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La verdad sobre el ratón de Steve Jobs

10 octubre 2011 - 0:06 - Autor:

Cuando tenía 24 años, Steve Jobs hizo una visita con algunos miembros de Apple al laboratorio de investgación y desarrollo de Xerox en Sillicon Valley: el Xerox Parc.

En ese laboratorio, situado en las colinas del Coyote de Palo Alto, se reunían los mejores investigadores y programadores informáticos de Estados Unidos, que era como decir del planeta.

Del Xerox Parc habían salido algunas innovaciones que se disfrutan aún hoy como la impresión por láser, y de Ethernet, una red de comunicación que daría lugar a la futura internet.

Los ingenieros de Xerox recibieron al joven Jobs (era 1979), quien ya tenía bastante fama por ser una de las cabezas más descollantes del mundo de la informática.Jobs les había ofrecido parte de Apple por un millón de dólares a cambio de que Xerox le abriese las puertas. Y se las abrió. Uno de los ingenieros de Xerox llamado Larry Tesler mostró a Jobs y a su equipo una de las últimas innovaciones. Consistía en una cajita móvil conectada por un cable a un ordenador. Cuando se movía la cajita con la mano, una flecha se movía igualmente en la pantalla. Era el ratón (en la imagen).

Además, la pantalla del ordenador estaba decorada con ventanitas, que hacían fácil y amable la relación del hombre y la máquina. Nada de teclear comandos para dar instrucciones al ordenador (como el  c://). Nada de decodificar claves.

El ordenador se manejaba de forma natural con un ratón y con unas ventanas (windows, en inglés). Tesler pinchó ventanas y escribió y envió correos electrónicos a través de la revolucionaria red Ethernet.

Bill Atkinsons, uno de los programadores que había venido con Jobs se acercó tanto a la pantalla que casi la tocaba con la nariz, recuerda Tesler. “Jobs empezó a caminar por la habitación de un lado para otro”, comentaría Tesler, “y cuando vio lo que yo estaba haciendo en la pantalla, se quedó un minuto observando y luego comenzó a dar saltos”. A continuación gritó: “¿Por qué no estáis  sacando partido a esto? Es revolucionario”.

He aquí la verdad de la historia del ratón, ese cacharro que ha hecho de la informática algo más usable. Xerox Parc era el cerebro, pero Jobs era el visionario. Y lo siguió siendo. Por eso se piensa aún erróneamente que Jobs fue el inventor del ratón y de las ventanas.

En 1981, fue Jobs quien sacó partido a ese invento de Xerox, aplicándolo al Macintonsh, un ordenador personal revolucionario. Y lo mismo con las ventanas. Luego, fue copiado por Microsoft y por el planeta informático. Para esa fecha, Xerox prácticamente abandonó el mundo de los ordenadores.

“Si Xerox hubiera sabido lo que tenía y le hubiera sacado partido, habría sido tan grande como IBM, Microsoft y Xerox unidos, y la empresa tecnológica más grande del mundo”, diría Jobs años después.

Las fuentes de este artículo son un artículo de Malcolm Gladwell en The New Yorker.

Y el fabuloso libro “Fire in the Valley: the making of the personal computer”, de Paul Freiberger y Michael Swaine.

(Mi Twitter para los informáticos que ya lo sabían:

http://twitter.com/#!/ojomagico

O en el periódico:

http://twitter.com/#!/la_informacion )

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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