Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Wikileaks pide socorro

15 julio 2010 - 9:19 - Autor:

Wikileaks, la aventura digital que ha destapado más exclusivas periodísticas en los últimos meses, se está quedando de nuevo sin dinero. Ayer, un mensaje enviado a través de Twitter decía claramente: “Necesitamos tu ayuda”. Y ofrecían detalles sobre adónde dirigir las donaciones.

Wikileaks (Wiki Filtraciones), es una página digital que aloja documentos, filtraciones o noticias aportadas por miles de informantes anónimos. Estos papeles o imágenes han sido censurados en sus países, pero encuentran en Wikileaks un medio para ser publicados. Los responsables de esta aventura digital mantienen en secreto el nombre de sus informadores, y para lograrlo emplean una serie de métodos informáticos para que nadie pueda saber de dónde vienen esos documentos. Pero no siempre triunfan en conseguirlo.

Hace varios meses, Wikileaks publicó el video del Pentágono donde aparecía un helicóptero Apache ametrallando a varios civiles en Bagdad. Mataron a un fotógrafo de la agencia Reuters y a su ayudante.

Durante años, Reuters pidió explicaciones y sabía que existía un video con el ataque. El Pentágono lo denegó hasta que alguien dentro del Pentágono envió el video a Wikileaks. Este portal lo colgó y desató el estupor mundial. A pesar de sus precauciones, al final el Pentágono localizó al filtrador y lo puso bajo custodia.

Mantener ese ritmo de informaciones (y el gasto que supone) solo con donaciones no es fácil. Hace poco, un ex empleado de Wikileaks denunció en un periódico alemán llamado Der Freitag que muchas de las donaciones se estaban malversando. Sin embargo, la Fundación Wau Holland que es uno de los principales soportes de Wikileaks, afirmó que todo lo contrario. Según Hendrik Fulda, vicepresidente de la Fundación, Wikileaks ha obtenido unos ingresos de 400.000 euros y solo ha gastado 30.000 euros. Este dinero se ha gastado para pagar los viajes de Julian Assange, la cara visible de Wikileaks.

La web estuvo medio paralizada a principios de año porque se había quedado sin fondos. Inició una campaña de petición de donaciones que salió reforzada a raíz de los escándalos destapados por los periodistas de esta organización. Un reportaje publicado en la revista Wire, sin embargo, afirmaba que por ahora Fulda y Wikileaks no han presentado documentos de sus finanzas. Fulda ha prometido sacar todo a la luz el próximo mes de agosto para disipar dudas sobre los ingresos y los gastos de Wikileaks.

Según Wired, la empresa tiene dinero para resistir hasta el primer trimestre del año que viene. A pesar de que obvtuvo 150.000 dólares gracias al video del helicóptero Apache, la mayor parte de esa cantidad se les irá contratando a un abogado para defender al soldado que lo filtró. Desde entonces, la cantidad y el volumen de las donaciones han caído hasta los 2.000 euros al mes. Solo les salvan las fuertes donaciones realizadas por particulares, como Ron Gonggrijp, un hacker y hombre de negocios holandés que les cedió 10.000 euro recientemente. Para cubrir sus gastos anuales, el portal de investigación necesita por lo menos 200.000 dólares, que subirían a 600.000 dólares si los empleados voluntarios recibieran un sueldo.

Twitter: más fácil, más éxito

14 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Un huésped de un hotel Marriot, desencantado con su habitación, envió su disgusto por Twitter diciendo: “Tengo la peor habitación del hotel”. No se equivocaba. Enfrente tenía una pared llena de tubos.

Un empleado de la cadena de hoteles pilló el twitt, le envió una nota, y al día siguiente, el huésped disfrutaba de una habitación con vistas a una piscina.

La historia salía en The Wall Street Journal para explicar cómo se puede usar Twitter para lograr que te den una habitación más cómoda, pero sobre todo, gracias a este reportaje se podía entender la importancia que tiene para las empresas esta herramienta de comunicación.

Twitter es como el tablón de anuncios del mundo. Las empresas puede saber lo que piensan sus clientes, pero también pueden poner sus propios anuncios, como en los viejos tablones en los que los estudiantes se ofrecían a dar clases de matemáticas o cuidar niños.

Pero muchas empresas piensan que Twitter es un centro de cotilleos de gente ociosa. No quieren ver lo que hay detrás de las bambalinas.

Las empresas que se han metido en esta corriente no lo lamentan: Dell Computer confiesa haber vendido ordenadores por valor de 4 millones de dólares a través de las ofertas que anuncia en Twitter. Starbucks consiguió un millón de clientes.  Lufthansa envía por Twitter sus ofertas de vuelos “last minute” y tiene un altísimo índice de respuesta.

Los titulare de los diarios diarios digitales se leen antes en Twitter que en su propia página web. ¿A qué se debe eso? A que es más fácil mirar un montón de titulares reunidos en Twitter que ir diario por diario pinchando noticias. Más fàcil significa también ahorrar tiempo.

Las nuevas tecnologías triunfan cuando hacen las cosas más fáciles. Por ejemplo, Víctor González, uno de los fundadores de Next Limit, me comentaba que se echa a reír cuando ve simulaciones del ordenador del futuro en las cuales aparece una persona moviendo las manos sobre un tablero enorme como si fuera Tom Cruise en Minority Report. “Un ratón es mucho más cómodo porque realizas menos movimientos”, afirma Víctor.

Lo mismo pasa con Twitter. En lugar de tener que entrar cada día a decenas de medios y blogs, Twitter es la vía rápida donde se encuentran las noticias resumidas, los blogs, y los comentarios de millones de personas. Nosotros escogemos a aquellos de quienes nos fiamos, porque así nos dan el enfoque adecuado. De otro modo tendríamos que leer aburridos editoriales o asistir en vivo a conferencias de catedráticos.

Por eso, estamos en la era del Triunfo de lo Fácil. Bueno, siempre hemos estado ahí porque la rueda nos facilitó las cosas hace miles de años. Ahora se llama iPhone, o Twitter o Acer.

Del Bosque, el triunfo del antijefe

13 julio 2010 - 7:00 - Autor:

¿El jefe ideal? Muchos dicen que es una persona que une a un equipo. Yo prefiero pensar que es la persona que evita que un equipo se desuna.

Porque la tendencia general de un grupo de personas en una empresa es a tirar cada uno por su lado, y lo único que les retiene es la obligación de acatar órdenes, el salario o la amenaza del despido.

Todos los que han sido jefes han reflexionado sobre las cualidades que hacen falta para que un grupo de personas trabaje en pos de un objetivo. Pero no es fácil lograrlo: las manías, los prejuicios, la mala comunicación, las órdenes estúpidas, las dudas, en fin, hay más presiones para desarmar un equipo que para armarlo.

Pero Vicente del Bosque lo ha hecho. Lo mejor de todo es que no ha empleado las térnicas que adoran muchos jefes tóxicos, esos que gritan, amenazan, acosan, se burlan o dejan marrones a los empleados.

Del Bosque ha confiado en el equipo incluso cuando muchos de los integrantes no creían en sí mismos. Cuando sustituyó a uno de sus jugadores lo hizo en el momento oportuno, y de un modo que el propio jugador lo entendía. Ha sido persistente, perseverante, y ha sorteado toda clase de críticas.

Lo más importante de un jefe es mantenerse en pie ante un mundo en ruinas, y transmitir esa tranquilidad. Ha logrado que un equipo asuma sin rencor que lo importante son todos juntos. Que por separado no valen. Todo lo contrario de esos jefes que se la pasan encomiando a unos, y aplastando a otros. Los que aman sentirse rodeados de pelotas (no precisamente de fútbol).

Lo mejor de todo, es que el triunfo de Del Bosque es el triunfo de la humilde espera y de la paciencia. Del Bosque fue despedido por Florentino Pérez porque “su librillo ha quedado antiguo“.

A los norteamericanos les encantaría contar ese ejemplo en los libros de gestión porque es el típico caso de un hombre que afronta un profundo fracaso: el despido.

Del Bosque animaba a sus jugadores diciendo que si perdían, no pasaba nada. Les mantuvo tranquilos incluso cuando Holanda agredió a todos con las peores formas que se han visto en un Mundial.

Las escuelas de negocios tienen una mina para investigar esa forma de dirigir y sacar a los demás lo mejor de sí mismos Es el antijefe porque ha echado por tierra el otro estilo, el que se llevaba hasta ahora, el jefe mandón, desorganizado, irresponsable, engreído, egocentrista.

Triunfó Del Bosque. El antijefe ha triunfado. Viva el antijefe.

(Lean el post que escribí hace unos meses pinchando aquí)

Dos grandes economistas contra el gobierno

12 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Es sorprendente que ayer dos economistas escribían en El País sobre la contracción fiscal (subir impuestos o bajar los gastos), y los dos afirmaban que no necesariamente es buena.

El primero es Guillermo de la Dehesa, que escribe. “La evidencia empírica mayoritaria muestra, en primer lugar, que las contracciones fiscales tienen un efecto negativo sobre el crecimiento económico, especialmente a corto y medio plazo”. El artículo se titula “¿Hay contracciones fiscales expansivas?” y desde luego, este economista lo pone en duda.

“Yo creo que la contracción fiscal española, impuesta por los mercados y el Ecofin, es excesivamente dura el primer año y medio y reducirá su crecimiento, y que además, si todos los países de la Zona Euro ejecutan ahora simultáneamente sus ajustes fiscales (incluso aquellos que no lo necesitan, como Alemania), el crecimiento conjunto de la ZE será innecesariamente más lento y la recuperación de su crecimiento potencial será más tardía”.

El segundo en opinar pocas páginas después es Paul Krugman, el premio Nobel de economía: “Ha habido casos históricos de recortes del gasto y subidas de impuestos que han ido seguidos de crecimiento económico. Pero, que yo sepa, cada uno de esos ejemplos, al analizarlo detenidamente, resulta ser un caso en el que los efectos negativos de la austeridad se vieron compensados por otros factores, factores que no es probable que sean relevantes actualmente”.

Según Krugman, los países que han aplicado recortes drásticos de gastos no han salido de su depresión como Irlanda o Estonia. Vivimos una especie de sueño fantástico, y lo peor, según Krugman, es que las políticas económicas del futuro van por ahí.

El gobierno español ha hecho precisamente eso: subir los impuestos y recortar los gastos del estado. Es muy difícil determinar cuántas cosas pueden influir en la economía de un país en un momento dado, desde las cosechas, hasta el estado de ánimo de los empresarios. Pero que dos relevantes economistas a los que el gobierno sigue con tanto fervor, pongan en duda la política fiscal de ese gobierno, es para ponerse a pensar: ¿a qué voces escucha el gobierno?

En el Mundial económico, Holanda es aplastante

11 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Es un país con 17 millones de habitantes. No ocupa ni el tamaño de Aragón pues solo tiene 41.000 kilómetros cuadrados. Pero tiene poderosas multinacionales. La segunda mayor empresa del mundo por facturación es la angloholandesa Royal Dutch Shell, según la reciente lista 500 de la revista Fortune.

La primera empresa española que aparece en la lista es Telefónica y está mucho más abajo, en el puesto 68. Y si hablamos de petroleras españolas, Repsol no está ni en las primeras cien compañías de Fortune: se asienta en el 114.

El primer banco de esa lista de Fortune no es norteamericano ni alemán. Es el holandés ING, que ocupa el puesto 12 en la lista de las 500 mayores empresas del globo. El banco Santander, el mayor de España, está en el puesto 37.

En suma, Holanda tiene 12 compañías en la lista de las 500 mayores del mundo: algunas tan conocidas como Heineken, Randstad, Philips y Aegon.

¿Y España? Diez empresas. A las mencionadas hay que añadir el BBVA, Iberdrola, Cepsa, ACS, Mapfre, Gas Natural, y FCC. Habría que añadir EADS, la empresa aeronáutica, en la que participan sobre todo Alemania y Francia.

Los Países Bajos también nos ganan en otros ámbitos económicos. Tienen un superávit comercial de 53.200 millones de dólares, según The Economist. España tiene un déficit comercial de 70.700 millones de dólares. La balanza por cuenta corriente de los holandeses es positiva en 46.900 millones de dólares, el 6% de su PIB. La nuestra, negativa en 75.000 millones, el 4,3% de nuestro PIB.

Los tipos de interés de sus bonos a 10 años son de 2,81%, lo que significa que pagan menos por pedir prestado. Es un índice de fiabilidad. En cambio, nosotros pagamos 4,65%, casi el doble.

Su déficit fiscal, según The Economist (el cuadro se publicó esta semana), es del 6,2%. No muy bueno pues el límite en la Zona Euro no debería pasar del 3%. Pero el de España es del 9,9%. Estamos desbocados.

Y si nos referimos al desempleo, la goleada holandesa es abrumadora. Sólo el 5,6% de su población activa está en paro. Nosotros, el 20%. Su Producto Interior Bruto crecerá este año 1,1% y el nuestro caerá medio punto, según las estadísticas de The Economist.

Les superamos en el PIB, pues el nuestro es mayor de 1,4 billones de dólares (se mide en esta moneda) y el de ellos no llega ni al billón. Pero nos superan en ingresos por habitante: 43.000 dólares frente a los 35.000 de España. Pero, claro, nuestro país tiene 46 millones de habitantes, dos veces y media más que Holanda.

Esto duele: más ayudas, ¿más paro?

9 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Ya está aquí Arthur Laffer con su show. Este economista que asesoró a Reagan y que se hizo famoso por sus curvas (no piensen mal, sus curvas eran gráficos que decían más impuestos, menor recaudación), ahora ha publicado un artículo donde sostiene que “mientras más beneficios sociales haya para el parado, habrá más parados”, dice en The Wall Street Journal.

Para ello recurre a un gráfico terrible. Desde 1970, en EEUU han aumentado las ayudas sociales a los parados. La verdad es que no son gran cosa, pero antes eran casi 0. Pues bien, según Laffer, esas ayudas sólo consiguen que la gente siga en casa bebiendo cervezas en lugar de aceptar puestos de trabajo, o salir a buscar empleo.

Laffer dice lo siguiente: los empresarios no contratan trabajadores para tranquilizar sus conciencias. Lo hacen para ganar dinero después de impuestos. Pero los salarios se les encarecen porque el gobierno aumenta los beneficios a los parados, beneficios que salen de los salarios.

De modo que tenemos una doble presión perversa: los empresarios no querrán contratar más trabajadores porque les sale cada vez más caro, y los parados no querrán salir de su situación porque obtienen más ayudas sociales.

Lo que el gobierno ofrece a los desempleados lo tiene que tomar de algún sitio. Si la economía produce 100 manzanas y das 10 a los desempleados, entonces, estás quitando 10 manzanas del sistema productivo, dice Laffer.

Laffer pone el ejemplo exagerado siguiente: si un parado recibiera 150.000 dólares al año por estar desempleado, ¿se iría a trabajar? No desde luego.

Y, por supuesto, ese dinero se toma de algún sitio. En el gráfico mostrado por Laffer hay dos curvas azules: la más intensa representa la tasa de desempleo en EEUU desde los años setenta. La más clara, las ayudas sociales reflejadas en la extensión de las semanas en que se pueden percibir. Las curvas son casi paralelas. Si fueran opuestas, sería una prueba de que más ayudas generan más empleo. Pero es al revés.

Son conclusiones que lanzan el debate sobre ayudas y paro, pero desde luego, duelen mucho.

Desinfla tu CV

8 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Hace cinco años, todo el mundo inflaba su curriculum. Sabía inglés “medio alto”. Había sido coordinador, jefe o encargado, aunque no hubiese llegado a esos cargos, y por supuesto, había asistido a muchos cursos de formación, desde Programación Neurolíngüística, hasta Contabilidad.

Los CV no eran modestos ni en la presentación: cuatro, cinco, seis páginas donde se incluía la sesión de teatro en el colegio, la ONG “Hormigas sin fronteras”, y los veranos en plan “monitor de mayores”.

Los expertos, la gente con CV high quality, también hacían sus pinitos pues tenían 15 años de experiencia como empresarios del sector, master del IESE, título por la universidad de Salamanca, curso y estancia en un training en Padua o en Wuppertal, y un montón de reconocimientos.

A la basura. Para estos superprofesionales, la única forma para encontrar trabajo es desinflar su CV. Eso es lo que les recomiendan incluso los expertos en Recursos Humanos. Desinfla tu CV, quítale páginas y aspira a un puesto modesto, de camarera, dependiente o recepcionista.

Los licenciados en ADE (Administración y Dirección de Empresas) no pueden aspirar ni a dirigir un guiñol. Porque si se presentan con sus CV auténticos, los contratadores piensan que son muy caros, y total, con menos se apaña uno.

De modo que, si usted es de esos superdirigentes, megaempresarios, o extraautónomos, empiece a quitar hojas de su CV y muestre su lado más modesto, más humilde.  O ni siquiera eso. No se muestre.

Otra de las recomendaciones que dan los expertos en RRHH es tener varios CV: uno poco inflado, otro más o menos y el último, tal cual, el que obedece a la realidad. Y hay que entregarlos en función de las corazonadas que uno tenga.

Esta crisis ya la he visto antes

7 julio 2010 - 7:00 - Autor:

El profesor Kenneth Rogoff escribió el año pasado con Carmen Reinhart un libro titulado “Esta vez es diferente: ocho siglos de locura financiera” (This time is different: eight centuries of financial folly, editorial Princenton University), donde expone que las crisis son como las tormentas: inevitables y periódicas. Son como el eterno retorno de lo mismo que anunciaba Nietzsche.

Rogoff afirmaba la semana pasada a El Mundo: “He estudiado las crisis financieras de los últimos ocho siglos y éstas tienen lugar con gran regularidad, pero no gran frecuencia. Hace falta mirar a largo plazo para darse cuenta”.

Los argentinos leyeron el libro con interés pues descubrieron que no eran el país con más suspensiones de pagos de la historia: Brasil, España y Chile eran peores. Gracias a esa manía de Rogoff de ver el cuadro en conjunto, lo que en inglés se llama la “big picture”, este hombre no se pierde en detalles y descubre cosas desconocidas.

Rogoff es economista jefe del Fondo Monetario Internacional y, al parecer, un gran jugador de ajedrez. Lo que me atrae de su tesis es algo que a muchos nos ha dado la vuelta a la cabeza alguna vez en la vida. ¿Y no es todo una repetición? ¿No hemos visto esto antes?

A poco que uno pase las páginas de la historia, se comprueba que repetimos los hechos de nuestros antepasados, pero nunca pensamos que son iguales porque cada generación cree que es original. Una falta de visión del cuadro en conjunto.

La historia es como los cuadros impresionistas: uno tiene que alejarse de ellos para percibir su significado. Pero si te acercas a ver los detalles, no comprendes el cuadro.

Hace un par de meses me tocó escribir un artículo sobre las suspensiones de pagos en la historia de España. Me remonté a 1557 con Felipe II, y me salían no menos de doce hasta la República. Y el problema era el mismo que ahora. había renegociaciones de pagos, caída de precio en los mercados de deuda y muchas cosas parecidas a los momentos actuales.

Esta sensación de dèja vu también alcanza otros territorios del conocimiento. ha aparecido en inglés un libro titulado “Full circle: How the Classical World Came Back to Us”, de Ferdinand Mount (Círculo completo: cómo el mundo clásico vuelve a nosotros”, editorial Simon & Schuster), donde se sostiene que, examinando las figuras del pasado, descubrimos que ya tenían costumbres o pensamientos modernos. Según el comentario de The Economist, este libro relata que los romanos ya se entregaban a la fiebre de los spas y los gimnasios, como lo hacemos nosotros, y que nuestras actitudes ante el sexo y la comida son parecidas a las de los romanos, o la Edad Oscura.

¿Hay en realidad algo original en la civilización? Es una pregunta muy útil que todos deberíamos hacernos de vez en cuando. Tiene que haber algo original, desde luego, porque los romanos no usaban iPhones. Pero seguimos siendo genéticamente iguales a nuestros antepasados, y en lo fundamental, tenemos sus mismos errores, y aprendemos tropezándonos de la misma forma.

Cómo convertir tu Power Point en un arma destructiva

6 julio 2010 - 7:00 - Autor:

Pocas semanas antes de ser relevado de su puesto, el general Stanley McChrystal salió en los periódicos por criticar un Power Point sobre la guerra de Afganistán.  Era, por decirlo así, el principio del fin de su carrera.

El PPT había sido mostrado en el cuartel general de la Fuerza de Apoyo Internacional de Seguridad en Kabul, y estaba tan lleno de líneas, flechas y cuadritos, que el general se echó para atrás y dijo. “Cuando entendamos este Power Point ya habremos ganado la guerra”.

Los Power Points se han convertido en poderosas armas de comunicación, sin duda. El problema básico es que quienes los diseñan, no saben que están disparando contra la audiencia. Es un arma de destrucción masiva de la atención. No me extraña que un general americano llamado James Mattis, del cuerpo de marines, dijera recientemente: “Los Power Points nos hacen estúpidos“.

Hace diez años, cuando comencé a presentar con Power Point, no me di cuenta de mis errores. Uno de los primeros era pensar que el PPT era como un libro. De ahí que tengamos esa manía de poner tras el título de la presentación, una diapositiva que dice Indice o Sumario. Y escribimos un resumen. Lo hacemos porque trasladamos al PPT la idea del libro o del informe, cuando en realidad, una presentación con diapos no debería llevar índices porque son innecesarios.¿Por qué? Porque vamos a exhibirlas secuencialmente, de la primera a la última. Los índices se emplean en los libros para buscar el capítulo que nos interesa, sobre todo en libros de consulta o científicos. Los PPT no los necesitan porque son ineluctables: 1, 2, 3, 4…

Como mucho, para facilitar las cosas, se emplea la tecla de búsqueda.

Otro de los errores que cometemos habitualmente consiste en atiborrar las diapos de cifras, datos, números. ¿Es que alguien va a leer eso? Hay gente que me desafía diciendo que sí. Yo lo dudo, pero muchas personas de departamentos de ventas o de estadística insisten en que una diapo llena de cifras sirve para comentar y analizar en grupo.

Yo creo que no. El PPT no usa un lenguaje analítico, sino es como una pantalla de cine en pequeño. Con lenguaje casi cinematográfico. Quien debe analizar es el conferenciante con sus comentarios pues el PPT solo sirve para destacar determinadas informaciones o datos. En el mejor de los casos, los cuadros llenos de cifras se pueden simplificar para facilitar su entendimiento (quitando ceros, limpiando el fondo), y también se pueden resaltar los datos más importantes. Pero soltar un cuadro que hemos copiado del Excell y quedarse tan tranquilo es un delito de comunicación.

Y por supuesto, esa manía libresca de meter muchas palabras en una diapositiva. En teoría, no deberían de haber más de siete frases por diapo, y cada frase debería no sobrepasar las seis o siete palabras. Pero seguimos el criterio de los libros y de los informes.

Cuando me piden que dé algunas charlas sobre comunicación en la cual se trata el Power Point, siempre pregunto a la audiencia si les cuesta mucho dinero cada diapositiva. Antes, las presentaciones se hacían con hojas transparentes que costaban dinero. O informes que llevaban mucho papel. Pero una diapositiva no pesa mucho en términos de kylobytes, no supone un gasto enorme para la empresa, así que ¿por qué esa manía de apretarlo todo en una diapo? Es mejor usar muchas diapositivas para presentar las cifras o las informaciones relevantes. La empresa no se va a arruinar.

De todos modos, mi mejor consejo es: el mejor PPT es el que no existe. Lo importante es escuchar al conferenciante.

Blockbuster, el fin de una era

5 julio 2010 - 7:00 - Autor:

La última vez que saqué un video de Blockbuster las Torres Gemelas aún sobrevivían. Hace poco, la Bolsa de Nueva York anunció que, por deseo de los accionistas, esta compañía saldría de la lista de empresas cotizadas.

Blockbuster fue un fenómeno comercial. Eso es lo que significa blockbuster en el lenguaje del cine: un taquillazo. La empresa comenzó en EEUU y se extendió por el globo, echando a muchos videoclubs familiares, que no podían competir con su poder de compra de estrenos, su extenso catálogo, sus palomitas, coca colas, y sus chicos y chicas de azul, en tiendas que parecían farmacias.

Entonces, comprar una película en formato de cinta era muy caro, por lo que la gente prefería alquilarlas. Como había varios formatos de videos, el VHS, el 2000 y el Betamax, las mismas películas se podían alquilar en esos tres formatos. Para Blockbuster resultaba una inversión costosa y grave, pero necesaria.

La aparición de los reproductores grabadores no fastidiaba en serio el negocio de Blockbuster. Porque siempre teníamos que grabarlas con anuncios; en cambio las de Blockbuster estaban sin cortes y encima eran recientes estrenos. Para que un estreno llegase a la televisión tenían que pasar muchas semanas.

Fue entonces cuando apareció el cine por cable y programable. Por lo que te costaba alquilar tres películas de Blockbuster, podías ver por cable en Canal + muchas más hasta cansarte. Luego, Imagenio actuaba como un videoclub pues alquilabas la película apretando tu mando a distancia y veías lo que te daba la gana. Incluso, detenías las grabación y te ibas al baño a… lavarte las manos. Y algunas películas acababan de ser estrenadas.

Las grandes editoriales comenzaron a regalar películas en DVD junto con periódicos. O te las daban a precios de risa. Al principio eran películas de medio pelo. Luego, eran sagas, superproducciones y grandes filmes de la historia.

¿Quién diablos se iba a acercar a un Blockbuster cuando tenías lo mismo a menos precio, y más fácil? Peor aún: millones de jóvenes se descargaban películas ilegalmente por internet, incluso antes del estreno.O los vendedores callejeros (los manteros) ponían copias piratas en el mercado el mismo día del estreno. Sin embargo, Blockbuster no podía vender ni alquilar estrenos hasta pasadas varias semanas.

De modo que la empresa que revolucionó el mundo del cine en casa desaparecerá de la Bolsa de Nueva York el próximo miércoles. Cada acción vale menos de un dólar. Su valor de mercado es de 75 millones de dólares. En 2006 valía 500 millones de dólares. La empresa continúa viva sobre todo en EEUU, tratando de sacar rentabilidad a internet. Pero no ha tenido mucho éxito.

Una prueba más de que estamos en la era de las mareas rápidas. En la marea alta, llegan miles de empresas de ideas innovadoras. La marea baja se lleva a muchas de ellas antes de que te hayas aprendido su nombre.

La empresa fue fundada en 1985 en EEUU. En 1993 tenía 3.000 tiendas. En 1994 fue comprada por Viacom por 8.400 millones de dólares, pensando que había hecho el negocio de su vida. Empezaba la decadencia.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

Páginas

Secciones

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube iPhone iPad Android