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La ignorancia sincera

4 Noviembre 2011 - 19:11 - Autor:

Dicen los psicólogos que una persona que se relaciona con sus semejantes sin tabúes, sin filtros, está en la antesala de la sociopatía. La sinceridad es buena. Pero si no somos capaces de modularla se transforma en una bomba de relojería.

Lo define bien un dicho popular: solamente los niños y los borrachos dicen siempre la verdad.

En la vida adulta, si queremos conseguir unos objetivos determinados debemos aprender a desarrollar algunas habilidades sociales. La asertividad, la empatía, la comunicación no verbal, la planificación, y la sinceridad en su justa medida son algunas de estas pequeñas estrategias que se suelen adquirir de forma natural.

Dicho en otras palabras: ¿qué valoramos más de un compañero de trabajo, que sea eficaz, educado y respetuoso o que sea sincero? Si no somos santo de su devoción, ¿será mejor para una relación laboral provechosa que nos lo espete a la cara o que se lo guarde para si?

Incluso en la relación de pareja la sinceridad total es una peligrosísima arma de destrucción masiva. Hay zonas del comportamiento y del pensamiento humano que deben quedar veladas, porque descubrirlas puede dañar al entorno más cercano de la persona y, a la postre, al propio interesado.

Enrique Jardiel Poncela sintetizó esta idea en el aspecto de las relaciones sociales: “la sinceridad es el pasaporte de la mala educación”. En la vertiente política, Martin Luther King no pudo decirlo más atinadamente: “Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda”.

El activista afroamericano parecía, de hecho, que estaba refiriéndose con esta máxima a las críticas que ha venido recibiendo Pep Guardiola de gente tan experta en las relaciones interpersonales como Ibrahimovic, Eto’o o el propio Mourinho. Dicho de otra manera, antes conocerás a una persona observando a sus detractores que a sus aduladores. En el caso de Pep, como apuntaría Schuster, “no hase falta disir nada más”…

El caso de Bojan es diferente. En una larga entrevista en TV3, el chaval reconoció que gran parte del problema fue su dificultad para expresar al míster su insatisfacción. Admitió que cuando lo intentaba, sentía un bloqueo que le impedía transmitirle sus sentimientos. Descargó al míster de toda culpa. Aunque Pep admitió también públicamente que con Bojan “no he sabido hacerlo mejor”. Estos desencuentros civilizados son moneda corriente en las relaciones laborales.

En cambio, Víctor Valdés explicó recientemente que hasta que llegó Guardiola al banquillo, él no había llegado nunca a disfrutar como portero de fútbol. Pep fue quien le hizo entender que la posición de cancerbero era tan importante dentro de su esquema de juego como cualquier otra. Magnífica estrategia de motivación. De manual.

Xavi e Iniesta, dos chicos listos sobre el césped y fuera de él, destacan siempre las dotes organizativas, humanas y comunicativas de Guardiola. ¿Qué más se le puede pedir a un entrenador?

Señalar que el entrenador del Barcelona esconde su verdadero yo detrás de unas declaraciones públicas siempre templadas y que reprime su auténtico carácter bajo un comportamiento impecable no deja de ser, pues, un gran cumplido. Porque es gracias a estas habilidades sociales, y no a su gran corazón, que Guardiola ha conseguido motivar y cohesionar al equipo y elevarlo hasta la excelencia casi absoluta.

Ante este éxito rotundo, ¿qué importa la auténtica personalidad de Guardiola?. ¿Queremos que se case con nuestra hija o nos conformamos con que haga del Barça actual un equipo para la Historia y encima lo represente con elegancia, respeto y solidez? Yo, con lo segundo, ya me doy con un canto en los dientes.

Lo que sí es hipocresía, y de la buena, es pretender destruir a un rival con argumentos falaces, enmascarar la rabia bajo la apariencia de la crítica objetiva, y retorcer la realidad para mostrarla según la propia conveniencia.

Y estas otras “habilidades” el Real Madrid actual y parte de su entorno mediático las han tomado como bandera. Que sigan revolcándose en polvos pica-pica.

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Pep le mete el dedo en el ojo a Florentino

7 Octubre 2011 - 17:28 - Autor:

La alegría del día me la ha dado Pep Guardiola cuando he leído la portada del Sport: “si me siguen queriendo y me apetece, seguiré”.

Se me ha ocurrido que es la mejor respuesta que podía dar el entrenador azulgrana ante la vergonzosa resolución del Comité de Competición de la RFEF por el caso “dedazo”. Sabiendo que lo que desea Florentino Pérez es la guerra total con el Barça, como ya adelantamos en este blog, me he imaginado a Pep pensando: ¿de qué manera puedo joderles sin darles argumentos?

¿Y qué frase más desestabilizadora, hiriente, demoledora y cruel puede decir Guardiola a oídos de un seguidor madridista?. Es fácil: “señores, me quedo”.

Aunque la frase de Guardiola viene con algún matiz interesante: “si me siguen queriendo y me apetece”. Es una forma elegante de decir “como me sigan poniendo el dedo en el ojo (esta vez en sentido figurado) voy a perder motivación y voy a tener que largarme”. Y no hay duda de que se refiere a las luchas intestinas entre tirios y troyanos, entre rosellistas y laportistas, o entre nuñistas y cruyffistas, que viene a ser lo mismo. Este es el auténtico talón de aquiles del mejor Barça de la Historia.

Guardiola tenía la misma elegancia cuando jugaba, como ahora entrenando y también cuando hace declaraciones. En lo del vestir se admite el debate, aunque parece indiscutible que comparado con los otros entrenadores (con Luís Aragonés, por poner un ejemplo) parece un modelo de pasarela.

Donde seguro que no tiene competidor es como portavoz del club. Es el Xavi de la política institucional: sabe leer cuando hay que meter el pase en profundidad, darlo cortito o cuando es mejor revolverse sobre su eje y salir por la tangente con el balón controlado. Sería -y estoy seguro de que será- un excelente presidente.

La prensa barcelonista y muchos aficionados reclaman de Rosell y de Guardiola un “ya basta” que resuene desde los Pirineos hasta la desembocadura del Ebro. Y está claro que la directiva del Barça está más bien por la labor de atemperar el clima, porque sabe que el conflicto vacuo favorece a quien más tiene que ganar fuera del rectángulo de juego. Seguir jugando bien y mantener a Pep en el banquillo es la respuesta más atronadora posible.

A estas alturas de la temporada, no es prudente enzarzarse en una escalada de declaraciones que pueda alterar -todavía más- el ambiente del vestuario, encrespar los ánimos del aficionado, de la prensa y del entorno.

Jugando al fútbol, el Madrid todavía no es rival para el Barça. En cambio, jugando a la guerra psicológica y mediática Florentino nos lleva ventaja. Son muchos años de experiencia.

En twitter: @carlestorras

 

 

 

 

 

A ‘atanganarse’ de nuevo

7 Septiembre 2011 - 18:52 - Autor:

Ahora que ya hemos nadado un ratito en el quieto embalse de las aguas patrias y la Selección ha dado cuenta de la potencia mundial de Liechtenstein (potencia bancaria, se entiende), ya se supone que podemos sumergirnos de nuevo en el turbulento torrente de las pasiones ligueras. Ya no son necesarios el respeto, la camaradería, la solidaridad entre profesionales, la ética deportiva, el fair play y demás pamplinas inventadas por algún perdedor flojeras. En Madrid y en España el valor sobre el césped se mide en volumen testicular. Mariconadas, las justas. O sea: a atanganarse otra vez, que es lo que priva.

No tardaremos ni cinco minutos en escuchar la próxima bravata de Mourinho y sus huestes contra el que ose cruzarse en su camino. Y más después de haber comprobado que, con todo lo que ha llovido, unas horitas del bonifacio Del Bosque han sido suficientes para contrarestar meses y mese de influencia del maligno Mourinho. Casillas y Xavi no se han besado en la boca (que se sepa) pero tampoco se han agarrado de la pechera. Cuando ha habido tangana han estado en el mismo bando, contra “los de fuera”. Y eso es lo que cuenta para el español que se precie.

No me queda claro a todo esto si lo más patriota es vilipendiar, menospreciar y vapulear al rival en la Liga exigiendo a éste que no lo acuse cuando toca jugar la Eurocopa, o bien lo sería más comportarse con un mínimo de elegancia durante todo el año para evitar que algún día los malos rollos sí puedan perjudicar de verdad el buen juego de la selección.

No, seguramente lo más patriota debe de ser lo primero, que es lo que vienen haciendo desde hace un tiempo los que más dicen querer a España y defender los colores de la selección nacional. Tomemos ejemplo los de la periferia de cómo se defiende de verdad el país, a golpe de entraña y víscera y sin detenerse en remilgos de plañidera.

En twitter: @carlestorras

Casillas, ¿Capitán América o Llanero Solitario?

4 Septiembre 2011 - 17:56 - Autor:

A base de tanganas se van forjando y diluyendo las alianzas en este mundo del fútbol tan poco amante de los matices. Ahora resulta que gracias a los buenos oficios pastorales del padre Casillas, los  jugadores descarriados del FC Barcelona han vuelto al redil de la cordura patriótica y han aceptado prestar su hombro para levantar junto con los demás hermanos peninsulares el estandarte de la gloriosa selección.

Las fotos de la tangana del partido España-Chile sirvieron para demostrar que en el fondo son amigos, y que lo que sucedió en la serie de clásicos fueron accidentes acaecidos al calor de las hormonas masculinas desatadas en el fragor de la batalla. Macho que lucha junto con macho contra otro macho sella su alianza atávica con sangre. La rivalidad Madrid-Barça es una anécdota pasajera en contraste con las misiones perennes en defensa de la Patria.

O dicho de otra forma: el Madrid tiene derecho a tensar su relación con el Barça tanto como le dicten sus intereses inmediatos, que luego ya vendrá el “seny” catalán a reparar el desaguisado cuando a todos les toque enfundarse la camiseta roja. La letra de una canción que conocemos de sobra.

Toda España parece, pues, de acuerdo en fumar ahora la pipa de la paz. ¿Toda? ¡No! Hay un entrenador portugués que sigue blandiendo el tomahawk, único lenguaje que domina cuando trata de relacionarse con su entorno.

La estrategia de confrontación defendida cada vez con más ahínco por Mourinho –qué remedio le queda al pobre- ha chocado siempre con un obstáculo. El portero y capitán del equipo blanco, aunque sorprendió a muchos por sus declaraciones subidas de tono contra el Barcelona, es quien en el vestuario se mantiene más refractario a las bravatas de su entrenador.

Independientemente de si Mourinho quiso castigar o no a Casillas en el partido frente al Galatasaray al retirarle la titularidad, lo cierto es que la relación entre ambos ha entrado en una fase más que delicada. El entrenador le reprocha la tibieza en sus declaraciones –incluso las que más han sorprendido de él por su dureza- que demuestran su “falta de compromiso con el grupo”. Un grupo que, dicho sea de paso, se mantiene muy firme junto a Mourinho, al que consideran su protector y benefactor máximo. Cosas que tienen las sectas.

Por si todo esto fuera poco, Mourinho se sintió puenteado a raíz de las llamadas de Casillas a Xavi y Puyol promovidas desde la sombra por el propio Florentino. De hecho, los medios de la Central Lechera fueron los que levantaron el escenario para el lucimiento del capitán blanco en su papel –frustrado- de Capitán América de la reconciliación nacional. El primer intento de acercamiento se frustró por varios motivos. Se ha publicado que fue por el malestar de los azulgrana ante la filtración propagandística del encuentro. Pero también jugó mucho la delicada situación de Casillas en el vestuario.

Al enfrentamiento de Íker con su entrenador se une el hecho que el capitán no goza precisamente de su momento de más popularidad entre sus compañeros. Muchos de los jugadores blancos no ven con buenos ojos el protagonismo que asume Casillas en cuestiones extradeportivas, como la de erigirse en pacificador o defender criterios particulares al margen del grupo y de las consignas del entrenador. Pero también influye en esta desconfianza general su relación con la periodista Sara Carbonero, que a través de él tiene acceso a información de primera mano sobre los intríngulis del vestuario blanco.

Los compañeros de Íker saben que algunas interioridades del equipo han llegado a Telecinco.  Aunque estas informaciones no hayan visto en muchos casos la luz, les incomoda mucho que Casillas no filtre adecuadamente la información que genera el vestuario.

“Casillas está solo” porque “no es de fiar” y “va por libre”. Con estas palabras resumen fuentes del club la situación del capitán blanco y la causa de la misma.

Por ello muchos jugadores del Real Madrid no veían con desagrado la retirada a Casillas del brazalete de capitán, que iba a recaer no en Cristiano Ronaldo, como se publicó, sino en Xabi Alonso. El vasco sí goza del favor de sus compañeros por su discreción, hermetismo, y buena relación con el entrenador.

Así pues, el Capitán América blanco tendrá que vérselas, para empezar, con el villano que tiene en casa.

En twitter: @carlestorras

 

 

El Real Madrid, enfermo crónico de ‘barcelonitis’

8 Junio 2011 - 21:54 - Autor:

No me acabo de creer que al final Cesc Fàbregas, si se confirman las noticias aparecidas hoy, vuelva a su club de origen, el Barça, desoyendo los cantos de sirena (y de talonario) que le habrán llegado y le seguirán llegando desde la  capital de España. Y tampoco me acabo de creer que Florentino Pérez deje escapar una ocasión más para incordiar a su bestia negra, de privar al gran rival, en este caso, de su deseado heredero del “ADN Barça”. Estamos hablando del relevo de Xavi, del cerebro del futuro Barça, y eso no es una futilidad cualquiera.

Insisto en que lo más extraño del caso no es que el Barça, dada su raquítica situación financiera, sea capaz de rascarse lo bastante el bolsillo para permitirse un jugador caro, como lo definía el propio Xavi. Si Cesc acaba recalando en Barcelona, a 40 kilómetros de su Arenys de Mar natal, Florentino habrá demostrado que su músculo negociador empieza a fofear y que su colmillo de tiburón financiero presenta ya alguna caries.

¿No ha podido esta vez Florentino satisfacer su instinto natural, la barcelonitis?. ¿Se estará curando el madridismo de esa querencia obsesiva por asestar golpes morales de despacho a su adversario cada vez que éste le toma la delantera en lo deportivo? Un breve repaso histórico demuestra que la rivalidad Barça-Madrid está trufada de intentos del club blanco de torcer la buena marcha del Barça a golpes de talonario.

Veamos los primeros fichajes “mediáticos” en España: el Madrid truncó en 1933 una racha vencedora del Barça contratando a un delantero catalán que había revolucionado el fútbol español y, oh casualidad, vestía de azulgrana: Josep Samitier, ‘la langosta’. Tres años antes había hecho lo propio con Ricardo Zamora, ‘el divino’, que había triunfado también en el Barça aunque había vuelto hacía poco a su Espanyol de origen.

Fue precisamente Samitier, ya como ojeador del Barça, quien impidió in extremis que el Madrid, conocedor del interés azulgrana por Ladislao Kubala, acabase frustrando la operación de compra del jugador. Santiago Bernabéu, a través de su fiel Raimundo Saporta, le hizo llegar una oferta que el propio crac húngaro desestimó, al haberse comprometido ya con el Barça.

Bernabéu no quiso tropezar dos veces con la misma piedra y, tres años más tarde, en 1953, con la lección bien aprendida, protagonizó el caso Di Stefano, que ya hemos mencionado en este blog. Después de seis años sin ganar la Liga, el Madrid supo maniobrar en los despachos franquistas de la Delegación Nacional del Deporte para impedir que el crac argentino, que ya había vestido en tres ocasiones la camiseta azulgrana, se quedase en el club que legalmente lo había fichado.

También es conocido el interés que demostró el club blanco por abortar el fichaje de Johan Cruyff por el Barça, en 1973. Fue el entonces jugador holandés quien declinó la sustanciosa oferta para ir a jugar al Real Madrid porque prefería la ciudad de Barcelona para vivir. No le falló el instinto, puesto que sigue residiendo en la capital catalana.

No tuvo ninguna repercusión para el Barça el fichaje de Bernd Schuster por el Madrid, puesto que el alemán llevaba ya una temporada en el banquillo. Pero el de Michael Laudrup sí fue un intento -fallido- de abducir el espíritu del Dream Team.

Y entrando ya en la era florentiniana, cómo olvidar el episodio de Figo, que fue el pistoletazo de salida de la alocada carrera galáctica. No fue casualidad que el presidente blanco iniciara su singladura arrancando y trasplantando a uno de los símbolos de la autenticidad barcelonista, que de sopetón se volvió en todo lo contrario. Fue el clásico golpe de efecto para desestabilizar al máximo rival dándole, a poder ser, donde más le pueda doler.

La chequera galáctica se abrió por última vez con el fichaje de David Beckham, que fue casualmente la apuesta electoral de Joan Laporta en las primeras elecciones a las que se presentó y ganó, en 2003. Por suerte no pudo cumplir su promesa y tuvo que conformarse  con fichar a un brasileño de nombre Ronaldinho.

Y finalmente, es muy curioso que el año en el que más millones en fichajes se gastó el Madrid fuera 2009, el de la apoteosis de títulos azulgranas. Parece que la felicidad del rival le provoca a Florentino una brutal excitación de muñeca que le lleva a garabatear compulsivamente su chequera. En pocas semanas, llegaron Cristiano Ronaldo, Kaká, Karim Benzemá y Xabi Alonso. Y al año siguiente, Florentino fichó casualmente como entrenador al portugués que hacía de traductor del jovial Bobby Robson cuando éste entrenó al Barça. Seguramente fue casualidad que el año anterior se hubiera convertido en el verdugo del Barça al eliminarlo con el Inter en semifinales de la Champions. Un capricho más del destino… ¿o no?

No me digan que con todos estos datos la cosa no podría titularse “De Samitier a Mourinho, historia de una obsesión”. Por suerte, últimamente en Can Barça podemos aplicar aquella famosa frase del Quijote de “ladran, luego cabalgamos”.

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Los tres pases medidos de Xavi

5 Junio 2011 - 21:43 - Autor:

Lo que más moral de futuro nos da a los barcelonistas no es ganar la Liga y la Champions en una misma temporada, ni la racha de victorias de las últimas campañas. Ni tan sólo la forma tan extraordinaria que ha tenido el equipo de conquistar esos triunfos. Sí, estos títulos nos producen una enorme alegría, aunque Rosell diga que no lo celebramos suficientemente (se nota que no me vio a mi el día 28 de mayo por la noche). Todo esto nos proporciona un gozo exacerbado. Pero lo que nos da más confianza en el futuro son entrevistas como la que hemos leído este domingo a Xavi Hernández, a la vez cerebro y alma del equipo.

El discurso de Xavi es una perfecta combinación entre pasión y razón, entre “seny” y “rauxa”. De sus palabras emana una honda conexión entre él, el equipo, la institución, y el carácter del país al que representan. Si conseguimos, gracias a hombres como Xavi, que el prodigio futbolístico que es hoy el Barça pueda tener continuidad histórica, estaremos ante una obra deportiva jamás realizada hasta la fecha.

Xavi demuestra su sabiduría futbolística sobre el césped. Pero en la posición en la que juega, y por su función específica dentro del equipo, es muy difícil que un jugador esté a su nivel si en la vida no se maneja con la misma precisión y sentido táctico y estratégico. Efectivamente, el centrocampista no defrauda, y lanza en su larga entrevista en el diario Sport unos cuantos pases medidos al área que el lector inteligente sabrá rematar a placer.

La primera perla va dirigida al entrenador del gran rival, José Mourinho: “nos hace falta alguien como Mou a los catalanes para que nos despierte, Mou nos hace más grandes”. No creo que Xavi esté enalteciendo la figura del portugués, sino que está tirando de ironía para poner en evidencia un rasgo de carácter del catalán: solamente valora lo que es y de lo que es capaz cuando desde fuera es atacado, injuriado, despreciado. ¿Es por inseguridad? ¿Ensimismamiento? ¿Falta de orgullo?

La segunda es sobre la clave del éxito del vestuario azulgrana: “mandamos la gente de casa, esa es la diferencia. Pep, Tito [Vilanova], doctores, fisios, todos tenemos sentimiento culé”. Sin duda, ese sentimiento es lo que logra que ligue la mayonesa, que cuaje el sistema, que el equipo tenga gasolina anímica para llevar a la práctica lo que el entrenador diseña en la pizarra. No es tan fácil que los hombres de ataque sean solidarios con los que defienden y viceversa. Si lo fuera, otros equipos lo harían. Y nadie lo consigue como el Barça.

Y la tercera es sobre la estrategia de Pep de firmar los contratos año tras año: “sabe que si firma cuatro o cinco años hasta él se puede acomodar; es muy inteligente”. Y más tarde augura que en el futuro Guardiola “tiene que estar vinculado al club de una u otra manera”, como presidente “o lo que sea”. Xavi sabe que el cerebro de la operación “Barça triomfant” ha sido Pep, que si todo sigue como hasta ahora podría convertirse, si no lo es ya, en el personaje histórico con más peso específico del FC. Barcelona junto con Hans Gamper, su fundador, o Johan Cruyff, inspirador del Dream Team.

Ante semejante exhibición de sentido común y de ilusión por el futuro, uno empieza a pensar que es posible alargar un tiempo más el ciclo virtuoso que puso en marcha Jan Laporta. Llegarán tiempos peores, pero nada hace pensar, por ahora, que vaya a ser de forma inminente. Toquemos madera.

En twitter: @carlestorras

El misterioso ‘efecto Shakira’

24 Abril 2011 - 8:25 - Autor:

El barcelonismo se encuentra estos días sumido en el proceso de evaluación del misterioso ‘efecto Shakira’ sobre el juego azulgrana. La aparición en la grada de la cantante colombiana en los dos últimos compromisos ha arrojado un saldo contrastado en cuanto a resultados (derrota por 0-1 y victoria por 2-0), pero decididamente negativo en cuanto a la calidad del juego exhibido. Y las próximas dos semanas no están para aventurarse en probaturas inciertas.

Los síntomas del ‘efecto Shakira’ sobre el juego azulgrana son preocupantes. Ha provocado un cierto aturdimiento general, similar al que provocó Blancanieves entre los Siete Enanitos. El Barça ha pasado de ser una máquina compacta a un motor ruidoso, donde no hay un solo engranaje que no chirríe ni una sóla válvula ajustada. Nos produce el mismo efecto ver jugar al equipo hoy que ver a un estiloso corredor de poderosa zancada en el tramo final de la maratón, con el rostro desencajado, el movimiento desacompasado e incluso con algún tropiezo ocasional cuando encuentra el piso irregular (o el césped alto).

Es verdad que frente a Osasuna Guardiola alineó a un equipo de circunstancias, pero en la segunda parte tuvo que sacar a jugar a los teóricos puntales y, salvo el incombustible Messi, los demás se mimetizaron con la vulgaridad general. Iniesta parece timorato e inseguro, Xavi pierde balones en zonas comprometidas, y Alves es un ente pasado de revoluciones que proyecta balones sin sentido, la mayoría de los cuales acaban en poder del adversario. El anteriormente infalible Sergio Busquets es ahora un mortal más, de los que de vez en cuando llega tarde y debe soltar un plantillazo para poder atajar un contrataque mortífero. Y Valdés se tiene que emplear como nunca para sacar pelotas de su marco y situarlas en lo alto de las gargantas de los culés.

El efecto Shakira transforma por ensalmo al Pep Team de toda la temporada en, por ejemplo, el Europa, con todo el respeto al equipo de mi barrio. Un equipo sin chispa, sin sexta velocidad, incapaz de mover con rapidez el balón ni de construir jugadas de ataque con sentido. Y todo esto… ¿justo en el momento de enfrentarse al Real Madrid en la Champions? O esto se debe a una maquiavélica treta de Guardiola para llegar al choque sin la presión del favorito o ya estamos tomando cartas en el asunto.

Risto Mejide, que es muchas cosas pero también un especialista en valorar el trabajo de los artistas sobre el escenario, dijo en Twitter que Shakira “sobreactúa en la grada”. Efectivamente, en el segundo gol del Barça al Osasuna, la vimos quedarse de pie cuando todos los espectadores de su alrededor se habían sentado ya, mientras cogía con las dos manos la cabeza de su atónito galán y le estampaba un húmedo morreo. ¿Fue el efecto Sant Jordi sobre Shakira? Piqué se quedaba mirándola fijamente, como pensando “el Sport ya tiene portada mañana” o simplemente “que acabe esto ya que me van a estallar los pantalones”. Desde luego, la cara de él no era de “aléjate de mi, pesada, que estoy concentrado pensando en cómo parar a Cristiano Ronaldo”.

Los efectos de Shakira sobre Piqué están más que claros. Son muy evidentes, e incluso protuberantes. La incógnita es qué parte de responsabilidad ha tenido en el cambio de juego del equipo. Y el problema es que nos tocará dilucidarlo justo en las dos semanas cruciales de la temporada. Confiemos en que finalmente el efecto Shakira se parezca al efecto Carbonero en el Mundial, o al efecto Marilyn Monroe sobre las tropas norteamericanas en la Segunda Guerra Mundial. Porque no tenemos al equipo como para superar un efecto paranormal adverso.

Esto está ganado

15 Abril 2011 - 16:39 - Autor:

Cristiano Ronaldo, por una vez en la vida, ha dado en el clavo. Hasta Tiro Loco McGraw era capaz, alguna vez, de disparar en la diana por pura ley de probabilidad. Dice nuestro amigo el portugués que “quien ríe último ríe mejor”. Él piensa, como buen veinteañero -y encima multimillonario-, que la historia del mundo empieza con él y que ahora le toca a su excelsa persona disfrutar, por fin, de las mieles de la justicia universal, que condenarán al Barcelona al fuego eterno y consagrarán al Madrid en la más alta gloria. No creo que se entretenga a leer muchos blogs, pero aquí le daremos alguna idea sobre, en realidad, de donde venimos y adonde vamos los pobres mortales.

Aclaro para empezar que no tengo ni idea de los resultados que arrojarán los cuatro clásicos. Quien diga lo contrario tiene todos los números en la rifa del ridículo. Hasta Mourinho ha reconocido que no sabe como le irá la cosa, así que cualquiera se pone a hacer pronósticos si en el mismísimo oráculo de Delfos se nos quedan muditos.

De lo que estamos hablando no tiene nada que ver con el resultado a corto plazo, que está sujeto a los vaivenes del momento. Dice el periodista y publicista Martí Perarnau, catalán y culé afincado en Madrid, como un servidor, que “el modelo Barça tiene el éxito asegurado para quince años más”. En su libo recién publicado “El Camí dels Campions”, que me permito recomendarles, disecciona los entresijos de la impronta de La Masia en jugadores y cuerpo técnico del club azulgrana.

Para sintetizarlo, basta una frase del propio autor: “el Barça juega al revés de todo el mundo. Los defensas, en vez de defender, atacan y construyen juego, mientras que los atacantes son los primeros que defienden como locos”. Todo ello forma parte de las claves del famoso “idioma Barça”, con lo que La Masia, más que una escuela de fútbol, es una academia de lenguas donde los futbolistas aprenden a hablar “en Barça”.

Hoy en día, esta impronta tiene una configuración en carne y hueso con tres nombres: Xavi, Iniesta y Messi, no en vano los últimos tres candidatos a la Pelota de Oro. Estos tres personajes no deben ser adorados como a las tres deidades hinduistas, Brahma, Vishnu y Shiva, porque son solamente la punta del iceberg de una fábrica de futbol donde todos sintonizan la misma longitud de onda. Ellos están ahora, pero vendrán más detrás.

¿Dónde nos lleva todo esto? Nos lleva a pronosticar, esta vez sí sin temor a equivocarnos, que Guardiola hablará en Barça este sábado en el Bernabeu, en la final de Copa, y en la eliminatoria de Champions. Con leves retoques tácticos, pero la estrategia será esta. Mourinho, no dirás que no te dan ventaja: ya sabes a lo que jugará tu rival.

Ahora falta saber a qué jugará el Real Madrid. En el partido del sábado, en la final de Copa, en la semifinal de Champions, la temporada que viene, y la otra, y la otra. Porque la historia del fútbol, querido Cristiano, no empieza ni acaba este mes de mayo. Lo que sí te digo es que, históricamente, si alguien está riendo después de alguien, creo que somos los que tenemos, todavía, menos copas de Europa en el museo.

Con la risa o con el llanto, “vivir en campo contrario” tomará este sábado su máximo significado, puesto que acudiremos al Bernabeu. Contaremos, desde dentro, lo que allí vivamos. Imparcialidad, poquita, y buen humor, el que permita el resultado.