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¿Y si Wikileaks filtrara documentos de España?

30 noviembre 2010 - 7:00 - Autor:

El estupor internacional por la última filtración de Wikileaks, ha dado paso a un análisis más frío. ¿No son esos cables interceptados a las embajadas de EEUU lo que un país de verdad piensa del otro? ¿Y eso es tan nuevo?

Si se interceptaran y se divulgaran los comunicados secretos de las embajadas de España en el mundo, dirían más o menos esto:

-Marruecos: nos regatean como en el mercadillo. Pero hay que apoyarles porque es mejor un marroquí tranquilo, que un montón de islamistas desenfrenados a 13 kilómetros de Gibraltar. Instrucciones: marear al Polisario. (Emborrachar a Willy Toledo en caso de que se acerque a El Aaiún y enviarlo a Australia).

-Francia: Sarkozy es como Di Caprio en Titanic, se cree el rey del mundo. Encima se pone alzas para parecer más alto. (Nos dicen que Carla le abandonará cuando le echen de la presidencia).

-Alemania: la Merkel es más dura que un guardia del Muro de Berlín. Piensa que el euro es suyo y solo suyo. Hemos organizado una fiesta con Mister España para ablandarla y para que hable bien de nuestras finanzas. Así bajará la prima de riesgo. (Míster España pide 100.000 euros y un tanga).

-Gran Bretaña: David Cameron sigue fardando de que está más en forma que ZP. Exhibe la foto que salió en la prensa. Estamos preparando documentos para demostrar que era Photoshop. Hemos contactado a The Guardian en un pub. (Aquí todo se hace en un pub).

-Italia: Berlusconi se ha teñido el pelo, se ha estirado la piel y encima monta unas fiestas que ya querríamos nosotros en La Moncloa. Dice que ZP no las monta igual. Hemos colado una espía. Esperamos informe después de la resaca.

-Venezuela: hay que escoger de una vez: ¿nos bajamos los pantalones ante Chávez para defender a Repsol y Telefónica, o protegemos a los españoles modestos que han sido expropiados? ¿Cómo? Entendido. Que se fastidien los agricultores españoles.

-EEUU: no rascamos bola. Siguen pensando que España está al lado de Puerto Rico. Ignorantes pero poderosos. Enviar más jamón pata negra envuelto en un mapa de Europa.

-Bolivia: se puede jugar a todo con Evo Morales menos al fútbol. Da patadas en los coj…. (cortado).

-Argentina: siguen igual que siempre. Lloran, lloran y lloran.

-México: están tirando huevos a la estatua de Hernán Cortés, que al final han tenido que retirar. Hemos encargado una de teflón pero mientras llega, hemos puesto una de Rocío Dúrcal. Le ponen flores. ¿La dejamos?

-Australia: hola somos los funcionarios de la embajada. Stop. Ha llegado Willy Toledo. Stop. ¿Qué hacemos cuando despierte? Stop.

Se necesita director de comunicación: escribir a La Moncloa

29 noviembre 2010 - 7:00 - Autor:

En un programa de televisión al que fui invitado el viernes por la tarde, debatía con Juan Iranzo, director del servicio de estudios del Instituto de Estudios Económicos, si el gobierno debía ahora “comunicar” o “hacer“.

Yo dije que el gobierno tenía un problema de comunicación porque en Europa hemos mentido tanto que los mercados ya no se creen nada. Grecia les mintió diciendo que tenía un déficit pequeñito y resultó ser colosal. Irlanda y la propia UE mintieron porque no detectaron que los bancos irlandeses estaban a punto de quebrar. Recuerden que en julio se presentaron las pruebas de resistencia de la banca europea, y ¡albricias!, no había ningún irlandés en peligro, sino un banco alemán, un griego y cinco cajas españolas.

Los mercados, esos miles de fondos especulativos que quieren lo que todos queremos (ganar más dinero como sea), están ahora mosqueados. Les han mentido demasiado. Y por eso piensan que los próximos en caer podemos ser nosotros.

¿Qué están reflexionando? Para empezar, que tenemos un 20% de desempleo, uno de los más altos de la UE. Eso significa una población que no produce, y un estado que gasta mucho en mantenerlos. ¿De dónde va  sacar el dinero si hay tanta gente improductiva?

Segundo, si nadie detectó el peligro de quiebra del sistema bancario irlandés, ¿es posible que pase lo mismo con el sistema bancario español (incluyendo cajas) que huele bastante mal por algunos sitios? Tenemos muchas similitudes: una burbuja inmobiliaria y un montón de viviendas sin vender que se han quedado bancos y cajas. Por cierto, prestaron dinero con la misma alegría los bancos irlandeses y españoles. Guinnness y Cruzcampo unidos en la fiesta.

Tercero, el mayor descontrol en España se produce en las autonomías y en los ayuntamientos, donde se desvían de los presupuestos y gastan más de lo que tienen.

¿Cómo se va a sufragar todo eso? El gobierno salió en mayo anunciando recortes en los salarios de los funcionarios, congelación de pensiones y recortes en obras públicas. Pero luego dijo que bueno, no tanto, porque iba a poner un poquito más en obras públicas.

De modo que los mercados no se creen nada. El gobierno tiene un problema de credibilidad: primero, porque como irlandeses y griegos han ocultado o mentido, los mercados creen que los españoles tienen un cadáver en el armario. Segundo, porque el gobierno ha prometido recortar el déficit público (es ya del 12%) pero sus planes para hacerlo no son contundentes.

Por esa razón, en el consejo de ministros del viernes pasado, la ministra de Economía anunció que iba a ser más transparente: iba a comunicar mensual y trimestralmente las cuentas del estado y del sistema financiero, para demostrar al mundo que este es un país serio.

Pero, ¿le van a creer? Juan Iranzo piensa que el gobierno debe hacer reformas más profundas, no comunicar más transparencia. Yo creo que si el gobierno hace reformas más profundas (que las debe hacer porque no las hizo hace dos años), se puede encontrar con el mayor problema de su historia: que ya no le creen los mercados.

Y no basta con decir, como dijo el presidente, que los mercados se equivocan. Tiene que demostrarlo y comunicarlo. De hecho el diario Financial Times decía en estos días que el presidente no debería sentenciar sino demostrar que es capaz de salir adelante sin rescate.

Por eso, pienso que se necesita ahora más que nunca un buen director de comunicación en La Moncloa. Ahora es más importante comunicar credibilidad que reformar. Porque sin credibilidad, no hay reforma que resista un ataque especulativo de alta gama. Las reformas tardan tiempo. La comunicación es cuestión de segundos.

(Interesados, escribir directamente al presidente pinchando aquí)

¿Qué ventajas tiene que el último libro de Ken Follett pese kilo y medio?

27 noviembre 2010 - 17:02 - Autor:

El peso exacto es 1.403 gramos. Casi kilo y medio. Eso es lo que pesa el libro de Ken Follett que ahora está fresquito en las librerías: “La caída de los gigantes” (Plaza Janés).

Termina en la página 1.017. Es tapa dura con cubierta satinada y una cinta marcapáginas. Se puso a la venta el 28 de septiembre y está en la lista de los más vendidos. Vale 24,90 euros.

Pero las personas que lo están leyendo mientras viajan en metro, tren o autobús, se vuelven a encontrar con el mismo inconveniente. Es un ladrillo. No por la trama, que como toda las tramas made in Follett, es entretenida. Es porque el tamaño y ese kilo y medio en el bolso es como cargar un ladrillo. Bueno, los ladrillos pesan menos: un ladrillo cerámico hueco pesa entre 1.000 y 1.400 gramos, según un portal de arquitectura y construcción.

¿Qué significa esto?

Que estos tamaños y pesos desmesurados pueden ser el mejor impulso a los lectores de libros electrónicos. Con una media de 400 gramos (tres veces menos que el libro de Follet), cualquier viandante puede llevar estos cacharritos en el bolsillo de la americana o en el bolso y leer a Follet sin herirse la columna vertebral. A Follett y a miles de autores más.

Es algo que ya se puede hacer. El libro de Follett se vende por 16,99 euros en varias librerías on line como Grammata o Todoebook. Pero, oh,  ya está circulando una versión pirata por internet a cero euros.

Ese es el problema. Aunque la industria ponga barreras, es bastante fácil piratear libros. Hay muchas formas de hacerlo y muchas webs que ofrecen ese servicio.

Para evitarlo, ¿se podría bajar el precio? ¿A qué precio se compraría la gente esta novela de Follet en su versión digital?

Algunos expertos dicen que si se imitara el modelo iTunes (se paga un dólar por bajarse una canción), la industria podría salvarse. Pero una canción se puede escuchar cien veces y un libro se lee una o dos veces en la vida.

Nadie tiene la solución a este enigma. Pero mientras se encuentra esa solución, la venta de lectores electrónicos se está disparando. Se espera que sea uno de los productos estrella de este año: a ellos se añaden las tabletas (iPads y Galaxys).

Y, por supuesto, a medida que aumenten las ventas de esos aparatos, aumentará el deseo de la gente de leer a Folllett en pantallas ligeras que pesan muy poco, sobre todo, si Follett sigue escribiendo ladrillos (entendido por el peso, no por el contenido). Ladrillos que pesan kilo y medio.

Hoy se destruye el mundo (otra vez)

26 noviembre 2010 - 13:43 - Autor:

Ayer por la mañana, en la reunión para ver los temas pendientes de la información.com, supimos que hoy se estrena Skyline. Es un film de ciencia ficción donde se destruye la humanidad. El responsable de gráficos proponía hacer una fotogalería sobre cuántas veces se ha destruido la tierra en el mundo del cine, mientras yo preguntaba a mis colegas por qué siempre destruyen Nueva York y no Getafe. Una reportera me dijo que es que Getafe no tenía tanto glamour.

Daba igual: hoy se destruye a la tierra otra vez. Claro, de mentira. Porque de verdad la estamos destruyendo cada día. Oh, no, (pensarán muchos) aquí viene el discurso ecologista sobre los envases y el reciclaje de la basura.

No. Me refería a la destrucción económica: las bolsas SE HUNDEN, los mercados TIEMBLAN, el diferencial de la deuda SE DISPARA, la inversión SE RETIRA…

Me pregunto cuántas veces vamos a ver esta película en los próximos meses.

Porque en la película que estamos viendo, el protagonista empezó siendo Grecia, a la que ayudamos con 110.000 millones, y luego, Irlanda, a la que ayudaremos con 80.000 millones. Y muchos se preguntan si está cerca el día del Juicio Final y la destrucción total.

Ayer, por ejemplo, se preguntaba The New York Times en la portada si España será la próxima.Pero, ¿y EEUU?  ¿Saben cuánto inyectó la Reserva Federal hace unas semanas a la economía americana? 600.000 millones de dólares. Eso se llama en inglés quantitative easing, y en caló, “dale a la maquinita, Richard”.

El gobierno de los EEUU metió en su sistema financiero una cantidad equivalente a 356.000 millones de dólares en los primeros meses de la crisis. Se llamo TARP. Es decir, a partir de septiembre de 2008. Ha sido una cantidad tan bestial, que una web llamada Propublica se dedica a fiscalizar qué se está haciendo con ese dinero. ¿Cayó por eso la credibilidad en EEUU? No.

Pero debería reflexionarse por qué se juzga tan duramente a Europa, y tan bien a EEUU. Hoy mismo, el analista Howard Davidowitz decía en Business Insider que los gobiernos europeos por lo menos se están apretando el cinturón, pero el de EEUU no mueve el esqueleto a pesar de su déficit fiscal de caballo. Davidowitz dice que “el dólar está en riesgo” y podría afrontar una crisis “en los próximos dos años,” si no empezamos nuestro propio plan de austeridad”.

Pero desde que empezó la crisis, se han ido creando colchones. El FMI aprobó en la reunión del G 20 en marzo de 2009 crear un fondo de 750.000 millones de dólares para contingencias. Se han creado fondos paralelos en todo el mundo para contener los efectos de la crisis, de modo que lo que sobra es dinero, o fondos de ayuda. Para eso están. Son los mismos préstamos que uno usa cuando se queda sin dinero: los préstamos rápidos. Muchos bancos y empresas de EEUU, por ejemplo, han devuelto parte de las ayudas del programa TARP. Pero entonces se pensaba que iban a agotar toda la cantidad presupuestada.

En el caso europeo, el dinero se presta con condiciones: recortar el déficit, disminuir los gastos, apretarse el cinturón… No es la primera vez que pasa. El problema, según los analistas, es que España es muy grande y si hay que poner dinero sería una cantidad prodigiosa.

¿Y si sucede finalmente? Pues gracias a ello no se destruiría el mundo. Esos créditos están para ayudar, no para destruir. Se tambalea el prestigio de un gobierno, pero es una ayuda al fin y al cabo. Y quizá sirva para apretarse el cinturón un poco más. Pero precisamente eso es lo que permite recuperar la confianza de los mercados. Puede ser que haya muchos fondos especulativos, pero también es verdad quer los gobiernos ocultan sus cadáveres económicos en el armario. Lo hizo Grecia con sus cuentas públicas, y lo hizo Irlanda con sus bancos.

Al final, pasarán los meses y las únicas destrucciones que vamos a ver serán en las pantallas de cine.

Mensaje optimista (pero poco claro) de la sociedad civil al Rey

25 noviembre 2010 - 11:07 - Autor:

Un grupo de empresarios, científicos, expertos, economistas y periodistas congregados dentro de la Fundación Everis habían pedido una audiencia con el rey la semana pasada. Juan Carlos I se temió lo peor. Estos viene a pedir algo.

Era verdad: fueron a pedirle que les escuchara. ¿Escuchar solo? Traían con ellos un documento titulado “Un momento clave de oportunidad para construir entre todos la España admirada del futuro”. El rey seguramente quedaría sorprendido, porque en tiempos de crisis, cuando un grupo de 100 personas de la sociedad civil presenta un documento,  siempre es para quejarse. Estos venían con propuestas optimistas.

La prueba estaba en el subtítulo del documento: “Una visión optimista pero contundente de la Sociedad Civil española“.

¿Optimista? ¿Con la que está cayendo?

El animoso documento empieza diciendo que  la crisis no es la causa, sino que la crisis es el resultado. Lo explica así: “La crisis ha sido para España como la tormenta que coge por sorpresa y moja hasta los huesos al enfermo que ya lleva algún tiempo mostrando los primeros signos claros de fiebre y debilidad generalizada. Para el paciente-España, la crisis ni es el foco de la infección, ni siquiera es consecuencia única de la infección”.

Explica que en los últimos decenios España ha tenido un progreso fantástico. “La crisis debe servir al país para mantener una enorme confianza en su capacidad colectiva de superación y adaptación a la adversidad. Por otro lado, la madurez del país pasa por ver la presente crisis no como un problema, sino como una oportunidad inmejorable”.

¿Por qué una oportunidad ahora que las cosas van peor que nunca?  Porque, citando a John F McDonnel (el patrón de la empresa de aviónica), el documento añade: “Sin el acicate de una crisis o un periodo de gran tensión, la mayor parte de los colectivos – al igual que la mayor parte de las personas – es incapaz de cambiar los hábitos y actitudes de toda una vida».

A continuación el documento define el escenario externo al que se enfrenta España: mercados globales, cambios en el mapa geopolítico, escasez de recursos y 400 millones de hispanoparlantes.

El escenario interno: cambios tecnológicos que han dado origen a nativos digitales, envejecimiento de la población en medio de un estado del bienestar, protección del medio ambiente…

Pero poco a poco, el documento se transforma en un texto jeroglífico en el cual no se sabe muy bien qué quiere defender. Por ejemplo, expone que España está sometida a un cambio de escenario interno (que no he mencionado antes). Y está descrito de esta forma: “Paso de un sistema con un centro de gravedad único a un sistema sin centro de gravedad o, según se quiera ver, con múltiples centros de gravedad”.

¿Se refieren a las autonomías? ¿A las familias desnuclearizada? ¿A la Unión Europea?

Para afrontar estos escenarios, el documento sitúa a España en el medio de la carrera mundial: no es un país líder ni en madurez ni en oportunidades, “poco atractivo para empresas, iniciativas, inversiones y talento”.

Es decir, en España íbamos por buen camino, transformándonos en una economía avanzada, pero nos hemos quedado a mitad de camino. Ahora, un grupo de países compiten con España en precios (los emergentes), y España no se ha desarrollado lo suficiente como para estar a la altura de los grandes. Tenemos un modelo agotado. Si seguimos así, en el 2020 seremos un país con menos valor que ahora, que antes de la crisis, dice el documento de una forma muy gráfica.

La propuesta de TransformaEspaña consiste en poner en marcha una serie de actitudes y actividades para que este país no se extinga. ¿Cuáles son los principales retos? He aquí la lista.

Definición de una identidad productiva singular para el país
Refuerzo de la Sociedad del Talento global
Mejora de la productividad total de los factores
Sofisticación de la oferta en bienes y servicios
Definición de un modelo de Estado del Bienestar responsable (equilibrado y sostenible)
Sofisticación sostenible de la demanda
Acercamiento al Ciudadano y personalización del modelo de bienestar
Sostenibilidad económico-financiera
Sostenibilidad social
Sostenibilidad medioambiental
Posicionamiento-país positivo, singular y creíble
Capitalización del posicionamiento geoestratégico del país
Exposición y movilidad globales
Representatividad, equilibrio e independencia de Poderes
Fiabilidad y adaptabilidad de las instituciones
Corresponsabilidad (ciudadana y administrativa) entre derechos y deberes

El documento, que arranca con símiles claros, se pierde poco a poco en la enumeración filosófica-económica de qué espíritu debe envolver esta actitud. Por ejemplo, hay frases dignas de Heidegger: “Vertebrar el Modelo Productivo sobre la agregación completa de valor a personas y conocimiento; bienes y servicios; capital financiero; y marca-país. El análisis de España ha revelado que la maximización de la creación de valor en estos cuatro ejes ya forma parte de la agenda del país. Sin embargo, las oportunidades de mejora que se han observado en todos los ejes, llevan a la necesidad de repensar el modelo-país ubicando la agregación completa de valor para los cuatro ejes como espina dorsal del Modelo Productivo de España.”

En resumen, el documento dice que hay que actuar y estos son los ocho campos de actuación:

1 Crear una sociedad de talentos

2 Ser más competitivos gracias a I+D

3 Nuevo modelo de Estado de Bienestar (parece que intenta decir en este punto oscuro que el ciudadano debería ser más consciente de lo que cuesta mantener la sanidad)

4 Crear capital financiero inteligente (parece que intenta decir que menos especulación, y más apuesta por proyectos tecnológicos relacionados con la economía del Conocimiento)

5 Administraciones eficientes

6 Crear nueva Marca País

7 Estrategia de estado a largo plazo que no dependa de gobiernos que se eligen cada cuatro años

8 Mayor participación ciudadana

El documento termina tratando de devolver la confianza a los españoles, y lanza una frase de Virgilio. “Pueden porque creen que pueden”.

La idea de volver a crear confianza en los españoles y devolver el optimismo, es lo más elogiable del documento. Pero en el momento en que trata de exponer los retos y las vías para hacerlo, parece que tiene miedo de mencionar reformas que se parezcan demasiado a un documento de la CEOE, o incluso, parece que tienen miedo de proponer un cambio del concepto de estado mismo, o de Europa.

Un documento más corto y más claro, habría resuelto el problema de la comprensión. Si se representa a la Sociedad Civil hay que escribir para el Pueblo, no para la Sofisticada Sociedad Civil.

El país donde fusilan a los ministros

24 noviembre 2010 - 10:42 - Autor:

En julio de este año, apareció esta información en la prensa española. “Corea del Norte ha ejecutado al ex ministro a cargo de las conversaciones con Corea del Sur por “fallos profesionales”. La noticia continuaba así: “Kwon Ho Ung -encargado entre 2004 y 2007 de dirigir las conversaciones de alto nivel entre Pyongyang y Seúl- fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento”. La noticia, publicada en elmundo.es, citaba al periódico norcoreano ‘Daily NK’, que a su vez citaba “una fuente no identificada en Pekín.

Meses antes, se había filtrado esto: “El régimen comunista de Corea del Norte ejecutó la semana pasada al ex director de Finanzas del Partido de los Trabajadores, Park Nam-gi, por el fracaso de la reforma monetaria de noviembre, ha informado la agencia surcoreana Yonhap”. Este texto apareció en publico.es el 18 de marzo de este año. Lo más dramático es que lo ejecutaron por “haber llevado a la ruina la economía del país de forma planificada“. La reforma monetaria introducida en 2009 disolvió los ahorros de los norcoreanos pues en lugar de estabilizar la moneda, produjo una enorme inflación.

En los últimos años, la ejecución de altos cargos ha sido, al parecer, una costumbre en Corea del Norte. Por ejemplo, según informaba la agencia EFE, el año pasado “el régimen comunista de Corea del Norte ejecutó al ex ministro de Ferrocarriles Kim Yong-sam”. La razón:por descuidar el mantenimiento de varios trenes militares”. La información la dio Radio Free Asia, una radio situada en EEUU, que es muy citada por medios surcoreanos. ¿Qué había pasado con los trenes? Según un teletipo de EFE, “los trenes habían sufrido destrozos porque los obreros de Ferrocarriles habían arrancado metal de los vagones para venderlo“.

No es fácil comprobar la información procedente de Corea del Norte, porque hay una cortina de hormigón informativa. La mayoría de estas informaciones proceden de la agencia de noticias Yonhap, que es de Corea del Sur, su mayor enemigo. Pero los rumores se convierten en verdades cuando empiezan a desaparecer las fotos de los ejecutados de los boletines oficiales y de las paredes de los edificios públicos.

La situación económica de Corea del Norte es desastrosa. Lo es desde que se constituyó el régimen comunista en 1948. Y la ejecución de ministros viene de lejos. A l principio, en la década de los años cincuenta se trataron de purgas políticas. Pero más en décadas recientes eran ejecuciones por los fracasos económicos

En 1997, fue ejecutado el ministro de Agricultura, Seo Kwan-hee, porque no había sido capaz de detener la hambruna. En esa década, el país sufrió una de las peores hambrunas del siglo XX en el mundo, lo que provocó la muerte de un millón de personas, de acuerdo a informaciones de los archivos de la agencia Reuters.

A pesar de que el gobierno de Corea del Norte no exhibe sus estadísticas económicas desde 1967, periódicamente se elaboran estudios en Corea del Sur o en otros países (sobre todo en EEUU) para calcular las principales magnitudes. Las fuentes se pueden encontrar en North Korean Economy Watch, un portal norteamericano que reúne numerosas fuentes de información.

Según la organización World Food Programme (WFP), en 2009 un tercio de las mujeres y los niños están malnutridos. Según el departamento de Estado de EEUU (el ministerio de Exteriores), la renta per capita de Corea del Norte es de 1.800 dólares anuales, una de las más bajas del mundo. Teniendo la mitad de la población de España, el PIB es de 24.000 millones de dólares (44 veces más pequeño que España).

El presidente no recuerda cuándo se enteró de que había estallado la crisis

23 noviembre 2010 - 8:00 - Autor:

Varias cosas llamaron mi atención de la entrevista que le hizo este domingo El País al presidente de Gobierno. La más importante es que había respuestas tan enrevesadas que tenía que leerlas varias veces para saber qué decía el presidente.

Por ejemplo, el periodista pregunta:

P. ¿Cuál es el error mayor?

R. El error mayor ya lo hemos comentado alguna vez. El debate con su periódico tuvo en eso cierta influencia. Debatimos mucho si había crisis o no había crisis. No tendría que haberme empeñado en aquel debate, porque produjo inevitablemente, y lo entiendo, la sensación en la opinión pública de que yo tenía una conciencia relativa de lo que podía suceder. Ese error lo he reconocido en más de una ocasión, igual que reconocí el error de la T-4, que lógicamente fue mucho más duro para mí internamente, de afirmar que íbamos a estar mejor y al día siguiente sufrir un atentado. Estas cosas pasan cuando eres presidente del Gobierno.

Intentaré traducirlo. El presidente debatía si había o no había crisis. Los españoles se enteraron de que había crisis en septiembre de 2008, hace más de dos años, cuando cayeron las bolsas mundiales. Se enteraron porque aquel mismo año subió el euríbor a su punto más alto de la historia, 4,393, en julio, y se enteraron porque muchas familias se empezaron a arruinar porque no podían pagar su hipoteca. Hace dos años.

Pero el presidente de este país no se enteró de la gravedad de la crisis. Pensaba que había minicrisis que se podían resolver con medidas urgentes. Sí. Pero eran superficiales. No eran medidas profundas como las que se han tomado este año, medidas (y perdonen porque odio esta palabra) estructurales: reforma del sistema laboral, congelacion de salarios, congelacion de pensiones, recorte de gastos del Estado…

Se puede poner la excusa de que antes de esa fecha, no se tenía una clara sensación de crisis. Vale. Pero en septiembre de 2008, este país vio en la prensa y la televisión la palabra crisis en mayúsculas.

En la entrevista realizada por El País en enero de este año, el presidente admite que prepararon medidas de contención contra los problemas que surgieron. Pero no confiesa cuándo admitió la gravedad de la crisis.

El periodista pregunta:

P. Usted ha lamentado públicamente hace sólo 15 días [fue en TVE, a principios de enero] haber tardado tanto en admitir que España estaba sumida en una grave crisis. ¿En qué momento preciso se dio cuenta de eso?

R. Éste es un tema sobre el que se ha escrito mucho. Y retrospectivamente sé que es difícil explicar los tiempos y los momentos, pero cuando tuvo lugar el famoso debate sobre si estábamos en crisis o en una desaceleración, nos estamos refiriendo al momento anterior al crack financiero.

Es decir, no se entiende si se dio cuenta en aquel momento, en 2008. No responde. Hubo un debate a mediados de 2008, lo admite, pero ¿se dio cuenta entonces?

El periodista añade:

P. ¿Septiembre de 2008?

R. Hasta ese momento teníamos un incremento del precio del petróleo, un incremento de la inflación y teníamos un crecimiento menor y algún problema ya manifestado en empleo, fundamentalmente porque el sector inmobiliario iba hacia abajo. Cuando estábamos en esa pendiente hacia abajo, pero todavía no dramática, no muy dura, es cuando se produce el crack financiero. El crack financiero provocó una recesión en todo el mundo y también, lógicamente, en España. En retrospectiva es difícil: primavera de 2008, ahí es cuando los síntomas empiezan a ser cada vez un poco peor; y ya la constatación evidente es en el verano; y la certificación universal en otoño de 2008.

Tampoco aclara el presidente si creyó en la gravedad de la crisis en 2008 o después.

El periodista entonces le pregunta (recordemos que estoy hablando de la entrevista de enero) si se enteró tarde:

P. ¿Cuáles han sido las consecuencias en términos de acción de Gobierno? ¿Qué se habría podido hacer antes o mejor y no se hizo por no admitir que la crisis era grave?

R. No, no. Nosotros tomamos medidas para combatir las distintas manifestaciones de los problemas económicos que se iban produciendo con la diferente gravedad. Cuando teníamos el alza de precios, la inflación, ¿qué hicimos? Decidimos bajar impuestos. Cuando se produce la crisis financiera, ¿qué hicimos? Salir al rescate del sistema financiero, como todos los países. Cuando la crisis financiera provoca una recesión y una crisis en la economía real muy grave, ¿qué hicimos? Planes de estímulo a la actividad y fundamentalmente al empleo. Ahora bien, lo que no hicimos, porque creo que no se podía hacer, fue ir al rescate del sector inmobiliario, que es el que ha generado el peor efecto de la crisis en este país, es decir, la destrucción de empleo.

Eso es: el presidente denomina a la crisis “distintas manifestaciones de los problemas económicos que se iban produciendo con la diferente gravedad”. Es decir, no se quiso enterar.

Un ejemplo más de cómo los políticos nunca llaman a las cosas por su nombre.

La rueda del infortunio

22 noviembre 2010 - 9:05 - Autor:

He aquí cómo hemos construido una máquina que rueda en sentido contrario:

Como todos sabemos, miles de familias españolas pidieron un crédito para comprar una casa. Se endeudaron por encima de sus posibilidades, pero como los sueldos subían y el paro bajaba, había tanta confianza en el futuro que todos pensaron que la deuda no sería un problema.

Pero fue un problema. Llegó el momento en que no podían pagar sus créditos porque se quedaron sin empleo. Unas familias entregaron sus casas a los bancos. Otras familias pidieron que el banco les cambiara las condiciones. Estabanllenos de deudas. El caso es que los bancos también estaban llenos de deudas porque habían pedido al extranjero dinero para financiar la compra de esas casas. Y como no podían vender estas casas a los mismos que se las había quitado, pidieron ayuda al Estado.

El Estado estaba allí para proteger a todos, claro. Comenzó ayudando a los bancos y cajas con un fondo soberbio de dinero. Como necesitaba dinero para todo eso, y también para ayudar a los parados (que crecían y crecían), el Estado decidió subir los impuestos a las mismas familias que ya casi no tenían dinero para subsistir.

Y como estas familias  tenían menos dinero para su consumo de siempre, empezaron a dejar de entrar en los comercios: con ello, las empresas vendían menos, y al vender menos, despidieron a más trabajadores. Lo mismo hicieron las fábricas que suministraban productos a esos comerciantes, y los transportistas que llevaban los productos. Despidieron o quebraron. Esas personas sin empleo tenían que ser sostenidos por el Estado que siguiósubiendo los impuestos para mantener a los parados y para evitar que quebrasen los bancos.

Como el Estado tampoco tiene una máquina de fabricar dinero, se puso a ahorrar en sus propios gastos: menos obraspúblicas, recorte al salario de funcionarios… Con ello, las empresas que construían autopistas tuvieron quedespedir a más gente, que se fueron a la cola del paro, a demandar su seguro de desempleo. Y todas las empresas que dependen de la construcción de las autopistas tuvieron que hacer lo mismo.

Muchos funcionarios, al no perder parte de su salario, decidieron restringir los gastos, de modo que los comerciantes, al ver que nadie entraba en sus tiendas, contrataron menos empleados o despidieron a los que tenían.

Con ello al final, se logró que la rueda de la economía girase en sentido contrario: más parados, más gastos del Estado, más impuestos para sostenerlos, menos dinero en manos de las familias, menos consumo, menos compras, menos ingresos para las empresas, más despidos, más parados…

Era rueda eterna del infortunio.

En esta esquina, el euro: y en la otra, sus enemigos

18 noviembre 2010 - 8:35 - Autor:

De nuevo, el euro está a punto de fracasar. El último en decirlo es Matthew Lynn, analista de la agencia de noticias financieras Bloomberg. “El euro se ha convertido en una máquina de bancarrotas“, afirma en su reciente columna. Dice que cuando empiece a temblar Irlanda (que ya lo está haciendo) hagamos oídos sordos a aquellos que dicen que la sangría está taponada. No señor, el euro se irá a la porra, dice este analista. “Después de Irlanda vendrán Portugal y España, y luego Francia e Italia”.

El fin del Europa.

El fin del Europa está anunciándose desde la primera semana de febrero, cuando los mercados europeos comenzaron a sufrir el ataque de los fondos especulativos. A muchos molestó ese ataque de “especuladores”, pero una vez que se acepta el libre movimiento de capitales, se deben aceptar los ataques.

Otra cosa es creerse que estos ataques estén demostrando el fin del euro y el fin de Europa.

Desde febrero, la inmensa mayoría de los artículos contra el euro prodeden del otro lado del telón financiero: en esta esquina, el euro; y la otra esquina, la libra, el dólar, Financial Times, Bloomberg, Dow Jones, Wall Street Journal, New York Times… Las grandes plazas financieras.

¿Tienen razón o están equivocados?

A los lectores y a los electores no se les puede ocultar que el euro está teniendo problemas, que el modelo que sustenta al euro está lleno de agujeros, que no se puede sostener una moneda común con una ensaladilla de países que tienen economías desiguales… Incluso los medios que están a este lado del telón financiero (alemanes, franceses, españoles) han hecho ese análisis.

Pero no deja de sorprender la cantidad de artículos, una desproporcionada cantidad, que viene de países que no están en la Zona Euro.Y que no analizan los problemas del euro, sino ya lo dan por muerto y hasta casi lo desean.

¿Por qué lo hacen? Se me ocurre decir lo mismo que dicen los psiquiatras cuando oyen a sus pacientes volcar sus odios contra algo o alguien: ¿están hablando de verdad o solo proyectando sus odios?

¿La salida de la crisis? Según Roubini, está al lado de la entrada

16 noviembre 2010 - 10:11 - Autor:

Durante los primeros meses de la crisis, a partir de septiembre de 2008, necesitábamos que alguien nos explicara las razones. Salieron un montón de libros con la palabra crisis, donde había un poco de historia y un poco de diccionario (qué son los CDS, cómo son las hipotecas basura).

Ahora, lo que gusta son libros que cuenten por dónde está la salida.

Nouriel Roubini y Stephen Mihm han escrito uno de ese estilo “Cómo salimos de ésta” (Destino). Bueno, en realidad es el truco del editor español para calmar la sed de respuestas pues en inglés se llama se una forma más rugosa:  “Crisis economics”. Nada original.

Roubini se dio a conocer a finales de 2008 por varios artículos escritos por los periodistas de  The Guardian que le señalaban como el gurú que acertó. Sí, acertó, pero otras veces anteriores no lo había hecho a pesar de que era un catastrofista sistemático. Es un gurú polémico, pero avispado.

En cualquier caso, los seres humanos somos igual que hace miles de años pues reaccionamos a las grandes catástrofes buscando y oyendo a los profetas que nos avisaron ( y a los que no hicimos caso), y por tanto, volvemos a ellos para que nos indiquen la salida. Por eso, leemos a Roubini.

El libro de Roubini y Mihm es uno de los más completos sobre la crisis. No se limita a contarnos lo que pasó en 2008, sino que habla de las bases de la economía occidental desde el siglo XIX, y de cómo se construyeron las placas tectónicas que han dado lugar a los terremotos recientes.

Para los que hayan leído libros de esta crisis, hay capítulos que se pueden saltar, como por ejemplo, el que narra el endeudamiento de la familia americana en los últimos diez años. O la crisis que estalló en 1929.

Lo más jugoso está en el capitulo de las Conclusiones. “”En los próximos años, con el declive del poder norteamericano, y a falta de un superpotencia que pueda cooperar con otros poderes emergentes, para recuperar la estabilidad de la economía global, seguirá habiendo crisis cada vez más frecuentes y cada vez más virulentas. Lejos de ser un evento que ocurre una vez en un siglo, el reciente desastre financiero pasará a ser la norma“.

Estos dos economistas piden que la crisis se instale en nuestras consciencias para que no tengamos que lamentar luego de que “no nos esperabamos esta crisis”. Para ellos, hemos entrado en una nueva era económica: “la economía de la época de crisis”.

Recomiendan huir de los charlatantes que siempre afirman que “esta vez es diferente”, porque, al contrario de lo que se piensa, la historia y el sentido común demuestran que las crisis se parecen mucho. Y la reciente ha seguido el guión de antes. ¿Por qué se ignoran esas reglas? Porque “las burbujas se autosostienen”, dicen.

Lo único que recomiendan es que, como en crisis anteriores, se aprueben nuevas regulaciones para evitar que vuelvan los sustos. pero los sustos deben volver porque forman parte esencial del sistema económico. Citan a Minsky con su famosa frase. “No hay ninguna posibilidad de que todo esté bien para todos”.

Es decir, saldremos de una crisis para entrar en otra, porque las puertas están juntas.

¿Será así? Los alemanes dirían que no porque ellos no han sufrido la crisis. Francia la ha aguantado. Los países nórdicos se mantienen. Holanda ha pasado de puntillas. China sigue creciendo.

Es decir, la crisis no ha afectado a todo el mundo por igual. No sé si este libro tienen significado en los países que están superando la crisis. En España sí, porque hemos cometido errores de bulto, que se exponen en el libro. Pero quizá es un poco arriesgado decir que la crisis es permanente.

Más bien, las crisis son periódicas, pero eso no quiere decir que todas sean igual de profundas ni que sucedan cada cinco años.

Habrá que dejar pasar una década para saber con Roubini y su colega tenían razón.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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