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Las manías de Google desveladas en un libro

18 julio 2011 - 21:14 - Autor:

¿Te gustaría saber cuál es la pregunta trampa que hace Sergey Brin (fundador de Google) en las entrevistas de trabajo? ¿Qué significa pensar al estilo de Google? ¿Comete errores la compañía californiana?

Un ex directivo llamado Douglas Edwards acaba de escribir el libro “I’m feeling lucky” . En español, se traduciría como “Voy a tener suerte”, y es la frase con la que nos recibe cada día el buscador más poderoso del mundo.  En ese libro, extractado por The Wall Street Journal, se destapan algunos trucos y manías que explican la forma de ser de sus fundadores, pero también la personalidad de la compañía. Estos son algunos detalles.

(Video de Edwards)

Entrevistas para aprender no para seleccionar

En noviembre de 1999, Douglas Edwards (entonces con 41 años) fue a un encuentro con uno de los fundadores de Google. Sergey Brin (entonces con 26 años) se presentó sobre unos patines en línea, se sentó, le hizo unas cuantas preguntas y al final le dejó este desafío: “Me voy a ausentar 5 minutos y a mi regreso quiero que me digas algo complicado que creas que yo no sé todavía”.

Era una pregunta desconcertante. Afortunadamente, una de las ayudantes de Brin estaba allí para darle algunas pistas. Brin es muy curioso, le dijo, “puedes hablar de lo que quieras, un hobby, algo técnico… Solo que tienes que estar seguro de que es algo que conoces muy bien”.

Edwards encontró un papel arrugado y se puso a verter sus pensamientos, todos ellos relacionados con la marca, pues deseaba el puesto de jefe de producto. Más tarde, cuando fue contratado, se dio cuenta de una cosa: a Brin no le preocupaban tanto las respuestas en general sino aquella respuesta. ¿Por qué? Porque “no quería desperdiciar una hora con un candidato poco cualificado sin por lo menos obtener algo interesante que él no sabía”.

Esta forma de aprender algo cada día, de aprovechar el conocimiento de otros, forma parte de la filosofía básica de Google. Ser prácticos, ser eficientes, ahorrar tiempo. Y sobre todo, absorber sabiduría. ¿No es Google una empresa basada en el conocimiento?

Obsesión con la competencia y la calidad

Edwards trabajó en Google como online brand manager, jefe de producto digital. Un día, reunió a sus jefes y les explicó el grave riesgo en el que estaba cayendo Google. “Nuestros competidores están empezando a acercarse al nivel de calidad de Google”, dijo, ” y en un mundo donde los motores de búsqueda tienden a ser iguales, solo nos queda la diferenciación de la marca”.

Se hizo un enorme silencio en la sala. Larry Page, el cofundador, abrió entonces la boca. “Si no podemos vencer basándonos en la calidad” dijo tomando aire, “entonces no deberíamos vencer”.

Prepotencia

¿Es que Google no cometía errores? Según Edwards, el mayor error era ir tan rápido que se despreciaba a los que no seguían su ritmo. “Ahí radica el mayor defecto de la compañía: la impaciencia con aquellos que no son suficientemente rápidos como para captar la verdad obvia de la visión de Google”. Esa verdad se resume en una frase que solía decir Page: “¿Es que nos equivocamos muy a menudo?”

Para Edwards, la respuesta era: “No muy a menudo”. Sin embargo, “no muy a menudo” no quiere decir nunca, dice Edwards. Y esa falta de percepción hacía a la compañía muy vulnerable.

Una forma de pensar Google

Uno de los pasajes más meridianos del libro es cuando Edwards explica cómo pensaba uno cuando dejaba Google. “Después de estar en Google, no tengo paciencia para soportar cómo funciona el mundo. ¿Por qué es tan difícil  programar una grabación en mi reproductor? ¿Por qué no están todos los semáforos sincronizados para que el tráfico  fluya a una velocidad óptima?”.

Es decir, Google creaba en todos los empleados la sensación de que había que buscar por la vía del razonamiento la eficacia y la vía más corta para solucionar los problemas cotidianos o complejos. Puede sonar a una aberración del pensamiento de los ingenieros, pero es lo que ha hecho grande a la compañía.

Y sobre todo, creaba en sus empleados la idea de que todos los problemas tienen solución. Las personas inteligentes, motivadas para hacer las cosas mejor, pueden hacer casi cualquier cosa”.

(El libro ha sido editado en inglés por Houghton Mifflin Harcourt Publishing Co. Se titula “I’m Feeling Lucky: The Confessions of Google Employee Number 59”, por  Douglas Edwards).

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Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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