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Cuidado con los espejismos: se destruye tanto empleo como hace un año

23 octubre 2009 - 11:06 - Autor:

Existen mentiras, exageraciones, espejismos y estadísticas.

El dato de que el desempleo en este trimestre no ha sido tan malo como el anterior nos da la impresión de que el buque medio hundido, quiere salir a flote. Pero claro, todo eso son estadísticas, las cuales sin el adecuado punto de referencia pueden confundir a cualquiera.

La forma más exacta de medir el paro es tomando en cuenta cuánta gente entre 16 y 65 años está trabajando o quiere trabajar. Según el INE, en este trimestre 22.993.000 personas confesaron que, o están trabajando o buscan un trabajo. Esa es la llamada Población Activa, de la cual se deriva posteriormente en paro.

Y según el mismo INE, en este trimestre hay 18.870.000 personas que confesaron en las encuestas (son encuestas a los hogares, no funcionan con registros del INEM), que estaban trabajando efectivamente. Entonces, el INE hace una resta muy sencilla: si a la Población Activa de 22.993.000 personas le restamos los que están verdaderamente ocupados, que son 18.870.000, entonces nos quedan 4.123.000 personas que están en paro. Luego, por regla de tres eso equivale al 17,93% de la población activa.

Y aquí empieza lo curioso: en el anterior trimestre, los parados era más numerosos, concretamente 4.137.000 personas. Eso quiere decir que ahora hay 14.000 parados menos, ¿no? Sin embargo, como afirma la nota del INE, el índice de parados ha subido una décima en un trimestre, pasando de 17,92% a 17,93%. ¿Cómo se explica que habiendo 14.000 parados menos, haya aumentado una décima el paro?

Porque en tres meses hay menos población activa. Concretamente, en el tercer trimestre hay 89.000 personas menos en activo, es decir, hay menos personas de 16 a 65 años que trabajan o que quieren trabajar. En el segundo trimestre la población activa era de 23.082.000 personas y ahora es de 22.993.000 personas. ¿Adónde se han ido esas 89.000 personas? Probablemente a sus países. Mucha gente ha emigrado al no encontrar trabajo.

Y ahora sigamos con la estadísticas. No nos fijemos en el paro, que siempre es un porcentaje que baila, sino en el número de personas ocupadas, o sea, los que tienen curro. En el segundo trimestre de este año había 18.945.000 personas en el tajo. Hoy hay 18.870.000 personas. Es decir, 75.000 personas menos en la maquinaria productiva.

¿Saben lo que significa eso? Menos personas trabajando significa destrucción de empleo puro y duro. Recordemos que en el tercer trimestre del año 2007, España consiguió su record histórico de ocupación pues había 20.510.000 millones de personas con trabajo. Hoy hay, echemos cuentas, 1.640.000 menos. Si eso no es destrucción de empleo, ¿qué es?

Más cosas: aparentemente, con las cifras que nos ha dado el INE, hay menos parados. ¿Qué pasaba hace un año? En el tercer trimestre de 2008 desaparecieron 79.000 ocupados. ¿Y ahora? Lo mismo pues en este trimestre hay 75.000 ocupados menos.

Eso quiere decir que el ritmo de destrucción de empleo es igual que el de hace un año, tomando las cifras absolutas del tercer trimestre de 2008 con el tercer trimestre de 2009.

Por cierto, el Gobierno sabía que en el tercer trimestre de 2007 que el empleo estaba comenzando la marcha atrás: por primera vez en muchos años, la población ocupada reculó de 20.510.000 a 20.476.000 de personas. Ese dato le llegó al gobierno a finales de enero de 2008. Justo un mes antes de las elecciones. El país entraba en alerta naranja. Pero, claro, quién iba a decírselo al pueblo habiendo elecciones.

Revilla: el hombre que fabrica empleos

7:00 - Autor:

Pueden leer el anuncio en muchos periódicos: inviertan en el polígono industrial de Ólvega llamando por teléfono al concejal Emiliano Revilla. Sí, es el mismo que nació en ese pueblo soriano hace 81 años, que empezó con una pequeña carnicería, que montó la mayor fábrica de embutidos de España de entonces llamada Chorizos Revilla, que vendió su empresa a la multinacional Unilever en 1986 por 9.000 millones de pesetas (54 millones de euros), que fue secuestrado por ETA dos años después, que al salir se dedicó furiosamente al negocio inmobiliario, y que hoy atrae inversiones a este pueblo soriano.

Ha montado un polígono industrial donde se han instalando casi 40 empresas. Un alivio para los parados desde que la fábrica Delphi cerrase en 2001 y echase a 500 personas. Revilla también está detrás de la construcción de guarderías, de la piscina climatizada, de los pisos sociales, centros de ocio, y de la pavimentación de muchas calles. Gracias a todo ello, el índice de desempleo en Ólvega es el más bajo de la comarca.

Por eso, el equipo del ayuntamiento (el PP) decidió hace un mes dar el nombre de Emiliano Revilla al polígono industrial de 2 millones de metros cuadrados. Él sólo respondió: “Nací trabajando y seguiré trabajando”.

Es el tipo de concejal que desearían los 8.000 municipios de España. Sabe crear empleo.

Los anti-mandamientos de Moisés

22 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

Cuando estalló la crisis, el mundo se llenó de catastrofistas que predijeron el fin de una era, la destrucción de un molde, la desaparición de viejas estructuras, el ocaso de ciertos modelos económicos. Y propusieron un nuevo modelo que nacería de los mandamientos de la era Post-Destrucción.

Desde su atalaya como director de la revista de análisis planetario Foreign Policy, Moisés Naim tomó nota de todas esas desgracias, las puso en una carpeta y aguardó.

Un día bajó de la montaña y dio a la luz estos diez anti-mandamientos:

1.- Los que decían que las finanzas mundiales serían gobernadas por reglas mundiales se equivocaron. Volvemos a las jurisdicciones locales.

2.- Los que anunciaron una potente inflación por las cantidades masivas de dinero inyectado por los Bancos Centrales, se equivocaron porque no hay inflación.

3.- Los que anunciaron como Stiglitz, ZP, Paulson y Sarkozy que era el fin del capitalismo, se equivocaron porque no han cambiado sus instituciones y millones de indios y chinos han mejorado su calidad de vida gracias al libre mercado.

4.- Los que anunciaron la caída de comercio internacional se equivocaron porque lo que está sucediendo es lo contrario, gracias a lo cual las economías están creciendo de nuevo.

5.- Los que anunciaron el fin de la globalización se equivocaron pues gracias a ella los países emergentes están mejorando su calidad de vida, y nunca tal cantidad de pobres dejó de serlo en tan poco tiempo.

6.- Los que anunciaron una paralización de la economía mundial durante meses y años, se equivocaron porque ya hay signos sólidos de que los países empiezan a salir del bache.

7.- Los que anunciaron que este golpe es peor que la crisis de 1929, se equivocaron porque aquella crisis duró más de diez años, y de ésta ya se empieza a salir.

8.- Los que anunciaron el fin de le hegemonía de EEUU, patinaron porque ya es el primer país en salir de la crisis.

9.- Los que anunciaron una oleada de rechazo contra los inmigrantes que quitaban puestos de trabajo a los autóctonos, se equivocaron porque no ha habido tales reacciones en masa.

10.- Los que anunciaron que América Latina sufriría las consecuencias de la crisis, se equivocaron porque debido a su recuerdo de otras crisis, ya estaba preparada y ahora está creciendo con enorme fuerza.

Lo único que no se recuperará a corto plazo, dice Naim en sus tablas, es el empleo. Tendremos colas de desempleados durante muchos meses.

Así quedó expresado en el día décimonono del mes octavo del calendario juliano (octubre del gregoriano) del año del Señor de 2009, en el refectorio de la Fundación Rafael del Pino en Madrid.

Mugabe contra Nestlé

21 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

Tomen nota de este case study que eriza los pelos.

Nestlé comenzó en febrero pasado a comprar leche de ocho granjas situadas en Zimbabue. Como todo el mundo recordará, este país es  el coto de caza del presidente Robert Mugabe. Este año se realizaron elecciones, las amañó y ganó. Es un corrupto que ha creado el país con la mayor inflación de la historia de la tierra. Ha expropiado granjas a los cultivadores blancos de origen boer o inglés, muchas de las cuales forman parte de su red de empresas. La economía de Zimbabue no existe. El paro abarca al 80% de la población.

El caso es que una de estas empresas “nacionalizadas” es propiedad de Grace Mugabe, esposa del dictador, y se llama Mushungo Dairies. Debido a que las organizaciones humanitarias internacionales presionan cada vez más a Nestlé para que deje de hacer el juego a Mugabe, Nestlé anunció a principios de octubre que dejaba de comprar leche a las granjas del dictador, leche que procesaba en su planta de Harare donde emplea a 200 trabajadores.

La cosa no quedó ahí porque el día 12 de este mes, Mugabe congeló todas las cuentas de Nestlé en Zimbabue, y encima ordenó una auditoría de la empresa. Según The Wall Street Journal (que recoge el diario suizo Cash), todo es una maniobra de respuesta de Mugabe contra Nestlé en venganza por haber dejado de comprar leche en sus dominios.

El problema que hay debajo de esto es más serio de lo que se piensa. No estamos hablando de tornillos ni de cocinas empotradas sino de leche. La población infantil de Zimbabue necesita leche para sobrevivir. Las organizaciones humanitarias amenazan a Nestlé con boicotearla si sigue comprando leche a los Mugabe, pero la compañía sabe que si deja de producir leche, o interrumpe su servicio, morirán muchos niños en Zimbabue.

He aquí un case study que sobrepasa el simple análisis financiero. Va directamente dirigido a la supervivencia de los más débiles. Pregunta a los alumnos:  ¿Qué hacer? ¿Comprar leche a los Mugabe? ¿Exponerse a sanciones? ¿Hacer dinero con los dictadores? ¿Matar de hambre a los niños? ¿Deteriorar la Reputación Corporativa?

Amigos, esto no es un case study. Es un reality show.

Contra el estrés, viva la lentitud

20 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

El periodista Carl Honoré tuvo una visión de esas que se tiene una vez en la vida. Estaba leyendo un artículo en un periódico sobre cómo contar cuentos rápidos a los niños, y allí se recomendaba una web que contenía resúmenes hablados de los clásicos que todos hemos contado a los niños. Tres cuentos en diez minutos. ¡Genial!, se dijo Carl, “así no perderé más tiempo contando largos cuentos a los chicos”. En ese momento se dio cuenta de su decadencia espiritual: ¿cómo es posible que el mundo moderno y el estrés me hayan llevado a no querer compartir más momentos con mis pequeños?

A partir de entonces, Carl se entregó al movimiento de la lentitud y escribió un libro.

Hace unos días, uno de los confidenciales on line de más éxito en EEUU –The Huffington Post– inauguró su sección de libros. Y se estrenó con el comentario del libro de Carl Honoré titulado “Elogio de la lentitud” (RBA Bolsillo).

Invitaron a Carl a hablar de su propio libro y él volvió a repetir la historia de sus niños. Luego filosofó un poco sobre nuestros tiempos: “Actualmente, trabajamos rápido, hablamos rápido, pensamos rápido, comemos rápido, jugamos rápido. Incluso hacemos el amor en un tris”.

Describió perfectamente la vida de la empresa.  No hay tiempo para nada. Ni para las cosas verdaderamente importantes: nosotros, los nuestros, nuestros hijos, nuestra vida conyugal, nuestros amigos, nuestros familiares… “Estamos pagando ese precio por vivir hacia adelante” (como apretando ese botón del video que dice forward).

El movimiento slowness existe. Hay en Italia un hombre que es el gurú de todo ello. Existen Slow Cities, Slow Food, Slow Travel y hasta Slow Sex. Honoré afirma que un ejecutivo de IBM se ha hecho adicto a este movimiento de la lentitud y pide a los empleados de la firma que se metan menos en sus correos electrónicos, que no se pasen el día chequeando si “hay un e mail para mí”. Es el Slow Mail.

El libro de Carl ya se ha impreso en 30 lenguas y lo recomiendan ejecutivos, gurús, sacerdotes, imames, profesores… “No es extraño que muchos de los que vivían con prisas nos insten ahora a echar el freno”, dice Honoré en el artículo de HuffPost. En el mundo de la empresa, desde luego que sería uno de los mejores consejos para mejorar la calidad de vida, e incluso la productividad.

El hombre que renació en una guerra

19 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

Una de mis primeras ocupaciones en la vida fue la de vendedor de libros del Círculo de Lectores. Creo que tenía 17 años o así. Un amigo del barrio me pasó las fichas de los clientes y el reglamento: tenía que visitarles, tomarles nota de sus pedidos y llevarles los libros.

A esa edad, yo no había leído muchos libros (en contra de lo que decimos ahora los que tenemos más de 50 años, que idealizamos nuestra juventud). Y fue gracias a ese trabajo que empecé a familiarizarme con muchos autores. Algunos los leí. De otros sólo memoricé el título de sus obras.

En 1985 o en 1986, no me acuerdo bien, hice un reportaje a una empresa editorial llamada Grüner und Jahr (G+J). Trabajaba yo en Actualidad Económica (el director es mi vecino de blog aquí en lainformacion.com), y me fui a entrevistar a la persona que llevaba los negocios de esa empresa alemana en España. Se llama Carsten Moser. Me explicó este alemán que G+J era parte del grupo Bertelsmann, y me desgranó las ideas conservadoras y sociales del fundador, Reinhard Mohn. Su empresa no cotizaba en bolsa pero era de las más importantes de Alemania, de Europa y del mundo: tenía revistas, sellos editoriales y muchas cosas más. Había surgido de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial pues su fundador era un gran emprendedor y un optimista temerario.

Recuerdo que al salir de aquel edificio me volví como la mujer de Lot, y me dije: “Me gustaría trabajar aquí un día”. Después de aquel juramento, no me convertí en sal.

Muchos años después, en 1999 empecé a trabajar en esa compañía. Estuve allí seis años y no me arrepiento de nada. Cumplió las expectativas y hasta pude conocer de lejos a Reinhard Mohn, el gran patriarca.

Reinhard Mohn era uno de los seis hijos de un alemán que seguía llevando la empresa familiar. Su tatarabuelo, Carl Bertelsmann era un litógrafo que fundó la compañía en 1835. La empresa prosperó pero en la crisis de 1923, cuando la hiperinflación sacudió Alemania, redujo su plantilla de 84 a 6 personas. Luego se recuperó y en 1939, poco antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial, ya empleaba a más de 440 trabajadores.

Reinhard tuvo que ir a la guerra. Y fue este hecho dramático el que le aportó valores que conservó y aplicó en su vida. Y descubrió muchas cosas dentro de la penuria. Reinhard Mohn era teniente, y deseaba estudiar ingeniería una vez terminase la guerra. Nunca iría a la universidad porque une herida de guerra le llevó a otra “escuela”.

Estaba combatiendo con su unidad del Afrikakorps en Túnez cuando fue herido gravemente. Las tropas norteamericanas se acercaron a tomar su posición, y un soldado yanqui le vio. Reinhard pensó que era hombre muerto porque lo normal era disparar contra los prisioneros antes de que huyesen. Reinhard no tenía la intención de huir, pero confió su alma a la suerte. El soldado americano no le disparó sino que se acercó a sanarle y le bajó a hombros de la colina donde estaba malherido. Eso le hizo pensar a Mohn en el valor de la confianza. Se dio cuenta de que había algo intangible que definía el valor de los humanos y que se llamaba confianza. Fiabilidad. Trust. Vertrauen.

Una vez recuperado, Mohn fue trasladado a un campo de concentración en Kansas, el campo Concordia. Allí estuvo tres años, pero vaya qué tres años. Aprendió inglés y además management. Mohn reconoce que descubrió que los americanos habían convertido la gestión de empresas en una ciencia, lo cual fue una sorpresa para él. Sobre todo aprendió ese principio muy del viejo oeste: los obstáculos te sirven de inspiración para encontrar nuevas oportunidades.

Cuando terminó la guerra, Mohn regresó a su país. Las imprentas de Gütersloh estaban machacadas por los bombardeos, pero nadie contaba con que la moral, y la confianza en sí mismo que Mohn había reconstruido en un campo de concentración, fuera la mejor energía para levantar de nuevo a la empresa. Y así lo hizo.

Hoy Bertelsmann es un conglomerado con 100.000 empleados. En España lo conocemos por sus revistas excelentes como Muy Interesante, Cosmopolitan, Marie Claire, Mia, Ser Padres, Geo. Es además accionista de Random House Mondadori. Tiene el Círculo de Lectores, que se ha  convertido en un medio de expansión cultural inigualable. Tiene la mayor imprenta de España, Eurohueco y Printer, y en fin, es uno de los cinco grupos de comunicación más poderosos del planeta.

Mohn recibió en 1998 el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Vivía confinado largas temporadas en las Baleares. Y cuando hablaba o se expresaba públicamente, siempre ponía el acento en algún detalle olvidado de los negocios como los excesivos bonus y compensaciones de los ejecutivos, que él criticaba mucho. Creía en un modelo de empresa contrario a lo que está de moda ahora: todos los empleados y los ejecutivos debían ser una piña. Mohn creía que los empleados debían de tener acciones. Eso creaba lazos de confianza. Nunca sacó su empresa a bolsa, algo insólito en la era de los brokers.

Cuando estaba en activo y para dar ejemplo, Mohn solía comer periódicamente en el comedor con sus empleados. Era austero y frugal.

Murió el 3 de octubre pasado. Tenía 88 años. Yo me enteré ayer.

Trucos sencillos de comunicación

18 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

Hace una semana, me llamó un importante ejecutivo de un banco español para contarme lo siguiente: tenía una reunión crucial con representantes sindicales de la cual iban a salir chispas debido al cargado ambiente laboral. La crisis nos ha puesto a todos de uñas. Hay despidos, cambios de horarios, bajas voluntarias, recortes. Este ejecutivo, sabía que algunos sindicalistas habían hecho una dura campaña de desprestigio contra él, de modo que debía prepararse aquella reunión a conciencia porque, si no, la tensión sindicato-banco iba a acabar en explosión.

La meta de este ejecutivo era crear menos tensión laboral, es decir, apaciguar a los sindicalistas más combativos. Los jefes de RRHH están para apagar fuegos, no para incendiar el ambiente. No era fácil porque durante semanas, algunos esos sindicalistas habían desparramado por las oficinas del banco la imagen de que este ejecutivo -del departamento de Recursos Humanos-, era un ogro, un dictador y un negociador implacable.

“Y entonces me acordé del libro que me recomendaste”, me dijo este ejecutivo. “Puse en práctica las enseñanzas y funcionó”.

¿Qué libro? Yo no me hacía una idea de lo que estaba hablando mi amigo. El de la Programación Neuro Lingüística, me recalcó. Entonces me acordé. En el verano, habíamos estado hablando de la PNL, una habilidad que consiste en manejar de forma excepcional las herramientas de la comunicación. La PNL se inventó a principios de los años setenta, y consiste en mezclar la psicología, el lenguaje del cuerpo, el tono de voz, la hipnosis y el discurso de modo que conseguimos todo lo que pretendemos. Lo usan muchos psicólogos para tratar fobias y curar manías.

Un ejemplo de alguien que emplea la PNL lo tenemos en dos personas sentadas frente a frente, una de las cuales quiere discutir y agredir. La segunda persona sólo quiere arrastrar a la primera a su territorio y para ello empieza situando sus manos sobre la mesa, nunca cruzadas, y con las palmas abiertas. Es un signo de no agresión. Esta persona, que domina la PNL, no sólo escucha atentamente sino que asiente con suavidad ante los argumentos furiosos de la primera persona. No hace muecas de ironía o sarcasmos, a pesar de las provocaciones (eso que vemos en la tele cuando un político ataca a otro en el parlamento), sino que escucha con atención.

Además, el que domina la PNL hace unos gestos que la otra persona no detecta pero que están muy estudiados: si el furioso atacante inclina el cuerpo a la izquierda, el segundo le imita. Cuando el atacante dice algo importante, el experto en PNL se inclina hacia adelante, como queriendo demostrar que está prestando atención. “Lo que más me divirtió”, me dijo mi amigo, “es que en todo momento yo era consciente de que estaba usando las armas de la comunicación desde los gestos hasta mis movimientos y el tono de voz. Sentí que controlaba el encuentro“.

Mi amigo no respondía a las agresiones sino que se mostraba interesado en escuchar. Todo esto, por supuesto, en medio de otros sindicalistas y ejecutivos.

Cuando le tocó hablar a mi amigo, lo hizo poniéndose en los zapatos de su contrincante. Demostró que lo había entendido. Usó un tono de voz elegante y respetuoso y desgranó los argumentos del primero, demostrando que entendía sus valores y su posición. Y poco a poco, el ambiente se fue relajando porque todos los que estaban presentes captaron que ahí había una persona que sabía escuchar y que quería encontrar soluciones para todos, empleados, directivos, accionistas… No había un ogro desalmado.

El final del cuento es que se suavizó mucho la postura sindical y que las relaciones entre la dirección del banco y los sindicatos mejoraron desde ese encuentro. De modo que lo que parecía un choque de titanes acabó como una alianza para resolver los problemas del banco. Colorín, colorado…

Yo no soy un experto en PNL. Sólo soy un divulgador que ha leído algunos libros. Todos nosotros hemos puesto en marcha técnicas de PNL sin saberlo: escucha atentamente, mueve las manos con suavidad, mira a los ojos, etc. Los periodistas lo hemos practicado inconscientemente como una forma de sacar declaraciones o de romper los ambientes helados. Una vez incluso puse los ojos llorosos cuando un empresario me contó su terrible infancia. Le conmocioné y me abrió todas las puertas de la información.

¿Dónde se pueden encontrar libros sobre la PNL? Hay muchos. Uno de ellos es “Programación Neuro Lingüística para Rookies”, de la editorial Lid. Otro es “Programación Neuro Lingüística en una semana” de Gestion 2000 (quizá es muy resumido). Otro es de un sudamericano llamado  José Gregorio Bello Porras y titulado “Comunicación Poderosa con PNL” (Panapo), aunque es más difícil de conseguir.

Hay muchos cursos sobre PNL pero, advierto que no es cosa de fin de semana. Sino de un año entero. O de tres, en caso de que alguno de ustedes quiera tener el título de “practitioner”. Uno de los más reputados es el que da Gustavo Bertolotto, quien introdujo la PNL en España en 1988, y que dirige el Instituto Potencial Humano.

Hay personas que ven esto como una técnica artera para engañar. No es eso. La PNL es una forma de comunicar. La mayor parte de los problemas de una empresa procede de la falta de comunicación, de que dos personas no están en la misma longitud de onda. Quien domine la PNL sabrá ponerse en el lugar del otro y comprenderle. No hay cosa más frustrante que eso: la incomprensión del otro.

Una bofetada a Amazon

17 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

La mayor cadena de comercios en EEUU, Wal Mart, ha declarado la guerra a Amazon, el mayor portal de venta de productos. Wal Mart ha anunciado que ya vende libros a diez dólares. Libros de papel. Tapa dura. Los de siempre. Y que venderá las últimas novedades.

Para Amazon se trata de un grave desafío porque hasta ahora este portal estaba obteniendo jugosos ingresos vendiendo por 9,99 dólares (un céntimo menos), los novedosos “libros electrónicos”. Bueno, primero vendía por 300 dólares un aparato del tamaño de un libro de bolsillo llamado Kindle (una pantalla y unos botones), y luego, los poseedores del artilugio se descargaban las novedades literarias a 9,99 dólares y por wi fi, es decir, por conexión telefónica.

Hasta ahora, el ahorro para los consumidores era prodigioso porque un libro de tapa dura recién escrito suele costar en EEUU unos 20 dólares o más. Ahora Wal Mart los vende por 10 dólares.

De modo que hay un nuevo competidor, aunque sea de papel. Amazon ha reaccionado diciendo que va a rebajar el precio de cada libro electrónico a 9 dólares.

Resultado: las acciones de Amazon bajaron 1,4 dólares hasta los 94,60, dólares. Las de Wal Mart subieron 21 centavos hasta 51,16.

Lo que demuestra todo esto es que los libros electrónicos están convirtiéndose en un fenómeno económico y social que está despertando ya guerras comerciales. Hace un año apenas despertaban interés. Ahora, no hay día en que la prensa no informe de ellos. Las grandes cadenas de libros en EEUU han sacado sus lectores electrónicos, y esta semana, Amazon sacará en España el Kindle. Se esperan más novedades en nuestro país de aquí a fin de año.

Los lectores electrónicos son aun muy caros: una media de 300 euros por cada uno. Amazon sacará el suyo en España por debajo de los 200, y los demás no tendrán más remedio que seguirle. Esto se pone divertido.

El cine español necesita un CEO

16 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

El cine es una industria, ¿no? Por tanto vamos a analizar sus directivos y sus productos como industria.

¿Por qué tenemos tan mala suerte con el cine español? ¿Por qué no se exporta? Alejandro Amenábar, uno de nuestros principales managers, dice que es por falta de guiones, de buenos guiones. Estoy de acuerdo. Hay que crear una escuela de guionistas.

Pero también fallan los actores. ¿Es mala nuestra plantilla? En absoluto. Son muy buenos. Lo que pasa es que hacen más teatro que cine (necesitan vivir) y eso les crea unas manías que les delatan en la gran pantalla. Una ceja que se mueve hacia arriba, se convierte en una enorme mueca en la gran pantalla. Imaginen una pantalla de 20 metros de largo, por siete de alto. Cualquier gesto parece un tsunami.

Pero nadie corrige a nuestros actores y por eso parecen malos en la gran pantalla. En el teatro hay que declamar, mover las manos y gesticular para que nos distinga el último mono, situado en el gallinero, pero en el cine hay que ser sutil. Muy pocos directores españoles lo han entendido. No hay dirección de actores. Nos falta un buen CEO. Por eso cuando vemos una película española, nos nos creemos a los actores. No son convincentes. Son teatrales.

¿Es que los actores argentinos son mejores? No. Lo que pasa es que hay un director que les modela. La prueba es la película que ha hecho el argentino Juan José Campanella: se llama “El secreto de sus ojos”. Es una excelente película. Hay un buen guión, sí, pero sobre todo hay un gran director de actores pues en los planos medios o en los primeros planos suaviza sus gestos, les hace mover los ojos y les dota de un buen diálogo.

Esa película está pagada con dinero español. Una buena inversión. Es de las más taquilleras. Pero es argentina.

Entrevistaron a Campanella y le preguntaton si los actores argentinos son mejores que los españoles. Dijo que no. Y añadió que sobre todo él había aprendido a dirigir actores. Esa es una de las claves del éxito.

De modo que si queremos buen cine español, necesitamos CEOs como Campanella. ¿Para qué pagan a un director si no es para dirigir? Es lo que toca.

Que alguien enseñe lenguaje del cuerpo a ZP

15 octubre 2009 - 7:00 - Autor:

Los directivos conocen la importancia del lenguaje del cuerpo. Saben mover las manos y dirigirse a la audiencia con gestos convincentes. Se han leído el libro de Alan y Barbara Pease “El Lenguaje del Cuerpo” (editorial Amat).

Nuestro principal directivo se llama José Luis Rodríguez Zapatero pero sus gestos de ZP no son los propios del presidente de una empresa llamada España SA. He estado viendo en TV el encuentro de ZP con Obama y en todo momento me ha dado la impresión de que Obama “took control”, que Obama tenía el control de la reunión.

Es una de las cosas que mejor maneja el presidente de EEUU. Sabe mover las manos con suavidad, mirar a los dos lados, saludar, poner el brazo en la manga o en el hombro, ponerse la mano en el corazón cuando habla de su pueblo, hablar con las palmas extendidas, no señalar con el dedo sino con la palma, juntar el índice y el pulgar… Esto lo explica bien Mónica Pérez de las Heras en “El secreto de Obama” (Lid). Mónica me dijo una vez que todos los gestos de Obama están ensayados y estudiados. El presidemte de EEUU no improvisa. Es un genio del lenguaje no verbal.

Tras la reunión de Obama con ZP, los dos dirigentes se pusieron en pie pero Obama levantó el mentón. “He aquí un macho alfa“. El mentón en alto es un gesto sencillo que demuestra superioridad. En cambio ZP miraba a los lados un poco indeciso. Los gestos de Obama eran más propios de un dirigente.

En Damasco, nuestro presidente juntó las manos porque no sabía dónde ponerlas lo cual da la impresión de timidez, nerviosismo, dudas…

Creo que ZP nos representa a todos. Es sus viajes internacionales no va representando a un partido sino a un país, y por eso creo que es conveniente que mejore. No es difícil aprender a usar el lenguaje de gestos. No quiero caer en las críticas fáciles a ZP. Lo que pretendo es que en la próxima reunión a escala internacional con dirigentes de todo el mundo, sea él el macho alfa. Que alguien le enseñe el lenguaje de los gestos.

En general, los líderes europeos gesticulan bastante mal. En las cumbres del G20 se nota que Obama ha tomado lecciones y por eso parece el rey del mambo. Pero, ojo, eso se aprende con un par de lecciones. Nuestro líderes no tienen por qué parece timoratos. Somos la octava potencia mundial y los españoles siempre han sido famosos por su orgullo. Unas cuantas lecciones de “Lenguaje corporal” ayudarían a sostener esa imagen. La era de los complejos de inferioridad ha quedado muy atrás.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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