dicho antes, con no poca dosis de diversión.

En twitter: @carlestorras

El Madrid, como el AVE(struz)

29 Septiembre 2011 - 9:56 - Autor:

Dos noticias me llaman la atención, y las dos me llevan a similar conclusión.

“La prensa holandesa ensalza el juego del Madrid: parecía el AVE”. Se refieren, imagino, al gol de combinación espectacular, perfecta, de escuadra y cartabón, ejecutada a velocidad del rayo por unos atletas al sprint. Fueron 16 segundos preciosos, de los que se repiten en los resúmenes del año. Sí, es cierto. La jugada destaca como un lingote de oro en una chatarrería, porque los 89 minutos y 44 segundos restantes del encuentro fueron un marasmo inaguantable de juego desprovisto de ideas, esquema e intención.

El Madrid juega a trompicones, lanza destellos aquí y allá para luego echarse a dormir interminables siestas donde los intentos de armar un ataque naufragan una y otra vez contra las defensas del adversario. Aunque sean defensas como la holandesa, que tenía la consistencia de un queso de bola al sol o de una plantación de tulipanes mecida por la suave brisa de los países bajos.

El Madrid pareció el AVE durante 16 segundos, sí. Los que necesitó para desarbolar de un guantazo el planteamiento hippy de Frank de Boer. Un hombre con la capacidad de reacción de un tractor John Deere y el mismo juego de cintura que Mary Santpere, como se vió cuando jugaba en el Barça (De Boer, no Mary Santpere).

Y quien no quiera verlo, más que al AVE se parece a un avestruz.

En otro periódico leo: “El Madrid es el rey de la Champions”. El diario francés l’Equipe nos recuerda que tomando todas las ediciones de este campeonato, y aplicando un sistema de puntuación que ellos se han inventado (en una cena con chupitos de postre, supongo) el equipo blanco aparece, oh sorpresa, como el mejor de todos.

Como si no bastase con ver que es el que ha ganado más trofeos: nueve en total. Por detrás están el Milán (7) y el Liverpool (5). Matemáticas de preescolar.

El que inventó el sistema de puntuación tenía ganas de sacarle un sobresueldo al jefe o era tan imaginativo como el que en la web de Antena 3 ha colgado la pregunta: “¿qué le parece que una película rodada en catalán represente a España en los óscar?”. Menudo lumbreras. Con gente tan integradora el futuro de una España unida está garantizado. Baste con recordarle al caballero, y disculpen la digresión, que en 1962, en pleno franquismo, la cantante Salomé, de voz sedosa y a la vez poderosa, representó a España en el Festival del Mediterráneo -y ganó- cantando “Se’n va anar” en catalán. Preciosa canción, por cierto.

¿Tantos pasos atrás hemos dado en el tema de las lenguas co-oficiales?

Pero volvamos al fútbol: el Madrid fue uno de los clubes fundacionales de la Liga de Campeones. Con el amparo del periódico L’Équipe, justamente. El joven Raimundo Saporta (no Santiago Bernabéu), con poco más de 20 años pero ya investido del cargo de vicepresidente del Madrid, fue el artífice de la explosión europea del Madrid. Movió los resortes que como refugiado en Francia había tejido en el mundo del deporte en el país vecino. Supo estar donde había que estar y cuando había que estar, y pudo vislumbrar que en una España autocrática, aislada y gris había que triunfar en el extranjero para brillar de verdad.

Luego vino el robo de Di Stéfano al Barça para ganar las cinco primeras ediciones de la copa de Europa. Y la suerte de acertar el campeonato que más tarde sería el de referencia histórica, porque recordemos que en aquel entonces la Copa de Europa competía directamente con la Copa de Ferias (donde Barça, Valencia y Zaragoza tuvieron un muy buen papel, por cierto).

Pero concedamos ese honor al Real Madrid: es el equipo más laureado tomando la Champions como referencia. Aunque hay que tener cuidado con presumir de Historia: Alejandro Magno ganó muchas batallas pero no creo que gane ya muchas más…

En twitter: @carlestorras

Las 10 cosas a mantener en el Barça la temporada que viene

15 Julio 2011 - 11:19 - Autor:

El Barça no lo ha hecho todo bien durante esta temporada, pero a nuestro entender ha acertado en diez puntos clave que mucho tienen que ver con el palmarés conseguido y la forma de conseguirlo.

Perder la Copa del Rey contra el Real Madrid, lejos de resultar una amenaza para la moral del equipo y del seguidor blaugrana de cara a la eliminatoria de Champions, fue un refuerzo anímico e ideológico para afrontar el siguiente compromiso con más autoconfianza y menos relajación. Esto demuestra hasta qué punto ha cambiado la historia del Barça, que ha aparcado viejas inseguridades.

¿Cuáles son las diez cosas que se están haciendo bien en Can Barça para conseguir este cambio tan drástico en la mentalidad colectiva del barcelonismo?

1- La robustez del liderazgo del Barça, que no se ha tambaleado a pesar de la presión deportiva y mediática del máximo rival, ni se ha debilitado después del empacho de títulos de las dos últimas temporadas.
2- La coherencia del equipo con sus principios futbolísticos, que se han mantenido inquebrantables desde el primer día que Guardiola se sentó en el banquillo hasta el último partido de la temporada.
3- El tono mesurado del entrenador y de todos los jugadores en sus declaraciones públicas a lo largo de nueve meses. Incluso el puñetazo encima de la mesa de Guardiola en la rueda de prensa de Madrid fue calculado, moderado y necesario.
4- La buena forma física del equipo, que ha resistido de forma continuada dos temporadas durísimas con un Mundial enmedio. Nadie daba un duro por los internacionales del Barça en el último tramo de la competición liguera, y en la final de la Champions, en cambio,estaban todos a disposición de Pep.
5- El equilibrio entre la escuela de fútbol de la cantera y el primer equipo, con un cuerpo técnico atento a los nuevos valores y con voluntad de abrirles un hueco en Primera División.
6- La respuesta firme pero serena de la sociedad civil catalana a las cacicadas de la central lechera, el florentinato, y las presiones del Real Madrid imperial a todos los estamentos oficiales del fútbol.
7- La comunión entre público, cuerpo técnico, equipo y directiva. A pesar de discrepancias tácticas puntuales, la estrategia está consensuada y todo el mundo rema en el mismo sentido por primera vez en la historia de este club. Esto se nota en los resultados.
8- La transición desde la era Laporta a la era Rosell se ha realizado de forma más progresiva de lo que anunciaban los primeros movimientos y declaraciones de la nueva directiva.
9- La austeridad económica del Club en su política de fichajes, en línea con el momento actual de recortes y ajustes presupuestarios en todos los ámbitos.
10- El liderazgo solidario de Messi sobre el terreno de juego. Nadie lo discute, todos juegan para potenciarlo y él revierte su talento en el equipo. se ha instaurado una perfecta simbiosis entre el genio individual y la labor de conjunto.
Son muchos los factores que se han concitado en este momento histórico tan favorable al FC. Barcelona. No son factores aleatorios ni producto de la casualidad. Desde distintos estamentos del club se ha trabajado para conseguirlo, y ahora deberán trabajar más para mantenerlos.

La increíble transformación del hombre blanco

6 Mayo 2011 - 16:41 - Autor:


El espíritu de Mourinho ha poseído al Madrid y no piensa liberarlo hasta que lo haya exprimido, deshidratado, liofilizado y momificado. Y si las fuerzas del bien no lo remedian, parece que se tomará aún su tiempo hasta conseguirlo. Como el flautista de Hamelín, ha conseguido llevarse a toda la parroquia blanca hasta el precipicio. Todos a una, prensa, afición y directiva le siguen los pasos como un ejército de zombies enrabietados al grito de “nos han robado” y siguiendo el compás de los “por qués” lanzados por el luso.
Mientras terminan de pasar los efectos de la psicosis colectiva, de la histeria que contamina el aire, del azufre irrespirable, empiezan poco a poco a oirse las voces de los que, con sentido común, plantean qué se puede hacer para evitar que la temporada que viene acabe de forma tan apoteósica como esta. Tomás Campos, en su blog en el diario Marca, señala que “lo que no puede hacer [el Madrid] es instalarse en el victimismo permanente por la sencilla razón de que no sacará nada bueno de ello. Ni la UEFA va a dar su brazo a torcer, en el supuesto caso de que admitiera que ‘mima’ al Barça -algo impensable-, ni el resto de los clubes comulgan con el actual ideario merengue”.
Un buen día hasta el más forofo de los madridistas se despertará por la mañana y, como Newton recibiendo el manzanazo, comprenderá que la expulsión de Pepe no fue motivo suficiente para perder 0-2 en casa, que lo de Higuaín no fue un gol anulado puesto que el árbitro pitó antes del disparo, y que un entrenador no puede hablar de “robo” después de un partido ni acusar sin pruebas a la UEFA de parcialidad, en el mejor de los casos, o de corrupción en el peor.
A lo mejor el manzanazo le dará hasta para comprender que un buen entrenador podría sacar mucho más partido de la extensa y carísima plantilla blanca para conseguir algo más que una Copa del Rey, que ganada en solitario ha sido siempre consuelo de equipos de segunda fila. Y con un poco más de esfuerzo, quizás comprenda que lo de Mourinho es una estrategia para ganarse a la afición agarrándoles por las tripas, por la vísceras, hurgando en sus mas bajas pasiones. Y esto, en realidad, es un insulto a la inteligencia de los madridistas.
Mourinho es un entrenador de corte capelista, de los que nunca han gustado en Madrid. El público madrileño ha apreciado siempre el juego preciosista de Di Stefano, de la quinta del buitre, de la selección de Xavi e Iniesta. Y ha repudiado a los peloteros, a los tractoristas del balón y a los tuercebotas primitivos. ¿Cómo ha conseguido pues Mourinho metérselos en el bolsillo? Pues prometiendo agua en mitad del desierto, presentándose como el antídoto perfecto para sus males, prometiendo la cabellera del odiado rival en bandeja de plata. Algo que no se ha producido, y que ha provocado la cortina de humo del eterno lamento.
Para centrarnos todos, podríamos releer al director del diario As, Alfredo Relaño, que en el año 2002 decía: “el camino bueno es ignorar las injusticias del azar (una de cuyas formas es el arbitraje) y poner uno de su cuenta los mejores medios. El camino malo es repetirse como una letanía que al rival se le conceden favores y que juega con ventaja, porque eso equivale, justamente, a darse por vencido”. Por si no ha quedado claro, se refería Relaño al Barça de Carles Reixach.
Hoy, en el blog que tiene colgado en As, el inventor del término “villarato” afirma: “Llevo cincuenta años siguiendo el fútbol español y no recuerdo casos de apoyo explícito tan sostenidos a un club, y si alguien me los puede aportar lo agradeceré”. Se refiere en este caso al Barça de Guardiola.
Causa admiración al observador imparcial un cambio de opinión tan vistoso. Pero lo que sorprende más es que los mismos que acusan en el siglo XXI a un organismo internacional de favorecer a un club en detrimento de otro, con la multitud de intereses opuestos que conviven en una organización como la UEFA, luego niegan que en una España sometida al puño férreo del dictador se favoreciera al Real Madrid. Esto si son piruetas argumentales en el aire, y no lo de Alves ante el plantillazo de Pepe .

Sin entradas duras no hay teatro posible

29 Abril 2011 - 12:12 - Autor:

La reacción institucional del Real Madrid vuelve a ser de pasamontañas y subida al monte, y conecta directamente con su hinchada más ultra. La denuncia ante la UEFA a los futbolistas del F.C. Barcelona por fingir significa que los mandatarios blancos ponen en pie de igualdad la presunta sobreactuación y el juego violento. Dicho de otra manera, se defienden de la acusación de jugar duro señalando al rival por exagerar el daño recibido. ¿No es esto ver la paja en ojo ajeno e ignorar la viga en el propio? Cuando no te han entrado de forma violenta es muy difícil fingir que te duele…

La denuncia del Real Madrid ante la alta instancia deportiva es poco ética y, además, incoherente con lo que expuso el técnico al terminar el partido. Si el club blanco tiene la convicción de que el Barça ejerce alguna misteriosa influencia sobre los árbitros para que piten a su favor, debería entonces denunciar este gravísimo extremo, y dejarse de minucias, como que Alves o Pedro se ejercitan en el método Stanislavsky.

Que el club de Concha Espina vaya a por todas. Que contrate a detectives,  se vuelque en la investigación, mueva cielo y terra, y aporte todas las pruebas ante la justicia. O al menos que sea consecuente con sus palabras, denuncie los supuestos hechos, y luego se atienda a las consecuencias. Si se demuestra que el Barça ha sobornado a los árbitros a los que Mourinho acusa de perjudicarle, estoy convencido de que los propios culés, con Guardiola al frente, saldremos en procesión penitente portando la copa de la Champions del 2009 para devolverla a su justo dueño, que Florentino ya nos dirá quien es.

No obstante, observen este video y juzguen si está todo el mundo libre del pecado de beneficiarse ocasionalmente de la condición humana, y por tanto imperfecta, de los árbitros.

Haría bien por tanto la institución madridista en cortar por lo sano con su discurso victimista, plañidero y patético. Toda Europa, incluído Cristiano Ronaldo, vio con claridad que la causa de su derrota del miércoles no fue la expulsión de Pepe, sino el planteamiento tacaño, ultraconservador y violento de Mourinho. Esta estrategia, frente al Barça, acabará nueve de cada diez veces con un resultado similar al registrado el miércoles. Siempre y cuando el árbitro no esté a por uvas, como en la final de Copa.

Por cierto, gracias a un seguidor en Twitter hemos conocido el interesante trabajo de un editor que ha analizado a fondo el video de la entrada de Pepe emitido en Punto Pelota, programa televisivo de gran calidad y rigor periodístico, en el que se apreciaba que el defensa brasileño, supuestamente, no tocaba a Alves. Juzguen Uds. mismos.

Hablando de dotes escénicas, el espectáculo circense que están ofreciendo el Madrid como institución y el técnico portugués es de órdago. Wenger y Ancelotti ya han rechazado la teoría de la conspiración lanzada por Mourinho, y la prensa internacional solamente ve lo que se vio sobre el césped: un equipo sólido que juega al ataque y un conjunto de individualidades replegadas en defensa que renuncian a su talento deportivo para centrarse solamente en atajar de forma violenta el juego del rival. Cristiano, Ozil, Di María, Xabi Alonso y otros hombres de creación del Madrid seguro que están más de acuerdo con lo que dice el mundo entero que con lo que defienden en plan numantino Mou, Florentino y la hinchada merengue más ultra .

En vez de llorar por los pasillos de los organismos europeos, las cabezas pensantes del Madrid, de existir, deberían centrarse ahora en confeccionar una táctica para, el martes que viene, marcarle dos goles al Barça, evitar que les caigan unos cuantos a ellos, e intentar romper cuantas menos tibias mejor. Si es posible.

Esto está ganado

15 Abril 2011 - 16:39 - Autor:

Cristiano Ronaldo, por una vez en la vida, ha dado en el clavo. Hasta Tiro Loco McGraw era capaz, alguna vez, de disparar en la diana por pura ley de probabilidad. Dice nuestro amigo el portugués que “quien ríe último ríe mejor”. Él piensa, como buen veinteañero -y encima multimillonario-, que la historia del mundo empieza con él y que ahora le toca a su excelsa persona disfrutar, por fin, de las mieles de la justicia universal, que condenarán al Barcelona al fuego eterno y consagrarán al Madrid en la más alta gloria. No creo que se entretenga a leer muchos blogs, pero aquí le daremos alguna idea sobre, en realidad, de donde venimos y adonde vamos los pobres mortales.

Aclaro para empezar que no tengo ni idea de los resultados que arrojarán los cuatro clásicos. Quien diga lo contrario tiene todos los números en la rifa del ridículo. Hasta Mourinho ha reconocido que no sabe como le irá la cosa, así que cualquiera se pone a hacer pronósticos si en el mismísimo oráculo de Delfos se nos quedan muditos.

De lo que estamos hablando no tiene nada que ver con el resultado a corto plazo, que está sujeto a los vaivenes del momento. Dice el periodista y publicista Martí Perarnau, catalán y culé afincado en Madrid, como un servidor, que “el modelo Barça tiene el éxito asegurado para quince años más”. En su libo recién publicado “El Camí dels Campions”, que me permito recomendarles, disecciona los entresijos de la impronta de La Masia en jugadores y cuerpo técnico del club azulgrana.

Para sintetizarlo, basta una frase del propio autor: “el Barça juega al revés de todo el mundo. Los defensas, en vez de defender, atacan y construyen juego, mientras que los atacantes son los primeros que defienden como locos”. Todo ello forma parte de las claves del famoso “idioma Barça”, con lo que La Masia, más que una escuela de fútbol, es una academia de lenguas donde los futbolistas aprenden a hablar “en Barça”.

Hoy en día, esta impronta tiene una configuración en carne y hueso con tres nombres: Xavi, Iniesta y Messi, no en vano los últimos tres candidatos a la Pelota de Oro. Estos tres personajes no deben ser adorados como a las tres deidades hinduistas, Brahma, Vishnu y Shiva, porque son solamente la punta del iceberg de una fábrica de futbol donde todos sintonizan la misma longitud de onda. Ellos están ahora, pero vendrán más detrás.

¿Dónde nos lleva todo esto? Nos lleva a pronosticar, esta vez sí sin temor a equivocarnos, que Guardiola hablará en Barça este sábado en el Bernabeu, en la final de Copa, y en la eliminatoria de Champions. Con leves retoques tácticos, pero la estrategia será esta. Mourinho, no dirás que no te dan ventaja: ya sabes a lo que jugará tu rival.

Ahora falta saber a qué jugará el Real Madrid. En el partido del sábado, en la final de Copa, en la semifinal de Champions, la temporada que viene, y la otra, y la otra. Porque la historia del fútbol, querido Cristiano, no empieza ni acaba este mes de mayo. Lo que sí te digo es que, históricamente, si alguien está riendo después de alguien, creo que somos los que tenemos, todavía, menos copas de Europa en el museo.

Con la risa o con el llanto, “vivir en campo contrario” tomará este sábado su máximo significado, puesto que acudiremos al Bernabeu. Contaremos, desde dentro, lo que allí vivamos. Imparcialidad, poquita, y buen humor, el que permita el resultado.

En el Madrid sí se dopan

13 Abril 2011 - 10:44 - Autor:

Los altos representantes del Real Madrid, sus adláteres mediáticos  y una buena parte de sus aficionados consumen de forma asídua una sustancia dopante altamente peligrosa y tóxica: la engreidina. En combinación con la sobradina y el chuletol tienen efectos devastadores en la práctica deportiva en general, y en la del fútbol en particular. Ante los compromisos que se avecinan, parece que se han dado cita en la narcosala para darse un atracón de estas sustancias. Será la típica treta del drogata para escapar de la realidad. La realidad del partido del Sporting y del aburrido sistema de juego de cerrojo y contrataque quepractican.

Los efectos de la barra libre de sustancias dopantes para el ego y la autostima se dejan notar con fuerza en determinados medios de comunicación. Antena 3 Deportes, siempre tan escrupulosamente imparcial cuando se trata de informar del Madrid y del Barça, perpetraba el lunes una previa en la que decían que, visto como fue la última jornada de liga, el Madrid llegaba al clásico en mejores condiciones que el Barça. Omitían el pequeño detalle que una semana antes el victorioso y arrollador equipo blanco se había apeado prácticamente de la liga por perder en casa contra el Sporting, décimoprimero en la clasificación, después de ser incapaz de marcarle ni un solo gol.

Otros medios “informativos” (nótese el entrecomillado) de la capital de España, adictos sin remedio a otras sustancias mucho más agresivas y destructivas, hace días que se han lanzado al ataque a tumba abierta contra Guardiola. No le perdonan su actitud humilde, su buena educación, su talante respetuoso. Para ellos, claro, no puede ser otra cosa que impostura, falsedad, estrategia calculada. Parten de la premisa que Guardiola es un ser vil y abyecto, que esconde niños torturados en el sótano de su casa, y que cuenta por docenas los delitos de sangre a sus espaldas. Pero logra engañar a todo el mundo con su pose de inocente cabritillo degollado. Mourinho, que sí que es buena persona y dice las cosas por su nombre, sigue quejándose mientras tanto de que a él no le dejan hacer lo que al Barça le permiten. Algo tan indignante como forzar una tarjeta para evitar perderse una semifinal de Champions. Por Dios, nunca un caballero madridista haría tal cosa.

Los cuatro clásicos seran la ocasión de demostrar que todo el palmarés que ha logrado Guardiola con el Barça y toda la literatura laudatoria de su juego que se ha generado dentro y fuera de España es un gran bluf promovido por una oscura trama socio-político-deportiva de ámbito internacional interesada, de paso y ya puestos, en hundir al Real Madrid. Manolo Preciado es una pieza clave de esta confabulación clandestina, y por eso se resistió como un condenado a dejarse marcar en el Bernabeu. ¡Maldito rebelde!

Mientras, Guardiola decía que ahora toca enfrentarse “al equipo más poderoso”, que es la forma correcta de afrontar un partido de estas características con un rival de la potencia del Real Madrid. Claro que detrás de esas palabras debe de haber algún mensaje satánico escondido. Yo las he dicho de derecho y del revés, expirando y aspirando, de pie y haciendo el pino, y me sigue pareciendo que dicen lo que dicen. Otros sabran desencriptarlas mejor que yo.

En cualquier caso, ¿todo este ruido mediático no les suena de algo? ¿ No es la misma canción que nos ponen antes de cada clásico? O yo me hago viejo o este D.J. empieza a resultar francamente pesado.

Vicente, Presidente de la República

10 Abril 2011 - 11:24 - Autor:

No he podido ver el partido del Barça ni el del Madrid. La jornada liguera me pilló en Ponferrada, en la entrega de los premios Micrófono de Oro a cargo del culé y ponferradinista Luis del Olmo. Entre bambalinas, fuimos siguiendo a través del móvil el partido del Nou Camp junto a otro culé confeso, Màrius Carol, y con una persona que, si algún día llega la República, siempre he pensado que, por su talante, podría encarnar a la perfección el papel de jefe de Estado: Vicente del Bosque.

El mundo del fútbol, siempre tan alejado del matiz, la elegancia y la ecuanimidad, suele premiar a personajes que prefieren el ataque tosco, el verbo punzante, la rueda de prensa con fuegos artificiales y los duelos al amanecer. En cambio, personas de la talla personal y profesional de Del Bosque pueden perfectamente deambular por la profesión de la forma más inadvertida.

Hagamos un esfuerzo de imaginación: si la selección no hubiese ganado el pasado Mundial, probablemente el mandato de Del Bosque como seleccionador hubiera pasado sin pena ni gloria. Habría hecho el mismo buen trabajo en su relación con los clubes y en la armonización del equipo humano que es, en definitiva, el combinado nacional. Pero, ¡ah, anatema! nunca da titulares.

La prensa no valora el matiz, el argumento sólidamente construido, el análisis equilibrado. Es muy difícil condensar eso en un titular, y mucho más difícil que ese titular venda ejemplares o invite a visitar una noticia en internet. Del Bosque es una persona que, mediáticamente, es de perfil bajo. Ha ganado un mundial, pero no gana portadas.

En la entrega de los premios Micrófono de Oro exhibió una vez más ese talante tan pulcro y escrupuloso. La presentadora, Susanna Griso, le pidió un pronóstico sobre quien ganará la Champions, y él contestó que “es una competición de mucho prestigio”, y que “es una lástima que Real Madrid y Barcelona no jueguen la final porque cualquiera de los dos merece ganarla”. Espléndido.

Todo el mundo sabe que Del Bosque es merengue. Si se lo preguntan, lógicamente, no lo niega. Pero en el desempeño de sus funciones actuales, sabe que tiene que mantener un punto de vista institucional de moderador, exógeno a cualquier polémica entre clubes. Es una función similar, salvando las distancias, al que tiene el Presidente de la República en Francia, cuyo color político, aunque conocido, pasa a un segundo plano en favor de la concordia nacional.

Del Bosque ha defendido la camiseta blanca con la misma fe y convicción como lo ha hecho siempre Guardiola con la azulgrana.Y ambos han exhibido, por cierto, un estilo bastante parecido: ascendencia moral en el vestuario sin alardes autoritarios, tendencia a enfriar siempre el ambiente y respeto por el rival, ya sea antes de jugar contra el colista como antes de un clásico. Del Bosque y Guardiola, dos personas de bajo perfil periodístico avalados por un palmarés inédito en España. Los aficionados tendremos que empezar a decidir en este país si preferimos ver jugar a buen fútbol o si nos gusta más leer titulares espectaculares. Mientras nos aclaramos, apuesto porque Vicente del Bosque se convierta en presidente de la República. Lástima que el Rey, con mucha vista, pueda haber desactivado la operación al nombrarlo marqués.