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Una tableta ¡por 35 dólares!

30 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Más de 400 euros por un iPad es algo que solo se pueden permitir los locos de la tecnología o los ricos. El iPad es el talismán de nuestro tiempo: salvará a los periódicos, aumentará las entradas a todas las webs, revolucionará el diseño de a publicidad, que dejará de ser invasiva…

Pero a ese precio…

Pero han llegado los indios con sus precios rompedores. Una empresa india ha sacado una tableta por 35 dólares. La noticia salió en Yahoo hace pocos días y mostraba a Kapil Sibal, ministro de Desarrollo Recursos Humanos de la India, con el instrumento en las manos. Se trata de una pantalla táctil que se conecta a internet, puede funcionar con energía solar (ideal para la India), usarse como editor de texto y, tomen nota, tener web cam, cosa que no tiene el iPad (aunque costará un poco más con esa virtud).

La clave de su bajo coste es que no tiene disco duro sino una memoria interna. Usa sistemas operativos gratuitos libres como el Linux o cualquier aplicación abierta.

La idea se concentra ahora en un prototipo. El gobierno espera encontrar fabricantes. Subvencionará la adquisición de estas tabletas para que los estudiantes no paguen más de 20 dólares como mucho. Y espera ponerla en marcha en 2011, a la par que instala banda ancha en 504 universidades y en 25.000 escuelas.

Con ello este país se convertirá en la Meca del low cost tecnológico: ya tiene el Nano, un coche de 2.000 dólares, a eso añade un purificador de agua de 16 dólares, y ahora viene la tableta más barata del mercado.

¿Qué diferencia hay entre toros y mariscos?

29 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Un viejo amigo periodista llamado Rubén Amón me introdujo a los toros de la mejor manera posible. Yo era un ignorante de las artes taurinas y le pedí a él y a otro experto llamado Javier Villán que me invitaran a una corrida y me explicaran qué sucedía allí y por qué.

Como para mucha gente, las corridas de toros para mí eran una escenas aburridas que aparecían en televisión desde que era pequeño. No me llamaban la atención. Cuando trabajaba en El Mundo tenía a mano un montón de especialistas que yo decidí aprovechar. Por ejemplo, Rafa Sierra sabía mucho de arte y estaba en Cultura, de modo que me iba de su brazo a Arco para que me explicara qué escondía de bello una bañera con cucarachas liofilizadas.

Lo mismo hice con Amón y Villán. Pasé varias tardes con ellos y empecé a comprender un poco el toreo, pero ni soy experto ni me apasionan los toros. Era por pura curiosidad, por ejemplo, como pedir a alguien que me explicara cómo funciona una central termosolar.

Rubén Amón defendía los toros a muerte. Lo enviaron de corresponsal a Italia y allí a veces se reunía a comer con periodistas italianos que le echaban en cara su amor por los toros. A conciencia, Rubén pedía gambas o cualquier crustáceo, y mientras escuchaba las diatribas contra los toreros, iba despellejando al animalito, cosa que hacían todos a la vez.

Al final les preguntaba: “¿Me podéis decir qué diferencia hay entre matar a un toro en una corrida y hervir vivos a estos animalitos antes de comerlos?”.

No es lo mismo, respondían. Y ahí empezaba la discusión divertida porque “no es lo mismo” se apoyaba en que las gambas tenían un uso social, ser comestibles, pero ensañarse con los toros era crueldad. Otros decían que los crustáceos eran pequeñitos, cosa poco sostenible porque ¿quién establece el tamaño en que se puede matar a un animal  y expulsar un eructo sin remordimiento?

Siempre he recordado estas discusiones cuando se habla de los toros. He asistido como invitado a varias corridas y admiro la valentía de los toreros. También comprendí por qué las crónicas de toros no estaban en la sección de Deportes, sino cerca de Cultura. Las crónicas taurinas, a pesar de que no las entiendo aún, me parecen un género literario, no un género periodístico. Creo que son un invento grandioso. Ya sé que es difícil de explicar a los extranjeros porque no lo entienden. ¿Un arte? Es como si en Texas  los policías hicieran danzas y filigranas antes de electrocutar a un reo, y luego los periodistas compusieran bellos epigramas en sus diarios. Cruel, cruel, cruel. Pero siguen siendo fantásticas esas crónicas.

En todo esto, nadie puede negar que hay muchas contradicciones humanas. Una vez me invitó el amable dueño de El Pozo a visitar la mayor fábrica de productos cárnicos de Europa, que está en un pueblo Albacete. Alimentaban a las piaras de cerdos en sus propias tierras, luego metían a los animales en las máquinas, que los electrocutaban, los desangraban, los descabezaban, los despellejaban y los convertían en salchichones o paletillas. Los restos eran molidos, y se usaban como pienso para los cerdos de nuevas generaciones. Era el ciclo de la vida y de la muerte. Después de ver aquel Cirque du Dracula de mortandad porcina, me pregunté si los humanos nos estábamos deshumanizando, y hasta dejé de mirar raro a los vegetarianos. Me recordaba escenas de la película futurista Soylent Green (Cuando el destino nos alcance) donde Charlton Heston descubre que las funerarias enviaban los cadáveres a fábricas descarnadoras que los convertían en pastillas alimenticias y vitamínicas. Un asquito.

Además, esta decisión de prohibir los toros tiene su polémica typical spanish: cualquier cosa que se haga en España tiene un significado político. Si los toros hubieran sido prohibidos por los extremeños, a lo mejor nadie se echaría las manos a la cabeza. Pero si lo hacen los catalanes o los vascos, entonces ya supone interpretarlo como un ataque a la idea de lo español. Y aquí, hay muchos políticos de ciertas latitudes que lo han celebrado así, seamos sinceros.

Es verdad que cuando vi la cogida por la boca al torero Julio Aparicio pensé que este arte era demasiado peligroso y que tarde o temprano, en este siglo, acabaría siendo prohibido el toreo. Pero lo pensé más por el torero que por los toros, lo confieso. Hay escenas que son horripilantes.

Me preocupa que los enemigos del toreo se hayan preocupado más de la vida de los animales que de los toreros. Yo pienso más en los toreros que en los animales, a pesar de que no me gusta mucho ver bichos desangrados ni caballos despanzurrados, como vi el año pasado en Las Ventas.

Cuando vi la votación de la prohibición me di cuenta de que no tenía claras mis emociones. Temo que se esté perdiendo algo muy tradicional, pero mis reflexiones también traicionan esa percepción porque me aterra la muerte de los toreros.

En fin, cuando alguien  expone el asunto, yo, por molestar, saco el ejemplo de los mariscos y me divierte mucho ver cómo se enciende el debate. Es por molestar.

Cómo encontrar el genio de cada uno

28 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Hace poco escribí que los ojeadores y seleccionadores de fútbol en España funcionan muy bien porque nuestros chicos triunfan en todas las categorías.

¿Por qué no llevamos esta técnica a la empresa?

Muy sencillo: porque es más fácil ver el talento en un grupo de chicos pateando un balón, que en un grupo de personas sentadas frente a una máquina o frente a un ordenador. ¿Cómo saber las cualidades innatas de cada empleado si no se destapan?

Hay muchos libros sobre el talento, pero no muchos sobre la capacidad de los seleccionadores de personal para encontrar el talento de cada uno y sacarla con sacacorchos. ¿Saben los jefes hacer eso?

No es fácil. Porque la información que llega a esos jefes puede estar contaminada o sesgada. Los jefes muchas veces no ven la forma en que maniobran los empleados. No son seleccionadores apoyados en una barrera y viendo a un montón de alevines correr, disparar, defender… Por tanto, no tienen información ni para decidir ni para escoger.

Ni siquiera los empleados saben para qué sirven. Encontrar el puesto ideal de cada uno es algo que se aprende instintivamente con el tiempo. Poco a poco. Viendo sobre todo, dónde se siente más feliz el empleado, y qué cosas realiza con más perfección.

Ese es el talento que hay que cultivar en las empresas: encontrar el talento de cada uno, poner a todos en su sitio y que den el 100% de sus cualidades.

Hace poco, un reportaje de Yo Dona descubría las virtudes de una mujer con un alto coeficiente intelectual que se dedicaba a explorar y explotar la mina de oro que hay dentro de cada uno. Se llama María Eugenia Rodríguez y tiene una web llamada Sapientec donde promueve un método de enseñanza para ayudar a la gente, especialmente a las personas con autismo o problemas de concentración, a mejorar su rendimiento.

Ha cosechado éxitos increíbles porque ha sacado esa parte valiosa que todos tenemos escondida en alguna parte. Demostró que se puede hacer con todas las personas, porque todos valemos para algo. Solo hay que saber dónde está ese valor.

El sueño de la Europa sin paro

27 julio 2010 - 7:00 - Autor:

En noviembre de 1997  fui a cubrir una de las Cumbres de la UE en Luxemburgo. Era un Consejo Extraordinario y el tema elegido era el empleo. Todos los países tenían que presentar su plan de acción para el futuro, y las cosas en general pintaban tan bien, que se realizó una de las declaraciones más optimistas de la historia de la UE: disminuir el empleo hasta casi el cero absoluto.

Aunque ningún documento oficial se arriesgó a plasmar esa promesa, los líderes políticos y sindicales que asistieron a la Cumbre estaban tan exultantes, que más de uno dijo a la salida a los periodistas que en el año 2010 habría pleno empleo en la UE.

La cuestión es que ese año se habían creado 800.000 puestos de trabajo en la UE y, según el informe, se esperaba crear una cifra mayor, a pesar de que había algunos signos preocupantes. O sea, que la máquina marchaba viento en popa y el desempleo sería algo del pasado, un mal recuerdo.

Regresé a casa, miré a mis hijos de once y diez años y les dije: “Vaya suerte que vais a tener: no vais a conocer el paro cuando tengáis la edad de trabajar”.

Así pensé durante mucho tiempo. Hoy mis hijos, como miles de universitarios, graduados, o chicos con FP, ya saben lo que es el paro. No he querido recordarles la Cumbre de Luxemburgo, porque hasta yo casi la había olvidado.

Pero entré en Google para verificar si aquello fue un sueño mío, una figuración, y me di cuenta de que sí había tenido lugar. Recuerdo incluso la cara de alegría de muchos sindicalistas, la satisfacción de los políticos, las rimbombantes escenas, las declaraciones… Se llamó EEE, Estrategia Europea del Empleo.

Un sueño, sin duda.

Se filtran miles de documentos que prueban que los talibanes son “más poderosos que nunca”

26 julio 2010 - 1:04 - Autor:

Los talibanes usan misiles Stinger americanos para derribar aviones o helicópteros norteamericanos. Tienen dinero para sobornar y convencer a oficiales afganos de que deserten y se pasen a sus filas. Los servicios secretos de la CIA subvencionan al cuerpo de espías de Afganistán, a los que consideran como una filial, pero que no son fiables.

Más de 92.000 documentos han sido filtrados hoy a tres medios internacionales por Wikileaks, la web altruista que se dedica a alojar toda clase de testimonios, documentos o archivos que están prohibidos en otros países, o son difíciles de publicar. Los medios escogidos han sido The New York Times, The Guardian y Der Spiegel.

Según The New York Times las autoridades militares no desdicen la veracidad de los documentos. Muchos de ellos son testimonios rutinarios de una guerra. Pero otros demuestran que después de gastar 300.000 millones de dólares en ese territorio para combatir a los talibanes y localizar a Bin Laden las cosas están como en el principio, incluso peor.

Los documentos fueron filtrados hace varias semanas a los tres medios de comunicación, y desde entonces, los reporteros han tratado de comprobar su veracidad. Hoy lunes, estos medios se pusieron de acuerdo para publicarlos, lo cual deja bastante dañada la imagen de la coalición de fuerzas internacionales que opera en ese país asiático. “Los talibanes son más poderosos que nunca desde 2001“, dice The New York Times, a la luz de los documentos.

Los documentos abarcan desde 2004 hasta 2009. Desde este último año hasta hoy no hay documentos y tampoco testimonios sobre si han cambiado las cosas. El presidente Obama aprobó el envío de 30.000 soldados adicionales, lo que demuestra que la situación no estaba controlada, y daría pie a creer que los documentos confirman la mala gestión de las fuerzas internacionales en Afganistán, dice el diario neoyorquino.

Los talibanes, por ejemplo, usan misiles guiados por calor lo que prueba que están mejor armados de lo que se filtra a la opinión pública. Lo que el ejército de EEUU califica de aviones o helicópteros derribados por armas convencionales, es más bien el efecto de misiles poderosos como el Stinger, que fueron donados por EEUU a los talibanes hace décadas, cuando estos insurgentes combatían contra las tropas soviéticas que invadieron el país.

Muchas operaciones como una realizada por la Task Force 373 han acabado en matanza de civiles, “lo cual crea un resentimiento entre los afganos”, dice el periódico.

Muchos aviones espías (drone) han funcionado mal o han sido derribados, cosa que se oculta a la opinión pública. Estos sucesos obligan a las fuerzas de la coalición a perpetrar operaciones de riesgo.

Los talibanes sabotean y roban constantemente, lo cual parece un arma tan eficiente como los hombres suicidas. Además, intimidan y presionan a los oficiales afganos. Han llegado a ofrecer hasta 100.000 dólares a los oficiales afganos para que deserten, dicen los documentos. También hostigan y aterrorizan a la población civil. “Los informes dan una imagen descorazonadora de la policía y los soldados afganos”, dice el periódico, “pues no son dignos de confianza”.

En suma, otro éxito periodístico de Wikileaks, al que se apuntan tres grandes medios mundiales. Ya en otra ocasión, Wikileaks filtró las imágenes de un helicóptero norteamericano abriendo fuego y matando a dos enviados de la agencia Reuters, imágenes que dieron la vuelta al mundo.

Para el gobierno de EEUU, Wikileaks se ha convertido en su mayor pesadilla. Sabiendo que se expone a sanciones por publicar estos documentos, The New York Times explicó en un artículo sus razones para darlos a la opinión pública.

El mal humor es rentable

24 julio 2010 - 9:28 - Autor:

A todos nos ha pasado eso de entrar en un restaurante y salir maltratado. Camareros vociferantes y de mal humor, en lugar de servirte los platos te los tiran, si le pides algo de más se enfadan y te dicen que ¡ya va!, y las servilletas son tan finas que tienes que usar veinte para limpiarte.

Existía un bar así en Valencia hace muchos años. Era frecuentado por estudiantes universitarios y el dueño siempre se estaba peleando con ellos. Estaba de mal humor. Los estudiantes, como tenían mucha capacidad de aguante y poco dinero, seguían yendo a este bar de “bestias” porque hacía buenos pinchos y el precio era asequible.

Como quiera que el sitio tenía cada vez más clientes, y el dueño era cada vez más antipático, a alguien se le ocurrió hacer eso la marca de la casa. Lo llamó Los Bestias, inventó un menú de nombres horribles, sirvió la cerveza en orinales, sustituyó las servilletas por rollos de papel higiénico, dio cursos de formación para que los camareros insultaran a los clientes, incluyó una lección para tirar los platos de forma ruidosa sobre las mesas, les enseñó a lanzar los cacahuetes a los comensales mientras les decían monos o algo parecido, y bautizó el chocolate de los postres como caca.

Cartel de Los Bestias

Un éxito.

Eso me dio que pensar. ¿Cuál es el único país del mundo que puede convertir la mala educación, el maltrato y la grosería en un negocio rentable? España, claro. Este es el país de la gente atrabiliaria. El país donde nadie da los buenos días, donde se grita por teléfono, donde los camareros siempre están de mal humor y en lugar de atenderte, te amenazan. Una marca-país.

Estuve en una franquicia de Los Bestias esta semana y me reí como nunca. Llevé a mi hija y a mi sobrina, y salieron encantadas. Encantadas porque ya tienen algo que contar a sus amigas. Nos lanzaron los cacahuetes, nos sirvieron las bebidas en orinales y nos limpiamos la boca con papel higiénico. Los camareros iban montando el número de las groserías y los insultos por todas las mesas, y la gente se tronchaba de la risa. Por cierto, son simpatiquísimos.

El lugar, según dice en la web, es ideal para despedidas de solteros, cumpleaños “y las fiestas más cachondas y divertidas”. Tienen restaurantes en Valencia, Castelllón, Zaragoza y Gandía. El lugar está decorado a lo bestia, con dibujos bestiales y estatuas abestiadas.

No sé las cifras. Pero si está expandiéndose es porque al español le atrae ese reencuentro con la esencia del mal humor.

Junta de accionistas de España SA

23 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Si España fuera una Sociedad Anónima, y Zapatero, el consejero delegado, este sería más o menos el dictamen de la Junta de Accionistas.

¿Qué ha hecho usted desde que le elegimos consejero delegado?

La ley de Economía Sostenible, la reforma del mercado laboral, la propuesta de la reforma de las pensiones, la subida del IVA…

¿Resultados? ¿Nos puede enseñar los resultados?

Tenemos unas pérdidas notables.  El 11% del PIB. Ese es nuestro déficit fiscal.

¿Y las ventas? ¿Cómo va nuestro PIB?

Ha caído. Crecíamos al 3% en 2007, y el año pasado caímos un 3,6%.

¿Exportaciones? ¿Las hemos aumentado? ¿Cómo va la balanza?

He hecho lo que he podido pero la balanza comercial es negativa. No la he mejorado. Tenemos un déficit de unos 70.700 millones de dólares.

¿Y la plantilla?

He despedido a millones de personas. Ahora hay 4,5 millones en el paro. Hemos pasado del 8% de parados al 20% de la población activa. Lo siento.

¿Y la marca? ¿Cómo va nuestro fondo de comercio?

La marca España ha sufrido un descalabro. No se fían de nuestra empresa. Tenemos que pagar los créditos más caros que nuestros vecinos.  Solo nos ha salvado el fútbol.

Ya. ¿Piensa usted que debemos renovarle su cargo de consejero delegado?

Por supuesto. Tengo muchos planes para salir de este aprieto.

Lo sentimos mucho. La paciencia se ha acabado. ¿Se acuerda de ese programa de televisión de Donald Trump?

¿El de los chicos que competían por conseguir un puesto de trabajo en alguna de sus empresas?

Correcto. ¿Se acuerda lo que decía Trump a los chicos que no pasaban el corte?

Glup.

Eso es. You are fired. ¡Despedido!

Paradojas del desempleo

21 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Yo también era de los que pensaba que en EEUU no había protección al desempleo, puesto que si te despedían, al final nadie te ayudaba, ni seguro, ni cobertura, ni nada de nada. A la puñetera calle sin un dólar en el bolsillo.

Pero el otro día estuve en la conferencia de un economista llamado Luis Garicano, profesor de la Escuela de Negocios de Londres, que me hizo pensar de forma diferente. “El mercado español del trabajo está mucho más desprotegido que el de EEUU”, decía. ¿Más desprotegido? Yo no me lo creía.

Su análisis es muy sencillo: “No hay ningún país que destruya tanto empleo como España con tan poca caía del PIB”. Es verdad: nuestro PIB no ha caído tanto como otros países. En EEUU y en Alemania llegó a caer mucho más que en España. Creo recordar que en Alemania fue un 6%, y en EEUU un 4%. El año pasado nuestro PIB cayó algo más de un 1% pero destruimos casi un millón de empleos y al final sobrepasamos la tasa de paro del 20% de la población activa: 4,5 millones de personas en la cola del paro. Pavoroso.

Eso significa que nos enfrentamos a una gran paradoja: el país que más protege al desempleado es el que más desempleados tiene, ¿no? Así de sencillo. España tiene un 20% de parados sobre la población activa, pero EEUU un 9,5% y en descenso, Alemania menos de un 8%.

Garicano explicó más cosas como que “el desempleo se soluciona con un decreto ley: menos contratos temporales, y luego, que los contratos fijos tengan una indemnización creciente empezando por una cifra muy baja”.

Esa es la otra paradoja del desempleo: dado que los empresarios no quieren pringarse con contratos fijos pues la indemnización en caso de despido es muy alta, entonces firman contratos temporales. De ese modo, se pasan todo el tiempo renovando los temporales hasta la fecha límite de dos años. Entonces, a la calle con el chico o la chica.

El contrato temporal es un tipo de relación laboral que influye malignamente en el trabajador pues no se mete en gastos duraderos (piso, coche, etc), ya que la misma naturaleza de su relación laboral es, como dice su contrato, temporal. En cualquier momento le ponen de patitas en la calle.

El contrato fijo o indeterminado supone una gran seguridad psicológica, como cuando un equipo de fútbol va ganando uno-cero, y mete otro gol que le pone dos delante del equipo contrario. Es una enorme tranquilidad psicológica, y entonces se pone a jugar a su gusto. Una seguridad porque no tienen que renovártelo cada seis meses. Y en segundo lugar, porque te dan 20 0 33 días en caso de despido. Pero, no nos engañemos: al principio de tu vida laboral, esta no es la principal razón por la que te gustan los contratos fijos, sino la anterior. Precisamente te gusta un contrato fijo porque tienes una relación permanente con la empresa y no tienen que renovártela cada seis meses.

A eso se refería Luis Garicano y otros cien economistas cuando propusieron un nuevo contrato laboral fijo con indemnización creciente, un contrato para dar al trabajador esa tranquilidad psicológica, y que no suponga para el empresario un gasto soberbio en caso de crisis.

De modo que España, con uno de los mejores sistemas sociales del mundo, está viviendo una paradoja social pues su protección al empleo al final le convierte en un destructor de empleo. Se puede filosofar, debatir, analizar y dialogar. Y hasta gritar. Pero el mundo de la economía es el mundo de las cifras. Cuando tienes un desempleo de caballo es que tu sistema no funciona por muchas velitas que enciendas.

Un sistema social prominente es aquel que tiene más protección al empleo, no al desempleo. ¿O es que nos encanta tener a millones de personas en el salón de su casa arruinados moral y económicamente?

La última gran lección del Mundial

19 julio 2010 - 11:06 - Autor:

Sí, Del Bosque es un entrenadorazo, la Roja es una piña, y la celebración con banderas ha despertado la sensación de que esto es un país. Pero el otro día, hablando con mi hermano mayor sobre las lecciones de este Mundial de fútbol, llegamos a la conclusión de que ahí hubo una revolución psicológica que sirve para darnos un repaso de gestión en tiempos de crisis.

Todo el mundo sabía que la selección española desplegaba una técnica y una estrategia que consistía en controlar el balón, pasárselo con las maquinitas de pin ball e ir avanzando sobre el campo contrario con paciencia hasta encontrar la oportunidad de marcar un gol. Los equipos que se enfrentaban a España (excepto Alemania) aplicaron entonces una sola estrategia: cerrar la defensa, esperar un error español y, sobre todo, hacer juego sucio. Patadas, empujones, agresiones… Iban a quebrar huesos, romper ligamentos, pero sobre todo, a derrumbar la fuerza psicológica española.

Hasta entonces, uno de los mayores obstáculos de los deportistas españoles era su solidez psicológica. Se venían abajo en los partidos decisivos porque no mantenían su disciplina mental. Los españoles querían ganar lo antes posible, y cuando las cosas se complicaban, ya daban el partido por perdido. Una nariz rota o una decisión injusta de un árbitro quebraban la moral española. Y el partido ya estaba perdido.

Lo más asombroso de la victoria española en este Mundial es cómo supieron mantener el control psicológico hasta el final, cómo estaban concienciados de que el partido podía durar 90 minutos, más prórroga, más penaltis, y que si había que llegar ahí, se llegaba.

Al parecer, esa indestructible fe mental española ha sido una de las claves de la victoria. Y esa fuerza se ha construido gracias a un equipo de psicólogos deportivos.

En el mundo del deporte, muchos partidos se han dado la vuelta en cuestión de segundos y han derrumbado al que parecía victorioso. Si hay algo que Nadal ha construido bien es su fuerza psicológica en tiempos de crisis. Cuando parece que va perdiendo, remonta y gana.

La selección española de fútbol tenía ese agujero. Ya no. Y eso se ha visto en los partidos del Mundial, especialmente en el último. Les pateaban, les daban golpes de karate en el pecho, les empujaban, les presionaban, pero los españoles seguían a su aire, lo cual tenía un impacto aún mayor en sus enemigos porque pensaban “estos tíos son indestructibles”. Cuando Alonso recibió la patada en el pecho, se quejó lo justo y echó a andar.

Supongo que el entrenador y los jugadores sabían de antemano que todos los equipos iban a desplegar juego sucio: era la única salida. Todos los equipos se estudian en partidos grabados, ven las estrategias, desmenuzan la técnica, y analizan cómo se puede ganar. Cuando las selecciones  mundiales veían la forma de jugar de los españoles, concluían en la misma decisión: a partir piernas, no hay otra salida.

Fue la resistencia psicológica a esas agresiones una de las cosas que más ayudó a la selección a llevarse la copa.

¿Lecciones? Muy sencilla: en tiempos duros, hay que ser duro como el diamante. Resistir, aguantar, apretar los dientes, formar una costra, no dejarse amilanar por las agresiones de la vida, mantener la calma, no perder los nervios, seguir adelante, poner buena cara… Tarde o temprano cae la copa.

¿Neurosis laboral? Acuda al señor Jung

16 julio 2010 - 8:55 - Autor:

Leí hace poco, creo que en Muy Interesante, un reportaje sobre las farsas de la ciencia y una de ellas era el psicoanálisis. ¡Así que Freud había quedado en cenizas después de tanta fanfarria! Sus libros siguen siendo lectura obligada en muchas facultades, no sé si de Medicina, pero sí de Filosofía. Se le incluye mucho en materias como la sociología, el comportamiento humano, la filosofía, y supongo que en la historia de la psiquiatría. Y sigue teniendo muchos seguidores, por supuesto.

Pero sus teorías se han derrumbado. Con un poco de Prozac, adiós Freud.

En cambio, su discípulo más rebelde, Carl Jung, está cada vez más valorado. Un psicólogo me dijo una vez que Jung era un filósofo para el siglo XXI, no para el XX. Porque Jung era un adelantado.

Al principio pensé que Freud venía bien al mundo del cine porque se podían elaborar poderosos guiones con esos extraños comportamientos patológicos que tanto gustaban a Hitchcock. Pero cuando empecé a sumergirme en los libros de Jung cambié de opinión: el lenguaje del cine es simbólico, y Jung es el gran interpretador de ese simbolismo, desde los mandalas, hasta los sueños, desde las palabras que usamos para expresarnos (los test de asociación de ideas de Jung eran una forma de conocer el inconsciente), hasta las figuras míticas que todos tenemos en nuestro espíritu desde tiempos inmemoriales.

Y en efecto, en los libros de cine hay más menciones a Jung que a Freud. Y en los libros sobre Escritura Creativa.

Pero en cambio, no he visto muchos libros que hablen sobre la psicología analítica de Jung y el mundo del trabajo; sobre la simbología de la gestión. Creo que es un terreno sobre el que habría que ahondar porque muchas patologías de la empresa se podrían destapar y tratar abordándolas desde la psicología junguiana. De hecho, muchos pacientes de Jung eran personas desencajadas del mundo laboral, o absorbidas por este abismo. Y muchos de ellos se volvieron medio locos. Recuerdo el caso de un ejecutivo neurótico que contó a Jung un sueño: este hombre hacía las maletas y salía en un tren hacia una gran ciudad; había alacranes gigantes y otras figuras; había gente del pueblo a la que no saludaba… En fin, creo que Jung lo interpretó diciendo que algo en su interior le estaba avisando de que el desafío que se proponía era muy superior a sus fuerzas. Que no aceptara ascensos. Que no se metiera en la rueda.

El ejecutivo no le hizo caso. Pasaron unos años y un día Jung se lo encontró medio aplastado espiritualmente. Era un hombre acabado. De la cima al averno.

Hace poco, alguien me hizo una entrevista con preguntas cortas y simpáticas. Una de ellas fue: ¿Libro de verano? Se me ocurrió “Recuerdos, sueños, pensamientos”, de Jung. Es su autobiografía. Suelo tener este libro en la cabecera de mi cama y cuando tengo un tapón anímico, lo busco y leo al azar. Y siempre me encuentro algún párrafo que me da claves sobre cómo afrontar problemas, o por lo menos “ver” el problema. Me gusta el estilo que usa porque es como un viejo sabio que tranquiliza con sus palabras a una cuadrilla de neuróticos.

En meses pasados, Enrique Galán, presidente de la Fundación Carl Jung, presentó uno de los libros más importantes de Jung. Se llama “El libro Rojo”, y es el libro que Jung no quería que se publicase. Parece una Biblia miniada, pues está adornado con figuras extrañas pintadas por el psicólogo suizo. Es un libro alegórico, místico, personal… Una clase de viaje a los avernos del inconsciente. Ahí habla la sombra de Jung entre otras cosas. La Sombra es para los junguianos la sentina de nuestra personalidad. Donde guardamos un poder extraordinario que puede ser muy destructivo o creativo. Es la parte que no queremos ver de nosotros mismos, pero nos gobierna muchas veces y eso se palpa cuando tenemos una reacción exagerada e insólita contra algo o alguien, cuando nos sorprendemos nosotros mismos de nuestras reacciones.

Pregunté a Enrique Galán en la presentación del libro si se podían encontrar claves para desatascar los problemas de hoy, los problemas que todos afrontamos en nuestro trabajo: me dijo que sí, por supuesto, pero que eso es algo propio de la psicología analítica, que define mejor que nadie las neurosis de hoy.

“El Libro Rojo” se presentó en la edición alemana original, con traducción inglesa porque aún no se ha traducido al español, pero pronto lo estará. Es un volumen caro, más de cien euros, y quizá no es la lectura que debe descansar en la mesita de noche. Pero sí es una obra de arte en el sentido de que se puede contemplar cómo un psicólogo retrató su mundo interior con paciencia, escribiendo a mano con un tipo de letra medio gótica, y dibujando sus demonios o sus ángeles. (Se vende en la Librería Paradox de Madrid).

Todo el mundo tiene un Libro Rojo. O debería tenerlo. Deberíamos pintar y describir lentamente nuestro mundo interior para abrir las compuertas que  ocultan lo desconocido.

Las obras de Jung se encuentran en cualquier librería. Alianza ha editado varios libros. Luego, hay una reedición del libro de Eugene Pascal, “Jung para la vida cotidiana”, que es una buena antesala para entrar en ese universo onírico-simbólico. Para el mundo de la empresa, hay algunos capítulos del libro “Encuentros con la Sombra”, dedicados al trabajo, a los jefes y a ese neurótico mundo.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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