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La gran revolución de las empresas se llama ‘portarse bien’: el nuevo catecismo digital

2 abril 2018 - 18:53 - Autor:

Un día, el director de Recursos Humanos de Inditex estaba visitando una tienda de Zara en Palma de Mallorca. En un momento dado se fijó en algo que estaba haciendo mal una empleada y la reprendió con malos modos. Poco después, recibió una llamada de Amancio Ortega, fundador y propietario del grupo textil. Le ordenó  que estuviese en su oficina a las 9 de la mañana del día siguiente.

El directivo fue corriendo desde Palma a Arteixo porque supuso que era algo muy importante. Cuando llegó, Ortega le dijo:

-Tú ayer fuiste a visitar tiendas.

-Sí -respondió el directivo.

-Y hablaste con una dependienta y fuiste grosero con ella.

-Quizá fui maleducado -contestó, sin darle importancia.

-Te lo voy a decir solamente una vez: trata a las dependientas como me tratas a mí.

Con el tiempo, ese directivo reconocería que aquello fue una lección que no olvidaría nunca. De hecho, al día siguiente cogió un avión a Palma de Mallorca y le pidió perdón a la empleada. 

Con esta historia, ya suponen de que va el último libro de Pablo Herreros. “Sé transparente y te lloverán clientes” (Editorial Alienta). Yo hubiera preferido titularlo, “Sé buena persona, y te irá mejor en la vida”, pero el libro  está destinado a los empresarios y a las empresas. 

Pablo Herreros es uno de los mejores comunicadores que hay en España. Me refiero a expertos en comunicación corporativa. Fundó con su hermano Javier la compañía Goodwill, y ha gestionado a lo largo de su vida los intereses de muchas empresas: desde Telepizza hasta Vtech. Tiene uno de los blogs más leídos en España en su sector: Comunicación se llama el juego.

Su libro es un libro de ética, pero lo sorprendente es que hace una afirmación que descoloca a cualquiera: esa ética tiene que ver con la era digital. ¿Por qué? Porque nos obliga a ser transparentes. “La era digital es una vuelta al humanismo, a los valores, a Renacimiento”. 

La explicación es contundente: el mundo digital nos bombardea más que nunca con anuncios y con productos. La reacción del cliente ha sido la contraria: apartarse. No ver anuncios. Desconfiar de la publicidad. Desconfiar de las empresas.”Los usuarios confían en comentarios de otros usuarios”. 

Las empresas tienen que abrir los ojos ante esta nueva realidad y seguir a pie juntillas este nuevo catecismo digital: queremos acercarnos a las marcas, pero no tanto a sus anuncios sino a las personas que trabajan en ellas. “Queremos contenido auténtico, relaciones sólidas y sinceras”. Y dice Pablo: “Gana más nuestro corazón una marca que diga ‘perdona, nos hemos equivocado’, que una que diga ‘nuestro servicio es impecable”.

Estoy totalmente de acuerdo. Llevo décadas viendo anuncios de papel, en Tv y on line, y cada vez soy más escéptico. Ahora solo me fijo en aquellos que me transmiten algo de humanidad. O de humanismo, como diría Pablo. Me fijo en las personas. 

Precisamente son las personas las que están cambiando la relación de las empresas con sus clientes. Pablo pone el ejemplo de un tablao flamenco de Madrid llamado Las Tablas. En el portal Atrapalo, ese tablao tiene más de mil recomendaciones, la mayor parte de las cuales lo valora de 8 a 10. Y claro, si el tablao quiere mantener su éxito, debe ofrecer lo mejor de lo mejor a sus clientes. Se la juega. Tratar bien  ala gente.

Es la razón en la que se basa Pablo para afirmar que estas nuevas reglas de ética nos las está imponiendo el mundo digital. Al dar poder a los seres humanos con nombre y apellido (porque nos gusta opinar en las redes con nuestros nombres y caras), está haciendo bascular la orientación anónima de las empresas, hacia un lado más personal: más humano. 

Pero es que las personas tienen más poder del que se imagina. Pablo pone el ejemplo de blockchain, la tecnología que permite hacer transacciones de valor entre dos personas sin pasar por ninguna institución conocida: ni bancos, ni hacienda, ni empresas. De tú a tú. Y encima es una tecnología inexpugnable.

Todo el libro está escrito con esta lógica contundente. Y sobre todo, con ejemplos que Pablo ha vivido como comunicador. Hacer las cosas bien, ser un kantiano digital según el cual aplicamos a los demás las mismas reglas que nos gustarían que nos aplicaran a nosotros, es lo que permitirá a algunas empresas sobresalir y sobrevivir, ya sea un servicio telefónico o una empresa de hoteles.

Es más, si una empresa está sumida en una crisis, como fue la de Bankia, solo tiene una salida: comportarse de forma extremadamente transparente y ética para recuperar la confianza de sus clientes y de la sociedad. 

No se crean que es un libro lleno de buenismo. Es un libro lleno de una filosofía de la vida (muy propio de Pablo, que anda buscando siempre las reglas de la vida), y que se resumen en algo en lo que creo profundamente: si quieres ser feliz, sé bueno con los demás, y verás que los demás te hacen feliz porque te ayudarán.

Los antropólogos lo llaman altruismo.

 

Cómo invadir Venezuela con un ejército de miles de libros

30 marzo 2018 - 16:55 - Autor:

Los venezolanos no tienen semillas para sus cultivos, no tienen medicamentos, no tienen papel higiénico, no tienen carne ni leche, no tienen libertad de expresión, y aunque no lo crean, no tienen libros. 

María Beatriz Medina, directora del Banco del Libro de Venezuela, afirma que los venezolanos está sufriendo una escasez de libros por lo difícil que es producirlos o traerlos del exterior, según informaba el diario Publimetro.

De modo que además de las estanterías de los supermercados, hay otras estanterías vacías: las de las librerías.

Pero una iniciativa española permite mitigar esa escasez. Desde la página web bluebottlebiz se puede acceder a más de 4.000 recursos gratuitos en formato de libro o video. 

El objetivo: “ayudar al pueblo de Venezuela a superar la dificultad de acceso a información, y especialmente a la de recursos de formación empresarial, que vive el país. Queremos defender la libertad de lectura en Venezuela”, afirman los promotores.

Detrás de esta campaña hay un gigantesco esfuerzo “de miles de autores y decenas de editoriales que mantienen con respecto a otros países su catálogo con el precio habitual y accesible solo a suscriptores, pero han aceptado ponerlos de forma gratuita en Venezuela”.

BlueBottleBiz se define como “una comunidad de conocimiento en la nube”. En el caso de Venezuela, quieren invitar a todos a participar con sus seguidores, familiares o amigos en Venezuela para “poder llegar a todo el pueblo venezolano”.

Dentro de esta iniciativa también ha cabido el lanzamiento del libro “Salvemos Venezuela: la lucha por la libertad y la paz” (Editorial Lid). Es un texto escrito por varios autores venezolanos, que detalla las maniobras de los dirigentes venezolanos para destruir al país mediante una ideología (el socialismo del siglos XXI, lo llaman) que ha sido nociva en todos los países donde se ha implantado.  En el prólogo se puede leer: 

“Los ensayos de este libro han sido escritos por ciudadanos indignados con el proceso de involución institucional de Venezuela porque, desgraciadamente, año a año, hemos observado cómo se ha ido deteriorando la democracia para implantar un régimen colectivista al servicio de una oligarquía extractiva de los recursos de la población y destructiva del marco institucional que permitía una convivencia pacífica”.

Con todas estos movimientos, se trata de promover una invasión pacífica y silenciosa: una invasión de libros. Al pueblo venezolano le han quitado muchas cosas, pero no sus opiniones ni sus pensamientos.

Así es la “psicográfica”: la técnica orwelliana de manipulación detrás del escándalo de Facebook

21 marzo 2018 - 9:55 - Autor:

Alexander Nix usó los datos de 50 millones de personas de Facebook para entrar en sus mentes y manipular su voto. Su empresa Cambridge Analytica tomó esos datos de una compañía que a su vez, los extrajo de Facebook.

Por su culpa, Facebook ha caído más de 50.000 millones de euros en bolsa, ya que no controló esta pérdida de información.

¿Y qué hizo Nix con los datos de 50 millones de personas? Muy sencillo: empleó una técnica llamada ‘segmentación psicográfica’. Consiste en usar los datos de las personas para influir en sus decisiones de compra. Aparentemente, nada nuevo porque eso es lo que hace el marketing y la publicidad desde hace mucho tiempo: segmentar a la población por gustos y luego tratar de influir en sus decisiones de compra.

Lo nuevo de la ‘segmentación psicográfica’ es que va a una capa más profunda de la mente y con más precisión: trata de segmentar a la población por el “estilo cognitivo” del consumidor:  sus patrones de pensamiento, sentimiento y percepción. El propio Nix lo explica en la presentación grabada en video que se muestra arriba.  

Y claro, el mejor sitio para tener una base de datos de personas, sus gustos, sus aficiones y su personalidad es Facebook. Por eso, extrajo los datos de allí: para triturarlos y llegar a sus capas emocionales más profundas. ¿Y para quien trabajaba Cambridge Analítica?

Para Steve Bannon, uno de los asesores de Trump. Gracias a su sistema de segmentación de datos y a la psicología cognitiva, Nix influyó en millones de norteamericanos para decantaran sus voto hacia Trump. Y así lo hicieron en las elecciones presidenciales de EEUU de 2016: Trump salió vencedor. 

Esto planeta dos debates. Primero, el robo de datos para usarlos con cualquier fin. Y segundo, hasta qué punto las decisiones que tomamos son conscientes pues las técnicas psicológicas para manipularnos son cada vez más profundas.

Este video explica en qué consiste blockchain y cómo cómo funciona esta tecnología

10 febrero 2018 - 14:34 - Autor:

La mayoría de los habitantes del planeta ha oído hablar algo de bitcoin y de blockchain pero no saben cómo funciona.

He encontrado un video que explica blockchain o la  cadena de bloques. Es un sistema de seguridad basado en encriptar bloques de información (o dinero).

Miles de ordenadores se ponen de acuerdo para hacer el sistema seguro e inexpugnable. Pero, ojo: eso provoca que  que el bitcoin suba y baje de precio, pues eso es otra cosa.

Dejo el video. Está en inglés pero es muy sencillo.Está hecho por el Center for Internacional Governance Innovation.

 

Carles Puigdemont se va a Bruselas para mentir en inglés, francés, catalán y español

31 octubre 2017 - 23:11 - Autor:

Carles Puigdemont organizó una rueda de prensa en Bruselas que fue calificada por algunos periodistas que estuvieron allí como “la más caótica de mi vida”.

Ese caos era la metáfora de lo que ha dejado Puigdemont en Cataluña: ha logrado que huyan las empresas, que escapen capitales, que se divida la sociedad, y encima, se escapa con su equipo en el momento clave dejando boquiabiertos a los catalanes. Si aún queda alguien que piensa que este hombre es un político capaz, debería ir al psicólogo.

Lo más sorprendente de Puigdemont es su capacidad para mentir. Usó el francés, el inglés, el catalán y el español para decir que en España no hay separación de poderes, que se le está persiguiendo por sus ideas, que está en Bruselas “para evidenciar ante todo el mundo el grave déficit democrático que se da ahora mismo en el Estado español”, añade que “la querella [de la Fiscalía] confirma de principio a fin la extrema agresividad que plantea el Estado español”… Y tal.

No ha acertado ni una. Y además, ningún gobierno europeo le ha dado credibilidad.

En España no se persigue a la gente por sus ideas, sino por sus hechos, los cuales, en el caso de constituir delito, suponen el riesgo de ir a la cárcel. Quien le está persiguiendo es la Justicia por hacer algo ilegal como declarar la independencia. El déficitr democrático es el que él y su equipo perpetraron cuando se saltaron las normas del Parlament y del Estatut catalán para aprobar ilegalmente una ley de Transición y una declaración unilateral de independencia. Y sobre la agresividad, que se lo diga a los catalanes que no comulgan con sus ideas, los cuales son amedrentados en los colegios y en la calle.

Imposible decir más mentiras. Bueno sí. Las ha dicho en cuatro idiomas lo cual es como mentir cuatro veces más.

 

La encrucijada de Seat: bautizar su nuevo coche entre un nombre catalán y otro no catalán

24 octubre 2017 - 6:47 - Autor:

Seat puso en marcha una campaña popular para elegir el nombre del nuevo vehículo que saldrá en 2018. Miles de votantes propusieron nombres y tras varias selecciones quedaron cuatro finalistas: Ávila, Aranda, Alborán y Tarraco. “Por primera vez en nuestra historia, la gente habrá elegido el nombre del próximo Seat”, dice la página web de la marca.

Como se ve, uno procede de los nombres que los romanos dieron a Tarragona (Tarraco), y los tres restantes de localidades fuera de Cataluña. 

Lo que estaba destinado a ser una campaña de publicidad ingeniosa para crear expectación se ha convertido en un dolor de cabeza para la marca. La disyuntiva es la siguiente: si el nombre elegido es Tarraco, puede ser que cause rechazo en el resto del país por el momento tan difícil que se vive en Cataluña. Si no es catalán, entonces es posible que se encuentre con el rechazo de parte de Cataluña.

La empresa ha decidido retrasar el anuncio hasta que vuelva el “contexto de estabilidad”.

En principio, no debería ser un problema porque se trata de un nombre simplemente. Pero dado el instante emocional que se vive en España, todo puede ser politizado. Muchas empresas ubicadas en Cataluña están sufriendo el boicot por parte de los consumidores. Cavas, pizzas, aguas minerales, fuets, bancos… No conocemos el alcance de este boicot pero está claro que existe.

Los bancos catalanes han decidido mudar la sede fuera de Cataluña para suavizar el impacto que el independentismo está teniendo en las cuentas corrientes. Pero esa medida se ha encontrado con el propio boicot en Cataluña, animado por los independentistas radicales que los acusan más o menos de ser unos traidores.  

La diferencia entre un banco y Seat es que los bancos mueven dinero apretando un botón, dinero electrónico. Basta con mudar la sede para que las cuentas corrientes estén protegidas por el paraguas del Banco Central Europeo. Además, su actividad en Cataluña es menor que la del resto de España.

Pero respecto de Seat, la planta de fabricación no se puede mudar de un plumazo. En caso de una hipotética independencia, los vehículos seguirían siendo fabricados en Martorell, por lo cual no se sabe si sufrirían la política arancelaria que se aplica a los países fuera de la UE. Serían más caros salvo que existiera un acuerdo bilateral, cosa que tardaría tiempo.

De modo que la poderosa inversión de Volkswagen en España, que adquirió Seat en 1985, está ahora bajo presión, tanto por el nombre de su nuevo vehículo como por el radicalismo independentista. Lo peor de todo, es que estamos hablando de 14.500 trabajadores directos y unos 100.000 más indirectos. 

Esto es un doloroso efecto más en el que los independentistas no pensaron y que está causando fuertes quebraderos de cabeza a una marca que los españoles consideran tan española como la paella. 

¿Por qué los independentistas no quieren que el Barça se independice de la Liga?

19 octubre 2017 - 23:24 - Autor:

Hemos visto las imágenes de algunos seguidores del Barça aprovechando el partido de la Champions contra el Olympiacos para reivindicar la “liberación” de Cataluña, la independencia y además gritar que “Catalonia is not Spain”. Es lo mismo que hacen en los partidos de la Liga.

Seguimos sin entender por qué no hay una sola pancarta que diga:”Barça is not part of La Liga”. Ni en los partidos de la Champions ni en los de la Liga hemos visto tal cosa. Parecen encantados con que su equipo siga en la Liga, cuando, si los radicales fueran coherentes con sus ideas, también deberían pedir que el equipo saliera de esa competición tan española.

Todo lo contrario. Tanto los seguidores soberanistas como los directivos del club insisten en seguir en la Liga. Esa actitud tan contradictoria de los seguidores independentistas del Barça es la metáfora de lo que está pasando en Cataluña. 

A los radicales independentistas les encantaría que Cataluña se independizara y que las empresas catalanas cortaran vínculos con España de una vez. No ven las consecuencias.

¿Y por qué no quieren que el Barça se independice de la Liga? Muy sencillo. Porque sí ven las consecuencias. Caerían los ingresos por derechos televisivos del club y no tendría dinero para retener a sus jugadores estrella. Estaría condenado a jugar en una liguilla catalana con equipos de segunda. Por eso no quieren que abandone la Liga.

Pues bien, los independentistas deberían pensar que si es bueno que el Barça siga en la Liga, también es bueno que las empresas catalanas sigan en la liga económica española y europea. Y que eso solo es posible con Cataluña dentro de España.

Pero por culpa de la declaración de independencia, casi mil empresas han cambiado su sede social en las últimas dos semanas a otras comunidades. Se van. Esas empresas han ejercido su “derecho a decidir”. La independencia es nociva para ellas.

Me gustaría saber si el Barça, como club y empresa, apoyaría la independencia de Cataluña asumiendo que se tiene que salir de la Liga. Tendría que salirse de la Champions también. Quizá entonces los radicales soberanistas se darían cuenta de que han metido la pata hasta el fondo.

El gobierno de Mariano Rajoy espera que los ‘indepes’ se frían en su propio aceite

16 octubre 2017 - 21:34 - Autor:

Hay en español una frase famosa que dice: ‘deja que se frían en su propio aceite’.

Es lo que está haciendo el gobierno, al ir siempre un paso atrás de Puigdemont, y esperar que las cosas se le compliquen a los independentistas por la pura lógica de la contradicción.

Esa lógica de la contradicción hasta ahora no existía porque es muy bonito caminar “todos juntos y yo el primero, por la senda de la independencia”. Hasta que esa senda está llena de espinos.

Uno de esos espinos es la salida de las empresas y bancos de Cataluña. No se trata de una conspiración de Florentino Pérez contra Cataluña. Son los nobles apellidos catalanes que ahora se retratan de verdad cuando ven que lo que parecía imposible, es inminente: la declaración de independencia. Hasta los Codorniu, casa solariega desde el siglo XVI, se ha mudado a la Rioja.

Más aún: los independentistas radicales de la CUP parecen al servicio del servicio de inteligencia del gobierno pues cada vez que abren la boca es para meter la pata. Una portavoz de la CUP llegó a decir que cuando llegaran al poder impondrían controles sobre los capitales. O sea, corralito puro y duro.

Ni los agentes del CNI infiltrados en el independentismo lo harían mejor.

Al mismo tiempo, Artur Mas no ha podido conseguir los cinco millones de euros que se le exigen como multa por organizar el referéndum falso de 2014. Pidió ayuda a sus correligionarios, pero le dejaron tirado. Te lo pagas tú, majo.

Además, Puigdemont declarando y suspendiendo la independencia, ha logrado pasar a Wikipedia como “la declaración de independencia más corta de la historia”. Y encima, con tiempo añadido, porque en lugar de responder al requerimiento del Estado de que diga qué demonios dijo, pide más tiempo “para negociar”. Las risas de La Moncloa llegaban a París.

La prensa internacional, que se había emocionado con las rebelión callejera (recuerden que los periodistas no se suelen aliar con las fuerzas del orden), ahora está desconcertada con el presidente Puigdemont, que con la parodia de declaración parece el cuarto de los hermanos Marx: Harpo, Chico, Groucho y Puchi. “Tengo estos principios, pero si no le gustan tengo otros”.

Los independentistas se pelean entre ellos, como pasó con el presidente de la publicación Ara, que puso en duda el procés, y los francotiradores de Twitter han desatado contra él una campaña de “horror y destrucción”.

Por ahora, los independentistas se cuecen en su propio aceite antes de alcanzar ni un conato de independencia. Lógico. ¿Qué diablos pintan junto los radicales anticapitalistas de la CUP con los burgueses de PDCat? ¿Qué tienen en común un grupo político que quiere salirse de la UE, del euro y la OTAN con otro que quiere conservar todo eso?

En serio, es como poner en la misma habitación a un pero y a un gato.

De nada vale el diálogo mientras los ‘comisarios ideológicos’ controlen las escuelas catalanas

11 octubre 2017 - 23:53 - Autor:

Rajoy quiere dialogar. Puigdemont quiere dialogar. 

 

En principio, parece que los dos pueden sentarse a negociar. Pero hay algo que no han mencionado y que es el meollo de la cuestión. Muchas escuelas y universidades catalanas están controladas por los comisarios ideológicos del independentismo radical. Mientras esos comisarios sigan ahí, el problema no solo no se resolverá sino que va a acrecentarse en los próximos años.

Los testimonios recogidos por padres y madres en esas escuelas son terroríficos. Están comiéndole el coco a los niños hasta el punto de utilizar el acoso contra los propios niños. Los maestros se cortan un pelo. Las clases se han convertido en centros de adoctrinamiento. 

Una generación más y ya no será el 35% de la población  catalana la que se manifieste a favor del independentismo. Será más del 50% y las encuestas y las elecciones darán un giro definitivo. El odio a lo español se irá tejiendo poco a poco hasta convertirse en asco.

Eso sin contar con el adoctrinamiento de otros comisarios ideológicos en los medios de comunicación públicos catalanes, donde copian el modelo de la televisión controlada por Nicolás Maduro en Venezuela.

Mientras no se neutralice a esos comisarios, la situación solo se resolverá parcialmente. Ese debería ser uno de las cuestiones del diálogo, pero todo tiene pinta de que va a acabar en retoques administrativos y financieros, pero no en el más importante: las ideas. Quien controla las ideas, controla el sistema.

Nace la España 3.0: reivindicar “la unidad de España” sin ser de extrema derecha

8 octubre 2017 - 14:08 - Autor:

Los últimos siete días en España han sido de vértigo.

En el domingo 1 de octubre, España parecía inevitablenmet partida, con la Policía y la Guardia Civil usando la fuerza para impedir un referéndum ilegal,

Su intervención ofreció  cientos de fotografías dieron la vuelta al mundo. Parecía un estado policíaco.

Mientras tanto los Mossos d’Escuadra, la policía local, se mantenía al margen de sus deberes (tenían la orden judicial de impedir el rerefenrum), y las fuerzas independentistas usaban las redes sociales para convencer a la prensa extranjera de que aquello era un acto de opresión.

Carles Puigdemont, presidente del gobierno catalán, anunció horas después el resultado de las elecciones. Habían ido a votar más de dos millones de personas, y más del 90% quería la independencia. 

El lunes siguiente, en muchos colegios se asediaba a los hijos de policías y guardias civiles, diciéndoles: “¿Te parece bonito lo que ha hecho tu padre?”. Bulling puro y duro, y encima, impune. Además. echaban a policías  guardias civiles de los hoteles y de los pueblos a pedradas.

Todo cambió con el discurso del rey: culpó a la Generalitat de estar violando la ley, amenazó con usar todos los recursos para detener ese proceso, y afirmó que no iba a dejar solo a los catalanes.

Puesto que Carles Puigdemont seguía con su idea de anunciar la independencia, llegó el turno de verdad: los grandes bancos y empresas catalanes dijeron ¡basta! y comenzaron a mostrar por fin sus cartas. Nos vamos de Cataluña. CaixaBank, Sabadell, Gas Natural, Aguas de Barcelona, Dogi… sin contar con un aluvión de pymes que han ido a las notarías a preguntar por su futuro.

Miles de clientes habían empezado a retirar sus depósitos de los bancos, lo cual ponía a esas instituciones contra la pared porque sin depósitos, van directamente a la quiebra, o decretan un corralito (un bloqueo indefinido de las cuentas).

A continuación, empezaron a salir en ciudades y pueblos catalanes, aquellos que no habían hablado. La Cataluña oculta que había estado aguantado durante años la opresión y los escraches de los independentistas. Homenajeaban a la Policía y a la Guardia Civil, pedían diálogo, o sacaban banderas españolas.

El efecto fue contagioso, porque se extendió en el fin de semana por las grandes ciudades de España. El sábado, con dos manifestaciones en Madrid: una sin complejos (con la bandera española), y otra con complejos (la de la bandera blanca).

Y por último, la inmensa manifestación organizada por Sociedad Civil Catalana en Barcelona, que agrupó a decenas de miles de personas. Todas las televisiones la estuvieron transmitiendo.

¿Qué viene a decir todo esto?

Da la impresión de que ha pasado algo importante. Desde 1977, las manifestaciones por “la unidad de España” eran hasta ahora la franquicia de la derecha y de la extrema derecha. Pero hora es un lema que proclaman sin complejos gente del pueblo. 

Es el nacimiento de la España 3.0.

La España 1.0 fue la de Franco: una, grande y libre, fue su lema.

La España.a 2.0, fue la de la era postfranquista, a partir de 1975, que reivindicaban la  memoria de Franco y el concepto de unidad en una España democrática con 17 autonomías. Cualquier que amase España sin ser de extrema derecha, era inevitablemente señalado como ‘facha’. Por eso les acomplejaba mostrar sus españolidad.

Esta tercera ola, la España, 3.0, es la que proclama “la unidad de España” sin complejos, sin ser de extrema derecha, sin echar de menos a Franco, gente de toda ideología o sin ideología, reivindicando los valores de la democracia moderna y arrebatando el lema de la unidad de España a la antigua derecha.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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