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Cómo ser rico y no despertar envidia

30 Agosto 2011 - 19:45 - Autor:

¿Realmente los españoles odian a los ricos?

No lo creo. Los españoles admiran a los empresarios de éxito, a la gente con dinero, a los ricos… siempre que se cumplan estas condiciones.

1. Sangre, sudor y lágrimas

Los españoles admiran a aquellos que han sufrido mucho para ganar su dinero. Tomás Pascual comenzó repartiendo leche subido a una burra y construyó el mayor imperio lácteo del país; Emiliano Revilla, pasó de tener una carnicería a levantar una de las mayores fábricas de embutidos de Europa; Amancio Ortega pasó de hilar batas de guata a imponer la moda en medio planeta. No solo son admirados por la mayoría de los españoles sino que en la clase empresarial, los más admirados son estos hombres o mujeres hechos a sí mismos. Y si no tenían estudios, más admirados aun.

¿Algo más para no ser envidiados de forma malsana?

2. Cuidado con el pavo real

No exhibirse demasiado. Los ricos caen bien si no restriegan su riqueza a los mortales. Nada de aparecer en revistas o en la televisión mostrando casas lujosas, con mesas con cuberterías de plata o cristal de bohemia, con un garaje lleno de deportivos italianos. Los españoles no quieren que los ricos, aunque sea un vecino al que le ha tocado la Lotería, les restrieguen su riqueza en la misma cara. Porque eso significa que uno es un mediocre, y si hay algo que el español no soporta es que le digan mediocre.

3. Pero no ser un tacaño redomado

“Si eres el dueño de la empresa y vienes en un Seat 600 tus obreros dirán que eres un miserable“, me dijo una vez un empresario. Aquel comentario me hizo pensar que el español no soporta a los ricos tacaños. Los ricos tienen que ser generosos con los demás porque el español medio es generoso. Paga rondas, invita a los paisanos y cuando tiene algo más de dinero, lo comparte con sus amigos en francachelas.

4. No se admiten banqueros o ejecutivos yuppies

Para el español medio, el banquero es aquel que toma dinero con una mano y la presta con la otra. ¿Es que hay mucha ciencia en eso? Pues no. ¿Y encima estos son quienes me cobran por mi hipoteca y me hacen pagar comisiones?

Los españoles no ven a los banqueros como esas personas que les prestan dinero para emprender una aventura empresarial, o que les remuneran depósitos, o quienes les hacen el favor de pagas todas las facturas sin moverse de casa. “Desde que estalló la crisis, los banqueros son una clase social odiada por el pueblo”, me confesó hace poco un banquero de inversión. “Y con razón”, concluyó.

En la misma medida, el ejecutivo con cutis de crema L’Oreal, o la ejecutiva yuppie de blusas de Carolina Herrera,  no gustan mucho.  Están asociados a pelotazos, especulación y fortuna fácil. A conversación llena de coches de lujo, vinos caros y términos financieros odiosos (en inglés, para colmo).

Debido a la imagen de “los que nos ocasionaron la crisis“, los españoles no les ven como esa élite que estudiaba cuando otros estaban de fiesta, que invirtió sus ahorros en un master, o que salió a aprender idiomas. Y que hoy trabajan 12 horas al día y no saben lo que son vacaciones.

5. Nobles, ni ‘regalaos’

Exhibir un título nobiliario y decir que se es rico es casi lo peor en España. Quizá en persona, los españoles se inclinen ante la nobleza pero basta que ese conde, duque o marqués se dé la vuelta, para que surjan los comentarios lacerantes. La razón salta a la vista: “No z’han ganao er pan con er zudó sino con un título heredao”.

En resumen, la relación de los españoles con sus ricos no es la misma que la de los norteamericanos con los suyos. Allí les admiran aunque sean arriesgados empresarios en vaqueros o especuladores de pisos, inventores de ordenadores en garajes o ejecutivos agresivos de Wall Street, emprendedores que crean puestos de trabajo o empresarios que echan trabajadores sin piedad.

Aquí, prefieren las vidas asociadas a  grandes hazañas, como la del Cid, pero con un disfrute monacal de la fortuna, como Ramón Areces, el fundador de El Corte Inglés.

Por eso, cuando los políticos hablan ahora de subir los impuestos a ‘los ricos’, los españoles lo aprobarán si en su imaginación entran aquellos que se han descrito en los puntos del 2 al 5.

(Mi Twitter para los ricos que se quieran quejar:

http://twitter.com/#!/ojomagico

O en el periódico:

http://twitter.com/#!/la_informacion

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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