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Cómo se gestó el caso Vigalondo

6 febrero 2011 - 15:47 - Autor:

El viernes 28 de febrero por la noche leí en Twitter que el director de cine Nacho Vigalondo escribía lo siguiente: “Ahora que tengo más de cincuenta mil followers y me he tomado cuatro vinos podré decir mi mensaje: ¡El holocausto fue un montaje!”.

Seguí leyendo sus mensajes y le di la importancia que me pareció que tenían: un poco de humor que quizá molestara a algunas personas, pero humor al fin y al cabo. Era agrio, sí, pero no pensé que esos mensajes llegaran muy lejos. En Twitter se hacen comentarios que nos divierten, nos gustan, nos molestan o nos cabrean, pero que mueren ahí.

Al día siguiente, sábado, me llamo una redactora de Lainformacion.com para decirme que ése y otros comentarios de Nacho Vigalondo se habían convertido en Tema del Día (Trending Topic) en Twitter, esa red de micromensajes. “¿Lo damos?”. Tuve mis dudas pero le dije que sí porque no era la primera vez que convertíamos en noticia esos TT (Trending Topic). Si el debate agita la red, hablemos del debate. Muchos blogueros ya estaban comentando esos mensajes.

Fuimos el primer diario en recoger la polémica.

En pocas horas, la noticia se convirtió en lo más leído en la Lainformacion.com.

Envié un mensaje a Nacho por Twitter preguntándole si había tenido reacciones de El País y qué pensaba de la polémica. Nacho respondió: “En realidad es bastante inocuo. Hay gente que lo entiende al revés, pero pasa con todo, vamos”. En fin, que no había que darle la mayor importancia.

Incluimos esa opinión en el texto. Pero también incluimos otras opiniones contra Vigalondo que no habían gustado a algunos internautas. Algunas eran un poco duras y por eso lo defendí en Twitter. “En Twitter, como en el infierno de Dante, hay que decir: abandonad vuestro mal humor, vosotros que entráis en Twitter”. Y, “Nacho, quien te conoce sabe que no hay que tomarse esto en serio. Pero algunos no lo entienden”.

Algunos me atacaron por decir eso.

Conocí a Nacho Vigalondo el año pasado. Dimos un curso de comunicación en una empresa (yo era periodista free lance), y me impresionó su ingenio y su talento. Y su vida. Así lo expresé en este blog. Luego vi sus películas y sus cortos,  y me convertí en uno de sus fans.

Cuando me nombraron director de Lainformacion.com pedí que le hicieran una entrevista para que explicara a nuestros lectores cuáles eran las claves de una película. La entrevista tuvo tanto éxito que iniciamos una serie con otros directores. La más vista de esa serie sigue siendo la de Nacho.

Pero una cosa es mi opinión de Vigalondo, y otra la noticia: ésta fue adquiriendo el rango de un drama.

Dado que El País no tenía el mismo sentido del humor que Nacho Vigalondo, el diario anunció que suspendía la campaña de publicidad protagonizada por el cineasta en esos días, y al mismo tiempo supimos que el blog que Vigalondo escribía en ese diario se extinguiría en pocas horas.

Informamos de ambas cosas en nuestro diario digital,  pero algunos internautas nos criticaron por sensacionalistas. Como si nosotros hubiéramos causado todo este drama magnificándolo o cambiando el contexto.

Era una crítica injusta porque nos limitábamos a dar la explicación final de Nacho, en su propio blog, y a contar lo que estaba pasando en las redes sociales.

A esas alturas, la vida de Nacho ya era un holocausto. Ya me había escrito diciéndome que el primer artículo le estaba causando daño, pues se había sacado de quicio lo que era una broma. Yo le ofrecí que escribiera un artículo en Lainformacion explicando su postura, pero él al final dijo que era mejor dejarlo así.

Cuando Vigalondo anunció que cerraba su blog en El País, también ofrecí al director de cine continuar su blog en Lainformacion. Pero Nacho ya no contestó. Días después recogimos incluso el apoyo que la Red le estaba dando, pues aumentaba el número de blogueros y comentaristas a su favor. Fuimos el único medio en recoger estas opiniones a favor de Vigalondo.

Ese apoyo ha derivado en el manifiesto que están firmando ahora muchas personas, el cual hemos llevado a la portada del periódico. En este caso, como en los anteriores, hay opiniones a favor y en contra del manifiesto y de Vigalondo, pero nuestro deber es hablar de lo que debaten los lectores, los internautas o la calle.

Cualquier director de un medio diría que está obligado a dar los temas de actualidad. De lo que se habla. Si somos los primeros, mejor.

Toda esta polémica nos ha descubierto a muchos que Twitter no es un correo electrónico interno de persona-a-persona, sino de persona-al-mundo. Todo lo que digas puede tener consecuencias. Le pasó esta semana a David Bisbal cuando hizo un comentario sobre las pirámides: le costó una oleada de chistes que llegaron hasta los informativos de televisión. Pero el comentario de Bisbal era inocuo, la verdad.

Muchos blogueros e internautas nos acusan a los periodistas de manipular o explotar esos comentarios como el de Bisbal o Vigalondo para generar una polémica y atraer visitas. No es así. Esas polémicas habían estallado ya en las redes sociales antes de que pasara a los diarios digitales y al papel. Las redes son más rápidas que los periodistas

Los periodistas no escogemos los temas que nos gustan a nosotros, sino lo que está hablando  la gente en la calle. Basta mirar a Twitter y Faceboook para constatar que ahora esas redes son La Calle.

La Calle ahora habla por las redes. Nosotros solo seguimos su ritmo.

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Solo que los periodistas las amplificais y las sacais de contexto. Un comentario inorpotuno en tuiter no es más que 140 caracteres con respuestas más o menos graciosas. Punto final. En esta y en TODAS las otras ocasiones que pretendeis compensar vuestro vacío de contenidos amplificando lo que no son más que bits abandonados al absurdo en una red de microblogging social, lo que haceis no es sino vampirizar supuestas polémicas y usarlas en vuestro ombliguista veneficio. No estás utilizando sino la lógica del verdugo. Si te sientes mejor di que solo hacías uso de tu oficio y reflejabas lo que pensaba la calle… eso, amigo, NO es noticia! pero no dejes que la realidad…

[...] This post was mentioned on Twitter by la_informacion, quiqueinfante, Raisa Urribarri, carlos salas, Isabela and others. Isabela said: rt @alexsanzvicente ¿Hasta q punto AMPLIFICAR algo no es CREARLO? > Cómo se gestó el caso Vigalondo http://bit.ly/fv9tdk Vía @la_informacion [...]

Más allá de la polémica en torno a lo dicho por Vigalondo, hay que decir que el culebrón y la polémica no tiene más alcance que la de un grupo pequeño de usuarios y personas.

Twitter no es “la opinión pública”, es una parte más pequeña de lo que realmente se cree. No es la verdad. En un país que día a día se despiden centenas de trabajadores, que Vigalondo pierda su blog en El País no es un acontecimiento planetario.

He seguido el tema sólo porque soy un ultramegausuario de Internet, pero sólo Lainformación ha sido el medio que más ha seguido el tema.

Honestamente, vuestros periodistas tienen temas más relevantes. Por ejemplo, felicito a Laura Albor por su reportaje sobre la educación de los hijos en casa.

Hubiera sido más relevante, profundo e importante desarrollar eso que enorgullecerse a estas horas de haber sido el primero en contar lo de Vigalondo

No solo el de la educación de los hijos sino muchos otros reportajes. Un medio está hecho de noticias pequeñas, medianas y grandes. Algunas tienen más repercusión que otras.

Lo que no entiendo es que un periodista de calidad como es Carlos Salas preste tanta atención a esta gilipollez del tal Vigalondo. Increíble.

Carlos, coincido con usted, también han hecho otros excelentes reportajes.

Su equipo de infografía es de lujo, es definitivamente lo mejor que hay en España en esa categoría.

Lo mismo la producción de vídeo que hace, por ejemplo, Miguel Fernández, a quien sigo desde sus épocas en El Periódico.

Ruth Ugalde y Ana Alarcos son excelentes periodistas que ofrecen una mirada fresca y original, también está haciendo buena escuela allí.

Pero a la vez le digo que tiene una pata coja en otras áreas, pero por respeto a esos periodistas omitiré mencionarlos aquí. Confío en que usted sepa convertirlos en profesionales como los antes mencionados, aunque le llevará su tiempo.

Se lo digo por experiencia, con 10 años de educar profesionales en nuevos lenguajes.

Un afectuoso saludo!

Gracias por sus opiniones. Un abrazo

Es curioso que el caso de un, o unos, tweet polémicos, aunque mi opinión personal es que bajo el manto del término humor no cabe todo, se ha convertido en Trending Topic, todos los medios se han hecho eco de una u otra forma y una iniciativa solidaria #letrasenelsahara (nacida en la red con un fin real) tiene una repercusión relativa en la red y nula en los distintos medios.
Luego nos echamos las manos a la cabeza porque se sustituye CNN+ por GH (y además triunfa en audiencia). Este el país que tenemos y puede que el que merecemos.

[...] De la ponencia ‘De la tele al tuit’ se pueden extraer consejos bastante valiosos para, sobre todo, no meter la pata. El tema fue sacado por el moderador, Carlos Salas, y se pueden resumir en más de lo mismo: sentido común y, sobre todo, “si bebes, no twitees”. [...]

A dunnage bag keeps check on the movement of packaged material.
This, of course, means more stops along the route, so the auto transport service can pick up and drop off other vehicles.
Brochure, pamphlets, leaflets are the other effectual
ways for promoting your business by imprinting
your brand mark over it.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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