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El PSOE contra el PP es como IBM contra Apple

29 noviembre 2011 - 10:07 - Autor:

Lo que ha pasado este año con el PSOE y el PP me recuerda a la guerra entre  IBM y Apple desde los setenta. Casi coinciden las fechas.

La guerra empezó cuando las dos compañías trataban de fabricar un ordenador casero, manejable y práctico.

IBM lanzó el PC, el ordenador personal, en 1981 y se convirtió en un éxito. Lo hacía con un programa informático de Microsoft. Los  programas de Microsoft valían no solo para el PC de IBM sino para cualquiera. Eso creó una inmensa base de clientes, muchos clónicos, por supuesto, y tanto IBM como Microsoft crecieron en ventas y en bolsa.

Apple lanzó el Macintosh en 1984. Y aunque fue un éxito inicial, su base de clientes crecía más lentamente. Tenían su propio programa informático y no permitían clonarse. Era su ADN.  Lo sorprendente era que no importaba si lanzaba productos equivocados (Newton, Apple II, Lisa, por ejemplo), porque los clientes la adoraban: veían que era una empresa fiel a su espíritu inicial. Productos bien diseñados, sencillos, prácticos y con pocos fallos. Esos clientes fueron creciendo en número poco a poco.

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La increíble y triste historia del cándido presidente y su tropa desalmada

25 noviembre 2011 - 10:01 - Autor:

Me contaron esta historia hace poco:

Había un grupo empresarial español que abarcaba varias industrias. Turismo, alimentación, construcción… Estaba dirigido por un grupo de ejecutivos muy entusiastas, presididos por un hombre visionario y bondadoso. Habían logrado ampliar la plantilla y expandir el negocio. Les iba bastante bien.

En 2007, la división de construcción empezó a mostrar signos de agotamiento. Disminuyeron las obras y bajó el ritmo de actividad. Pero el presidente afirmó que era algo pasajero.

A principios de 2008, la actividad internacional comenzó a sufrir algún bajón. En la junta de accionistas de 2008, el presidente ejecutivo afirmó que el grupo de empresas iba viento en popa, que se iba a crear más empleo, y que la empresa se estaba situando en la Champions League de su sector. Eran ya envidiados por muchos competidores internacionales, añadió.

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Guía urgente para entender la prima de riesgo

15 noviembre 2011 - 13:12 - Autor:

¿Prima? ¿Riesgo? ¿Puntos? He aquí una guía express para saber lo básico.

1. Deuda. Los estados se endeudan como cualquier mortal con su banco. Los estados piden dinero a los inversores de todo el mundo. A cambio, firman unos papeles llamados letras, bonos y obligaciones. Es el compromiso de devolver esos préstamos, como nosotros devolvemos al banco el dinero que nos prestó para comprar la casa.  Y tiene plazos previstos: desde unos meses hasta 30 años. Los estados tienen que pagar intereses anuales, como cualquier hipoteca, y devolver la cantidad prestada en el plazo convenido.

2. Prima de riesgo. Es una comparación sencilla: supongamos que  los bonos alemanes (los que emplea el estado alemán para captar dinero), ofrecen un interés del 2%. Los españoles, un 7%. ¿Diferencia? Cinco puntos porcentuales. Eso se convierte en 500 puntos básicos porque alguien decidió que sería mejor multiplicarlo por cien para tenerlo más claro. Esos 5o0 puntos son ‘la prima de riesgo’.

3. Riesgo soberano. Esos 50o puntos de más son los que tiene que ofrecer el Reino de España como anzuelo para que le sigan prestando dinero. Mientras menos se fíe la gente de nuestro país, tendremos que ofrecer más puntos de diferencia con el bono alemán. Se le llama riesgo soberano porque la deuda pertenece a un país, no a un particular. Por cierto, ¿por qué Alemania es el punto de referencia? Porque es la economía más solvente y fiable de Europa.

4. Agencias de riesgo. Son las que califican el riesgo de pago cada país. Si no hay problemas para cobrar un bono, estampan AAA en sus informes. De ahí para abajo en el abecedario van empeorando las notas hasta llegar al B o al C, que ya son bonos basura. A medida que empeora, los estados deben ofrecer más intereses por sus bonos para atraer a los inversores. España tiene aún A.

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Los mercados no echarán de menos a Berlusconi pero los periodistas sí

13 noviembre 2011 - 12:35 - Autor:

¡Un empresario! Eso dijeron muchos italianos cuando Silvio Berlusconi fue nombrado primer ministro de Italia en 1994. En esos años, parecía que los empresarios querían tomar el poder porque el magnate Ross Perot se presentó en las elecciones de EEUU en 1992 y cosechó el 18,9% de los votos. Luego en 1996, fue el 8%. Y en Francia, el emprendedor Philippe de Villiers, creador de parques temáticos, se presentó como candidato a las presidenciales en 1995.

Fuera políticos. Vivan los empresarios.

Berlusconi ha sido tres veces primer ministro: entre 1994 y 1995. Entre 2001 y 2006, y entre 2008 y 2011.

Veamos su primera etapa. La situación en Italia a principios de los noventa era increíble. Increíble porque no se podía explicar que una de las mayores potencias mundiales hubiera salido adelante a pesar de haber tenido un gobierno por año desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El país estaba gobernado por un montón de partidos que hacían y deshacían sus alianzas con enorme deslealtad. Hasta era famoso un partido llamado el Pentapartito: el Partido de los Cinco.

A su favor, Berlusconi tenía el hecho de que era muy rico. Un hombre que poseía Mediaset (propietaria de cadenas de TV y editoriales como Mondadori), además del club de fútbol Milan, un hombre tan rico que Forbes le situaba entre los cien más ricos del mundo, un personaje así no podía corromperse.

Y la corrupción es uno de los principales virus de la administración italiana. Jueces corruptos, políticos corruptos, gobernantes corruptos, funcionarios corruptos… Y si a eso se le añaden las mafias como la Ndranghetta, la Cosa Nostra, La Camorra y la Sacra Corona Unita, tenemos un país muy difícil de domesticar.

¿Más amenazas todavía? Pues sí: las provincias más ricas estaban hartas de pagar impuestos. Eran las provincias del Norte. Decían “Roma Putana”, porque era Roma quien administraba sus impuestos, pero se quejaban de que el perezoso Sur estaba todo el día al sol, mientras los industriosos milaneses , genoveses, venecianos, en fin, lo que ellos llamaban como Padania, sacaban adelante al país con su esfuerzo. Era un movimiento secesionista liderado por el incendiario Umberto Bossi y llamado Liga Norte.

Berlusconi no solo pacificó a los independentistas, sino que los convirtió en federalistas. Si para algo le había servido ser empresario era para negociar. ¿Lo que necesitaba Italia? ¿Un gran negociador?

De la misma forma, Berlusconi negoció con los restos de las fuerzas de la ultraderecha, los antiguos misinos (Movimiento Social Italiano, herederos del Fascismo), para integrarlos en su grupo gracias a un líder menos carca y muy carismático llamado Gianfranco Fini, asiduo a las tertulias de la RAI.

Antes de que llegara Berlusconi, la economía italiana estaba en recesión. Il cavaliere consiguió revitalizar la economía, que volvió a caer cuando dejó de ser primer ministro. Al volver en 2001, la economía cogió un enorme impulso hasta 2008, año de su tercer mandato. Pero esta vez la crisis era muy seria. Era mundial.

La deuda pública italiana es sin duda una de las mayores del mundo: al equivale al 118% de su PIB, y al tener ese enorme tamaño este país industrial, da la impresión de que le falta poco para caer. Pero siempre ha sido así en los últimos 30 años. La deuda italiana era como las pizzas: typical italian. Lo curioso es que cuando llegó Berlusconi en 1994 era del 120% y logró bajarla a casi el 100% en 2004.

Como señalaba Market Watch, la deuda de la economía italiana no está en manos extranjeras, sino principalmente italianas, de modo que por muchos ataques exteriores de fondos que quieran vender, no se cae Italia.

Además la economía italiana tiene pilares muy sólidos. The Economist (que ha sido uno de los mayores enemigos de Berlusconi) señalaba esta semana que Italia no ha sufrido una crisis de la vivienda porque no hubo burbuja inmobiliaria. Eso se debe  a que la economía familiar  está en manos de las donnas, la mater familias, y la mamma italiana es muy conservadora y astuta. No malgasta, invierte con mesura y encima es emprendedora.

Italia es una de las mayores exportadoras del mundo. No es como Grecia que salvo turismo, no tiene mucho más que ofrecer. Su desempleo es del 8%, inferior a la media europea. Su déficit fiscal no ha llegado en estos años al 5%, y en España superó el 12%.

El sistema impositivo italiano además recolecta impuestos suficientes para pagar los intereses de la deuda pública, con lo cual no tienen un problema financiero, según afirmaba  Market Watch.

Entonces, ¿por qué ha dimitido Berlusconi? Porque el electorado se cansa. Es el político que ha gobernado más tiempo Italia desde la época de Benito Mussolini. Además, no ha sido un político de perfil bajo, sino un showman conocido por salir en la prensa de todo el mundo gracias a sus frases provocadoras, sus insultos a la izquierda, sus salidas de tono en las cumbres mundiales, sus procacidades contra Merkel, sus chistes sobre Obama, sus escándalos sexuales, su separación, sus apariciones rabiosas en la televisión, sus procesos judiciales…

Llega un momento en que todo eso se mete en la turmix y lo que sale no gusta. Es demasiado. Incluso para los mercados.

Al ser el país con el cuarto mercado de bonos más grande del mundo, muchos inversores se preguntaban: oiga, ¿y usted piensa devolvernos ese dinero?

Esa desconfianza siempre se traduce en que el que pide dinero, tiene que ofrecer más intereses para restaurar la confianza. El tesoro italiano subió hasta un 7,5%.

Fue en ese momento cuando ya se empezó hablar del final de Berlusconi. Se supone que cuando un país ofrece más del 7% de interés es porque hay mucha desconfianza y se requiere un rescate financiero como pasó con Irlanda, Grecia y Portugal.

Con Italia ha bastado que Berlusconi dimitiera para no someter a la Zona Euro a más tensiones. Al menos eso se espera.

Su era debía terminar ya. Se había convertido en el Chávez de Europa, pues su imagen y sus palabras se emparejaban con el escándalo. Los mercados son muy conservadores. Muy miedosos. Y la deuda italiana, muy alta. Casi dos billones de euros. Es decir, una economía que tiene dos veces el tamaño de España, pero caso cuadriplica nuestra deuda.

Como acto final a su entierro político, Berlusconi aprobó con sus cámaras los planes de ajuste económicos para disminuir gastos y deuda. Y dimitió. A los mercados les sentará bien la dimisión.

A los periodistas no tanto. Berlusconi, como Chávez, es uno de los mejores personajes para llenar páginas y hacer titulares.  Nos ha dado titulares escandalosos, provocadores, sexuales, cómicos, judiciales… Hemos escrito crónicas tan coloristas. Nos ha resuelto tantos vacíos…

Le echaremos de menos.

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¿Te anuncias en La Noria? No llores si te linchan

6 noviembre 2011 - 22:25 - Autor:

La polémica de la semana ha sido la espantá de anunciantes del programa La Noria, de Telecinco. Han pasado tantas cosas en tan pocos días que se va a convertir en un ‘caso de estudio’ de las escuelas de negocios.

Todo comenzó el sábado 29 de octubre. Esa noche, Jordi González, el presentador del famoso programa, entrevistó a una madre. No una madre cualquiera sino a la progenitora de ‘el Cuco’. Este chaval es uno de los presuntos encubridores del asesinato de Marta del Castillo, que se juzga en estos días.

Acabada la entrevista, en lugar de bajar el telón, subió. Y vaya con qué fuerza. Un bloguero, experto en comunicación y periodista llamado Pablo Herreros escribió un largo comentario en su blog denunciando esa entrevista.  Criticaba que hubiera “televisiones capaces de lucrarse a costa de la inmoralidad y de hacer más daño gratuito a las familias de las víctimas de delitos tan graves como el asesinato o el homicidio”.

Y como no hay cosa más eficaz que tocar la pasta, Herreros dijo a sus lectores: “Por eso, te propongo que colaboremos para presionar a las marcas que dan su apoyo a estos contenidos”.

Y dio la lista.

En los días siguientes, muchas personas en las redes sociales apoyaron a Pablo Herreros. Miles. Era un ejército. Todos coincidían en denunciar no solo la entrevista, sino el contenido de La Noria.

¿Y cómo es ese programa? Cada semana, allí se citan personas de la farándula que comentan, gritan, se insultan, se denuncian, y hasta casi se agreden. Luego, el programa tiene una parte más sosegada que suele acabar en tertulias políticas o entrevistas a personajes importantes. Tiene mucho share, es decir, mucha audiencia. Justo lo que buscan los anunciantes.

Lo que no esperaban estos anunciantes es que  miles de personas dirigieran sus críticas contra ellos.  Sacudidos por el terremoto de quejas, muchas marcas se fueron dando de baja del programa: Campofrío, Lactatis, Bayer, Nestlé, Milner, Panrico, Sabadell, L’Oreal, Vodafone…

El pánico se extendió por Telecinco. ¡Nos tocan la pasta!

Era de esperar una explicación el sabado 5 de noviembre. Y así fue: Jordi González, el presentador, dijo con parsimonia que había sido una semana muy dura para él y todo el equipo, que esa entrevista era un ejercicio de libertad de expresión, que su programa había sido víctima de linchamientos por parte de medios, que otras cadenas habían entrevistado a Rosalía García (madre de el Cuco) y nadie las había criticado, y acabó metiéndose con las personas que pretenden censurar el contenido de los programas.

Se defendió bien…

Pero creo que Jordi González no ha entendido algo que salta a la vista. La entrevista a la madre de ‘el Cuco’ ha destapado algo que se venía gestando desde hace tiempo. Mucha gente dijo ¡ya basta! a esa clase de programas. Si no lo hubiera hecho Pablo Herreros, lo habría hecho otro bloguero.

Forma parte de la libertad de expresión entrevistar a Rosalía García, como dice Jordi González. Pero denunciar, quejarse y protestar contra La Noria también forma parte de la libertad de expresión. Ese es el juego, amigos. Reglas iguales para todos.

Lo que pasa es que antes, cuando uno acudía a la libertad de expresión, siempre se encontraba a un medio poderoso. ¡Mirad, me acosan, me quiere cerrar el gobierno, me presionan los políticos! ¡Oh, la libertad de expresión está amenazada! ¡A mí la Legión!

Pero ahora, la libertad abarca a más gente que tiene medios tan poderosos como una tele: las redes sociales, el grito de los anónimos. Pueden llegar a cualquier parte con poco esfuerzo. Un solo bloguero o un tuitero te puede hacer un enorme agujero en tu barco.

De modo que si produces  programas con gente que grita e insulta, o que opinan sobre el tamaño de los falos y los cuernos, que tienen mucha audiencia, y que atraen anunciantes, no es tanto por la libertad de expresión. Es por la pasta. Y si las empresas meten publicidad ahí cerrando los ojos, es por la pasta, ya que captarán más clientes.

Pero, ¡oh desgracia! La parte mala es que te mueves en el filo de la navaja. Un día los espectadores dirán: eso es caca. Y entonces, todos a correr. ¿Qué pasa? ¿Es que estaban patrocinando un programa de Punset?

Ahora que está tan de moda la RSC, la responsabilidad social corporativa, cualquier chispa puede cargarse tu imagen empresarial en unas horas. Si te anuncias en programas como La Noria, no te quejes si te linchan.

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¿En qué se diferencian las dos cifras del paro?

3 noviembre 2011 - 10:26 - Autor:

Cada cierto tiempo pasa lo mismo: nos dan dos cifras de paro en fechas cercanas. Una de ellas  roza los cinco millones, y ahora nos dicen que es de 4.420.000. ¿Por qué son diferentes?

Eso se debe a que hay dos termómetros: el paro del Servicio Público de Empleo Estatal (el antiguo Inem), y el paro de la Encuesta de Población Activa (EPA).

El primero, que es el que se acaba de conocer,  consiste en contar el número de personas que están inscritas en las oficinas del Empleo repartidas por todo el país. Proceden del Ministerio de Trabajo.

Estas cifras  excluyen a las personas que están en algún curso de formación. Además, hay personas en paro que no están inscritas en las oficinas del Estado. ¿Por qué? Porque  piensan que no les van a solucionar nada.

El cálculo final se publica siempre a principios de cada mes. Es muy fácil de calcular porque al Ministerio le basta con apretar un botón. Resumen: hay 4.420.000 personas registradas en el Inem como parados hasta el 3o de noviembre, esto es, 59.536 personas más que en octubre.

¿Y la otra cifra que se publicó a finales de octubre?

Corresponde al paro de la Encuesta de Población Activa. Lo dice la palabra: es una encuesta. Se realiza trimestralmente por el Instituto Nacional de Estadística (Ministerio de Economía). Un grupo de encuestadores va de casa en casa preguntando cuántas personas viven en esa casa mayores de 16 años y hasta 65 años, cuántas están trabajando, cuántas en paro, y cuántas quieren trabajar.

Esta cifra se publica también trimestralmente (el último viernes de enero, abril, julio y octubre): la última, correspondiente al tercer trimestre del año, fue de 4.978.000 personas, lo que supuso 144.700 personas más  que la anterior encuesta (abril, mayo, junio).

Por eso hay dos paros:

Inem, 4.420.000 personas.

EPA: 4.978.300 personas.

¿La más fiable? El paro EPA, porque está basada en encuestas casa por casa. El paro Inem no es tan fiable porque hay gente que está en paro y no está inscrita en el Inem. Además, esta es la fuente que escogen los organismos internacionales para informar del desempleo en España.

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Papandreu ha pasado de ser ‘Diplomático del año’ a ‘Destructor del Euro’

2 noviembre 2011 - 11:10 - Autor:

Se llama Yorgos Papandreu. Tiene 59 años. Nació en Estados Unidos, en el estado de Minnessotta. Es hijo y nieto de políticos. Su padre, Andreas Papandreu, fue primer ministro de Grecia en dos ocasiones. Su abuelo George, fue primer ministro en tres ocasiones. Toda una saga.

Yorgos Papandreu ha estado en universidades de privilegiados. Estudió en Harvard, en la London School of Economics, en la Universidad de Estocolmo. Entró en el parlamento griego en 1982 y luego formó parte de gobierno socialistas como ministro de Educación y de Relaciones Exteriores.

Su destreza para limar granos con Turquía, Macedonia y otros vecinos, le ganó el favor de la prensa mundial que le pusieron el apelativo de “El hombre que tiende puentes” (European Voice, en su edición ‘Europeo del Año’, le llamó ‘Bridge-Builder’), “Diplomático del Año”, “Arquitecto del acercamiento Greco-Turco” (Le Monde)... Tiene una colección de condecoraciones de todos los países, desde la Gran Cruz de Isabel la Católica (España), hasta la Gran Cruz de la Orden de la Estrella Polar (Suecia). Así hasta quince, sin contar los premios.

Hoy, esos mismos medios le tacharían como “El enemigo del año”, “El destructor del euro”, “El dinamitador de Europa”… Y no le darían ni el premio de una bolsa de fritos Lays.

¿Cómo ha podido pasar de la adoración a la destrucción?

Todo comenzó a torcerse en 2009. Cuando el Partido Socialista griego ganó las elecciones en octubre, se encontró con una sorpresa hedionda. El gobierno conservador de Kostas Karamanlis le había dejado lo que se dice un ‘pufo’. Grecia no tenía un déficit del 4% sino del 12,7%. Su deuda externa era de más de 300.000 millones de euros, tres veces su PIB. Sonaron las alarmas.

Y cuando se levantaron las alfombras, apareció más porquería que la prevista: en Grecia los autónomos defraudan al estado de forma masiva; las empresas públicas son un sumidero de euros; médicos y enfermeros, se llevan de los hospitales públicos hasta las gasas… Cada vez que viajaba un equipo del FMI o de la UE a Grecia, se le indigestaba la musaka. Hace poco se supo que Grecia está pagando pensiones por valor de 8.000 millones de euros a personas que ya están muertas, según informaba el diario alemán Die Welt. ¿Qué vivos las están cobrando?

Y eso no es todo: cada día se descubren más personas que han cumplido un siglo de vida. Más de 9.000, que siguen cobrando sus pensiones, claro, lo cual eleva a Grecia al podio del país con más ancianos seculares del planeta. Muy extraño.

¿Es culpa de Papandreu? No, por supuesto.  No sólo de él. Es culpa de los griegos, incluido su partido, pues estos males se han ido acumulando durante décadas. “La crisis tiene su origen en patologías graves del sistema político en las últimas tres décadas”, señalaba el profesor  Takis Pappas de la Universidad de Macedonia a American Hellenic. “Para recuperarse será necesario mucho más que una gestión económica prudente. Requiere la reconstrucción de todo el sistema político e institucional de Grecia”.

Papandreu se encontró con esa tarea: muchos la han comparado con la caja de Pandora de la mitología griega, llena de males y enfermedades. Yo compararía su misión con los trabajos de Hércules, en concreto, con uno: limpiar los establos de Augias, llenos de porquería desde el principio de los tiempos.

Hasta ahora ha hecho lo que le pedían: recortar el gasto del estado, sanear las cuentas, subir los impuestos, recortar las pensiones, reducir el empleo público, presentar un plan creíble y afrontar huelgas. A cambio se le han concedido más de 100.000 millones euros en ayudas, y ahora viene otro paquete similar

Por fin, obtuvo su premio: la semana pasada se acordó que los bancos que habían prestado dinero a Grecia, aceptaran perdonar el 50%. Y cuando todo el mundo se había retirado a su casa contento, Papandreu anunció el lunes pasado que iba a convocar un referéndum para “buscar la legitimidad y acallar las críticas”. El martes, las bolsas de medio mundo se hundieron.

Desde entonces, ha caído un chaparrón sobre Papandreu. Le tachan de irresponsable y de no avisar a tiempo. El comisario europeo Gunther Oetinger, le acusó de estar llevando al euro hacia la zona de peligro (aunque este mismo comisario fue el que apretó el botón de pánico y calificó de apocalipsis el accidente nuclear de Fukushima, y no pasó lo que predecía).

¿Por qué cuando todo estaba encaminado, Papandreu se ha convertido en un dinamitador?

Un análisis de Dina Kyriakidou, de la agencia Reuters, desvelaba algunas pistas. Citaba fuentes de su propio partido, que decían: “Se siente sistemáticamente socavado desde dentro por lo que decidió a exponer a todos a un debate público”. Es la guerra total.

Un hombre acostumbrado a la popularidad y la aclamación aún cuando su partido languideció en las encuestas de opinión, para Papandreu es una píldora amarga de tragar la acritud de su pueblo tras las medidas de austeridad”, escribe la periodista de Reuters. “Se le veía cada vez más aislado, rodeado de un grupo de colaboradores cada vez más pequeño”.

El riesgo es muy grande. En primer lugar tiene que superar esta semana una cuestión de confianza de su parlamento. El PASOK, el Partido Socialista Heleno tiene 153 diputados de los 300 del parlamento. Muchos de ellos han dicho que no le van a apoyar. Y en segundo lugar, si se convoca el referendum para diciembre o enero previsiblemente, la UE y el euro van a sufrir poderosas mareas o maremotos financieros. Si sale el ‘no’,  significa que los griegos no aceptan el plan de rescate de la UE y el FMI, ni las medidas de austeridad impuestas por Papandreu. Grecia tendría entonces que salirse del euro. Y si sale Grecia, ¿será el fin del euro?

Entonces, sí se podría calificar a Papandreu como “El destructor del Euro”. Quiso salvar a su país como Hércules. Luego quiso salvarse él. Y al final abrió la caja de Pandora.

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Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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